sábado, 27 de febrero de 2021

Citas para el final de febrerillo el loco 2021.

 Grullas en encinares de Villarrubia de los Ojos

y alguna que otra ganga.

Las flores de Muscari comosum ya anuncian la Semana Santa.

Cernícalos primilla,

batiendo sus alas,

para hacer el ángel,

aguiluchos

raseando siembras,

pétalos de almendros 

por el suelo

sangre de Cristo

Diplotaxis,

dientes de león,

rebeldes,

audaces,

duros,

imprevisibles,

colonizadores casi imposibles,

dípteros,

himenópteros,

patos cuchara,

mi primera golondrina...

¡bienvenida,

dibujante del cielo!

en Ciudad Real.

Un cielo azul,

viento frío

que mece la hierba

de este febrerillo

más solo que loco.


domingo, 21 de febrero de 2021

Las botellas de gaseosa, objetos de coleccionismo, de decoración, de recuerdo...

 Mi profesora de Historia del Arte de la UCLM, María José Cuesta, me sorprendió con una definición de lo que se considera Arte: "Arte es todo lo que los seres humanos consideramos Arte". No recuerdo el autor de la cita, traída libremente, después de más de veinte años. Me pareció tan tan amplia que, inicialmente, no me cuadraba. Fue pasando el tiempo y la fui haciendo un poco mía. El ejemplo dado por mi profesora estaba cargado de sentido. Nos decía que la decoración de una carnicería del imperio Romano, dos mil años después, se consideraba como una obra de Arte.

Hace ya tiempo desde que vengo observando como muchos objetos antiguos, y no tan antiguos, se vienen usando con fines decorativos en diferentes lugares de uso público. También en los privados.

Uno de ellos es la botella de gaseosa. Curioso que algo tan cotidiano durante décadas haya ascendido desde la planta baja de los frigoríficos a las alturas de paredes, aparadores, expositores, repisas y estanterías de tantos espacios, públicos y privados.

Contemplamos así una parte de nuestra pequeña gran historia, de nuestros quehaceres y costumbres familiares, de nuestros pueblos y ciudades, con sus fábricas, marcas, diseños, colores y sabores.

Las botellas de gaseosa se han transformado en objeto de coleccionismo, de decoración, de recuerdo. Son, además, una fuente de información, para quiénes tienen ojos para estos detalles. Y, desde mi punto de vista, son también Patrimonio.

Un apellido, un nombre, una marca, una empresa... con su huella también geográfica, aparecen en bares y restaurantes, atesorando el pasado reciente, contándonos historias.


Botellas de gaseosa mostrados en el Bar Melos, de Piedrabuena, Ciudad Real. Gracias a Jose por mostrarlos y por permitirme fotografiarlos. Como vemos, una de las botellas es de la marca "Pérez" y la de la derecha "Espumosos Miraflores", ambas, de Piedrabuena. Como he dicho, prácticamente todos los pueblos contaban con fábricas de gaseosas que han ido despareciendo en los últimos decenios. Ese fenómeno es extensible a otros mucos productos, objetos y servicios, aunque no parece interesar a nadie. Me viene, hablando de estos temas, la expresión de "la España vaciada" y todo lo que conlleva.

Ya están aquí los chiris...

 Ya están aquí los chiris...

Hoy, 21 de febrero de 2021, domingo, me he dado cuenta de que ya están los chiris, es decir, los cernícalos primilla (Falco naumanni) en Piedrabuena, Ciudad Real. He ido a la plaza y, sobre la iglesia, los he visto, con sus vuelos y sus pequeños gritos. A continuación, Yolanda, que los observa con interés y admiración desde hace muchos años, me ha dicho que, al menos, ya llevan una semana por aquí.

Es decir, probablemente, llegaron a Piedrabuena la semana anterior o, quizás, incluso, un poco antes. 

Después, he hecho una búsqueda rápida en internet. Me ha aparecido, enseguida, la noticia que difundió Aníbal de la Beldad el año pasado, sobre la suelta de cuatro ejemplares recuperados por la Consejería de Medio Natural allí mismo. Recordé que un pollo, precisamente, lo recogió el agente medioambiental, Paco Contreras, cuando lo avisamos. Y que un periódico nacional, ABC, publicó una de mis fotografías, sin mi consentimiento y sin citarme. Tras avisar, incluyeron mi nombre en la noticia digital.

Y también me he llevado la sorpresa, la muy grata sorpresa, de leer el poema que Paco Caro escribió sobre estos pequeños halcones que habitan en los tejados de nuestras casas e iglesias, en nuestros pueblos.

Los cernícalos de Piedrabuena siguen siendo una maravilla de la Naturaleza en todos los sentidos pero, además, son un ejemplo de cómo podemos convivir, de cómo podemos compartir incluso nuestras casas, nuestros sueños, nuestros deseos...

Los cernícalos primilla vienen de pasar el otoño y el invierno en África. Han cruzado el Estrecho de Gibraltar, sin papeles, pero, curiosamente, no son ilegales ni delicuentes ni peligrosos. Vienen a criar, a alimentarse, a hacer el ángel (como Joaquín Blume) sobre nuestras siembras, cunetas y liegos. Vienen a llenar nuestros ojos de esa belleza que espera, con toda la paciencia del mundo, a ser percibida pero no manoseada, ni capturada ni manipulada. 

Los cernícalos primilla seguirán siendo objeto de estudio de ornitólogos, desde la labor casi siempre callada, anónima y minusvalorada. Así viene siendo la que lleva a cabo José Manel Hernández, por ejemplo. Los cernícalos primilla seguirán siendo chiris, en Piedrabuena y alcotanes en Villarrubia de los Ojos, ambos municipios, en la provincia de Ciudad Real.

Seguirán, los cernícalos primilla, fascinando a algunas personas ¿raras?, incluyendo a un buen número de chicos, como los de mi infancia, que nos pasábamos muy frecuentemente por los aledaños de la iglesia de mi pueblo -Villarrubia de los Ojos del Guadiana- para ver si, la desgracia de unos se convertía en nuestra dicha. Íbamos buscando pollos recién caídos, de sus escuetos nidos, para criarlos.

Muchos años después, la que hoy es mi mujer, me contó que su padre, que en paz descanse, Mario Sánchez García, había criado un ejemplar. Le pusieron por nombre "Pumuki". Llegó a tener un "trato" extraordinario con su amo e hija. Se iba volando por los tejados cercanos. Lo llamaban y volvía. ¡Sorprendente! Un buen día, Pumuki, salvado de una muerte segura por sus cuidadores, siguió la irrefrenable llamada de su instinto, y no volvió.

Hoy, 21 de febrero de 2021, domingo, cuando todavía falta un mes para la entrada de la primavera, los cernícalos primilla (Falco naumanni) ya están en Piedrabuena, Ciudad Real, alegrando cielo, tejados y campos, con sus gritos y sus vuelos cernidos.

