sábado, 12 de septiembre de 2026

Entre un millón y el infinito, hay quiénes hablan de dos colores.

 Entre un millón y el infinito. Suena hasta poético. Según una búsqueda rápida en Internet el ojo humano puede distinguir un millón de colores. En la Naturaleza se considera que las posibilidades son infinitas. 

Sorprende que haya tantas personas que se empeñen en hacernos creer que sólo hay dos. Unos hablan de blanco y negro y otros, de rojo o azul. ¡Qué pena y qué vergüenza! ¡Y qué pobreza mental y sentimental!






Sobre la extraordinaria supervivencia de dos hojas de pilistra (Aspidistra).

 Voy y vengo. Una vez a la semana riego las plantas. Son unos 150 kilómetros, ida y vuelta. Hace un mes, quizás algo más, arrancando unas hojas secas de las pilistras, de nombre científico "Aspidistra", me llevé por delante otras dos que estaban verdes. Salieron con la hoja seca, con parte del rizoma y algunas raicillas. 

¿Qué hacer? No tenía ni tiempo ni los preparativos para trasplantarlas. Quizás en otro momento. Puse el esqueje en un vaso con agua.

Había varios problemas. Uno de ellos era que esa habitación la dejo a oscuras, prácticamente en completa oscuridad. Al cabo de una semana y poco, volví y tuve que añadir agua. Hacía bastante calor.

Pasaron unas tres semanas y no sé si volví a echar más agua. Hoy, 12 de septiembre de 2026, veo que el vaso está totalmente vacío. Las hojas de aspidistra, sin embargo, han sobrevivido. Impresionante. Sin tierra, sin luz y sin agua.

Las pilistras son plantas de interior. Proceden del lejano Oriente, China, Japón, el Himalaya y Vietnam. Hay unas cien especies.

Se dice que pueden vivir cien años. En la cultura anglosajona, de alguna manera, representaban, a la clase media. Han sido motivo literario, artístico y cinematográfico. George Orwell escribió una novela en 1936  cuyo título aparecen: "Qué no mueran las pilistras". (Keep the Aspidistra Flying). 

En la Mancha creo que no había patio que no las tuviera. He visto fotografías de hace ochenta o noventa años y ya se las veía.

Efectivamente, son muy resistentes a la sequía y a la oscuridad, pero no a los rayos de sol directos. En realidad, en estado natural habitan en la parte inferior de bosques tupidos y umbríos.

Las mías, mis pilistras, fueron de mi madre y luego de mi hermana. Quizás fueran antes de mi padre o de alguna de mis abuelas. Ojalá las sigan disfrutando mis hijos y los suyos.




"La Hora", prensa escrita de Ciudad Real, con nuevo formato: sábana o "broad sheet".

 Hace unas semanas me llegó este primer ejemplar de "La Hora", con su nuevo tamaño. Se trata de un gran formato, sábana o, en inglés, "broad sheet". 

Me ha recordado instantáneamente a mi juventud, en aquel período de emigrante, en el Londres del "tubo" (el metro), de periódicos enormes que, en muchos casos, facilitan la lectura de dos o tres viajeros a la vez. 

Si estabas sentado a la izquierda del propietario del periódico podías leer las páginas pares, como si lo hubieras comprado tú. Si te sentabas a la derecha, tu página más fácil de leer era la impar. Aunque ciertamente los muy diestros compradores los manejaban magistralmente, doblándolos y seleccionando sólo la noticia o sección que les interesaba. 

Me alegró saber que sigue en pie la muy difícil iniciativa del periodista César Muñoz Guerrero. Digo "muy difícil" por los cambios que venimos experimentando durante los últimos años. La prensa en papel - curioso que yo especifique, cuando "prensa" significa precisamente "impresa en papel" - está prácticamente desapareciendo, al menos como la conocíamos antes de la pandemia por Covid 19.

Ahora, por ejemplo, la excepción es poder leer un periódico en un bar, una cafetería, una consulta médica o un colegio. Antes era lo más normal del mundo. 

Hoy la prensa provincial ha desaparecido parcialmente. En Ciudad Real el Diario Lanza, de titularidad pública, ahora es semanal y gratuito en la edición en papel. La Diputación Provincial de Ciudad Real lo distribuye en establecimientos privados que venden prensa, y en algunos públicos. 

