Ideas, imágenes, opiniones, propuestas, críticas, datos, enlaces...para seguir caminando por sendas de tierra y yerba.
martes, 30 de marzo de 2021
lunes, 29 de marzo de 2021
¿Debemos acatar lo que nos dicen los bancos?
Hoy me he llevado una desagradable sorpresa. Parece ser que el servicio de caja se cierra todos los días a las once de la mañana. Según me han dicho en el Banco de Santander, en Piedrabuena, Ciudad Real. Es una medida que lleva ya casi un año y que han tomado casi todos los bancos españoles, según me dicen. De manera que no se puede retirar dinero ni ingresarlo a partir de esa hora. Lo que te recomiendan, o casi obligan, es a tener una tarjeta de crédito, aunque no la necesites.
Es curioso cómo en unos años hemos pasado de tener oficinas bancarias en todos los pueblos de España, a la situación actual en la que el cierre es la tendencia. Además, de poder ser atendido de ocho a tres, de lunes a viernes, ahora nos encontramos con que el horario se ha restringido muy considerablemente. De ocho y media a once, en el Santander. Es decir, el recorte del servicio es superior al cincuenta por ciento. Y la alternativa es, para algunas personas, inaceptable.
Yo no quiero contribuir a este proceso que supone un empeoramiento del servicio que venían ofreciendo, que conlleva, por supuesto, impactos sociales, económicos y territoriales que no parecen ser tenidos en cuenta.
Por supuesto, tampoco se puede entrar en las oficinas para sacar cantidades inferiores a nosecuantos euros y los días de pagos de impuestos, recibos, multas se restringen igualmente, por ejemplo, los martes y jueves de tal a tal hora.
Y así nos va luciendo el pelo. Podemos usar el cajero y operar por internet. Podemos seguir, sobre todo, obedeciendo a estas grandes no, gigantescas, empresas a las que poco importa el empleo, la presencia de oficinas en los miles de pueblos españoles que siguen perdiendo población ni a la pérdida del trato humano y humanizante. Porque un cajero no es lo mismo que ser atendido por un profesional que te saluda, conoce, ayuda, informa y muchas veces te escucha, sonríe y te da un trato humano.
Yo, por mi parte, renuncio a la supuesta ventaja o ganancia económica que me aseguran al contratar una tarjeta. ¿Veinticuatro horas de servicio, 365 días al año? No, gracias. Yo quiero que me atienda una persona, no una máquina. No necesito sacar dinero a las tres de la noche. Gracias por tan extraordinario despliegue tecnológico.
Me pregunto cuánto vamos a aguantar y a callar. El gobierno, nuestros gobiernos, están tan preocupados por otros temas, que no parece que hagan nada al respecto.
El médico me atiende por teléfono, como la Guardia Civil, el ayuntamiento, las diferentes administraciones... En el Banco quieren mi dinero, pero también sin mi presencia. Nos prohíben reunirnos, no vaya a ser que hablemos de temas que nos preocupan e importan. Claro, es una buena forma de luchar contra la pandemia, si no fuera porque otros colectivos como el de la enseñanza sí están atendiendo a diario, en persona, a decenas de alumnos y alumnas, madres y padres.
Lo que más me tranquiliza no es tanto el "mal de muchos" sino que el director del banco me ha dicho, con sinceridad y convencimiento, que "eso sí, usted tiene derecho a pensar lo que quiera". Me siento mucho mejor. Por cierto, tampoco se puede eliminar una cuenta bancaria, salvo que se vaya de ocho y media a once.
Y, aunque la Guardia Civil, la Justicia, otros organismos e instituciones y empresas reconocen que el carnet de conducir es válido para identificrse, en el Santander, no. O se va con el DNI o no te atienden. No vaya a ser que, un cliente de diez años de trayectoria, haya hecho una falsificación para sacar el dinero de su propia cuenta.
Ahora entiendo la conversación que escuché la semana pasada en un bar, a dos hombres de algo más de sesenta años. Ambos decían no confiar ni en los políticos ni en los bancos. Comentaban que tenían el dinero debajo de la baldosa, como toda la vida.
Lo dicho, podemos seguir guardando silencio, no vaya a ser que se enfaden los grandes bancos y nos retiren la publicidad de deportistas como Rafa Nadal o Fernando Alonso. ¡Eso sí es calidad! Y no atender a la gente a las once y media o a las dos y diez. ¡Qué me habré creído yo! ¡Hay que ir con los tiempos!
viernes, 26 de marzo de 2021
Llega la Semana Santa de este 2021, medio confinados por el Covid-19.
Llega la Semana Santa de este 2021, medio confinados por el Covid-19. Ya es el segundo año que no podremos ni vivirla ni viajar. Además, la Consejería de Educación, en Castilla-La Mancha, nos ha quitado un día de vacaciones, dado que al inicio del trimestre, la misma Consejería, suspendió el inicio del curso por las condiciones climatológicas adversas por la borrasca Filomena y, también, creo yo, por la segunda o tercera ola.
No viviremos las procesiones ni los oficios ni visitaremos los monumentos (creo que se llama así) pero sentiremos algo muy intenso y personal. Nos transportaremos a lo más íntimo de nuestra fé y de nuestra infancia. Iremos, sin darnos cuenta, a las iglesias y capillas, a páginas de libros de religión, al Nuevo Testamento, a las homilías y a las vivencias de nuestras vidas.
Supongo que es incomprensible o incompartible para muchas personas. Ayer escuché decir a una persona que no le gustaban las procesiones, que le producían un bajón. A otra que las cornetas y tambores son horrorosas. Sin embargo, también escuché decir que eran preciosas, impresionates y con mucho sentimiento.
