viernes, 24 de agosto de 2018

Sobre la ley de Protección de Datos.

-Hola, buenos días.
-Por la ley de protección de datos no le puedo dar esa información.
¿Qué información?
-No estoy autorizada a decirle si son buenos días o no.

domingo, 19 de agosto de 2018

Aparece muerto un "pájaro carpintero" o pito real (Picus viridis) en pleno centro del casco urbano de Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real.

Ayer por la mañana apareció muerto un pito real (Picus viridis), conocido popularmente como "pájaro carpintero" en pleno centro del casco urbano de Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real.
El ave fue encontrada a las nueve de la mañana en la calle Emilio Nieto, en el poyete de una puerta y es la primera vez que avistamos al pito real en el interior del casco urbano.
Hace ya un año sí pudimos observar un ejemplar en un entorno urbano en el centro de Madrid, concretamente en la estación de Atocha. En esa ocasión el pito real se encontraba en el suelo, sobre el césped, comiendo tranquilamente, entre el rúido y el tránsito de cientos de personas y vehículos. Todo parecía indicar que dicho ejemplar provenía del muy cercano parque del Retiro.
Lo cierto es que para el caso de Villarrubia de los Ojos es la primera cita de pito real (Picus viridis) dentro del casco urbano.


domingo, 5 de agosto de 2018

Localizado el que podría ser el primer nido de avispón europeo (Vespa crabro) en Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real.

Localizado el que podría ser el primer nido de avispón europeo (Vespa crabro) en Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real.
Francisco Zamora Soria, 5 agosto 2018, domingo.

El pasado viernes, 3 de agosto de 2018 localicé el que podría ser el primer nido de avispón europeo (Vespa crabro) del término municipal de Villarrubia de los Ojos, provincia de Ciudad Real. Se encontraba debajo de una balda de madera en el interior de una pequeña habitación en la calle Emilio Nieto, en la primera planta. El avispero, del tamaño de una ciruela, ya estaba abandonado.
Habíamos tenido noticia de otro hallazgo similar en la aldea de Campo Mojado hace ya un mes y medio aproximadamente.
Tras encontrar el nido se contactó con el SEPRONA, que nos informó de que por las condiciones climatológicas de estas tierras debía tratarse del avispón europeo, y no del asiático.
El año pasado, durante la primera y segunda semana de julio, estuve haciendo un seguimiento a un ejemplar en el paraje La Lagunilla, también en Villarrubia de los Ojos. Aparecía a las ocho y media o nueve de la mañana, con un vuelo potente, zigzagueante, y con rápidas paradas en el herbazal. Se trataba de un avispón, es decir, un insecto, himenóptero, véspido. similar a una avispa, pero mucho mayor y con una coloración rojiza muy llamativa. Hice algunas fotografías pero no eran lo suficientemente descriptivas.
También en esta semana he oído que se ha producido una picadura a un niño en Villarrubia de los Ojos, pero no lo puedo confirmar por el momento.
De cualquier manera, a falta de la confirmación de algún entomólogo, todo parece indicar que estamos asistiendo a una proliferación o expansión del avispón europeo (Vespa crabro).
Como curiosidad, el nido encontrado del avispón europeo se hallaba precisamente en el espacio en el que normalmente había nidos de avispa común (Vespula vulgaris), a lo largo de los últimos cuarenta años.
Es importante recordar que en la península Ibérica contamos con un buen número de véspidos (avispas, en términos coloquiales) y que las noticias que vienen apareciendo en los medios de comunicación ofrecen, en la mayoría de los casos, una visión muy simplificada de la realidad.




lunes, 30 de julio de 2018

Un año sin la cámara, mi año de luto fotográfico.

¡Ya ha pasado un año! Tras la muerte de un ser querido que me dejó una herida impresionante, decidí estar todo un año sin hacer fotos con mi cámara y mis objetivos. Fue muy duro durante los primeros meses. Fui supliendo ese impulso y esa actividad con el teléfono móvil, con lectura, con ratos de escritura, con asistencia a cursos precisamente de Fotografía, yendo al cine y al campo y con un intento de reflexionar sobre mis años de fotógrafo y mis quehaceres relacionados con esa actividad entre documental y artística o creativa.
Ahora, no veo el momento de volver a coger mi Canon y retomar mis proyectos. Me resulta tan doloroso o más que cuando la dejé. Es cierto que en tres o cuatro ocasiones la he usado en todo este tiempo. Han sido ocasiones puntuales que han tenido que ver con la llegada inesperada de algún animalejo muy interesante para mí.
También me resulta difícil explicar todo este proceso interno que, por mi parte, fue algo parecido a un luto, a una renuncia al color, a algo que me fascina y que hace que las horas, mis horas, vuelen y me vuelen. Ha sido una suerte de cilicio inmaterial que ha producido sus efectos, invisibles, pero existentes.
He aprendido y he reflexionado. He sentido un gran vacío que ahora no sé si quiero llenar. 
Difícil de entender, supongo pero también muy difícil de explicar. Siento que ha pasado un año, todo un año. Siento que ya llevo un año sin esa persona a la que tanto quería y quiero y que esto no ha hecho más que empezar. Me veo extraño y hasta distante con la sola idea de volver a coger la cámara y a buscar y buscarme en ese pequeño rectángulo de poco más de un centímetro cuadrado. Quizás me haya alejado tanto que ahora me cuesta rehacer esa distancia, recorrer el camino de vuelta, mucho más lejano que simplemente alargar la mano y coger mi mochila.


Decir o no decir, o el discurso fotográfico.

Viendo fotografías con unos amigos, de los aficionados llamados "pro", resultó muy utilizada  la expresión "decir"...esta foto no me dice nada...esta sí..., entiendo que en el sentido de "gustar", de forma rápida.
Pensándolo unas horas después quise "traducir" esa forma de hablar. Era el sinónimo de ¿discurso fotográfico? Creo que sí. ¿No se trata, al final, de comunicar? ¿No es cuestión de un intercambio de emociones y conceptos?¿No es algo como la Literatura, incluso oral o la Pintura, la Escultura, la Arquitectura, la Música, la Historia, la Geografía...?
Son muchas las personas que han escrito en profundidad sobre el tema. Me viene a la memoria el mítico librito (o librazo) de Susan Sontag "Sobre la Fotografía", pero hay mucho escrito y me atrevo a decir que más especializado y específico.
Como ya se ha dicho tantas veces, aquel lema de George Eastman de "usted aprieta el botón y nosotros hacemos el resto" o "tan fácil como apretar un botón" han hecho mucho daño a la Fotografía, a los fotógrafos y fotógrafas y al público, en general.
Por si fuera poco, el uso masivo de la Fotografía y de fotografías han venido a popularizar o extender su uso de forma espectacular. Y si a eso unimos el desconocimiento, la falta de formación general y específica y la carencia casi total de la percepción de límites hace que mucha gente no acierte a saber qué es eso de una buena fotografía, no distinga un simple "churro", fruto de apretar un botón de un trabajo que merezca la pena.

Aunque resulte chocante, detrás de una fotografía suele haber de todo menos inmediatez. Suele haber trabajo duro, continuado, reflexión, esfuerzo, ensayo y error y hasta programación, búsqueda, desengaños, errores,... aun que también haya oportunidad, casualidad, suerte, improvisación...