La Tribuna de Ciudad Real, empresa privada, se distribuye también gratuitamente  de lunes a viernes, en la capital, Ciudad Real, en algunos bares, churrerías, hiper mercados y algunas instituciones, véase, la Biblioteca Pública del Estado, o tan peculiares como la comisaría de policía nacional. No pasa nada, me llama la atención. 

He intentado conseguirlo o comprarlo en municipios como Villarrubia de los Ojos, con más de 9.000 habitantes, o en Piedrabuena, con más de 4.000. Misión imposible, salvo si alguna persona detallista y lectora lo deja el mismo día o el siguiente en algún que otro bar. 

Un desastre, un verdadero cataclismo periodístico, informativo, cultural y literario. 

Como quien no quiere la cosa hemos pasado de poder leer uno, dos, tres, cuatro... periódicos en bares y cafeterías, a ver la tele, escuchar los soniquetes insidiosos de las máquinas tragaperras - que deberían estar prohibidas excepto en espacios exclusivos para tal fin- y a mirar los omnipresentes móviles y escuchar a veces el del vecino. 

En este espantoso momento  que alguien tenga la iniciativa y la valentía de intentar sacar adelante un periódico me parece digno de encomio. 

Y en el caso concreto del que hablo, nos encontramos con la sorpresa de este formato tan grande como llamativo. Más de medio metro de alto bien merece nuestra atención y lectura. 

La Hora creo que es como una bandera roja que nos está avisando, a voces, de esta catástrofe que estamos viviendo. Así que, cuanto más grande, mejor, si sirve para llamar la atención y atraer lectores nuevos o veteranos. Plantar cara a este proceso de destrucción o anti-culturizador y, sobre todo, ante-pensamiento, me aporta una pizca de esperanza. 

Gracias enormes por este trabajo a quienes lo estáis haciendo posible, a pesar de tantos y tantos pesares. 

Obsérvese, arriba a la izquierda, el muy útil bolígrafo Bic que, como se sabe, también se usa como escala, con sus quince centímetros. 

viernes, 11 de septiembre de 2026

Sobre el programa de fiestas de Piedrabuena, Ciudad Real, España, de 2026.

 Ayer compré el programa de fiestas de Piedrabuena, Ciudad Real, España, de 2026. Por un euro te lo llevas a casa en papel. Si no, lo puedes leer o descargar de la página de Internet del Ayuntamiento.

Me pareció muy trabajado y acertado. Prácticamente sin publicidad pero sí con un listado de empresas del pueblo, con buenas fotografías de tres fotógrafos del municipio, Félix Ortega Freire, Alejandro Moraleda y Alfonso Gómez Galán y sendos textos de Historia ya sería más que suficiente. 

En realidad pienso que, si lo califico o evalúo comparándolo con los otros tres que he visto y leído, este es el mejor con diferencia. Por cierto, echando mano del rico patrimonio paremiológico, se dice el pecado pero no el pecador. 

En esta ocasión hay también, como suele ser habitual, algunas poesías o textos de temática variada, así como los saludas institucionales, el programa de festejos propiamente dicho, las fotografías de la reina y damas y las de los recién nacidos en el año no natural, de Cristo a Cristo, la selección de fotografías de los actos y actividades celebrados en dicho período e información musical y taurina. 

Ha sido muy interesante que se incluya por el Ayuntamiento una carta de agradecimiento y despedida del párroco don Julián Plaza Valverde, tras cuarenta y cinco años de dedicación total al vecindario. Su saluda también es, como una breve homilía de despedida, digno de ser leído con atención. 

En esta ocasión el presidente de la Hermandad de Donantes de Sangre aporta información valiosa sobre los cambios acaecidos últimamente. 

En cuanto a los dos artículos sobre nuestra Historia, el primero, del profesor y poeta Francisco Caro Sierra, trata el muy de actualidad tema y conflicto de los incendios forestales. Nos aporta información del siglo XVI de tres incendios que dejaron sus huellas archivísticas, al haber llegado al ámbito judicial. Personalmente, y no es una crítica sino todo lo contrario, me quedo con ganas de leer más. 