A mí, estos años pasados, me ha dolido que se hayan producido manifestaciones contra la Semana Santa. No he entendido ni la permiosividad ni la publicidad que se le dió. Estoy firmemente convencido de la importancia del respeto en todos los aspectos de la vida. Pero dicho esto, tampoco soy partidario de una excesiva presencia en los llamados medios de comunicación social ni en la vida cotidiana. No estoy de acuerdo con cierta tendencia, creciente a mi juicio, de meter las procesiones hasta en la sopa, por decirlo de forma sencilla. También pienso que en algunos pueblos de Ciudad Real se han vivido cambios muy importantes que han supuesto una "andalucización" de nuestra Semana Santa.
Lo cierto es que este período del año es algo más intenso religiosamente hablando y el hecho de tener estas limitaciones hace que nos resulte más difícil.
Primer día de temperaturas moderadamente altas, dos erizos atropellados en Ciudad Real.
El pasado martes, 23 de marzo de 2021, recién estrenada la primavera, y en pleno Día Mundial del Agua, subieron las temperaturas. Unos veintidós o veintitrés grados nos alegraron el día. Al día siguiente pude ver dos erizos atropellados en la carretera Nacional-430, ya en el término municipal de Ciudad Real.
Las amapolas ya destelleaban en las cunetas y un amigo me contó que había visto también la primera culebra atropellada de este año.
Los erizos son esos seres tan curiosos que viven muy cerca pero que no nos resultan visibles. Yo los he visto dentro del recinto de un hospital, en Ciudad Real, concretamente en la antigua Clínica Coreysa. Y estos días me contaron que vieron un ejemplar en el patio de mi colegio, el "Alcalde José Maestro", también de Ciudad Real, hace ya unos años.
Esta fotografía la hice el año 1987 o 1988, con una cámara analógica, creo que Konica P-30. La he reproducido con la cámara Leica de mi teléfono Huawei. En aquella época, como desde que era pequeño, yo quería ser naturalista, zoólogo y, sobre todo, fotógrafo de la Naturaleza.
¿A qué llamamos monstruo en la Europa de 2021?
Ya he escrito algunas veces sobre la dificultad que entraña escribir sin ser malinterpretado y de como, las palabras, a fuerza de su aparente maleabilidad, se convierten en algo que no tiene un valor concreto ni objetivo. Es como si una moneda, el euro, el dólar, la libra esterlina, pudieran variar su valor y precio dependiendo de quién las utilice.
De manera que me ha surgido la duda. ¿Qué significa, en la Europa del año 2021 la palabra "monstruo" utilizada como insulto o calificativo de una supuesta acción negativa?.
Sabido es que se puede usar este vocablo en sentido cariñoso y como elogio. Pero, si te acusan de ser un monstruo ¿a qué se pueden referir?
Veamos. Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, en su quinta acepción, monstruo es una "persona muy cruel y perversa".
Así, dos hermanos jóvenes, albañiles de profesión, a los que les gusta salir al campo a coger espárragos, a arreglar sus olivos, a pescar y cazar...¿merecen el calificativo de "monstruos"? Bueno, olvidaba mencionar un pequeño detalle. Les gustan los pájaros. Tienen canarios, periquitos y jilgueros en su pequeña casa familiar. Pero, sobre todo, tienen ¡dos pájaros! Es decir, tienen dos machos de perdiz roja (Alectoris rufa). Las cuidan, las observan y escuchan. Las sacan al campo. las admiran y, creo, las aman. Sí, las usan para cazar. Las llevan y traen, con cuidado y tiento. Ls cubren con un paño en las idas y venidas. Las aseguran con un hierro al suelo por si se las arrebata una rapaz. Si se lanzan a cantar gozan, aunque no consigan nada. Lo comentarán entre ellos, con su su padre, con su madre, con sus novias y amistades.
Sí, efectivamente, son monstruos, según algunas personas que hablan sin tener ni idea de lo que va el tema. Desconozco quién hace esas valoraciones tan poco acertadas ante un vídeo muy corto hecho por mí. Quién sabe si sus impactos negativos naturales y sociales son más graves que los de estos dos jóvenes amantes de la caza con pájaro. Quizás habría que hacer un estudio pormenorizado para averiguarlo.
Desde luego, la idea de "monstruo" dada a una persona que caza con perdiz, para lo que está cayendo, para lo que está pasando, en el mundo que nos ha tocado vivir, no parece ni medianamente justo. Yo pongo el telediario y veo que casi a diario mueren ahogadas varias personas que querían llegar a esta Europa en la que se cometen monstruosidades indecibles, como cazar con perdiz. Levanto un poco más la vista y veo que hay guerras espantosas a escasos kilómetros de distancia. Noticias de terrorismo, de hambre, de marginación. de violencia, nos golpean a diario.
No sé. Soy ecologista. Ya no estoy en ningún grupo, desde hace años. Sigo estudiando y defendiendo la Naturaleza, en la medida de mis posibilidades. Cometo errores y mi vida supone un impacto negativo en el planeta. Yo creo que por hacer unas fotos y un vídeo de una perdiz cantando en una jaula no soy un monstruo. Igualmente que esas personas que me llevaron a su casa a ver sus perdices, sus canarios, sus periquitos y jilgueros, no son monstruos. Me llevaron a ver sus sitios de espárragos y a explicarme cómo nunca cogen los que nacen en olivares y lindes tratadas con herbicidas. Yo creo que un mostruo es otra cosa.
De manera que, aunque a mí una persona me desee una muerte similar a la de una perdiz abatida de un tiro, al ser atraída por el canto de un macho enjaulado, yo sólo deseo lo mejor a a esa persona, con la recomendación de que reconsidere su ligereza al hacer esos comentarios.