Lo que llamamos Fotografía con mayúsculas no es una sucesión de fotos bonitas, del "me gusta" o "no me gusta", ni siquiera del "me dice" o "no me dice". Hay algo más, perdón, hay mucho más. No es técnica o solamente técnica, no es solo la oportunidad, ni la suerte, ni el azar, ni el "ojo"...
La Historia del Arte, por ejemplo, no está de más que, de alguna manera, pulule por ahí cerca. O incluso que se atente contra ella...
Lo cierto es que a veces, el panorama es, sencillamente, desolador. Pero incluso el escrito...

martes, 3 de julio de 2018

Muere atropellado un aguilucho lagunero en Ciudad Real, en el km 298

El pasado domingo, 1 de julio de 2018, a las dos y cuarto de la tarde (14:15) pudimos ver un aguilucho lagunero occidental (Circus aeroginosus) sobrevolando a muy baja altura la carretera N-430, en el punto kilométrico 294, en el pequeño altozano de la finca Galiana, término municipal de Ciudad Real.
Apenas dos horas y media después, a las cinco menos cuarto (16:45) el ejemplar ya estaba muerto en la cuneta. Todo parecía indicar que se trató de una colisión con algún vehículo. En apenas unos metros había restos de una urraca común (Pica pica) en la calzada, y de un conejo (Oryctolagus cuniculus), ya fuera de la carretera.
El aguilucho lagunero occidental es el mayor de los aguiluchos europeos. Se puede leer la entrada de la Wikipedia en inglés, en francés y en portugués: "Western marsh harrier", "Busard des roseaux" y "Tartaranhão-ruivo-dos-pauis".



martes, 26 de junio de 2018

Un búho real (Bubo bubo) muerto bajo un poste eléctrico en Cuerva, Toledo.

El pasado viernes, 22 de junio de 2018 encontré un búho real (Bubo bubo) muerto bajo un poste eléctrico, en el término municipal de Cuerva, provincia de Toledo. Se encuentra dicho poste a la salida del pueblo en dirección a Toledo, carretera CM-4013, KM 28, en el primer camino a la izquierda, inmediatamente antes de las dependencias de la empresa de granitos Gramacen. El poste tiene pintado el número 6083.
Todo parece indicar que se trató de una colisión o una electrocución. El animal se encuentra en avanzado estado de descomposición, aunque su plumaje parece estar intacto.

No es la primera vez que detectamos casos de búhos reales o de otras grandes aves, desafortunadamente. Se puede leer esta entrada del muy interesante blog "Un Paseo Manchego". Según la SEO serían un millón de aves al año las que perderían la vida por electrocución.
Hace unos meses el diario El País daba la noticia de los datos aportados por el gobierno de España. Unas 33.000 rapaces mueren al año electrocutadas en España. Sin comentarios.



Detalle de ejemplar de búho real (Bubo bubo) en una exhibición pública en Granátula de Calatrava, Ciudad Real, 2018.




¿Qué ocurre en España cuando se cierra un colegio?...Que se arregla y acondiciona rápidamente...

-¿Qué ocurre en España cuando se cierra un colegio? -dijo un profesor, una tórrida mañana del mes de junio, en la sala de profesores.
-Que se arregla y acondiciona rápidamente...-añadió otro, levantando la vista del documento que estaba cumplimentando-¡más claro, agua!
Una profesora preguntó, ya que no entendía lo que estaban diciendo.
-Fíjate, aquí y en todas partes. Por las circunstancias que sean, cierran un colegio. Porque no hay alumnos suficientes, porque han hecho un edificio más grande, más moderno, lo que sea...en unos meses lo arreglan, lo pintan súper bien, le ponen buenas ventanas, de esas con cristales gruesos aislantes, con persianas que funcionan, con mosquiteras, con sistemas de vigilancia, con calefacción, con aire acondicionado, con mobiliario nuevo...
-Sí, quizás para que la asociación de, bueno da igual, la que sea, vayan una tarde a la semana a reunirse...y mientras, aquí, con este panorama.
-No es por falta de dinero, fíjate lo que se gastan en, por ejemplo, requetealquitranar las calles, o en las subvenciones que dan a fondo perdido a determinados colectivos que, curiosamente, son los mejor dotados económicamente...
-¡Vaya tela!
-Si, vaya tela pero ¡metálica!
-Jajaja, ¡Vaya tela metálica!
-Jajaja o ¡Vaya tela asfáltica!
-Jajaja, tampoco estaría mal lo de ¡Vaya tela ...de juicio!

martes, 19 de junio de 2018

Renacuajo de sapo de espuelas (Pelobates cultripes) recubierto de concostráceos en Piedrabuena, Ciudad Real.

Hace unos días, mayo de 2018, pude ver unos renacuajos de sapo de espuelas (Pelobates cultripes) recubierto de concostráceos. Me parecieron inicialmente parásitos pero enseguida me di cuenta  de que se trataba de branquiópodos. Eran los restos de una pequeña laguna o charca y me dio la sensación de que apenas quedaban unos cuantos ejemplares de anfibios e invertebrados con vida.





Ejemplar adulto de sapo de espuelas (Pelobates cultripes) en Piedrabuena, Ciudad Real, 2016.



Nueva cita de la mantis sin alas "Apteromantis aptera" en Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real.

El pasado sábado, 16 de junio de 2018, fue localizado un ejemplar adulto de una especie de mantodeo o mántido, de la denominada "mantis sin alas", la "Apteromantis aptera" en el término municipal de Villarrubia de los Ojos, provincia de Ciudad Real.
Esta especie fue descrita para la Ciencia por el entomólogo de Pozuelo de Calatrava, el sacerdote don José María de la Fuente, llamado cariñosamente como "el cura de los bichos".
Se trata de una pequeña mantis que, en estado adulto, no tiene alas, de ahí su nombre científico.
Se dio la circunstancia de que por la mañana localizamos una cría de mantis religiosa, "Mantis religiosa", recién nacida, a unos tres kilómetros de distancia, concretamente en el cementerio del municipio.
El ejemplar de "Apteromantis aptera", localizado en un herbazal y desde un coche en marcha,  presentaba una coloración verde muy vistosa y llamativa, y se encontraba devorando un invertebrado no identificado. Tras parar y dar marcha atrás pudimos observarlo detenidamente y comprobar que se trataba inequívocamente de la mencionada especie. Mi amigo, Conce Sepúlveda, pudo fotografiar detenidamente al mántido. Esperamos poder publicar algunas fotografías del mismo. Mientras tanto, aquí tenemos algunas de los ejemplares piedrabueneros de 2016.





Fotografía de mantis religiosa recién nacida, junto a la ooteca. Piedrabuena, 2016.

viernes, 25 de mayo de 2018

La charca se recupera, cuando ya apenas quedaban unos centímetros cuadrados con agua.