Por su parte el también profesor e históriador Raúl Muñoz Fernández nos acerca los aspectos de la vida cotidiana piedrabuenera a mediados del siglo XVIII. Es su cuarta y última entrega de sus estudios de una fuente tan rica y descriptiva como el Catastro del Marqués de la Ensenada. 

El deporte también tiene un hueco considerable en este programa anual. 

Sólo me resta expresar mi felicitación a cuantas personas e instituciones han hecho posible este documento que, para muchos, es un nexo de unión con Piedrabuena y una fuente de conocimiento, entretenimiento, descubrimiento y aprendizaje. 


jueves, 10 de septiembre de 2026

Teruhiro Ando, artista japonés, expone en Valdepeñas, Ciudad Real, España.

 Hace unos días supimos por la prensa escrita, concretamente por el diario La Tribuna de Ciudad Real, en su edición gratuita en papel, que el artista japonés Teruhiro Ando, tenía una exposición en el Museo de Valdepeñas, Ciudad Real, España.

El artículo no era muy generoso al hablar sobre el verdadero protagonista, como desafortunadamente ocurre, y se explayaba más en los discursos de los políticos, incluyendo el lenguaje gráfico.

Visité el Museo. La obra expuesta me pareció sublime. Esas nubes, ese virtuosismo hiperrrealista, ese minimalismo cargado de significado, esas texturas, esos pasos de dos a tres dimensiones reales, y viceversa, son el reflejo de una búsqueda, de un minucioso trabajo y de un gusto exquisito. 

Las obras de Teruhiro Ando están, a mi modesto entender, manando paz y espiritualidad. Hay además una reinterpretacion, nada más y nada menos, que del orgaceño Sánchez Cotán. Irremediablemente me trajo a la memoria otra muy parecida del arrobeño Pepe Ortega. 

Desde luego, Teruhiro Ando bien merece una visita. 



miércoles, 9 de septiembre de 2026

"Tercera generación", exposición fotográfica de Jesús María Cencerrado en Daimiel.

La semana pasada quedó inaugurada, en la Casa de Cultura de Daimiel, la exposición fotográfica "Tercera generación" de Jesús María Cencerrado García de la Galana. 

Se trata de 138 fotografías seleccionadas de más de 4.000, del quehacer diario, durante muchos años, por este fotógrafo profesional. Su título alude a que él es el tercero de esa familia de fotógrafos que comenzó a captar el mundo que les rodeaba a principios del siglo XX, en un carro, que aparece fotografiado en la muestra. 

Era el pionero de esta saga el urdetano Serafín Cencerrado. Desde allí, con su familia, recorría los pueblos toledanos y ciudadrealeños. En aquella tartana ya viajaba el segundo fotógrafo por esa línea, Jesús. 

Se establecieron en Daimiel, y allí les sucedió Jesús María, como relevo de esa tercera generación. Decía "por esa línea" porque, según me cuenta el autor, otros hermanos, tíos y primos de Serafín Cencerrado también trabajaron con sus cámara. Algunos todavía siguen, en pueblos de Toledo y Ciudad Real.

Jesús María nació en Daimiel en 1960 y durante años siguió con el negocio familiar. No es tarea sencilla seleccionar de prácticamente toda una vida unas cuantas fotografías. En esa ardua tarea Cencerrado recibió la ayuda de su amigo y también fotógrafo aficionado Juan José Moya Madrid.

Además de las primeras imágenes, testimonios de esa tradición familiar, vemos un amplio repertorio de personas, lugares y temas que nos hablan no sólo de Daimiel y sus gentes, y de algunos de sus espacios urbanos, agrícolas y naturales más destacados, sino de otras ciudades y pueblos de España. 

Del mundo natural destacan sobre todo las capturas de aves en vuelo en el Parque Nacional de las Tablas. A las grullas presta el fotógrafo una atención especial, a veces con fotografías partidas, que generan una curiosa sensación de movimiento y ritmo. 

Vemos también las típicas casillas, algún molino harinero,  ya en ruínas, como Flor de Ribera o, todavía en pie, como Puente Navarro, muestras del rico patrimonio territorial daimieleño. 

Entre las fotografías de tema humano Jesús María Cencerrado ha seleccionado algunas verdaderamente entrañables, como varias de niños, escenas familiares o a personas ya mayores, en el campo, con sus perros, en la Plaza Mayor, con su amigo Pepe, a una mujer tomando el sol en Montiel o a un vecino con su bici. 

También abundan las de la extraordinaria Semana Santa de la ciudad de Daimiel, incluyendo algunas que se convirtieron en carteles anunciadores en su momento. 

El bodegón nos aporta una sensibilidad que me recuerda a aquellos pintores flamencos y holandeses, con su virtuosismo, empeñados en captar los colores, los reflejos, las texturas, los brillos de objetos cotidianos. Destacaría la imagen titulada "Bodegón gaseosa", en ese blanco y negro, mucho más negro que blanco, o que gris, de gran sencillez y belleza. 

Y en esa misma tendencia de mostrar la vida cotidiana, de la que no nos solemos acordar, me parece muy destacable la que con el título "Botellines" documenta el interior de la que parece una quintería o casa de labor, probablemente abandonada, en algún majuelo de Daimiel. 

Hay incluso entre estos bodegones una con su toque de humor, o de simple "acta" de lo que fue la pandemia, unos rollos de papel higiénico. 


Flores, insectos, paisajes del municipio o de otros pueblos o ciudades, con una aproximación pictórica muy cosiderable, hacen que estemos ante una muy buena y representativa selección.

La exposicón ha sido organizada por la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Daimiel. El comisariado y la coordinación corrieron a cargo de Andrés García-Consuegra Velázquez. La parte correspondiente al diseño y maquetación del catálogo fue realizada por el propio autor, Jesús María Cencerrado García de la Galana y Pepi Lourdes González-Mohíno Jiménez de los Galanes. La asesoría gráfica correspondió a Juan José Moya Madrid. El catálogo fue patrocinado por la Diputación Provincial de Ciudad Real.

Sólo me queda animar a quiénes no hayan visitado esta exposición para que no dejen pasar la oportunidad y felicitar al autor por su trabajo y sensibilidad y a cuantas personas e instituciones la han hecho posible.

(Por cierto, todas las fotografías están a la venta).

Villarrubia de los Ojos de Guadiana y la Puerta del Sol de Madrid: carbón para el Convento de san Felipe Neri.

 

Villarrubia de los Ojos de Guadiana y la Puerta del Sol de Madrid: carbón para el Convento de san Felipe Neri.

Francisco Zamora Soria, 8 de septiembre de 2026. Día de la Virgen de la Sierra.

 

¿Qué relación pudo haber hace más de doscientos cincuenta años entre Villarrubia de los Ojos y la hoy conocida como Puerta del Sol?

Aunque puede que hubiera más -el estudio de nuestra Historia no deja de darnos sorpresas- he tenido noticia de una relación comercial entre nuestro pueblo y el Convento de san Felipe Neri en la segunda mitad del siglo XVIII.

Empezaré por este gran edificio de la villa y corte de Madrid, por su singularidad e importancia. 

El Convento de san Felipe Neri, llamado en realidad Convento de san Felipe el Real, se encontraba en la calle Mayor y en la que se denominaba en aquellos tiempos calle Ancha, es decir, la actual Puerta del Sol. Pertenecía a la orden de los padres agustinos calzados. 

El edificio tenía la particularidad arquitectónica de estar construido sobre una especie de plataforma. Debajo del mismo había un espacio que se usaba para mercadillos, en lo que se llamaban "covachuelas". Y sobre esa especie de pedestal había un acerado o corredor con barandillas. Era, quizás, el mentidero más importante de la capital de España. 

Las ilustraciones de la época, incluyendo las de la cartografía histórica, son verdaderamente interesantes.

Al menos en una ocasión, que tenga constancia documental, desde Villarrubia de los Ojos de Guadiana -así aparecía escrito- se contrató la compra de carbón para el convento.

El carbonero, Pedro Sanchez de Joseph Benito, era natural de Malagón pero “estante” en Villarrubia de los Ojos. Había contratado con los monjes agustinos, concretamente con el hermano Francisco Ruiz, la nada despreciable cantidad de 1.675 @ (arrobas) de carbón. Debía hacer varios viajes a la capital. El precio era de 32 maravedís por Arroba, “con la obligación de conducirlo a la villa de Madrid y dicha su congregación”. 