Por cierto, en España es legal, hasta dónde yo sé, cazar con perdiz.
El comentario que ha provocado este escrito ha sido realizado por "Giuppijoy" en mi canal de "Youtube", parece ser que desde Italia.
Giuppijoy, te dedico esta entrada.
Ciao e bona fortuna!
Mi respuesta:
Bares. Todo un mundo. Un bar grande, ruidoso y desangelado.
Desde pequeño, es decir, desde hace más de medio siglo, he estado yendo a bares. Para mí, los bares son algo muy importante, que forma parte de mi vida, de mi día a día. Desde hace tiempo vengo pensando en el tema. Me gusta pensar y darle vueltas al asunto. A veces lo hablo con familiares y amistades. Sé positivamente que no todo el mundo tiene las mismas percepciones que yo, afortunadamente.
No hablaré en esta ocasión, de los bares de mi infancia ni de mi adolescencia y juventud, sino de unas ideas muy generales, que deseo compartir y de uno en concreto que, curiosamente, puede ser reflejo de otros muchos.
Por un lado pienso que la variedad de bares que hay en España es impresionante y que la evolución experimentada en los últimos cincuenta años es digna de estudio. En nada se parecen los pequeños estableciemientos de aldeas, pueblos, barrios periféricos y similares a los que fueron hechos con una importante inversión, por citar sólo uno de los factores.
Hace poco, por ejemplo, estuve en uno de esos bares grandes y un poco desangelados, a mi modesto entender, de una aldea. El ruido se convierte en uno de los principales actores no deseados. Y, en ese caso concreto, no era el producido por la cafetera chirriante al calentar el agua o la leche, ni por la trituadora del café, ni por las actuaciones estelares de clientes protagonistas de series interminables de vacuidades e improperios, exabruptos y blasfemias, o bravuconadas y relatos de nulo interés y gusto. No. La protagonista es la televisión, diana, centro de atención y dueña del espacio y tiempo.
Un par de perrillas descansan junto a una estufa de leña y a dos clientes de pocas palabras y ratos largos, como las copillas. Una pareja ha salido a la calle a fumarse un cigarro y darse unos picos, mientras la camarera mira a la tele y sirve unos cafés como quién se retira el flequillo.
Calendarios de tías en pelotas que anuncian excavaciones y servicios de calefacción, algún reloj enorme y horroroso de la marca de cerveza al uso, un billete enmarcado, recuerdo de las primeras cien calas que pagó alguien, dos o tres enchufes descolgados e hiper explotados, una barra larga con pequeña vitrina cristalera que amarillea. Unas tapas escasas y una cartulina, con una cuadrícula numerada que anuncia la próxima porra. Una foto de una virgen y un par de cuadros de paisajes al óleo de caballos al anochecer, espantosos y a juego con el amontonamiento de cajas de las bebidas de ese mes.
Del servicio hoy no hablamos. Los precios son bajos. Pero, ojo, un amigo nos advierte. Los fines de semana, a medio día, se tapea que da gusto. Es cuando viene to el mundo. A esas horas están la Mari y el dueño. Es otro lugar. Nada que ver. Recuerda a los viejos tiempos, cuando lo abrieron y fue el campanazo. No había otro bar así, no le hacían la competencia más que dos o tres despachos o tabernillas. Las raciones eran la gran atracción, la música, las bebidas espumosas de marcas coloridas y, un poco, la novedad. Máquinas, futbolines, billar, dados, dardos, cartas, música a la carta...
Pero la gente se empezó a ir y todo cambió. Varios traspasos y algún cierre. Crisis y cambios. Un bar grande, desangelado, de barriles y cajas en la puerta, luminoso roto, y más abandono que otra cosa. Árbol sin podar que fructifica poco. Espejo sin memoria, memoria sin espejo. Pasado próximo. Un bar de los muchos miles de esta España nuestra.
lunes, 15 de marzo de 2021
La pastelería de Sinfo, de Villarrubia de los Ojos, hace ya unos cincuenta años...
Ayer pasé delante de lo que fue "la Pastelería de Sinfo", en Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real.
Hice algunas fotografías con el móvil y hoy, al verlas, me he puesto a recordar. Creo que hace unos cincuenta años desde que la cerraron, pero tendré que informarme preguntando a alguna de sus hijas.
Sinfo era como llamaba todo el mundo a Sinforoso Román Merino. Me vienen a la mente algunas imágenes de esa tienda cargada de magia y deseo. Había un mostrador de cristal en el que se exhibían los dulces. En especial me llamaban la atención los merengues y los mojicones. A un miembro de mi familia le encantaban. Era casi una obligación pasar por allí los domingos, después de misa, a comprar algo.
Es muy poco más lo que puedo añadir. Que Sinfo era muy buen pastelero, que además era amigo de mi padre y que lo recuerdo sentado, en la puerta de su casa, siempre con una sonrisa y dispuesto a saludar. Quizás que con su cierre muchos nos quedamos sin algo muy importante de nuestra infancia y que echamos de menos durante años ese establecimiento. Y que aquellos merengues eran una verdadera delicia que nos hacían muy felices los domingos por la mañana.
martes, 9 de marzo de 2021
La exposición "JazzFotos" de Jaume Jové Calzada será inaugurada el próximo viernes, 12 de marzo de 2021, en el Canguro Violeta de Piedrabuena, Ciudad Real.
La exposición "JazzFotos" de Jaume Jové Calzada será inaugurada el próximo viernes, 12 de marzo de 2021, en el Canguro Violeta de Piedrabuena, Ciudad Real.
Se trata de la primera exposición de Jaume Jové así como de la primera del Canguro Violeta, después de esta tercera ola de la pandemia por COVID-19.