¡Bienvenidos y bienvenidas, un año más!


Pollo de cernícalo primilla (Falco naumanni) encontrado en Piedrabuena, Ciudad Real, en la puerta de la sacristía de la Iglesia parroquial "Nuestra Señora de la Asunción", en junio de 2020. El ejemplar fue recogido por el agente forestal Francisco Contreras y llevado al Centro de Recuperación "El Chaparrillo", de Ciudad Real, de la JCCM. Foto FZS.


Primer cernícalo primilla visto por mí, del año 2021. Iglesia de la Asunción, Piedrabuena, Ciudad Real. 21 de febreo de 2021, domingo.



Hembra de cernícalo primilla en Piedrabuena, Ciudad Real, en marzo de 2009.



viernes, 19 de febrero de 2021

A propósito de Gora.

 Gora.

No estoy seguro, 

quizás fuera tu nombre 

como tu vida, 

resumen sencillo, 

agradable, 

como un pequeño gesto, 

un hoyuelo, 

un rasgo, 

una arruguilla, 

una mirada

amiga

y complaciente.

Casi no quiero recordar tu nombre, 

Gora.


Me quedo con tu voz,

con tu sonrisa

con esa forma de contar

de acortar distancias,

de tender puentes,

como el de tu río,

cercano, del Bullaque.

como tus manos, 

puentes, 

también, 

entre tantos corazones,

entre tantos mundos, 

entre tantos sentimientos.


Recuerdo que me hablaste,

un día, 

del sol

de la tarde,

que se colaba entre tus manos

acariciando,

lavando 

los cacharros 

tras la comida, 

encuentro, 

entrega, 

palabra, 

verso

del deseo

de una madre

de una tarde cualquiera

del agua cálida, en tus manos...


Gora.

No olvido

que me hablabas del sol, 

de las sierras que veías desde tu ventana.

al atardecer.

Compartías,

creo,

la espuma del jabón,

las pompas del agua

en tus manos 

generosas.

Me dedicabas esos minutos,  

pequeñas glorias, 

de tu sentir

de tu vida cotidiana,

con una sonrisa

sembrando, 

sin saber,

 si esa semilla 

caería en la tierra

en el tiempo, 

adecuado

y fértil

del recuerdo.


Llegaron otros tiempos

como huellas del alma

sobre la arena 

de tu espalda

de tu pecho

de tus manos

 de tu palabra.

Gora,

descansa, en la luz de la tarde

de tu ventana

junto al río

entre sierras

y gotas de agua, que reflejen el sol

y la luz

clara

de tu mirada.

.




martes, 16 de febrero de 2021

La Wikipedia cumple veinte años...año 2021.

 Año 2021, la Wikipedia cumple veinte años. Por si alguna persona que lea esta entrada no lo sabe, la Wikipedia es una enciclopedia de libre acceso, virtual, y con el mayor número de entradas del mundo y en cientos de idiomas y dialectos. Por si fuera poco, además presenta la particularidad de que cualquier persona puede editar, es decir, escribir sus conocimientos, publicar sus fotografías, vídeos, audios, ilustraciones, datos o ayudar con sus destrezas informáticas.

De manera que asistimos a un fenómeno inédito, ya con dos decenios de edad, que se ha convertido en todo un avance social. Millones y millones de personas consultamos esta enciclopedia a diario, incluso desde nuestros teléfonos móviles, sin coste alguno, en cualquier idioma, prácticamente, del mundo.

Y todo eso es posible porque hay mucho altruismo, mucho trabajo cooperativo, mucha generosidad: los wikipedistas. Así, un wikipedista es la persona que escribe, que edita, que revisa, que mantiene, que comparte contenidos...

Es tan fácil como crear una cuenta con una dirección de correo electrónico...leerse las normas de edición y empezar a colaborar.

Imprimiendo casi sueños...en el Canguro Violeta de Piedrabuena, Ciudad Real.

 Ayer, mi amigo Mariano Rivero, dueño del Bar Galería "El Canguro Violeta" de Piedrabuena, Ciudad Real,  me regaló una fotografía que me hizo hace unos dos años. La había imprimido en un formato muy curioso, muy pequeño. Y es que tiene una impresora como de bolsillo que va imprimiendo casi sueños. 

Me dice Mariano que le envíe una foto con el móvil. Abre su correo y la manda a la mini-impresora. Empieza a trazarse una línea sobre la pantalla de su móvil mientras, a la vez, va apareciendo esa fotografía que le acabo de enviar, ya en el papel. Es como si ya pudiéramos imprimir hasta nuestros sueños, nuestros deseos, como si pudiéramos materializarlos en pocos segundos. 

Vienen a mi memoria aquellos tiempos de mi adolescencia en la que los días y las semanas se nos hacían eternos, esperando que llegara un carrete (era otro formato, analógico. Los carretes solían tener doce, veinticuatro o treinta y seis fotogramas) revelado y positivado.

Ahora, en unos minutos se produce la magia múltiple de la Fotografía, el sueño hecho realidad. Visto, fotografiado y hecho ya sobre el papel. Imprimiendo sueños que perduren, los famosos espejos con memoría del siglo XIX. Pero, al lado, un dispensador de gel nos avisa de que no todo va a la misma velocidad...

Muchas gracias, Mariano, por imprimir sueños, por seguir en el empeño de mostrar fotografías de tantas personas, en tantos lugares, desde sitios recónditos del planeta a rincones también de nuestra mente, de nuestros sentimientos, de nuestros quehaceres, de nuestras vidas. Gracias también  por permitirnos hablar y escuchar, por crear un espacio de libertad de expresión, de creación, de reflexión, de contacto y de compartir. Así podremos seguir imprimiendo sueños...



Ya hay puestas de sapo corredor, a mediados de febrero, en Piedrabuena.

 Mediados de febrero de 2021. Ya hemos localizado varias puestas de sapo corredor (Epidalea calamita) en dos parajes diferentes. Como vemos, no han tardado mucho, a pesar de los fríos de enero ya está la nueva temporada en marcha.

Ayer, con unos 18 o 19 grados, a medio día, también pude ver la primera culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) del año, en las cercanías del casco urbano, junto a la preciosa colada del volcán de la Arzollosa.






lunes, 15 de febrero de 2021

Los Lavajos, un paraje muy interesante de Piedrabuena, Ciudad Real.

  Hoy, 15 de febrero de 2021, lunes de "no-carnaval por la pandemia" he estado con dos amigos y apasionados del campo. Tras visitar el maar de Navarredonda y disfrutar de la visión de este cráter gracias a un dron, manejado por el geógrafo Juan Martín, nos hemos dirigido a otro paraje cercano, muy ligado a los relieves de origen volcánico, y próximo al volcán de la Arzollosa, los Lavajos.

Julio Espadas Alcázar nos ha hablado de este lugar y del topónimo, de clara resonancia hídrica. De manera que nos ha guiado hasta allí. 