Ayer, 24 de mayo de 2018, jueves, volví a visitar las charcas que vengo siguiendo. Había llovido algo y ya llevaba unos días sin acercarme. Prácticamente no quedaban más que unos centímetros cuadrados de agua muy turbia, con el color de la tierra, en unos cuantos puntos.
Los sapillos corredores (Epidalea calamita) abundan y se desplazan por doquier, como a tirones, dejando bien claro de dónde les viene el nombre. Se ven abundantes insectos voladores, himenópteros fundamentalmente, pero también varias especies de lepidópteros, osea, mariposas.
En uno de los charcos no veo actividad de renacuajos ni de otros animales, a simple vista. Si se ven moscas de las que se paran sobre la superficie del agua y varias especies diferentes de abejas, moscas y otros grupos que no conozco.
En otro charco solo queda barro, con consistencia de cuero, que ha sido modelado por las enormes ruedas traseras de un tractoraco de esos que ahora proliferan. El resto apenas si recuerda lo que fué hace apenas una semana. Alguna huella y poco más.
En el charcón grande, que en realidad es una laguna, ayer había un pequeño charco de medio metro cuadrado distribuido longitudinalmente, en lo que se adivina que fue un surco del arado. Se ve otro más grande pero alejado y en terreno de difícil acceso. En el pequeño charco el agua es muy turbia, tanto como para no tener la apariencia más que de barro. Se ven unos renacuajos muy grandes que se mueven bruscamente. Tienen un precioso color dorado en la parte superior. Alguno está apoyado en la orilla, junto a una piedra. Otros parecen competir para llegar también a la orilla. El mayor tiene ya las cuatro patas desarrolladas pero con una cola enorme que supera la longitud del cuerpo. Son ejemplares de sapo de espuelas ya al límite de la metamorfosis, a punto de abandonar el agua. Uno de ellos tiene una parte del cuerpo, por encima y por debajo, cubierta de las pequeñas conchas de concostráceos. Me parecían parásitos pero creo que se trata de los mencionados branquiópodos. No acierto a ver si están vivos o muertos. 
En el mismo espacio se ven muchos concostráceos pero no los veo moverse. Tienen un color marrón claro. Se ven algunos zapateros (Gerris sp?) de mediano tamaño y también pequeños ejemplares de "notonectas".
Esta mañana el aspecto ya había vuelto a cambiar por completo con las abundantes lluvias de la noche. Vuelve a haber mucha agua, y sigue lloviendo. Es posible que al menos los sapos corredores vuelvan a poner sus huevos, aunque, en el momento que apriete el sol, ya de finales de mayo, el agua desaparezca rápidamente

domingo, 20 de mayo de 2018

Celebradas las primeras Jornadas de Historia de "Oretum Germanorum" de Granátula de Calatrava, Ciudad Real.

Ayer y hoy se están celebrando las primeras Jornadas de Historia de Granátula de Calatrava, Ciudad Real. Se ha tratado de un conjunto muy rico de actividades educativas, culturales, lúdicas, deportivas, artísticas y convivenciales muy interesantes.
La iniciativa partió del colegio del municipio y ha sido puesta en práctica gracias, además del colegio de Infantil y Primaria, a la asociación de madres y padres, del ayuntamiento y de otras asociaciones y empresas. Ha sido fundamental el liderazgo del director del colegio, don Francisco Muñoz, que lleva ya mucho tiempo dinamizando la vida del municipio, innovando e interaccionando con el Entorno y la comunidad científica.

Entre las muchas actividades destacamos el homenaje a un personaje romano que hizo posible la construcción del puente sobre el río Jabalón, "Baebio", Publio Baebio Venusto, a finales del siglo I y principios del II después de Cristo. Numerosas personas del pueblo se han vestido de romanos y romanas y han escenificado la inauguración del puente. 
Posteriormente, de las autoridades presentes, el alcalde del pueblo y el director provincial de Educación. dirigieron unas palabras al público, con intérprete de lenguaje de signos también. A continuación la rondalla de Granátula interpretó magistral y emotivamente una pieza escrita y compuesta para la ocasión.

Esta mañana las actividades han sido muy variadas pero nos detendremos en la visita guiada al yacimiento de Zuqueca-Oreto en la que han participado un buen grupo de personas. La introducción ha corrido a cargo del profesor universitario y arqueólogo el doctor José Sánchez Meseguer, que, simulando ser Aurelius Bicentius, un prelado del siglo IV que yace allí enterrado bajo un precioso mosaico, ha presentado el conjunto natural y arqueológico tan rico. 
Posteriormente, en grupos, se ha iniciado la visita guiada, contando con tres grandes conocedores, como son el propio Sánchez Meseguer, la arqueóloga Helena Romero Salas y José Manuel, guía de yacimiento y del volcán de Cerro Gordo.
La primera idea que se puede sacar al iniciar la visita de tan excepcional lugar es negativa y produce pena, dolor y algo de vergüenza: abandono prácticamente total desde la última excavación de 2009. Sabemos las dificultades por las que pasamos pero...
La segunda es que se trata de un yacimiento alucinante, extraordinario, enorme, difícil de ver y de entender si no se cuenta con guías tan buenos.
La tercera es que, de pronto, se entiende mucho mejor la gran iniciativa que está siendo y suponiendo esta actividad que ha partido de un pequeño colegio público, con una dimensión educativa, didáctica, divulgativa y que quiere salir de las cuatro paredes del aula para que su alumnado viva, interaccione, participe, colabore, y protagonice unos aprendizajes enraizados en su tierra, su historia y su cultura.
La cuarta nos pone de manifiesto el gran trabajo realizado hasta ahora por los arqueólogos y por un gran número de personas e instituciones y, a la vez, va dejando claro lo mucho que queda por hacer y que se paralizó por la crisis económica.
Siguiendo con la enumeración, la quinta idea es que el de Oreto-Zuqueca es un yacimiento muy, muy interesante, complejo, en el que las diferentes culturas y pueblos se han ido superponiendo y que su conservación, estudio, divulgación, implicación de las vecinas y vecinos y de todas las instituciones es de vital importancia, y reportará muchos beneficios de todo tipo.

Las actividades seguían con carreras de bicicleta de montaña, tiro con arco, mercadillo de productos del pueblo y de artesanía, exhibición de cetrería local, carrera de bicis infantil (con adaptación de las bicicletas como si fueran caballos), concurso de Fotografía y otras tantas.
Todo tiene el sabor de lo auténtico, la pátina del pueblo, Granátula de Calatrava y de la participación de vecinas y vecinos de todas las edades. En fin, unas jornadas que han puesto de manifiesto lo bien que salen las cosas cuando se hacen con tanto cariño, tanto trabajo, tantas ganas y tanta gente colaborando.
Por cierto, se ha visto la colaboración de las instituciones como el ayuntamiento, la guardería rural, la Guardia Civil, Protección Civil la Diputación Provincial -allí estuvo ayer uno de los diputados, Miguel Ángel Martínez-, la Delegación Provincial de Educación de la JCCM de Ciudad Real, con el delegado provincial, Francisco Navarro, que dijo unas acertadas palabras, y el director de Deportes, Luis García-Morato, la rondalla y un buen número de empresas y artesanos. ¡Enhorabuena a todas y todos y, muy especialmente, al director del colegio, Paco Muñoz!