Jaume Jové Calzada ha conseguido varios premios en concursos fotográficos y tiene un especial interés en captar imágenes en conciertos de Jazz.
sábado, 27 de febrero de 2021
Citas para el final de febrerillo el loco 2021.
Grullas en encinares de Villarrubia de los Ojos
y alguna que otra ganga.
Las flores de Muscari comosum ya anuncian la Semana Santa.
Cernícalos primilla,
batiendo sus alas,
para hacer el ángel,
aguiluchos
raseando siembras,
pétalos de almendros
por el suelo
sangre de Cristo
Diplotaxis,
dientes de león,
rebeldes,
audaces,
duros,
imprevisibles,
colonizadores casi imposibles,
dípteros,
himenópteros,
patos cuchara,
mi primera golondrina...
¡bienvenida,
dibujante del cielo!
en Ciudad Real.
Un cielo azul,
viento frío
que mece la hierba
de este febrerillo
más solo que loco.
domingo, 21 de febrero de 2021
Las botellas de gaseosa, objetos de coleccionismo, de decoración, de recuerdo...
Mi profesora de Historia del Arte de la UCLM, María José Cuesta, me sorprendió con una definición de lo que se considera Arte: "Arte es todo lo que los seres humanos consideramos Arte". No recuerdo el autor de la cita, traída libremente, después de más de veinte años. Me pareció tan tan amplia que, inicialmente, no me cuadraba. Fue pasando el tiempo y la fui haciendo un poco mía. El ejemplo dado por mi profesora estaba cargado de sentido. Nos decía que la decoración de una carnicería del imperio Romano, dos mil años después, se consideraba como una obra de Arte.
Hace ya tiempo desde que vengo observando como muchos objetos antiguos, y no tan antiguos, se vienen usando con fines decorativos en diferentes lugares de uso público. También en los privados.
Uno de ellos es la botella de gaseosa. Curioso que algo tan cotidiano durante décadas haya ascendido desde la planta baja de los frigoríficos a las alturas de paredes, aparadores, expositores, repisas y estanterías de tantos espacios, públicos y privados.
Contemplamos así una parte de nuestra pequeña gran historia, de nuestros quehaceres y costumbres familiares, de nuestros pueblos y ciudades, con sus fábricas, marcas, diseños, colores y sabores.
Las botellas de gaseosa se han transformado en objeto de coleccionismo, de decoración, de recuerdo. Son, además, una fuente de información, para quiénes tienen ojos para estos detalles. Y, desde mi punto de vista, son también Patrimonio.
Un apellido, un nombre, una marca, una empresa... con su huella también geográfica, aparecen en bares y restaurantes, atesorando el pasado reciente, contándonos historias.
Botellas de gaseosa mostrados en el Bar Melos, de Piedrabuena, Ciudad Real. Gracias a Jose por mostrarlos y por permitirme fotografiarlos. Como vemos, una de las botellas es de la marca "Pérez" y la de la derecha "Espumosos Miraflores", ambas, de Piedrabuena. Como he dicho, prácticamente todos los pueblos contaban con fábricas de gaseosas que han ido despareciendo en los últimos decenios. Ese fenómeno es extensible a otros mucos productos, objetos y servicios, aunque no parece interesar a nadie. Me viene, hablando de estos temas, la expresión de "la España vaciada" y todo lo que conlleva.
Ya están aquí los chiris...
Ya están aquí los chiris...
Hoy, 21 de febrero de 2021, domingo, me he dado cuenta de que ya están los chiris, es decir, los cernícalos primilla (Falco naumanni) en Piedrabuena, Ciudad Real. He ido a la plaza y, sobre la iglesia, los he visto, con sus vuelos y sus pequeños gritos. A continuación, Yolanda, que los observa con interés y admiración desde hace muchos años, me ha dicho que, al menos, ya llevan una semana por aquí.
Es decir, probablemente, llegaron a Piedrabuena la semana anterior o, quizás, incluso, un poco antes.
Después, he hecho una búsqueda rápida en internet. Me ha aparecido, enseguida, la noticia que difundió Aníbal de la Beldad el año pasado, sobre la suelta de cuatro ejemplares recuperados por la Consejería de Medio Natural allí mismo. Recordé que un pollo, precisamente, lo recogió el agente medioambiental, Paco Contreras, cuando lo avisamos. Y que un periódico nacional, ABC, publicó una de mis fotografías, sin mi consentimiento y sin citarme. Tras avisar, incluyeron mi nombre en la noticia digital.
Y también me he llevado la sorpresa, la muy grata sorpresa, de leer el poema que Paco Caro escribió sobre estos pequeños halcones que habitan en los tejados de nuestras casas e iglesias, en nuestros pueblos.
Los cernícalos de Piedrabuena siguen siendo una maravilla de la Naturaleza en todos los sentidos pero, además, son un ejemplo de cómo podemos convivir, de cómo podemos compartir incluso nuestras casas, nuestros sueños, nuestros deseos...
Los cernícalos primilla vienen de pasar el otoño y el invierno en África. Han cruzado el Estrecho de Gibraltar, sin papeles, pero, curiosamente, no son ilegales ni delicuentes ni peligrosos. Vienen a criar, a alimentarse, a hacer el ángel (como Joaquín Blume) sobre nuestras siembras, cunetas y liegos. Vienen a llenar nuestros ojos de esa belleza que espera, con toda la paciencia del mundo, a ser percibida pero no manoseada, ni capturada ni manipulada.
