lunes, 23 de febrero de 2026

Poniendo "mis" puntos sobre las "ías".

 Ayer estuve hablando con un amigo y le di mi opinión sobre el uso y abuso de la llamada Inteligencia Artificial. Tal vez pueda sonar un poco atropellada y rotunda, pero, como decía, poco más o menos, el poeta latino Catulo,  hace dos mil años, "sentio ad hoc et excrucior", es decir, siento que es así y me estremezco.

Y es que lo fácil es o guardar silencio o dejarse llevar por la corriente. Pero a mí, sinceramente, y sin conocer estas herramientas que, por lo que nos dicen y vamos atisbando, son muy poderosas, me parece que el tema merece, como mínimo, una reflexión y una crítica tan sincera como sea necesaria. 

Veo, por ejemplo, que se están generando imágenes de todo tipo. Las que yo veo me resultan, en general, de una pobreza visual, estética y referencial tremenda. Y pienso en primer lugar en todo lo que supone de retroceso, de pérdida de valor de los trabajos que ya conocíamos. Hay profesionales y no profesionales que se dedican a la ilustración. Todas las semanas veo anuncios de cursos o de actividades sobre la conocida como "ilustración científica". ¿Qué pensará un o una dibujante, por ejemplo, cuando esté viendo que cualquier persona con unos conocimientos mínimos del manejo de estas herramientas, de alguna manera, sustituye su trabajo?

Pensemos ahora en el mundo de la Fotografía. Empezaré por las fotografías antiguas. Hace poco vi una imagen generada por Inteligencia Artificial de un par de personajes públicos. De ambos hay fotografías. El resultado me pareció aceptable pero ¿no sería lo lógico y lo procedente mostrar los originales para poder juzgar esos resultados? Sinceramente creo que debería ser obligatorio mostrar los originales. Y, otro caso. Veo un artículo de prensa de divulgación histórica. Se ilustró con una imagen aparentemente fotográfica pero que quería representar una escena del siglo XVII. Me pareció, además de completamente errónea, una verdadera aberración. Y esa imagen me hizo pensar en lo que recordarán miles de personas que la vieron o que la pueden seguir viendo. Me vino a la cabeza la imagen de estudiantes de cualquier edad buscando imágenes de ese espacio en internet. Es muy probable que les aparezca y que incluso no consten o no se vean o no se lean los datos identificativos, generando, sencillamente, una falsificación de la Historia.

Pero en relación con la Fotografía, en general, y con la Fotografía de la Naturaleza, en particular, ocurre algo similar a lo ya comentado con la Ilustración. Miles de personas dedicamos tiempo, dinero, trabajo y la creatividad, habilidad, conocimientos y audacia a captar la Naturaleza. Y ahora, si ya tenía poca valoración social y económica, bajamos no un escalón, sino una escalera entera. ¿Qué sentido tiene seguir haciendo fotos con este panorama en el que prácticamente todo se puede general de forma artificial?

Y suma y sigue. Escuché una canción sobre el río Bullaque hace unos meses. La letra, la música y la voz, todo, era Inteligencia Artificial. Supongo que detrás hubo un concienzudo trabajo de una o más personas pero personalmente no me llegó esa información.

De manera que, sin valorar lo que de positivo pueda tener o tenga, veo riesgos y problemas y me preocupa esa pérdida de valoración estética y documental que se está produciendo ya. Tenemos un Patrimonio visual extraordinario, y ahora llega esta ola gigante que amenaza con taparla por completo. Hay artistas en todos los campos de la creación que pueden ver cómo sus trabajos o no se valoran, o se devalúan o se ignoran y hasta desprecian.

De manera que, como mínimo, se debería siempre aclarar de dónde proceden las imágenes, quién las ha generado, qué materiales de partido se han utilizado y su grado de rigurosidad... Desde luego, a los que osamos hacer crítica constructiva, desde el respeto, se nos debería conceder, como mínimo, el beneficio de la duda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario