A veces, lo que se anuncia como exposición fotográfica puede trascender lo exclusivamente fotográfico y tener otras dimensiones, otras lecturas y adentrarse en otras áreas de la creatividad o del pensamiento. Decía aquel poeta francés eso del "depende de quien entre, seré tumba o tesoro" . (Cito de memoria a Paul Valéry, de manera que no es literal).
Y eso es lo que me pareció la exposición titulada "Vacadas", de Sol y Zapi. Hay mucho más que fotos, empezando por la presentación de las mismas. Son contra ventanas que, paradójicamente, nos muestran esas escenas en blanco y negro. Y esas vistas, a su vez, reflejan mucho más que vacas. Son una especie de recordatorio, quiero creer que no necrológico, de unas realidades en vertiginoso proceso de cambio. No añado más porque el texto del díptico no tiene desperdicio y, a pesar de su brevedad, nos da la clave de esta extraordinaria actividad.
Pero basta con salir a la calle para ver unos murales que complementan y enriquecen en varios sentidos esta exposición. Esos mosaicos de papel se encuentran en varias paredes o ventanas del pueblo. Algunos, por cierto, desde hace tiempo.
Y como colofón, y por si fuera poco, un libro, encuadernado a mano, amplía las fotografías expuestas.
Creo que es una exposición que no hay que perderse, incluyendo un paseo para ver esos murales urbanos que parecen, precisamente, ventanas abiertas al campo.
Sólo me queda agradecer al propietario de este espacio expositivo tan singular, Mariano Rivero Moreno, por hacer posible estas vivencias. Y, a Sol y Zapi, -Sol Cabañas y Felipe Zapico Alonso-enhorabuena por estas ventanas a la vida, a la realidad, a otra forma de hacer, y por la reflexión tan necesaria aportada.
La exposición se podrá ver hasta el 13 de abril de 2026, a partir de las 19 horas, todos los días. Esta es la exposición 127 del Canguro Violeta.



Muy interesante todo. Artículo y exposición!
ResponderEliminarMuchas gracias por comentar.
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