 Paisanos de Granátula de Calatrava con vestimenta de militares romanos, en el homenaje a Baebio e inauguración del nuevo puente sobre el río Jabalón.
 Vestidos de romanos poco antes del acto en recuerdo de Baebio, artífice de la construcción del puente romano sobre el río Jabalón.
 Cartel del yacimiento arqueológico de Oreto-Zuqueca, declarado Bien de Interés Cultural en 1994. No se ha vuelto a excavar desde 2009 y el estado de conservación es muy mejorable.

A la derecha, el arqueólogo e historiador, el doctor José Sánchez Meseguer, con el guía del yacimiento de Oreto-Zuqueca, José Manuel, vestido de romano para la ocasión.

viernes, 18 de mayo de 2018

Publicado en el diario La Tribuna de Ciudad Real mi artículo sobre las sanguijuelas de Piedrabuena.

El pasado domingo, 13 de mayo de 2018 el diario La Tribuna de Ciudad Real publicó una parte de mi artículo sobre las sanguijuelas. Hace ya unos días desde que les envié mi escrito con una fotografía pidiendo que me lo publicaran como colaboración. En primer lugar agradezco a La Tribuna la publicación. Me hubiera parecido más lógico no publicar mi escrito como "Carta al director" ya que no lo es, sino como un artículo firmado, en alguna otra sección, o bien como noticia. También hubiera preferido que no se hubiera suprimido la mitad aproximadamente de mi trabajo, concretamente todo lo que hace referencia a citas bibliográficas, que son las que dan "cuerpo" y sentido al texto. De cualquier manera, reitero mi agradecimiento a La Tribuna de Ciudad Real.

jueves, 17 de mayo de 2018

Manzanas con antioxidante E-300 y E-501 para el alumnado de Infantil y Primaria en Castilla-La Mancha ¡No gracias!

Ayer, dentro del programa de consumo de fruta en los colegios de la Consejería de Educacación de la JCCM, se repartieron trozos de manzana a los escolares de Educación Infantil y Educación Primaria. Resultó sorprendente para muchos maestros y maestras que la fruta contuviera los antioxidantes E-300 y E-501. No parece nada lógico ni adecuado ya que de lo que se trata es de favocerer una alimentación lo más sana, equilibrada y natural posible. Las manzanas se deberían haber llevado enteras, como se hace con otras frutas, las peras de hoy, sin ir más lejos. Si fueran grandes se podrían haber partido en los comedores escolares o por parte de las maestras y maestros y no se hubiera tardado más de un par de minutos. En fin, independientemente de lo inocuo que puedan ser estos dos productos antioxidantes, el E-300 y el E-501 no se debería hacer así.

martes, 15 de mayo de 2018

Cita de un morito (Plegadis falcinellus) en el río Guadiana, en Ciudad Real.

Ayer, lunes, 14 de mayo de 2018, a las 15 horas, pude ver un morito (Plegadis falcinellus) en vuelo sobre el puente de Alarcos, en el río Guadiana, en Ciudad Real.


En la fotografía, ejemplar de morito (Plegadis falcinellus) en el parque nacional de las Tablas de Daimiel, Ciudad Real, el ocho de agosto de 2013, a medio día.

domingo, 13 de mayo de 2018

La vida sigue en el charco.

Ha vuelto a llover. El charco que hace apenas unos días parecía más un gran cementerio vuelve a tener vida. Bien es cierto que muchos de los animales que allí agonizaban no consiguieron salvarse. Sin embargo otros si y los hay también de nueva generación. Ahora, al acercarme, voy con mucho cuidado ya que salen a decenas los pequeños ejemplares de sapo corredor, huyendo hacia el agua. Apenas tienen un centímetro pero ya se les reconoce fácilmente por su forma de desplazarse, por la complexión y por la rayita amarillenta que recorre su espalda.
Otros animales están proliferando. Los "notonecta" ahora abundan, así como algunos "ditiscos" y "gerris" o zapateros. También observo arañas de las que se deslizan sobre el agua y moscas que también planean sobre el agua. Hay una especie de lombrices muy pequeñas y rojizas y alguna garrapata acuática. Veo huellas de ungulados y de aves de pequeño tamaño. Los pequeños mejilloncillos -concostráceos-siguen moviéndose muy deprisa. Me ha parecido volver a ver alguna pequeña sanguijuela pero ya no nadaba con soltura como el otro día. También se ven las huellas del ganado ovino y todavía suben a la superficie y bajan rápidamente los renacuajos de sapo de espuelas (Pelobates cultripes) y nadan los pocos que quedan de sapo corredor. (Epidalea calamita).


Lo que me dan las gambas duende de Piedrabuena.

Este 2018 nos ha dejado un final del invierno con bastantes precipitaciones. La primavera siguió el mismo camino y el campo lo viene agradeciendo. Las gambas duende, crustáceos anostráceos, han vuelto a eclosionar por tercer año consecutivo, en uno de los charcos que venimos siguiendo.
Además de la "Branchipus schaefferi" que citamos el año pasado en el diario Lanza, hemos podido observar en dos localizaciones diferentes, distantes varios kilómetros, otro género, sin determinar por el momento. Ese otro género presenta, a simple vista, mayor tamaño que el de "Branchipus" y un ovisaco muy alargado y afilado.
Así, como mínimo, hemos visto dos géneros diferentes de gambas duende en dos enclaves, uno de ellos verdaderamente interesante. También he visto ejemplares en diferentes estados de desarrollo, unos prácticamente recién nacidos y otros ya adultos, con sus huevos. También ha habido controles negativos, al menos por el momento. Es decir, en determinados puntos considerados idóneos no las he localizado.
Este pequeño hallazgo lo hemos difundido entre amantes de la Naturaleza y lo hemos trabajado también en el aula de segundo de Educación Primaria del Colegio Público "Luis Vives" de Piedrabuena.
Lo cierto es que las gambas duende se han convertido para mi en un aliciente más, en un motivo de estudio, de búsqueda de información, de salir al campo, de practicar la observación en detalle de la Naturaleza y de generar contenidos educativos y divulgativos. Ha sido un buen momento de convivencia y de compartir con compañeras, compañeros, con las amistades y la familia. Al final, es cuestión de sensibilidad, de curiosidad, de motivación y de deseo de conocimiento y de compartir.
Ya que estaba intentando localizar nuevos hábitats de los anostráceos me iba fijando en otros aspectos y en otros grupos animales, como los concostráceos, a los que apenas había prestado una mínima atención para fotografiarlos hace ya más de dos años, y leer algo sobre ellos. Así, en esta primavera los he disfrutado más, los he fotografiado y seguido, de alguna manera. Los he localizado en varios lugares nuevos y los he dado a conocer también.
Pero esos pequeños espacios acuáticos, pequeños charcos,  me han enseñado muchos más tesoros, además del que iba buscando inicialmente, que era la evolución pormenorizada de los huevos de sapo corredor (Epidalea calamita). Quizás en otro momento hablemos de ellos, esos tesoros de los que hablo, y que se encuentran en un simple charco pisado, a veces, por coches y tractores...


Gamba duende macho de Piedrabuena, Ciudad Real, de 2016.


Las "conchas" de los concostráceos, una vez que se había secado el charco. La coloración era muy oscura, casi negra, frente a la que nos resulta más abundante, de color marrón. Piedrabuena, Ciudad Real.