Y, una vez más, comprobamos como el topónimo está muy bien puesto y se ajusta al significado general del mismo. Un lavajo es, resumiendo, un espacio llano, inundable y generalmente rodeado de sierras. 

Parece ser que proviene del término "nava" y vendría a significar lo mismo. Sería un sinónimo de laguna, nava o bodonal. 

Efectivamente, "los Lavajos" de Piedrabuena es un espacio extraordinariamente llano, rodeado de terrenos más elevados, sin salida para las aguas de lluvia, y que suele encharcarse temporalmente. Así nos lo ha manifestado Jesús "Manzanares" hijo: "se encharca cuando llueve, a veces mucho terreno, hasta una hectárea, pero se seca en cuanto pasan unos días después del temporal. Los Lavajos es un paraje muy grande..."

Nos llama mucho la atención esa planitud y forma tan circular, que nos evoca poderosamente a otros cercanos maares o cráteres de explosión volcánica. El hecho de ser terrenos encharcadizos nos pone también en alerta y corrobora la pertinencia de la asignación toponímica.

Además, el material del suelo es claramente volcánico, así como la leve cuesta de uno de los laterales. A escasas centenas de metros se encuentra la cara más escarpada del edificio volcánico de la Arzollosa. ¿Se trata de una sucesión  más de su extenso manto? No lo puedo afirmar, pero da la sensación de que la Arzollosa, en esa zona concreta, no derramó materiales lávicos que llegaran hasta aquí. Parece que estos terrenos están más elevados -escasos metros- y, además, encontramos una pequeña ladera, antes mencionada, de otro cerro adyacente con una apariencia clara de origen también volcánico, a mayor altura.

En un breve paseo observamos abundantes cantos de cuarzo, así como de restos de conglomerados de cuarzo y hierro, muy antiguos, de origen volcánico submarino y de edad, paleozoica o incluso anterior. Además, encontramos cantos negros pero no son basaltos. Su aspecto es muy compacto y su peso muy elevado, más que el de las cuarcitas. 

Salvo que algún geólogo o geógrafo me corrija -y todas las sugerencias, aportaciones, correcciones o críticas son bienvenidas y muy agradecidas-, lo que explicaría la presencia de esos materiales en superficie sería una explosión con una energía muy considerable, capaz de romper el zócalo y de depositarlo en superficie. Como decimos, no se trata de una simple piedra sino de una curiosa proliferación que no se corresponde con este tipo de relieves. 

Sin embargo, no hemos conseguido localizar lapillis acrecionales lo que nos plantea algunas dudas sobre la génesis explosiva del paraje. Cierto es que el esfuerzo de búsqueda ha sido muy escaso.

Lo evidente es que sí hay varios puntos encharcados  y es fácilmente observable esa planitud rodeada de terrenos elevados. Muy cerca, los arzollos ya están floreciendo, así como la magarza, alfombrando una de las parcelas contigua.

Los sapos corredores (Epidalea calamita) ya han depositado sus "rosarios" de huevos negros, unidos en una especie de gelatina casi transparente. 

El dron va captando imágenes y en el mapa topográfico nacional "uno cincuenta mil" no encontramos el topónimo. 

Tras hacer unas búsquedas en varios diccionarios comprobamos cómo el término "lavajo" se asocia al de laguna temporal y al de nava.

Así, nos retrotraemos al diccionario de términos geográficos de finales del siglo XVIII, al extraordinario diccionario del profesor González Bernáldez, al Diccionario de Manuel Seco, al de María Moliner, al de la Academia de la Lengua y al de vocabulario geomorfológico de Guillermo Tejada Álamo. Además, in situ, hemos visitado la Wikipedia, en su veinte aniversario. Todas las acepciones nos hablan de agua. Un consuelo haberlo visitado en estas fechas, todavía con encharcamientos. 

Los Lavajos de Piedrabuena bien merecen un paseo, unas lecturitas y conversaciones geografico-campestres, a ser posible, con previa visualización de fotografías de dron.





martes, 9 de febrero de 2021

Sobre el "maar" o cráter de explosión de Navarredonda, Piedrabuena, Ciudad Real.

 En la entrada anterior hablamos sobre el maar de Navarredonda y publicamos varias imágenes. Una de ellas fue tomada con un dron por el geógrafo y profesor Juan Martín Martín, a quién desde aquí agradezco su colaboración y cesión de la imagen para ser editada y publicada.

Como se puede ver, en la parte superior izquierda se  encuentra el volcán de la Arzollosa. Está a un kilómetro, hacia el sur. La fotografía no capta todo el espacio del cráter, ya que es muy extenso. La línea azul marca, de forma aproximada, el contorno del maar, y en la parte izquierda queda interrumpida.

Se aprecia bastante bien como hay varias zonas encharcadas.





domingo, 7 de febrero de 2021

Sobre el "maar" o cráter de explosión de Navarredonda, en Piedrabuena, Ciudad Real.

 Hace ya muchos años. Recorriendo caminos, sierras, cerros y rastrojos, un espacio me llamó mucho la atención. Era una nava, un espacio llano rodeado de sierras. Cuando supe que se llamaba "Navarredonda" experimenté esa satisfacción de comprobar cómo el estudio de los topónimos me aportaba nuevos conocimientos y pequeños descubrimientos.

Volví varias veces, muchas, en realidad. Un día me encontré con unas puestas de sapo corredor (Epidalea calamita), en mitad del camino. Era un espectáculo verdaderamente curioso. Miles y miles de renacuajos, de unos centímetros, todavía con forma de pececillos negros, nadaban en esos charcos alargados, en los que eran visibles las huellas de los tractores, ordenando rítmicamente esos barros, creando lomas y depresiones, laberintos curiosos, pero espacios de vida, al fin y al cabo.

Pronto, donde bullía la vida, todo era ya desolación. El agua había desaparecido. Los renacuajos eran pequeñas manchas negruzcas y planas, adosadas unas a otras. Formaban un mosaico un tanto macabro.

Desde entonces, cada invierno y cada primavera intentaba volver por allí. Quería contemplar de nuevo ese peculiar fenómeno, que ya me estaba empezando a resultar familiar, puesto que lo veía, también, en otros lugares.

Un buen día me llevé una ingrata sorpresa. La apisonadora y, supongo, camiones y camiones de tierra, habían "¿arreglado?" el camino. Ya no había espacio para los sapos ni para otros seres, aunque fuera por unas semanas. El camino había crecido en altura unos quince o veinte centímetros y, algo también, en anchura. Ahora, los charcos se formarían en los bordes de los caminos, en las siembras y olivares.

Seguí yendo por allí a pasear, a recorrer esas sierras, solo y acompañado, a hacer fotos, a aprender y a leer esa hermosa caligrafía, ligeramente corregida.

Conversando con un amigo, también amante del campo, y gran conocedor de Piedrabuena, Paco Contreras, me habló del paraje como "la laguna", lo que, de pronto, me trajo a la memoria aquellos charcos repletos de vida y ese topónimo tan sonoro y descriptivo: Navarredonda.