Los cernícalos primilla seguirán siendo objeto de estudio de ornitólogos, desde la labor casi siempre callada, anónima y minusvalorada. Así viene siendo la que lleva a cabo José Manel Hernández, por ejemplo. Los cernícalos primilla seguirán siendo chiris, en Piedrabuena y alcotanes en Villarrubia de los Ojos, ambos municipios, en la provincia de Ciudad Real.
Seguirán, los cernícalos primilla, fascinando a algunas personas ¿raras?, incluyendo a un buen número de chicos, como los de mi infancia, que nos pasábamos muy frecuentemente por los aledaños de la iglesia de mi pueblo -Villarrubia de los Ojos del Guadiana- para ver si, la desgracia de unos se convertía en nuestra dicha. Íbamos buscando pollos recién caídos, de sus escuetos nidos, para criarlos.
Muchos años después, la que hoy es mi mujer, me contó que su padre, que en paz descanse, Mario Sánchez García, había criado un ejemplar. Le pusieron por nombre "Pumuki". Llegó a tener un "trato" extraordinario con su amo e hija. Se iba volando por los tejados cercanos. Lo llamaban y volvía. ¡Sorprendente! Un buen día, Pumuki, salvado de una muerte segura por sus cuidadores, siguió la irrefrenable llamada de su instinto, y no volvió.
Hoy, 21 de febrero de 2021, domingo, cuando todavía falta un mes para la entrada de la primavera, los cernícalos primilla (Falco naumanni) ya están en Piedrabuena, Ciudad Real, alegrando cielo, tejados y campos, con sus gritos y sus vuelos cernidos.
¡Bienvenidos y bienvenidas, un año más!
Pollo de cernícalo primilla (Falco naumanni) encontrado en Piedrabuena, Ciudad Real, en la puerta de la sacristía de la Iglesia parroquial "Nuestra Señora de la Asunción", en junio de 2020. El ejemplar fue recogido por el agente forestal Francisco Contreras y llevado al Centro de Recuperación "El Chaparrillo", de Ciudad Real, de la JCCM. Foto FZS.
Primer cernícalo primilla visto por mí, del año 2021. Iglesia de la Asunción, Piedrabuena, Ciudad Real. 21 de febreo de 2021, domingo.
viernes, 19 de febrero de 2021
A propósito de Gora.
Gora.
No estoy seguro,
quizás fuera tu nombre
como tu vida,
resumen sencillo,
agradable,
como un pequeño gesto,
un hoyuelo,
un rasgo,
una arruguilla,
una mirada
amiga
y complaciente.
Casi no quiero recordar tu nombre,
Gora.
Me quedo con tu voz,
con tu sonrisa
con esa forma de contar
de acortar distancias,
de tender puentes,
como el de tu río,
cercano, del Bullaque.
como tus manos,
puentes,
también,
entre tantos corazones,
entre tantos mundos,
entre tantos sentimientos.
Recuerdo que me hablaste,
un día,
del sol
de la tarde,
que se colaba entre tus manos
acariciando,
lavando
los cacharros
tras la comida,
encuentro,
entrega,
palabra,
verso
del deseo
de una madre
de una tarde cualquiera
del agua cálida, en tus manos...
Gora.
No olvido
que me hablabas del sol,
de las sierras que veías desde tu ventana.
al atardecer.
Compartías,
creo,
la espuma del jabón,
las pompas del agua
en tus manos
generosas.
Me dedicabas esos minutos,
pequeñas glorias,
de tu sentir
de tu vida cotidiana,
con una sonrisa
sembrando,
sin saber,
si esa semilla
caería en la tierra
en el tiempo,
adecuado
y fértil
del recuerdo.
Llegaron otros tiempos
como huellas del alma
sobre la arena
de tu espalda
de tu pecho
de tus manos
de tu palabra.
Gora,
descansa, en la luz de la tarde
de tu ventana
junto al río
entre sierras
y gotas de agua, que reflejen el sol
y la luz
clara
de tu mirada.
.
martes, 16 de febrero de 2021
La Wikipedia cumple veinte años...año 2021.
Año 2021, la Wikipedia cumple veinte años. Por si alguna persona que lea esta entrada no lo sabe, la Wikipedia es una enciclopedia de libre acceso, virtual, y con el mayor número de entradas del mundo y en cientos de idiomas y dialectos. Por si fuera poco, además presenta la particularidad de que cualquier persona puede editar, es decir, escribir sus conocimientos, publicar sus fotografías, vídeos, audios, ilustraciones, datos o ayudar con sus destrezas informáticas.
De manera que asistimos a un fenómeno inédito, ya con dos decenios de edad, que se ha convertido en todo un avance social. Millones y millones de personas consultamos esta enciclopedia a diario, incluso desde nuestros teléfonos móviles, sin coste alguno, en cualquier idioma, prácticamente, del mundo.
Y todo eso es posible porque hay mucho altruismo, mucho trabajo cooperativo, mucha generosidad: los wikipedistas. Así, un wikipedista es la persona que escribe, que edita, que revisa, que mantiene, que comparte contenidos...
Es tan fácil como crear una cuenta con una dirección de correo electrónico...leerse las normas de edición y empezar a colaborar.
Imprimiendo casi sueños...en el Canguro Violeta de Piedrabuena, Ciudad Real.
Ayer, mi amigo Mariano Rivero, dueño del Bar Galería "El Canguro Violeta" de Piedrabuena, Ciudad Real, me regaló una fotografía que me hizo hace unos dos años. La había imprimido en un formato muy curioso, muy pequeño. Y es que tiene una impresora como de bolsillo que va imprimiendo casi sueños.