Se le debían pagar dos reales de vellón por cada arroba. Entre las condiciones del trato estaban los plazos de los pagos, que se corresponderían con los diferentes viajes que debía hacer. Además, el carbonero presentó la documentación correspondiente de tener propiedades con valoración superior a la que estipulaba el contrato, y contaba con la certificación del alcalde de Malagón.

El carboneo fue una de las actividades económicas más importantes en todos los pueblos de los Montes de Toledo, como en otros territorios durante mucho tiempo, siglos en realidad, no siendo Villarrubia de los Ojos una excepción. 



Sobre la participación de este municipio en esa actividad económica, por cierto, se produjo una curiosa anécdota que aparecía en el prólogo de un monográfico sobre el tema, aunque no es el momento ni el medio adecuado para describirla y citarla. 

El principal mercado era Madrid, que ya sobrepasaba los cien mil habitantes y seguía creciendo. Utilizaban el carbón vegetal, llamado en la época “carbón de humo”, para diferentes actividades cotidianas y perentorias.

Ese carbón procedía de los montes del municipio. No está de más recordar que "monte" no era, ni es, en este territorio, sinónimo de sierra. "Monte" hacía referencia a la vegetación boscosa, independientemente del tipo de relieve. Había montes en plena llanura, algunos de los cuáles eran de los llamados de "propios", es decir, de los vecinos. 

La legislación era extensa y había controles que podían suponer, como ocurrió casi un siglo después, en Piedrabuena, que incluso el alcalde acabara preso y encausado por un exceso de en la extracción de leña de unos vecinos, que también pasaron por la cárcel. 

Aquel edificio fue derruido para ensanchar la calle Mayor en 1838, dadas algunas circunstancias adversas, como los daños producidos durante la Guerra de la Independencia y la Desamortización de Mendizábal. En su solar se construyó la llamada Casa Cordero, todavía en pie.

Recomiendo la lectura de sendas entradas de la Wikipedia sobre el Concento de san Felipe el Real y la Casa Cordero.

La ilustración procede de: https://adarve5.blogspot.com/2020/02/las-gradas-de-san-felipe-el-real-el.html

En caso de estar protegida ruego se me avise cuanto antes: (franzaso45@gmail,com).

martes, 8 de septiembre de 2026

En el día de la Virgen de la Sierra ¡qué día estoy pasando!

 Hoy es 8 de septiembre de 2026, martes. Es el día de la Virgen de la Sierra en Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real, España. Es una de las fechas más importantes del año para muchas personas.

Cuando yo era un chico o ya un jovenzuelo había muchas cosas que no entendía. Por ejemplo, no sabía qué significaba eso de: "¡qué día estoy pasando!". Después de decirlo nadie añadía nada que pudiera aclarar a qué se refería esa persona, más allá de asentir o decir algo parecido los presentes. 

Era evidente que se trataba de algo doloroso, en fechas especiales, cumpleaños, aniversarios muy especiales, incluyendo fiestas y los días fatídicos de muertes.

A veces sonaba el teléfono. Se identificaban y decían algo así como: "no te digo nada" y se despedían quizás con unas lágrimas contenidas o un apretar de dientes y labios. 

No sabía ni podía entender porqué dolían las fechas pero, sobre todo, las de las fiestas más señaladas del año. Después de todo, eran fiestas. 

Ahora, evidentemente, yo también lo siento así. Hoy, día de la Virgen de la Sierra... 

sábado, 5 de septiembre de 2026

Villarrubia de los Ojos, cementerio y feria, 2026.

Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real, España. Llega la feria. Un día antes, sábado, 5 de septiembre de 2026, el cementerio tiene una actividad superior a la del resto de días. Hay más coches en la explanada del aparcamiento. En el interior también se ve ese ajetreo de mujeres limpiando, yendo y viniendo a por agua, al contenedor o con centros de flores.

En la floristería que hay fuera se nota ese mayor trajín. Veo ya preparados algunos encargos. Tienen las flores en un extremo una esquelilla de cartulina. Leo: "fulano, patio central, derecha, día 7". Sobre el mostrador hay dos cuadernos de alambre, uno sobre el otro. Sendas etiquetas indican que en uno se van anotando los pedidos para la feria y en el otro, los de los Santos, aunque falten casi dos meses.