Me di cuenta de que se trataba de un "maar", un cráter de explosión volcánica. Busqué y encontré pronto los lapillis acrecionales, signo evidente de haberse producido una explosión freatomagmática. En aquellos momentos yo estaba estudiando los cursos de doctorado y uno, concretamente, versaba sobre esta materia. Mi profesora era la doctora doña Elena González Cárdenas. Otro, estaba centrado enlos diferentes humedales, impartido por la doctora Marta Peinado.



Ahora, después de muchos años, veo la necesidad -quizás mi necesidad- de escribir unas líneas sobre este volcán tan poco conocido.

Por lo pronto, baste señalar que no lo he encontrado cartografiado en los mapas geológico y geomorfológico, ni en los estudios volcanológicos sobre este municipio. Quizás el hecho de estar apartado de las carreteras y de tener unas dimensiones considerables han supuesto que no se ha estudiado lo suficiente. Me refiero con lo de "unas dimensiones considerables" a que, aunque llueva abundantemente, nunca he visto ese aspecto lagunar que se capta rápidamente en otros maares cercanos, como el del Lucianego.

Lo cierto es que el maar de Navarredonda no aparece ni en los mapas topográficos ni en el resto de materiales ya mencionados.

El maar o cráter de explosión de Navarredonda se encuentra a unos cuatro kilómetros al Norte del casco urbano de Piedrabuena y a un kilómetro, al Norte también, del volcán de la Arzollosa. 

Se encuentra rodeado casi completamente por pequeñas sierras paleozoicas de unos 750 msnm, aproximadamente. Así, al Norte está el Morro de la Cabaña, con 749 msnm. Al Oeste, la Sierra el Grajo, con 767 msnm y al Sur el Morro de la Perdiguera y el Collado de las Liebres, con 769 msnm, el primero.

El desnivel, por tanto, del vaso lagunar, con respecto a estas sierras, es de unos 70 metros de altura.

El aspecto es el de una pequeña depresión sub-circular que, por su amplitud, no resulta fácil de percibir.

Geomorfológicamente se encuentra entre crestas sobre areniscas, glacis de vertiente y depósitos de ladera (1)

Aunque no hemos encontrado referencias concretas a este volcán, todo parece indicar que estaría en relación con las grietas de la corteza que produjeron las manifestaciones volcánicas próximas, como la de Peñas Negras, más al Norte, y la de la Arzollosa, a escasos mil metros al Sur, entre otras, también cercanas.

Lo que sí es evidente es que tanto su forma como la presencia de materiales denotan ese origen, como consecuencia del contacto del magma con las capas de agua del subsuelo, produciendo una gran explosión. 

El terreno del vaso, muy llano, se encuentra cultivado, tanto de cereales como de olivares. En las sierras adyacentes hay igualmente olivares y monte y matorral mediterráneo.

Además de los usos agrícolas se aprovechan también pecuaria y cinegéticamente estos terrenos.

Desde el punto de vista hidrológico cabe destacar que sólo algunas partes se cubren de agua en los períodos de lluvias, como en estos momentos. Desconozco si en décadas pasadas se llego a llenar de agua o si se llevó a cabo algún tipo de drenaje. En una de las parcelas centrales de la laguna, destinada a cereales, hay un pozo.

Hay varios caminos que nos llevan hasta este hermoso y apartado paraje.

(1) GARCÍA RAYEGO, José Luis (1994) "Mapa geomorfológico de la comarca de Los Montes-Campo de Calatrava". Colección Ciencia y Técnica, UCLM, Madrid. 72 págs y mapa. ISBN: 84-88255-62-4

GOSÁLVEZ REY, Rafael Ubaldo (2011) "Análisis biogeográfico de las lagunas volcánicas de la península Ibérica. Bases científicas para su gestión". Tesis doctoral inédita. 1.048 páginas. UCLM. Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio. Se puede consultar y descargar en formato digital.

Aspecto de ayer mismo, 7 de febrero de 2021, con pequeñas zonas encharcadas. En este caso, en un sembrado.



Otro punto con encharcamientos, en uno de los cruces de caminos. 7 febrero 2021.

Otro charcón, fotografiado a través de los chaparros, junto al camino.


Fotografía analógica digitalizada, realizada en torno al año 2000. Vista de Navarredonda desde una de las sierras circundantes.



Aunque de forma un tanto imprecisa, el maar de Navarredonda se cincunscribiría a la parte más baja de esta pequeña depresión, marcada con la línea azul.


Vista aérea, tomada con un dron, por el profesor y geógrafo Juan Martín Martín. Se aprecia una de las zonas anegadas por el agua de las lluvias, en la confluencia de los caminos y hacia la derecha de la imagen.





Vista parcial en la que se aprecian las laderas, con olivares y la vegetación de monte y matorral. El vaso lagunar está cincunscrito por el camino, que aparece a la izquierda de la fotografía, y se corresponde en esta parte con el cultivo de cereal.

Fotografía aérea tomada con un dron por el profesor y geógrafo Juan Martín Martín. Estas dos fotografías anteriores fueron tomadas en enero de 2020.

La laguna de Navarredonda en abril de 2018.


Ya están los arzollos floreciendo...

 Hoy, 7 de febrero de 2021, domingo, he podido ver cómo ya están los arzollos floreciendo. Empiezan, así, a avisarnos, del tiempo que pasa tan deprisa., de tantos cambios. La semana pasada fueron los iris, los lírios azules, y algunos narcisos. hoy le toca al color blanco y rosáceo. Muy pronto podremos disfrutar de todo un espectáculo en muchos sitios. Yo me refiero, en concreto, al volcán de la Arzollosa, en Piedrabuena, Ciudad Real. Monumento Natural pero, sobre todo, escenario vital extraordinario.







Ya están las primeras flores de los arzollos apretando a estos días de febrerillo el loco...en el volcán de la Arzollosa de Piedrabuena.

 Ya están las primeras flores de los arzollos apretando a estos días de febrerillo el loco...en el volcán de la Arzollosa de Piedrabuena.

Hace frío. 

Lloviznea.

Un cielo gris, 

incierto

nos oculta muchas cosas.

En las lindes,

entre las ramas negras,

destacan las florecillas

llamadas o gritos.

Son las primeras flores de los arzollos

apretando, a estos días 

de febrerillo el loco.

Hace ya unos días,

destellos azules,

-lirios-

los "iris", en latín,

manaban,

entre escarchas y hierbas.

El volcán de la Arzollosa, 

pronto

se vestirá de blanco

luna

de día

aunque sea a destiempo.


Así nos avisa el campo, 

la Naturaleza,

a su aire,

a su ritmo, 

a sus pasos.

 a veces, 

tantas veces,

con unos simples pétalos

nos dice

tantas cosas.