Me dice Mariano que le envíe una foto con el móvil. Abre su correo y la manda a la mini-impresora. Empieza a trazarse una línea sobre la pantalla de su móvil mientras, a la vez, va apareciendo esa fotografía que le acabo de enviar, ya en el papel. Es como si ya pudiéramos imprimir hasta nuestros sueños, nuestros deseos, como si pudiéramos materializarlos en pocos segundos.
Vienen a mi memoria aquellos tiempos de mi adolescencia en la que los días y las semanas se nos hacían eternos, esperando que llegara un carrete (era otro formato, analógico. Los carretes solían tener doce, veinticuatro o treinta y seis fotogramas) revelado y positivado.
Ahora, en unos minutos se produce la magia múltiple de la Fotografía, el sueño hecho realidad. Visto, fotografiado y hecho ya sobre el papel. Imprimiendo sueños que perduren, los famosos espejos con memoría del siglo XIX. Pero, al lado, un dispensador de gel nos avisa de que no todo va a la misma velocidad...
Muchas gracias, Mariano, por imprimir sueños, por seguir en el empeño de mostrar fotografías de tantas personas, en tantos lugares, desde sitios recónditos del planeta a rincones también de nuestra mente, de nuestros sentimientos, de nuestros quehaceres, de nuestras vidas. Gracias también por permitirnos hablar y escuchar, por crear un espacio de libertad de expresión, de creación, de reflexión, de contacto y de compartir. Así podremos seguir imprimiendo sueños...
Ya hay puestas de sapo corredor, a mediados de febrero, en Piedrabuena.
Mediados de febrero de 2021. Ya hemos localizado varias puestas de sapo corredor (Epidalea calamita) en dos parajes diferentes. Como vemos, no han tardado mucho, a pesar de los fríos de enero ya está la nueva temporada en marcha.
Ayer, con unos 18 o 19 grados, a medio día, también pude ver la primera culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) del año, en las cercanías del casco urbano, junto a la preciosa colada del volcán de la Arzollosa.
lunes, 15 de febrero de 2021
Los Lavajos, un paraje muy interesante de Piedrabuena, Ciudad Real.
Hoy, 15 de febrero de 2021, lunes de "no-carnaval por la pandemia" he estado con dos amigos y apasionados del campo. Tras visitar el maar de Navarredonda y disfrutar de la visión de este cráter gracias a un dron, manejado por el geógrafo Juan Martín, nos hemos dirigido a otro paraje cercano, muy ligado a los relieves de origen volcánico, y próximo al volcán de la Arzollosa, los Lavajos.
Julio Espadas Alcázar nos ha hablado de este lugar y del topónimo, de clara resonancia hídrica. De manera que nos ha guiado hasta allí.
Y, una vez más, comprobamos como el topónimo está muy bien puesto y se ajusta al significado general del mismo. Un lavajo es, resumiendo, un espacio llano, inundable y generalmente rodeado de sierras.
Parece ser que proviene del término "nava" y vendría a significar lo mismo. Sería un sinónimo de laguna, nava o bodonal.
Efectivamente, "los Lavajos" de Piedrabuena es un espacio extraordinariamente llano, rodeado de terrenos más elevados, sin salida para las aguas de lluvia, y que suele encharcarse temporalmente. Así nos lo ha manifestado Jesús "Manzanares" hijo: "se encharca cuando llueve, a veces mucho terreno, hasta una hectárea, pero se seca en cuanto pasan unos días después del temporal. Los Lavajos es un paraje muy grande..."
Nos llama mucho la atención esa planitud y forma tan circular, que nos evoca poderosamente a otros cercanos maares o cráteres de explosión volcánica. El hecho de ser terrenos encharcadizos nos pone también en alerta y corrobora la pertinencia de la asignación toponímica.
Además, el material del suelo es claramente volcánico, así como la leve cuesta de uno de los laterales. A escasas centenas de metros se encuentra la cara más escarpada del edificio volcánico de la Arzollosa. ¿Se trata de una sucesión más de su extenso manto? No lo puedo afirmar, pero da la sensación de que la Arzollosa, en esa zona concreta, no derramó materiales lávicos que llegaran hasta aquí. Parece que estos terrenos están más elevados -escasos metros- y, además, encontramos una pequeña ladera, antes mencionada, de otro cerro adyacente con una apariencia clara de origen también volcánico, a mayor altura.
En un breve paseo observamos abundantes cantos de cuarzo, así como de restos de conglomerados de cuarzo y hierro, muy antiguos, de origen volcánico submarino y de edad, paleozoica o incluso anterior. Además, encontramos cantos negros pero no son basaltos. Su aspecto es muy compacto y su peso muy elevado, más que el de las cuarcitas.
Salvo que algún geólogo o geógrafo me corrija -y todas las sugerencias, aportaciones, correcciones o críticas son bienvenidas y muy agradecidas-, lo que explicaría la presencia de esos materiales en superficie sería una explosión con una energía muy considerable, capaz de romper el zócalo y de depositarlo en superficie. Como decimos, no se trata de una simple piedra sino de una curiosa proliferación que no se corresponde con este tipo de relieves.
Sin embargo, no hemos conseguido localizar lapillis acrecionales lo que nos plantea algunas dudas sobre la génesis explosiva del paraje. Cierto es que el esfuerzo de búsqueda ha sido muy escaso.
Lo evidente es que sí hay varios puntos encharcados y es fácilmente observable esa planitud rodeada de terrenos elevados. Muy cerca, los arzollos ya están floreciendo, así como la magarza, alfombrando una de las parcelas contigua.
Los sapos corredores (Epidalea calamita) ya han depositado sus "rosarios" de huevos negros, unidos en una especie de gelatina casi transparente.
El dron va captando imágenes y en el mapa topográfico nacional "uno cincuenta mil" no encontramos el topónimo.