Sobre el primer concurso de fotografía Cruces y Mayos de Piedrabuena, 2018.

Ayer tuvo lugar el acto de entrega de premios del primer concurso de fotografía "Cruces y Mayos de Piedrabuena 2018", organizado por el Ayuntamiento de Piedrabuena.
La iniciativa la puso en marcha la concejala de Cultura, Isabel Herrera a quién felicitamos por su buen hacer. Han participado trece personas que han aportado un total de 39 fotografías. El jurado estuvo formado por Marta González Zúñiga, fotógrafa profesional, Mariano Rivero Moreno, propietario del Pub-Galería El Canguro Violeta y Francisco Zamora Soria, fotógrafo de Naturaleza aficionado.
Las ganadoras han sido:
Primer premio, 120 euros y diploma, para María Begoña de la Cruz Merino.
Segundo premio, 100 euros y diploma, para Montse Rodríguez González.
Tercer premio, 80 euros y diploma, para Yolanda Calvo Navas.
La entrega de los premios tuvo lugar en el antiguo castillo de Mortara, hoy plaza de toros y espacio cultural. El tercer premio lo entregó Marta González Zúñiga, Margo; el segundo premio lo entregó Francisco Zamora Soria y el primer premio lo entregó el alcalde, José Luis Cabezas Delgado. La concejala hizo las veces de presentadora, agradeciendo a los presentes su asistencia y a los participantes su trabajo. El presidente del jurado, Francisco Zamora Soria, agradeció al ayuntamiento en general y a la concejala, Isabel Herrera, en particular, la organización del concurso y, a los participantes, el esfuerzo y los extraordinarios trabajos realizados. Puso de manifiesto la dificultad de elegir solo tres trabajos cuando en realidad había muchos que bien podrían haber resultado ganadores.  En la misma medida recordó la gran dificultad que supone fotografiar las cruces por las condiciones difíciles de iluminación y las dimensiones de los espacios. El alcalde de Piedrabuena, José Luis Cabezas, por su parte, mostró su agradecimiento a todos los presentes, al jurado, a la concejala, a los participantes y a las ganadoras, animando a seguir aprendiendo a través de los cursos que se vienen impartiendo y deseando que se siga en ese camino que puede desembocar incluso en la creación de empleo y en el ejercicio profesional.
La fotografía ganadora se convertirá en el cartel anunciador de las cruces del próximo año 2019 y, con el resto, se organizará una exposición.

martes, 8 de mayo de 2018

Las sanguijuelas, cuarenta años después, localizadas en Piedrabuena, Ciudad Real. (Me temo que no es válida la afirmación, marzo 2026).

(Me temo que no es válida la afirmación del titular ni de esta entrada, marzo 2026).

Cuando yo era pequeño las sanguijuelas eran algo normal, un animal más de los muchos que vivían con nosotros de forma más o menos...natural. Nos bañábamos en el río Gigüela, en los charcones que quedaban en el cauce del río, por la zona que llamábamos el Puente Hierro, y en la Madre Chica, en Villarrubia de los Ojos. Allí, cuando salíamos del agua, las veíamos enganchadas a nuestras piernas, chupándonos la sangre, sin que, sorprendentemente, hubiéramos notado el picotazo. Nos las quitábamos y sangrábamos "alegremente", sin dolor o molestia alguna. 
En nuestras casas nos hablaban de su uso farmacéutico y médico, en tiempos recientes. También era frecuente escuchar historias de sanguijuelas que se habían metido en la boca de mulas y que eran sacadas con leznas.
Las veíamos nadar, ondulando sus cuerpos, con pericia, con soltura, cadenciosamente. Eran como elásticas pero duras, no como las lombrices. Alguna vez recuerdo haberlas visto muertas, reventadas, en el suelo, con una buena mancha de sangre.
Llegaron años de extracciones masivas de agua del subsuelo, de construcción de presas y de intensificación agrícola. Dejé de ver las sanguijuelas hace aproximadamente cuarenta años. Cada cierto tiempo me acordaba de ellas, como algo curioso. A veces preguntaba. Más de una vez escuché decir:
 
¡madre mía, el tiempo que hace que no veo una sanguijuela! 

Y yo me sumaba a la apreciación. Llegó un momento en que empecé a interesarme por ellas. Gente de campo, agricultores, ganaderos, naturalistas, cazadores, fotógrafos de Naturaleza...recibían mis preguntas con curiosidad. Nada. Nadie las veía. Todo el mundo las recordaba como yo. Me parecía que habían desaparecido de nuestras vidas.

Hasta que hace unos días, observando detenidamente un pequeño charco en el que había crustáceos branquiópodos me llevé la grata sorpresa. Allí estaban las sanguijuelas, nadando tranquilamente, ondulando su cuerpo irregular. Eran pequeñas, de poco más de un centímetro de longitud. Su coloración era muy clara, comparada con la de las que yo recordaba de mi infancia, de color marrón más oscuro.

Empiezo a buscar información. Me doy cuenta de que lo que me ha ocurrido a mí le ha pasado a otras personas. Casi no hay fotografías. Una compañera me dice que tiene fotos de sanguijuelas, pero ¡de China!. ¡Curioso! 
Leo un informe del Ministerio de Medio Ambiente y me sorprenden las escasísimas citas por comunidades y provincias y, casi todas, de la época de la que hablo. Territorios enteros sin información.
Consulto un interesante trabajo sobre las sanguijuelas de la Mancha, concretamente "Sanguijuelas y moluscos de las aguas de "La Mancha"(España)" de GARCÍA MÁS, I.; PUJANTE MORA, A. Hay citadas trece especies de hirudínios, pero todas las citas son antiguas también, y las más recientes, de la fecha de realización de la investigación, de finales de los años setenta y primeros ochenta del siglo XX. Las salidas de campo del mencionado estudio tuvieron lugar en 1983. La cita de "Hirudo medicinalis" de las Tablas de Daimiel es de 1976, verdaderamente elocuente.
Para la provincia de Ciudad Real aparecen citas de R. BLANCHARD, de finales del siglo XIX, 1893, y del "cura de los bichos", don José María DE LA FUENTE, de 1917.

En otro trabajo, muy poco más reciente, 1984, publicado en la revista Limnética, de la Asociación Española de Limnología, el autor del artículo anterior y otro más, aportan citas para la provincia de Ciudad Real. Se trata de GARCÍA MAS, I, y JIMÉNEZ, J.M. (1984): "Introducción al estudio de las comunidades macrobentónicas de los ríos asturianos: hirudineos". Limnética, 1: 179-186.

Todo parece indicar que la conocida en tiempos pasados como sanguijuela, "Hirudo medicinalis", podría haber desaparecido o estar al borde de hacerlo. Otra reflexión es que quizás nuestros hábitos han cambiado tanto que ya los contactos humanos con las sanguijuelas son inexistentes. Tampoco parecen haber proliferado los estudios específicos sobre el grupo animal en cuestión ni los trabajos fotográficos. Desde luego, a pesar de los pesares, también da la sensación de que las ideas, las teorías y las prácticas miásmáticas han seguido su curso, dos siglos después.