Unos pétalos blancos, hoy, 

ayer,

azules,

me dicen, 

abre los ojos,

sal, 

ven,

no creas,

ya estamos aquí,

apretando, 

contra el frío,

empujando,

abriendo

luces

en las sombras,

desterrando

umbrías

solas.


Unos pétalos de arzollos

en un simple

febrerillo el loco,

en el volcán de la Arzollosa

en Piedrabuena...

apretando

a una nueva primavera...






domingo, 31 de enero de 2021

El Morro Marruecos, 2. Fotografías aéreas.

 Hace unos días hablábamos del Morro Marruecos, un precioso volcán de Piedrabuena, Ciudad Real. El geógrafo y amigo Juan Martín Martín nos ha facilitado estas fotografías, a vista de dron, de hace unos meses, concretamente del 20 de febrero de 2020. Dan una visión diferente, de conjunto, que nos facilitan la observación.








El autor de las fotografías, Juan Martín Martín, a la derecha. En el centro, Paco Contreras. A la izquierda, el que estas líneas escribe. Plano cenital.

sábado, 30 de enero de 2021

Hoy, 30 de enero de 2021, sábado, en el Día de la Paz y la No Violencia...

  Hoy, 30 de enero de 2021, sábado, es el Día de la Paz y la No Violencia. En los centros educativos lo celebramos, trabajamos y vivimos ayer.

Para mí, maestro de escuela ya muy cercano a la jubilación, es el día más importante del año, el más bonito, el más intenso, en el que más esfuerzo, energía e ilusión pongo. Me suele ocurrir que, en varios momentos, tengo que dejar de hablar para respirar profundo y que no me tiemble la voz o se me salten las lágrimas.

Empecé a celebrarlo en el pequeño pueblo de Anchuras, un exclave de la provincia de la provincia de Ciudad Real. Allí, junto con mis compañeros, don Leopoldo Paramio (qepd) y Pilar Sánchez Fernández, pasamos un día extraordinario. Nos había ayudado y facilitado muchos materiales el profesor de Religión, Rafael Galán de la Flor. 

Hicimos unos cuadernillos, a mi juicio, muy completos y preciosos, y otras tantas actividades, e intentamos trasmitir el mensaje del día: Paz y No Violencia. El lugar estaba cargado de significación, con su lucha pacífica contra el proyecto de instalación de un campo de tiro (Campo de entrenamiento) para el Ejército del Aire. 

Además, se organizaron varios actos en el pueblo, y venía gente de muchos lugares diferentes a apoyar la causa, pacífica y apartidista, de Anchuras. 

Ahora, treinta cursos después, me sigo emocionando al hablar de Gandhi, de Luther King, de Rigoberta Menchú, de lo importante que es la No Violencia hasta en los más mínimos detalles...

jueves, 28 de enero de 2021

Mi cuaderno del coronavirus, 16. Sigue la devastación, en todos los sentidos.

 Van pasando los días. La llamada tercera ola nos va alcanzando, sin piedad. Se estrecha el círculo. Muere un amigo, te enteras de algún conocido ingresado y muy grave, en tu trabajo ya se van dando casos de positivos, de contactos, de confinados, de contagios...Los bares siguen cerrados. En algunos pueblos, como Villarrubia de los Ojos, los empresarios de los bares se estuvieron manifestando y se hicieron carteles de protesta. No sabemos las razones por las que se tomaron determinadas medidas. Parece evidente que están pagando justos por pecadores. ¿Qué porcentaje de contagios se han producido en estos establecimientos?

Ayer, al llegar a un centro comercial, me dí cuenta de que había "palés" de madera ocupando algunas plazas de aparcamiento. Un cartel avisaba de que el aforo estaba reducido al 30%. Una parte de ese espacio estaba completamente cerrada. Parece ser que habían recibido la llamada ese mismo día, imponiendo la medida las autoridades. 

Hoy he visto el primer control policial en Ciudad Real. Policias municipales y nacionales retenían a algunos vehículos. Uno de los agentes portaba un arma larga. Los bares siguen cerrados y los casos siguen aumentando. Me cuentan que en Alcolea de Calatrava la situación está totalmente descontrolada y que el número de contagios es abrumador. Mientras que se dice que las "uvis" están al 40% me entero de que, dónde antes había una, ahora hay cuatro, completamente llenas...es decir, al 200%, cosa de poco. Y es que, mientras el virus y el miedo avanzan, la verdad, la objetividad y la información retroceden. Los rastreadores siguen brillando por su ausencia en escenarios en los que los verdaderos protagonistas son las personas que, voluntaria y cautamente, se autoconfinan, e incluso se hacen las pruebas, "motu propio" y pagándolas.

Las vacunas que antes se decían que se iban a regalar a otros países ahora no llegan al ritmo esperado. Cuando se atacaba a los que no se querían vacunar no se tuvo en cuenta esta situación tan peculiar en la que se acusa a muchas personas por el grave delito de haberse dejado convencer para ser vacunados y que no se desperdiciaran dosis. Se han producido críticas furibundas y hasta habichuelescas, y se han generado situaciones conflictivas, con dimisiones, investigaciones, descalificaciones y acusaciones. Creo que a todas las personas nos ha pillado esta nueva situación por sorpresa. Ahora, los que no nos queremos vacunar, o, dicho de otra manera, cedemos nuestras dosis a otros, ¿cómo somos?

Pero parece que las complicaciones siguen su curso. A la llamada cepa inglesa se une la sudafricana. Mientras, países como Alemania, aparecen en el centro de la diana de la enfermedad, de la muerte y de las cifras diarias de víctimas, centenarias. Atrás quedan escritos, grabados o recordados aquellos mensajes que nos hablaban en tono despectivo, y los que argumentaban causas que no parecen sostenerse hoy. Y por cierto, se siguen viendo saltos un tanto canguriles, en cuanto a las pruebas, que nunca son noticia ni motivo de polémica mediática o política. No pasa nada,  lo tenemos asumido.

Y, siguen, a su ritmo, los llamados negacionistas y los incumplidores compulsivos, como si nada estuviera pasando.

El toque de queda sigue. Las mascarillas se han hecho tan familiares que ya nos llama la atención ver la cara de alguien. Veo mascarillas por el suelo, como leve huella de lo que está pasando. Falta poco para que se cumpla un año del confinamiento de marzo de 2020. La moral y el ánimo de cientos de miles de personas también está por el suelo, como tantas y tantas economías familiares. Escucho una frase desgarradora: "mis padres no tienen dinero para comprarme una goma, sólo para comprar comida". Y es que el suelo se está cubriendo no sólo de mascarillas usadas.







sábado, 23 de enero de 2021

El Morro Marruecos, un volcán poco conocido de Piedrabuena, Ciudad Real.