Tras hacer unas búsquedas en varios diccionarios comprobamos cómo el término "lavajo" se asocia al de laguna temporal y al de nava.
Así, nos retrotraemos al diccionario de términos geográficos de finales del siglo XVIII, al extraordinario diccionario del profesor González Bernáldez, al Diccionario de Manuel Seco, al de María Moliner, al de la Academia de la Lengua y al de vocabulario geomorfológico de Guillermo Tejada Álamo. Además, in situ, hemos visitado la Wikipedia, en su veinte aniversario. Todas las acepciones nos hablan de agua. Un consuelo haberlo visitado en estas fechas, todavía con encharcamientos.
Los Lavajos de Piedrabuena bien merecen un paseo, unas lecturitas y conversaciones geografico-campestres, a ser posible, con previa visualización de fotografías de dron.
martes, 9 de febrero de 2021
Sobre el "maar" o cráter de explosión de Navarredonda, Piedrabuena, Ciudad Real.
En la entrada anterior hablamos sobre el maar de Navarredonda y publicamos varias imágenes. Una de ellas fue tomada con un dron por el geógrafo y profesor Juan Martín Martín, a quién desde aquí agradezco su colaboración y cesión de la imagen para ser editada y publicada.
Como se puede ver, en la parte superior izquierda se encuentra el volcán de la Arzollosa. Está a un kilómetro, hacia el sur. La fotografía no capta todo el espacio del cráter, ya que es muy extenso. La línea azul marca, de forma aproximada, el contorno del maar, y en la parte izquierda queda interrumpida.
Se aprecia bastante bien como hay varias zonas encharcadas.
domingo, 7 de febrero de 2021
Sobre el "maar" o cráter de explosión de Navarredonda, en Piedrabuena, Ciudad Real.
Hace ya muchos años. Recorriendo caminos, sierras, cerros y rastrojos, un espacio me llamó mucho la atención. Era una nava, un espacio llano rodeado de sierras. Cuando supe que se llamaba "Navarredonda" experimenté esa satisfacción de comprobar cómo el estudio de los topónimos me aportaba nuevos conocimientos y pequeños descubrimientos.
Volví varias veces, muchas, en realidad. Un día me encontré con unas puestas de sapo corredor (Epidalea calamita), en mitad del camino. Era un espectáculo verdaderamente curioso. Miles y miles de renacuajos, de unos centímetros, todavía con forma de pececillos negros, nadaban en esos charcos alargados, en los que eran visibles las huellas de los tractores, ordenando rítmicamente esos barros, creando lomas y depresiones, laberintos curiosos, pero espacios de vida, al fin y al cabo.
Pronto, donde bullía la vida, todo era ya desolación. El agua había desaparecido. Los renacuajos eran pequeñas manchas negruzcas y planas, adosadas unas a otras. Formaban un mosaico un tanto macabro.
Desde entonces, cada invierno y cada primavera intentaba volver por allí. Quería contemplar de nuevo ese peculiar fenómeno, que ya me estaba empezando a resultar familiar, puesto que lo veía, también, en otros lugares.
Un buen día me llevé una ingrata sorpresa. La apisonadora y, supongo, camiones y camiones de tierra, habían "¿arreglado?" el camino. Ya no había espacio para los sapos ni para otros seres, aunque fuera por unas semanas. El camino había crecido en altura unos quince o veinte centímetros y, algo también, en anchura. Ahora, los charcos se formarían en los bordes de los caminos, en las siembras y olivares.
Seguí yendo por allí a pasear, a recorrer esas sierras, solo y acompañado, a hacer fotos, a aprender y a leer esa hermosa caligrafía, ligeramente corregida.
Conversando con un amigo, también amante del campo, y gran conocedor de Piedrabuena, Paco Contreras, me habló del paraje como "la laguna", lo que, de pronto, me trajo a la memoria aquellos charcos repletos de vida y ese topónimo tan sonoro y descriptivo: Navarredonda.
Me di cuenta de que se trataba de un "maar", un cráter de explosión volcánica. Busqué y encontré pronto los lapillis acrecionales, signo evidente de haberse producido una explosión freatomagmática. En aquellos momentos yo estaba estudiando los cursos de doctorado y uno, concretamente, versaba sobre esta materia. Mi profesora era la doctora doña Elena González Cárdenas. Otro, estaba centrado enlos diferentes humedales, impartido por la doctora Marta Peinado.
Ahora, después de muchos años, veo la necesidad -quizás mi necesidad- de escribir unas líneas sobre este volcán tan poco conocido.
Por lo pronto, baste señalar que no lo he encontrado cartografiado en los mapas geológico y geomorfológico, ni en los estudios volcanológicos sobre este municipio. Quizás el hecho de estar apartado de las carreteras y de tener unas dimensiones considerables han supuesto que no se ha estudiado lo suficiente. Me refiero con lo de "unas dimensiones considerables" a que, aunque llueva abundantemente, nunca he visto ese aspecto lagunar que se capta rápidamente en otros maares cercanos, como el del Lucianego.
Lo cierto es que el maar de Navarredonda no aparece ni en los mapas topográficos ni en el resto de materiales ya mencionados.
El maar o cráter de explosión de Navarredonda se encuentra a unos cuatro kilómetros al Norte del casco urbano de Piedrabuena y a un kilómetro, al Norte también, del volcán de la Arzollosa.
Se encuentra rodeado casi completamente por pequeñas sierras paleozoicas de unos 750 msnm, aproximadamente. Así, al Norte está el Morro de la Cabaña, con 749 msnm. Al Oeste, la Sierra el Grajo, con 767 msnm y al Sur el Morro de la Perdiguera y el Collado de las Liebres, con 769 msnm, el primero.