Lo cierto es que nos parece una muy buena noticia la cita de estas sanguijuelas en Piedrabuena, Ciudad Real, este mes de mayo de 2018.


Buscando orquídeas por Piedrabuena, recordando a Valentín Rubio Galera, en esta primavera de 2018.

Hace ya más un mes desde que estuve viendo orquídeas en el término municipal de Piedrabuena. Estaba haciendo un trabajo con mis alumnas y alumnos de segundo de Educación Primaria y me parecía que sería interesante y muy motivador llevarles fotos recientes y algún ejemplar, así como algún libro. Para mí, como para otras muchas personas, hablar de orquídeas significa, de alguna manera, recordar a Valentín Rubio Galera. Era su pasión por estas plantas llevada a su máximo extremo lo que me produce esta asociación de ideas. Que le gustara que le llamaran "Orki", que su tarjeta de visita fuera una fotografía muy bonita de un ejemplar y que, bajo su nombre dijera "Buscador de orquídeas" explican esta relación.
Valentín me dejó varios libros de orquídeas y me los explicó. Quedamos en salir pero nunca lo hicimos. Expuso, junto con otros amigos suyos, en unas jornadas de estudio sobre Piedrabuena y su comarca, las IV Jornadas, en abril de 2005, su ponencia sobre las orquídeas en general, y las de este territorio, en particular.

Esa comunicación fue publicada y, por el momento, es el único trabajo publicado exclusivamente sobre estas flores y un territorio concreto de la provincia de Ciudad Real.
Lo ví también disertar sobre su tema favorito en Ciudad Real, junto con sus compañeros de pasión, en una sala muy alternativa.
Ahora, al comprarme algunos libros sobre el tema, me acuerdo de él y creo que sería un extraordinario homenaje que se intentara, o que intentáramos, publicar un libro sobre las orquídeas de la provincia de Ciudad Real. La idea me vino al ver el extraordinario trabajo de Cuenca. Seguro que entre sus amigos más cercanos se podría coordinar un trabajo lo más serio posible, y saldría algo interesante.
Mientras tanto, yo sigo atento a las orquídeas que veo. Así, como cada año, disfruto de las tres especies que más abundan por Piedranbuena:
-"Orchis papilionacea"
-"Orchis morio"
-"Orchis conica"
Y, a veces, entre esas espectaculares colonias de "papilionaceas" y "morio", veo los híbridos de los que me hablaba Valentín.

(No estoy seguro en cuanto a la identificación de "Orchis morio")


"Orchis papilionacea" en Piedrabuena, Ciudad Real. Es muy abundante.

      Vista cenital de la orquídea "Orchis papilionacea" en Piedrabuena, Ciudad Real.
     La orquídea "Orchis papilionacea" en Piedrabuena, Ciudad Real, es muy abundante. Se la puede ver muy cerca de la "Orchis morio" y, a veces, con algún híbrido en "territorio intermedio", por decirlo de alguna manera.
"Orchis papilionacea" en una cruz de brezo en Piedrabuena, Ciudad Real, concretamente, la cruz de jóvenes "De buena piedra". Mayo 2018.

jueves, 3 de mayo de 2018

La cruz de Rubén, una cruz infantil.

El año pasado, un alumno de siete años, de primero de Educación Primaria, invitó a sus compañeras y compañeros de clase y a sus profesoras y profesores a visitar la cruz que había hecho en su caso. Se trataba de una cruz pequeña, con unas cuantas plantas de monte, de las que se usan para esta ocasión, con alguna planta más de interior. Toda la clase y tres profesores visitamos la cruz en horario escolar. Allí, el alumno nos explicó cómo la hizo, con ayuda de sus padres, y nos obsequiaron con refresco de limón y dulces típicos. Rubén había hecho también unos carteles para la ocasión.
Este curso 2017-2018 el alumno nos volvió a trasladar su invitación y ayer estuvimos toda la clase y dos profesoras y un profesor visitando su pequeña creación. La cruz es sencilla pero muy bonita y tiene el sabor de lo auténtico. Allí tiene Rubén a su petín, un jilguero (Carduelis carduelis) en una jaula, y la baqueta, con la que se acompaña a las guitarras y los laúdes, que él sabe tocar y que producen ese sonido metálico tan peculiar en el canto de los mayos.
Este año Rubén también ha hecho su cartel. Se queja de que  la suya no aparece en el tríptico del ayuntamiento de Piedrabuena. Quizás fuera buena idea que el año que viene el ayuntamiento tuviera en cuenta esta iniciativa y la incluyera en el listado de cruces, con la denominación de "Cruces infantiles", quizás cunda el ejemplo.




jueves, 26 de abril de 2018

La increíble historia de los tulipanes de Holanda y los de Piedrabuena.

Hace unos días salimos al campo unos compañeros y yo. Uno de ellos, Epi Garrido, vio unas flores entre unas rocas de cuarcita. A mí no me sonaban, y a las compañeras que estaban allí tampoco. Envié un par de fotografías a un amigo, doctor en Ciencias Biológicas, experimentado y experto en Etnobotánica, el profesor Alonso Verde. Al cabo de un rato ya tenía su respuesta.



Se trataba de tulipanes silvestres ("Tulipa australis") (identificación realizada a través de las fotografías, a falta de confirmar), una especie mediterránea. Lo curioso, además de mi desconocimiento -aunque ahora creo que sí las había visto otras veces- es que hace ya unos siglos se recolectaron miles de bulbos y se llevaron a Holanda e Inglaterra, dónde se fueron creando nuevas variedades.
Lo cierto es que, tras hacer una búsqueda rápida, me he dado cuenta de que la historia de estas preciosas y muy poco conocidas plantas, es mucho más compleja de lo que pensaba. Así, descubro que, para algunos, los bulbos se llevaron a Austria y a Praga, que por esa época se encontraba en la misma unidad política, a mediados del siglo XVI. Concretamente en 1551 las plantas habían sido vistas en Turquía por el embajador Augier Ghislain de Busbecq, que las enviaría después a su país. Y ya en 1562 habría llegado un cargamento iniciándose así la industria del tulipán en Europa. El doctor Verde nos recuerda que hoy, en 2018, los tulipanes suponen el 10% de PIB de Holanda, uno de los países más ricos y desarrollados del mundo, en el puesto 17.
Sin embargo hay estudiosos que afirman que los primeros tulipanes en llegar a Europa lo hicieron desde Al Andalus en el siglo XI. Así lo han comunicado Esteban Hernández Bermejo y Expiración García, de la Universidad de Córdoba y la Escuela de Estudios Árabes del CSIC.

En el imperio otomano ya se venían cultivando y experimentando con ellos, dada la admiración que provocaban.

En pocos años se produjo la que se considera la primera "burbuja financiera" de Europa. Unos años antes de llegar al estallido de esa burbuja se generó la llamada Tulipomanía, también llamada en inglés "Tulip craze" y en holandés "Penwindhandel". Tanto fue subiendo el precio de los bulbos que hubo muchas personas que pagaban cantidades cada vez mayores por ellas. Se llegó a equiparar con la dote de una novia e incluso se cambió un bulbo de una variedad concreta por una  exitosa destilería de cerveza en Francia. Tanto se elevaron los precios que llegó el momento crítico de la duda, produciéndose el desplome de tan disparatadas cantidades de dinero. Muchas familias quedaron arruinadas e incluso en la calle, dadas las hipotecas que se habían contratado. Era el año 1637.