 El término municipal de Piedrabuena es uno de los más extensos de la provincia de Ciudad Real. En sus 56.000 hectáreas (560 km2) podemos encontrar tanto relieves montañosos -de edad muy antigua, del Paleozoico, con materiales predominantemente cuarcíticos- como otros mucho más recientes, de tipo volcánico. Los volcanes, en estas tierras, forman parte de lo que antiguamente se conocía como la Región Volcánica Central, mientras que hoy nos referimos a ese territorio, extenso y diverso, como Campo de Calatrava, aun cuando en varios casos se encuentren ya dentro de comarcas históricas, geográficas o naturales diferentes, como es el caso.

En Piedrabuena  volcán más conocido y estudiado es "La Arzollosa", que se encuentra protegido con la figura de Monumento Natural. También es fácilmente reconocible y visitable el maar o cráter de explosión del Lucianego. Sin embargo, son varios los edificios, materiales, formas y fenómenos que allí se encuentran y que tienen un gran interés geomorfológico, biogeográfico, y paisajístico.

En esta ocasión nos centraremos en el Morro Marruecos, edificio volcánico situado entre sierras cuarcíticas de la orogenia Varisca (antes nombrada como Hercínica), en la finca  - monte público- "El Rosario", a unos veintipocos kilómetros del casco urbano, en dirección Oeste, por la carretera de Navalpino. Desde la carretera hay unos tres kilómetros, en línea recta, hasta el volcán.

Este volcán está adosado a una de las sierras adyacentes, con una altitud de 800 metros snm. El Morro de la Arzollosa tiene 773 msnm. Si accedemos por el collado, apenas si es perceptible esa altitud. La sierrecilla a la que está unido, al Norte, sólo alcanza unos 65 metros más. Por la cara Sur el desnivel es mayor, algo más de 100 metros. Por allí discurre el arroyo de Valdelamadera, que bien merece ser conocido, por cierto. 

Los materiales sobre los que se encuentra son cuarcitas del Arenig, en las partes altas, y areniscas del Arenig-Llanvirn (3), materiales estos muy antiguos, del Ordovícico. 

El Morro Marruecos tiene una extensión de 34 hectáreas (2). Se trató de una erupción efusiva con una edad del Pleistoceno Inferior o medio. De manera que estamos hablando de un período comprendido entre los dos millones y medio de años y los ciento veinte mil años antes de Cristo.

En la cima de este cerro encontramos abundantes materiales líticos que nos sugieren el posible origen del nombre. Así, ese aspecto de berrocal podría estar detrás de este topónimo, aunque no pasa de ser una simple conjetura. 

Debemos aclarar que un "berrocal", también llamado "caos de bolas" es un tipo de relieve granítico, que nada tiene que ver con el que estamos hablando. Sin embargo, se aplicaba este nombre a "El peñasco que en forma de berrúga sobresale en los montes..." (sic)(1), como es el caso. 

Los materiales predominantes son nefelinitas olivínicas, según el mapa geológico de la serie Magna, escala 1:50.000.

Para la doctora Elena González Cárdenas se trataría de "...pequeños volcanes caracterizados por el escaso volumen de magma emitido y en consecuencia por dar lugar a edificios volcánicos de reducidas dimensiones. Se alinean en fracturas de dirección SW/NE.."(2) ya que al sur del Morro Marruecos se encuentran varios volcanes más. Aparece como "Berrueco" en el trabajo antes citado.

En el mapa topográfico nacional escala 1:50.000 del Servicio Geográfico del Ejército, hoja 17-30 (758) "Las Casas del Río" de 1994 aparece cartografiado como "Morro Marruecos". Aunque he preguntado a varias personas de avanzada edad desde hace muchos años nadie me ha sabido dar una explicación del topónimo. Además, tengo la sensación de que el enclave es más conocido en el vecino municipio de Arroba de los Montes. Tiene, a mi juicio, cierta explicación. Está más cerca y sus habitantes han tenido una tradición más silvo-forestal que los piedrabueneros.

Contamos con una información muy valiosa y abundante en cuanto a climatología de este territorio ya que allí se encontraba un observatorio meteorológico, El Rosario, que durante decenas de años recogió los datos. Resumiendo, podemos decir, siguiendo al doctor José Luis García Rayego (3) que en esta finca la temperatura media es de 15,35 grados y la precipitación llega a los 651 litros por metro cuadrado. Así, vemos como la pluviometría es considerablemente superior a la media del municipio, dadas, por un lado, su situación más al oeste, su carácter montañoso y quizás, también, boscoso (aunque sea un tema complejo y sujeto a discusión).

El volcán está cubierto parcial, e irregularmente. por vegetación de porte arbustivo, arborescente y, en menor medida, arbóreo. 

Son especialmente interesantes los acebuches ("Olea europaea" var. sylvestris) que allí se encuentran. Tienen una parte inferior muy ramoneada por los abundantes venaos ("Cervus elaphus"), con las hojas casi redondeadas y pequeñas, que poco recuerdan a las del olivo. Sin embargo, si levantamos la vista, observamos ya las formas lanceoladas y hasta las aceitunas, con mucha más ramoniza, y con aspecto de olivo. Además, en ese primer metro y medio del suelo, enmarañado y tupido de ramas y brazos, vemos una cantidad de líquenes que nos recuerdan a las cercanas encinas. Muy cerca están los pinares de repoblación pero también alcornoques y otras quercíneas. Abunda el tomillo (Thymus mastichina), con las preciosas peonías (Paeonia broteri). Recomiendo la lectura sobre la flora protegida de Piedrabuena y, en particular, el texto dedicado a los acebuchares, de Francisco José Sarrión Torres, Ramiro García Río y Francisco Cabrera Gañán, en la página 607 (4).

De gran belleza en esta época del año -invierno- son esas rocas negras, de formas subesféricas e irregulares, recubiertas de musgos, dando un aspecto alfombrado.

El acceso a la finca El Rosario está restringido. A escasos quinientos metros se encuentra la Vía Pecuaria denominada "Cordel de Navalrincón".

El Rosario es un Monte de Utilidad Pública, el número 49, gestionado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Tiene una extensión de 2.010 hectáreas. Cuenta con pinares de repoblación y se explota cinegéticamente.



Cima del Morro Marruecos, edificio volcánico de Piedrabuena, Ciudad Real.
Detalle de las rocas volcánicas tapizadas de musgos, con ese aspecto alfombrado del invierno. Fotografía de enero de 2021.

Detalle de las ramas inferiores de un acebuche, con hojas pequeñas y casi redondeadas. Las ramas se encuentran cubiertas de líquenes.


Detalle de una de las rocas volcánicas, en septiembre de 2015.


(1) REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA (1796) (Edición facsímil,1990) "Diccionario de voces españolas geográficas". Aguilar S.A. de Ediciones. Madrid. 93 págs.

(2) GONZÁLEZ CÁRDENAS, Elena (2003) "Geomorfología de los edificios volcánicos del borde occidental del Campo de Calatrava: la cubeta de Piedrabuena". (Págs 405-421). En ALÍA MIRANDA, Francisco (Coord.) "Entre la Cruz y Miraflores: Piedrabuena, espacio histórico y cultural". Ayuntamiento de Piedrabuena, Piedrabuena. 420 págs. 