Llegan más coches y salen sus ocupantes, unos con flores, otros ayudando a abuelas o abuelos, y algunos, sencillamente, acompañando.

Saludos, corrillos, deseos de descanso en estas fiestas en honor de la patrona, la muy querida Virgen de la Sierra. Y no se puede iniciar este período tan especial y significativo sin este pequeño ritual en el que afloran los recuerdos, que se convierten en dolor, necesario, a mi juicio. Cada cual elegimos cómo vivir este sentimiento de pérdida. En Villarrubia de los Ojos el cementerio es también una parte importante de la feria para muchas personas.




viernes, 4 de septiembre de 2026

Escenas entomológicas, 99: La vena de sangre (Timandra comae), una preciosa mariposa nocturna, segunda cita de Castilla-la Mancha en "Observation", presente en Piedrabuena.

 Hay una mariposa nocturna llamada en inglés la vena de sangre "blood vein" (Timandra comae) que tiene, según las citas del portal "Observation", una distribución muy amplia en Europa. Según esta fuente de información en España su presencia no es tan abundante. Aunque tenemos que contemplar la posibilidad del sesgo debido a la gran diferencia de usuarios entre nuestro país y los del centro de Europa.

En Castilla-la Mancha sólo se ha fotografiado un ejemplar en Cervera de los Montes, Toledo, en 2022. Y hoy, en pleno centro urbano de Piedrabuena, Ciudad Real, me he encontrado con una. Estaba en la calle Marte, en una entrada de una cochera, en el suelo.

Me ha parecido preciosa. Cuando estaba haciéndole un par de fotos con el móvil ha llegado un amigo. Me ha preguntado que qué hacía. Se ha acercado y le he explicado la situación.

He vuelto al cabo de dos horas ya con la cámara de fotos pero la vena de sangre ya no estaba allí. 

La especie, puesto que la fotografía la he subido hace un rato, no está confirmada por el momento.

A fecha de hoy, 4 de septiembre de 2026, en este banco de imágenes de biodiversidad hay más de 86.700 observaciones.











jueves, 3 de septiembre de 2026

Escenas entomológicas, 98: otro cerambícido en la cocina de mi casa de Piedrabuena.

 Ayer, 3 de septiembre de 2026, jueves, ya de noche, vi que había un cerambícido en la cocina de mi casa en Piedrabuena, Ciudad Real, España. 

Me parecía increíble, pero, ahí estaba, posado sobre la puerta de un mueble. Me llamaba mucho la atención que, después de unas semanas en las que me han identificado otros dos escarabajos longicornes en el portal "Observation", y yo les dedicara sendas entradas en este espacio, apareciera este otro en el interior de nuestra vivienda. Además, alguien me dejó un comentario diciendo que es a mi a quien le ocurren estas cosas. 

Como seguramente se sabe un cerambícido es un escarabajo de cuerpo alargado y que tiene unas antenas largas. Su vida transcurre mayoritariamente en el interior de árboles muertos dado que son xilófagos. En su última fase vital emergen ya completamente metamorfoseados, y volarán al atardecer para reproducirse,sin apetito alguno, por cierto. 

Este que estaba anoche metido en la cocina era pequeño -recordemos que, por ejemplo, el "Cerambix cerdo" es enorme, de unos 8 centímetros aproximadamente-y podía medir sólo dos. Era de apariencia negra pero visto de cerca se apreciaban una manchitas más claras. 

Como suele ser habitual en mi forma de proceder  hice fotos rápidas "in situ" , y sobre la marcha, captura y liberación inmediata en el alféizar de la ventana. 

Y al cabo de un rato, recorté la foto hecha con el móvil y la subí a la mencionada página de biodiversidad virtual de ámbito internacional, de acceso libre y gratuito. El sistema de identificación automática del mismo, con IA no estuvo muy acertado. Me sugería que se trataba de una avispa. Así que puse que podría ser un "Hesperophanes". 

En fin, para mí, una escena entomológica sorprendente y entusiasmante. La vida está ahí, guiñándonos un ojo de complicidad. 







Faltan fotos.