Por el momento no he encontrado citado el tulipán silvestre ("Tulipa australis") en los trabajos que me ha dado tiempo de consultar sobre Piedrabuena. Es una planta muy curiosa y bonita que esconde esta interesante historia, muy resumida.
He consultado la enciclopedia "Britannica Global Edition 2009", volumen 28, páginas 16856 y 16857, el artículo enlazado más arriba y el de la Wikipedia. Además he consultado la guía INCAFO y el Dioscórides de Font Quer, sin éxito y algunos más de ámbito provincial o comarcal. El libro, extraordinario, por cierto, de Juan Antonio DEVESA ALCARAZ (1995) "Vegetación y Flora de Extremadura" de Universitas Editorial, de Badajoz, aporta unas descripciones muy interesantes y técnicas y la constatación de su presencia en la vecina y cercana región. Como dije al inicio, esta entrada no habría sido posible sin la información del Dr Alonso Verde, a quién agradezco su rapidez en facilitarme la información.

Agonizando el charco...

Tras caer un par de chubascos me he acercado a ver qué había pasado en uno de los charcos que vengo siguiendo. El nivel del agua no ha subido y en los charquillos adyacentes se ven los restos de los renacuajos de sapo corredor (Epidalea calamita), apenas unas manchas negras ya cuarteadas y rotas por el paso de un coche por encima. En otro lado se ve una coloración castaña, son las conchas de los concostráceos, esa especie de minúsculos mejillones, que se cuentan por muchos cientos en apenas unos centímetros cuadrados. El año pasado pude ver, en Villarrubia de los Ojos, unas concentraciones impresionantes, que cubrían literalmente las pequeñas depresiones del fondo de una laguna estacional. Todo un espectáculo.
Sigo mirando detenidamente el charco. En un lado quedan apenas un par milímetros de agua. Me fijo bien y está como en ebullición, como en movimiento. No son los concostráceos sino las pequeñísimas "dafnias", las llamadas "pulgas de agua", también branquiópodos, que siguen su alocado movimiento.
Hago algunas fotos con el móvil. Pongo una cinta métrica y en apenas veinte centímetros se ve el borde de ese charquillo con las conchas plagado.
A escasos metros, en una baña, todavía con algo de agua, se ve el movimiento de los concostráceos. Más allá, me llama la atención una orquídea preciosa, la "Orchis papilionacea", a escasos centímetros del "tomillo del Señor", como se conoce en Piedrabuena, Ciudad Real, desde dónde escribo estas líneas, la "Lavandula stoechas", con ese color que me atrevo de calificar de poderoso y vital.

miércoles, 25 de abril de 2018

Una cruz escolar, iniciativa del Ayuntamiento de Piedrabuena, Ciudad Real, abril 2018.

Hoy se ha iniciado el trabajo de elaboración de una cruz de brezo en el Colegio Público "Luis Vives" de Piedrabuena, Ciudad Real. La iniciativa ha partido del Ayuntamiento y del teniente-alcalde y alcalde en funciones, Rafael Sánchez. Tras aportar todos los materiales necesarios y personal de apoyo, se ha empezado a trabajar con el alumnado de Educación Infantil, de tres, cuatro y cinco años. Los chicos y chicas han ido preparando los ramilletes de brezo rojo (Erica australis) que se va "pinchando" en una tela metálica para cubrirla por completo. Será el fondo delante del que se pondrá la cruz.
Con muy buen criterio, el ayuntamiento ha preparado un marco metálico, a modo de bastidor, de unos metros cuadrados, para ir forrándolo con las flores del brezo. Se empieza desde abajo para, una vez llegados a la mitad, darle la vuelta y continuar pinchando las plantas hasta completar todo el paño. Ese bastidor se colocará en otro soporte metálico, en el que también se creará lo que se llama el altar. Este estará formado por piedras, materiales vegetales como musgo y plantas y, por último se pondrá la cruz. Colabora personal del ayuntamiento pero también alumnnas de Electricidad en prácticas en el ayuntamiento, que harán el trabajo de iluminación.
Las cruces las podemos clasificar como construcciones de arte efímero que se preparan durante el mes de abril y que se hacen por promesas o, ya en los últimos años, como actividad grupal, de jubilados, amas de casa, peñas, grupos de jóvenes y, también desde hace sólo unos años, por el propio ayuntamiento.
Se "enseñan", es decir se abren al público el día dos de mayo, a las doce de la noche, para celebrar el día de la Invención de la Santa Cruz.
Se pueden visitar durante todo el mes de mayo y son una fiesta verdaderamente interesante, de gran belleza plástica y en la que intervienen otros elementos y otros sentidos, en la que, quizás, lo más importante, sea la intensa convivencia que se genera, tanto en su elaboración como en las visitas. La fiesta tiene  un sentido religioso si bien hay quiénes opinan que se trataría de una de tantas fiestas de origen pagano que fue adaptada por el pueblo y el cristianismo.








 En esta fotografía ya se aprecia como está todo el brezo pinchado y están colocando unas piedras en la parte inferior, a mode de altar.


martes, 24 de abril de 2018

Sobre la denunciada plaga de los conejos en Castilla-La Mancha.


Sobre la denunciada plaga de los conejos en Castilla-La Mancha.
FZS, abril 2018.