(3) GARCÍA RAYEGO, José Luis (2003) "Clima y paisaje vegetal en Piedrabuena", (Págs 385-404). En ALÍA MIRANDA, Francisco (Coord.) "Entre la Cruz y Miraflores: Piedrabuena, espacio histórico y cultural". Ayuntamiento de Piedrabuena, Piedrabuena. 420 págs. 

(4) SARRIÓN TORRES, Francisco José; GARCÍA RÍO, Ramiro y CABRERA GAÑÁN, Francisco (2006) "Flora protegida y hábitat de protección especial de Piedrabuena". (Págs. 595-618) En: ALÍA MIRANDA, Francisco y SÁNCHEZ FERNÁNDEZ, Pilar (Coords.) "Piedrabuena y su entorno: Arte, antropología, historia y espacios naturales". Ayuntamiento de Piedrabuena. Piedrabuena, 761 págs.

martes, 19 de enero de 2021

Las gambas duende, bajo el hielo. La vida sigue ...

 Ya he visto estos dos años pasados -2020 y 2021- las gambas duende, con su actividad normal, bajo el hielo. Resulta sorprendente comprobar cómo, con temperaturas bajo cero en el exterior, estos pequeños crustáceos pueden seguir activos, teniendo una capa de hielo encima.

Observo el charco, con una turbidez total, y veo esas pequeñas estelas que van dejando las gambas con sus extremidades. Busco la forma de captar la imagen. Coloco un bolígrafo sobre el hielo y espero a que aparezca un ejemplar. Es una hembra. Se le ve el ovisaco, cargado de quistes (huevos).

La vida sigue...


Las gambas duende son crustáceos acuáticos, branquiópodos. Tienen el aspecto muy similar al de una gamba y viven en pequeñas lagunas y charcos. Cuando esa laguna o charco se seca los ejemplares que quedasen con vida, mueren. Al volver a haber agua, vuelven a eclosionar, a partir de huevos, llamados quistes. El tiempo de sequía puede ser muy largo. Por eso reciben el nombre de "duendes".
En la península Ibérica hay diez especies. El libro más completo que conozco es el del CSIC , Fauna Ibérica, volumen 7, de Miguel ALONSO, de 1996.

Otras entradas mías sobre las gambas duende en este blog:

"Las gambas duende ya han eclosionado este noviembre de 2020".

"Gambas duende en Piedrabuena, en pleno invierno, enero de 2019".

"Más gambas duende para despedir el año 2019".

"Lo que me dan las gambas duende de Piedrabuena" 2018.

"Vuelven a eclosionar las gambas duende en Piedrabuena" 2018.

"Vuelven las gambas duende, las gambas almeja, las sanguijuelas, los hidrácnidos..."

"Gamba duende (Branchipus schaefferi) en Piedrabuena, Ciudad Real, Spain"

"Hablamos sobre la gamba duende y las culebras de Ciudad Real".

"Publicado en el Diario Lanza el artículo "Localizada una especie de gamba duende en Piedrabuena" de Francisco Zamora Soria."



lunes, 18 de enero de 2021

Unas palabras de agradecimiento a Antonio Millán Hernández, recién fallecido.

 Acabo de enterarme de la muerte de Antonio Millán Hernández. Me ha parecido que debía escribir unas palabras, sobre todo, de reconocimiento y agradecimiento por su trayectoria de "activista cultural", si se me permite la expresión. Si echo mano de mis recuerdos lo veo en el cine de su familia, trabajando en ese mundo que tanto le gustaba. Muchos años después nos ilustraba con sus muchos conocimientos sobre el séptimo arte.

Me parece que lo estoy viendo actuar, en el escenario del salón de actos de las madres Dominicas, en la calle del Santo. Eran los tiempos de la Agrupación de Teatro "La Camisa". El siguiente recuerdo tiene que ver con una exposición que organizó, con un buen amigo suyo, Francisco Serrano, de fotografías antiguas. Fue todo un éxito y un verdadero hito. Me parece que fue en las ferias de 1991. Después hubo más eventos de ese tipo. Para esa ocasión me pidió fotos y se las dejé.

Antonio era también un amante de la Historia y le gustaba hablar y compartir sus hallazgos. Además, al menos durante un tiempo, escribía en varias revistas de Villarrubia de los Ojos. Una descripción suya de nuestro pueblo me pareció muy interesante y enriquecedora. En realidad estoy aportando sólo unas pinceladas aisladas de mis recuerdos. Hubo varias ocasiones en las que Antonio organizó exposiciones. Recuerdo una muy completa y muy documentada sobre el cáñamo. En una romería nos explicó pormenorizadamente todos los detalles de la misma. Ya de los últimos años me vienen a la cabeza su participación en el Festival de Cortos, en el que tuvo un papel preeminente, en el verano de 2017, así como sus colaboraciones en los recitales poéticos del Club de Lectura, en el santuario de la Virgen de la Sierra y en la glorieta del Pato.

No quiero terminar esta rápida semblanza sin traer a este blog sus "inventos", por llamarlos de alguna manera. Me estoy refiriendo a su empeño por hacer todo tipo de creaciones, como cuando se estrenó en su cine la película de la Guerra de las Galaxias. Para la ocasión hizo varios preparativos de lo más original, como una nave espacial que estaba en el techo de la entrada, con ciertos movimientos automatizados. Otra faceta suya era la de creador de decorados y de cuadros en relieve, con materiales como el cartón. Algunas de esas obras se vendían o rifaban para las cofradías de las que formaba parte. Otra de sus facetas, la vida cofradiera, como morado que era.

 En fin, seguro que me dejo muchas actividades de una persona muy activa, polifacética, creativa y cercana. Antonio era un amante de la Cultura en un sentido muy amplio, al que le gustaba compartir sus ilusiones y trabajos. La vida cultural de Villarrubia de los Ojos, de los últimos cuarenta años, se ha visto enriquecida por el quehacer  y las muchas inquietudes de Antonio Millán Hernández, a quién desde aquí rindo mi pequeño homenaje. Gracias, Antonio, por tantas y tantas actividades y creaciones en estos años y por tu buen humor villarrubiero. Mis condolencias a su familia y amistades más cercanas. Descanse en Paz.


Antonio Millán Hernández, en el Festival de Cortos de Villarrubia de los Ojos, de 2017. En la segunda fotografía, saludando a la actriz Assumpta Serna.

domingo, 17 de enero de 2021

Mi cuaderno del coronavirus, 15: más de seis meses después, seguimos al límite.

 La última vez que escribí sobre la pandemia del coronavirus fue en junio de 2020. Supongo que con la llegada del verano, las vacaciones y el fin del confinamiento, no encontré el momento de retomar el tema. Hoy, 17 de enero de 2021, san Antón, vuelvo a este cuaderno, con la idea de hacer un breve repaso de este tiempo.