El desnivel, por tanto, del vaso lagunar, con respecto a estas sierras, es de unos 70 metros de altura.
El aspecto es el de una pequeña depresión sub-circular que, por su amplitud, no resulta fácil de percibir.
Geomorfológicamente se encuentra entre crestas sobre areniscas, glacis de vertiente y depósitos de ladera (1)
Aunque no hemos encontrado referencias concretas a este volcán, todo parece indicar que estaría en relación con las grietas de la corteza que produjeron las manifestaciones volcánicas próximas, como la de Peñas Negras, más al Norte, y la de la Arzollosa, a escasos mil metros al Sur, entre otras, también cercanas.
Lo que sí es evidente es que tanto su forma como la presencia de materiales denotan ese origen, como consecuencia del contacto del magma con las capas de agua del subsuelo, produciendo una gran explosión.
El terreno del vaso, muy llano, se encuentra cultivado, tanto de cereales como de olivares. En las sierras adyacentes hay igualmente olivares y monte y matorral mediterráneo.
Además de los usos agrícolas se aprovechan también pecuaria y cinegéticamente estos terrenos.
Desde el punto de vista hidrológico cabe destacar que sólo algunas partes se cubren de agua en los períodos de lluvias, como en estos momentos. Desconozco si en décadas pasadas se llego a llenar de agua o si se llevó a cabo algún tipo de drenaje. En una de las parcelas centrales de la laguna, destinada a cereales, hay un pozo.
Hay varios caminos que nos llevan hasta este hermoso y apartado paraje.
(1) GARCÍA RAYEGO, José Luis (1994) "Mapa geomorfológico de la comarca de Los Montes-Campo de Calatrava". Colección Ciencia y Técnica, UCLM, Madrid. 72 págs y mapa. ISBN: 84-88255-62-4
GOSÁLVEZ REY, Rafael Ubaldo (2011) "Análisis biogeográfico de las lagunas volcánicas de la península Ibérica. Bases científicas para su gestión". Tesis doctoral inédita. 1.048 páginas. UCLM. Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio. Se puede consultar y descargar en formato digital.
Aspecto de ayer mismo, 7 de febrero de 2021, con pequeñas zonas encharcadas. En este caso, en un sembrado.Fotografía analógica digitalizada, realizada en torno al año 2000. Vista de Navarredonda desde una de las sierras circundantes.
Aunque de forma un tanto imprecisa, el maar de Navarredonda se cincunscribiría a la parte más baja de esta pequeña depresión, marcada con la línea azul.
Vista parcial en la que se aprecian las laderas, con olivares y la vegetación de monte y matorral. El vaso lagunar está cincunscrito por el camino, que aparece a la izquierda de la fotografía, y se corresponde en esta parte con el cultivo de cereal.
Fotografía aérea tomada con un dron por el profesor y geógrafo Juan Martín Martín. Estas dos fotografías anteriores fueron tomadas en enero de 2020.
La laguna de Navarredonda en abril de 2018.Ya están los arzollos floreciendo...
Hoy, 7 de febrero de 2021, domingo, he podido ver cómo ya están los arzollos floreciendo. Empiezan, así, a avisarnos, del tiempo que pasa tan deprisa., de tantos cambios. La semana pasada fueron los iris, los lírios azules, y algunos narcisos. hoy le toca al color blanco y rosáceo. Muy pronto podremos disfrutar de todo un espectáculo en muchos sitios. Yo me refiero, en concreto, al volcán de la Arzollosa, en Piedrabuena, Ciudad Real. Monumento Natural pero, sobre todo, escenario vital extraordinario.
Ya están las primeras flores de los arzollos apretando a estos días de febrerillo el loco...en el volcán de la Arzollosa de Piedrabuena.
Ya están las primeras flores de los arzollos apretando a estos días de febrerillo el loco...en el volcán de la Arzollosa de Piedrabuena.
Hace frío.
Lloviznea.
Un cielo gris,
incierto
nos oculta muchas cosas.
En las lindes,
entre las ramas negras,
destacan las florecillas
llamadas o gritos.
Son las primeras flores de los arzollos
apretando, a estos días
de febrerillo el loco.
Hace ya unos días,
destellos azules,
-lirios-
los "iris", en latín,
manaban,
entre escarchas y hierbas.
El volcán de la Arzollosa,
pronto
se vestirá de blanco
luna
de día
aunque sea a destiempo.
Así nos avisa el campo,
la Naturaleza,
a su aire,
a su ritmo,
a sus pasos.
a veces,
tantas veces,
con unos simples pétalos
nos dice
tantas cosas.
Unos pétalos blancos, hoy,
ayer,
azules,
me dicen,
abre los ojos,
sal,
ven,
no creas,
ya estamos aquí,
apretando,
contra el frío,
empujando,
abriendo
luces
en las sombras,
desterrando
umbrías
solas.
Unos pétalos de arzollos
en un simple
febrerillo el loco,
en el volcán de la Arzollosa
en Piedrabuena...
apretando
a una nueva primavera...
domingo, 31 de enero de 2021
El Morro Marruecos, 2. Fotografías aéreas.
Hace unos días hablábamos del Morro Marruecos, un precioso volcán de Piedrabuena, Ciudad Real. El geógrafo y amigo Juan Martín Martín nos ha facilitado estas fotografías, a vista de dron, de hace unos meses, concretamente del 20 de febrero de 2020. Dan una visión diferente, de conjunto, que nos facilitan la observación.
El autor de las fotografías, Juan Martín Martín, a la derecha. En el centro, Paco Contreras. A la izquierda, el que estas líneas escribe. Plano cenital.























Giuppijoy