Desde hace ya tiempo se viene hablando de una plaga de conejos en numerosos municipios de Castilla-La Mancha. Fundamentalmente desde la patronal agraria ASAJA se denuncian los daños muy cuantiosos y la falta de respuestas institucionales. Se dice que se trata de un conejo más grande que el autóctono,  procedente de las sueltas para la repoblación y la recuperación de otras especies como el lince ibérico y el águila imperial ibérica.
Los daños, según se decía en el informativo de TVE de CLM del 23 de abril de 2018, alcanzan los seiscientos millones de euros de pérdidas y las setenta y cinco mil hectáreas de cultivos arrasados, según las aseguradoras.
A simple vista parece que se trata de cifras muy, muy elevadas que, de ser ciertas, pondrían de manifiesto la gravedad del fenómeno. Y de no serlo, revelarían tales magnitudes la falta total de seriedad y vergüenza de las personas que las están lanzando y divulgando sin contrastar.
Desde que la polémica surgió con cierta fuerza hemos podido oír que unos y otros actores se culpan de politizar la cuestión, de no hacer nada o de amenazar con medidas de presión, como la temida tractorada, por el momento, pospuesta.
He echado en falta datos suficientemente contrastados,  la opinión y la información de profesionales, de técnicos y de otros actores que no sean los (con todo respeto, por el momento, presuntos) perjudicados.
No es la primera vez, y es casi seguro que no será la última, que se habla de plagas de diferentes animales en estas tierras. Recordemos una de ratones en 1995 cuando desde ASAJA se amenazaba con soltar roedores en las dependencias de la administración regional. Por aquellos tiempos se culpaba a los ecologistas por soltarlos para que se alimentaran las culebras. También se culpaba al ya desaparecido ICONA, pronunciado como “el incona” en muchas ocasiones, por lanzar pacas de paja con los animalejos en cuestión.
Pero, anécdotas verídicas aparte, lo curioso es que se habla de temas muy importantes con gran ligereza, sin aportar pruebas medianamente creíbles. No puede ser que se lancen acusaciones tan serias y graves y los verdaderos responsables se escondan detrás de unas dudosas imágenes de televisión y unos testimonios con un valor muy, muy determinado (escaso o nulo).
Y la abundancia de conejos, que por el momento no sabemos si es plaga o qué, no se puede convertir en punto de apoyo, en tornillo que aprieta, en cuerda que asfixia ni en moneda de cambio. Tampoco es un comodín que se pueda usar a gusto de la patronal agraria. No es de recibo afirmar que se tienen que hacer limpiezas de cauces de arroyos y ríos, como dice José María Fresneda, porque supuestamente son una de las causas de la pretendida por el momento plaga. ¿Qué tiene que ver la destrucción de la vegetación y la fauna solicitada de un arroyo o río con la proliferación de conejos en algunas zonas muy concretas?
Por otra parte, ¿Cuál es la causa de la denunciada plaga de conejos? Si no la conocemos -en el hipotético caso de que se esté produciendo- ¿cómo se podrá afrontar con un mínimo de garantía de éxito? ¿No será que tanta "limpieza" (entiéndase destrucción, exterminio, persecución...) se ha hecho que no quedan o escasean las especies que podrían estar controlando las poblaciones de conejos? Así, ¿no son también eliminados los depredadores?
Es imprescindible que en esta polémica se aporte información científica para que podamos saber lo que hay de cierto y lo que es un pulso más con un toque político muy determinado...tirando a PP, por cierto.






lunes, 23 de abril de 2018

La vida y la muerte en un charco.

Ya parece que han pasado las lluvias. En apenas un par de días de sol el charco, pequeño, se va quedando seco. La vida que pareció surgir de la nada se encamina muy deprisa hacia ese estado de profundo y quizás muy largo letargo. Los huevos o quistes de estos animales, anostráceos y ostrácodos, por ejemplo, están preparados para eso, para resistir períodos muy largos sin agua. Pero es más, como una estrategia entre otras, solo eclosionaran algunos ejemplares si volviera a llover.
Los renacuajos de sapo corredor, "Epidalea calamita", se van quedando en el barro, dando un toque negro y, quizás macabro. Si te acercas y todavía queda humedad, es posible que alguno se mueva e incluso aletee.
En un charco contiguo ya el fondo es todo un lienzo dispuesto a dejarse escribir. Ya firmó un ave de mediano tamaño. Unas hormigas se aventuran a buscar su botín.
Y mientras observo, el cielo se nubla un poco y pienso que, quizás, todo lo dicho no tenga mucho sentido, quizás se posponga y esos pequeños seres vivos consigan incluso ser longevos.
Mañana Dios dirá. Esta noche el registro vital se seguirá imprimiendo aunque también puede quedar anegado en unos minutos. Y mañana esas huellecillas de la vida que surge milagrosamente casi en cada rincón nos volverán a insuflar aliento e ilusión para seguir aprendiendo a leer en un abecedario muy, muy rico, que forma, a su vez, escritos preciosos.


martes, 10 de abril de 2018

Vuelven a eclosionar las gambas duende en Piedrabuena, Ciudad Real.

Este final del invierno e inicio de la primavera 2018 nos está dejando lluvia abundante. Una de las muchas cosas buenas que suponen esas aguas es que hay charcos y pequeñas lagunas que recuperan la vida.
He visitado algunos lugares y he visto, en uno de ellos, que los branquiópodos estaban ya muy desarrollados. Las pulgas de agua, por ejemplo, abundaban y las gambas duende hembra ya tenía huevos en el ovisaco. No puedo confirmar que se trate exclusivamente de "Branchipus schaefferi" ya que me da la sensación de que había más de una especie.
Lo cierto es que la charca en cuestión es una explosión de vida. Allí se cuentan por decenas o centenas de miles los renacuajos de sapo corredor (Epidalea calamita) y se ven algunos de sapo de espuelas (Pelobates cultripes). Hay más invertebrados acuáticos, como algún "notonecta" y se ven aves también por allí.
El sábado por la tarde, 7 de abril de 2018, pude ver un ejemplar muy grande -probablemente unos tres centímetros- de anostráceo, pero no me dio tiempo a fotografiarlo con el móvil. Después ya no localicé ningún ejemplar. Lo achaqué al viento y a la bajada de las temperaturas que, sin ser brusca, se dejaba notar.

En otra localización no he visto por el momento branquiópodos, pero creo que es cuestión de días.
En fin, un aliciente más para salir al campo y para seguir estudiando y descubriendo estas joyas con las que la Naturaleza nos regala.


Gamba duende, podría tratarse de un macho de "Branchipus schaefferi", en Piedrabuena, Ciudad Real, el 6 de abril de 2018.



Gamba duende hembra sin identificar en Piedrabuena, Ciudad Real. Como se ve, ya tiene huevos en el ovisaco.




Gambas duende, pulgas de agua y renacuajos de sapo de espuelas (Pelobates cultripes), sin confirmar, en Piedrabuena, Ciudad Real, abril 2018.



viernes, 23 de marzo de 2018

Viendo correr los arroyos en el Día Mundial del Agua 2018.

Ayer, 22 de marzo de 2018, jueves, fue el Día Mundial del Agua. Para mí es un día importante, muy importante, e intento vivirlo de la forma más acorde posible. Por un lado suelo hacer actividades diferentes -y que intento que sean motivadoras- con mi alumnado. Por otro, cuando puedo, voy a algún sitio, escribo algo o hago algunas fotos.

Ayer, casualidades de la vida, mi hermano me llevó al campo y allí pude contemplar un arroyo, el arroyo de mi infancia, corriendo. Sentí algo muy profundo, muy intenso, que estuvo a punto de hacerme llorar. Recordé a mi padre (que en paz descanse), batallando como estaba mi hermano, con esa tierra que se inunda cada muchos años. Recordé las ranas y una de mis primeras culebras viperinas, nadando y sumergiéndose en el fondo, a la espera de capturar alguna presa.
Recordé el olor del cieno cercano, las bandadas de aves que se levantaban cuando llegábamos con el carro de Casimiro (que en paz descanse), la casa de Estebitan, ese hombre que iba y venía con su borrica y cuya casilla y alberca eran una simple isla. Recordé la mula "Sevillana" cruzando el arroyo, con verdadera oposición. Después mi padre hizo un puentecillo por su cuenta.
Ese arroyo aporta aguas de la sierra cercana a la Madre Chica, a escasos metros ya del río Gigüela. Esas aguas cristalinas se remansan en los plantíos y vuelven, poco a poco, a su cauce.
Cae la tarde, fría y muy clara. La luz es preciosa. Se escucha el agua y el canto de un pájaro que me recuerda al "chorlito", nombre vernáculo en Villarrubia de los Ojos del Alcaraván común, "Burhinus oedicnemus".