Acabamos el curso escolar 2019-2020 confinados. Tuvimos el último claustro presencial, manteniendo las distancias de seguridad y con mascarillas, sin saludos ni de manos ni de besos, ni comidas ni cañas. Recogimos todo el material de las clases en bolsas de plástico, dejando a mano lo imprescindible y preparando el nuevo curso.

El verano transcurrió con cierta libertad, pero con las limitaciones de aforo, de mascarillas, de gel hidroalcohólico y con menos actividades colectivas. A finales de julio y primeros de agosto a los docentes de Castilla-La Mancha nos hicieron la prueba rápida. A pesar de las críticas, más o menos lógicas, era un paso positivo. Así, supimos que algunos no lo habíamos pasado, y que otras personas, sí. En situaciones de desconfianza ya era un dato importante a tener en cuenta. Evidentemente, cualquiera nos podíamos haber contagiado en la misma sala en la que nos hicieron el test, pero ese riesgo siempre está presente.

Empezamos el curso 2020-2021 con muchas medidas, incertidumbre y nuevas normas. A pesar de las críticas y hasta el catastrofismo, a pesar de los agoreros, los que desconfiaban y del ambiente generalizado de temor, conseguimos llegar a la Navidad, con un considerable éxito. La incidencia del coronavirus en los colegios e institutos fue muy escasa, porcentualmente. 

Entre medias, hubo que emplearse a fondo en todos los sentidos. Aunque el alumnado y las familias están muy concienciadas, el día a día es bastante "tedioso" en el sentido de tener que estar pendiente de aspectos que antes ni existían. Así, las mascarillas que tienen que estar bien ajustadas, las narices que se dejan ver, las distancias, el no compartir materiales de ningún tipo, el establecer una serie de nuevas rutinas como que todo el alumnado vaya al servicio antes de salir al recreo, por turnos, el asumir asignaturas voluntariamente para evitar que más personas entren en nuestras aulas, el crear "recintos" estancos en los colegios, el controlar la ventilación en todas las horas, el uso de los jabones líquidos, el tener que limpiar a diario varias veces nuestras mesas, sillas, ordenadores...han sido el día a día. No estoy seguro de que la sociedad haya sido o esté siendo consciente de estos cambios y de estos esfuerzos.

 Además, las administraciones han hecho también un gran esfuerzo. Hablo de mi caso. Hemos tenido profesores de apoyo, alumnado de prácticas que ha sido fundamental, conserjes, personal de limpieza prácticamente todo el día...y hasta desdobles de los cursos de tercero a sexto. 

Ahí hemos tenido -algunos-cierto malestar. Se estableció por la autoridad educativa, que de segundo de Educación Primaria hacia abajo (es decir, 2º, 1º y Educación Infantil) éramos, y somos, "grupos de convivencia estable", de manera que no nos hacían desdoble. Es decir, dónde había dos grupos de unos veinte alumnos y alumnas de tercero, ahora hay tres, con tres profesoras o profesores. Pero dónde hay hasta veinticinco alumnas y alumnos de segundo...seguimos igual. La medida no sé si tiene algún soporte científico, pero así ha sido.

Lo cierto es que la prioridad ha sido la seguridad en el sentido de la salud en cuanto al coronavirus. Vamos más despacio en clase pero, a pesar de los pesares, hemos podido trabajar y avanzar.

Tuvimos sustos y hubo alumnado o familias confinadas e incluso positivos, pero terminamos el cuatrimestre. Yo mismo tuve que permanecer varios días en mi casa hasta contar con los resultados de las pruebas, dado que un familiar se había contagiado.

El coronavirus ha venido a cambiar un montón de cosas también en nuestras aulas. Dónde antes decíamos hasta la saciedad que veníamos al colegio a compartir ahora decimos lo contrario, intentando puntualizar que es por la situación actual del virus.

La información institucional ha seguido siendo, a mi juicio, caótica, contradictoria y preocupante. Así, con los cambios en no se qué modelos informáticos o de contabilidad o de estadísticas...dejamos de saber el número de fallecidos a diario. También es cierto que no he prestado prácticamente ninguna atención. Por si fuera poco, las confrontaciones partidistas, por un lado, y los datos del Instituto Nacional de Estadística venían, casi a diario, a contradecir al gobierno.

Llegó un momento en el que yo personalmente no sabía ni cuantos muertos había a diario ni en qué fase nos encontrábamos.

El tema estrella durante meses ha sido el de las vacunas, con todo un elenco impresionante de datos, informaciones, opiniones y macutazos. Creo que se generó un estado hasta de agresividad verbal en muchas personas a cuenta de este asunto. Así, se podían escuchar opiniones de lo más variadas. Y, en algunos casos, un buen número de argumentos falaces, acompañados de sentencias, de insultos y descalificaciones, a favor o en contra.

Parece que la cordura, al menos verbal, se ha impuesto, y ya no somos tachados de insolidarios y egoístas los que simplemente preferimos esperar u opinamos que esperaremos o que no queremos vacunarnos.

Las llamadas "olas" y todo un vocabulario más o menos acertado, se ha incorporado a la comunicación diaria...Y con esos movimientos de las aguas, revueltas, las confrontaciones de los partidos políticos han hecho lo propio. Entre medias, el gobierno ha ido sacando leyes sin consensuar y sin ton ni son, en momentos tan difíciles. A veces no se sabía si era una estrategia para desviar la atención, o, lo contrario, es decir, si aprovechaban la situación de la pandemia para promulgar leyes.

La confrontación, la trivialización, la politización y la radicalización han prosperado tanto como el virus. He escuchado tantos insultos de un lado como de otro. Es cuestión de paciencia. Y me ha parecido detectar posicionamientos de lo más beligerantes, argumentando peligros y amenazas terribles: golpes de estado (de derechas y de izquierdas), destrucción de España, ruina, bandos, ponerse de lado con la que está cayendo...Es como si hubiera que "ponerse" como alguien nos diga, o como si hubiese que pensar u opinar como ordena el vicepresidente del gobierno. En fin, las cosas no son así. Libertad es una palabra de tres sílabas que necesita su tiempo y su espacio. No cabe en una siglas, en una palabra o dos, en un color, en un lado, ni en una ideología. Y un virus no nos puede contagiar semejante concepto hasta meterlo en un hospital y en un quirófano.

En diez meses nuestras vidas han cambiado mucho. Muchos argumentos se han ido cayendo día a día. Sigo pensando que la información fue una de las primeras bajas de esta pandemia. Como siento que falla todo el sistema del llamado rastreo y control de los positivos, de los que están a la espera de los resultados y de sus contactos. También estoy convencido de que todo lo que nos está pasando es nuevo, difícil, imprevisible en muchos aspectos, y no imputable a las autoridades. Coincido en que hay mucha más gente responsable y preocupada que los que no, pero a veces nos expresamos -yo el primero-, a la ligera. La pandemia saca lo bueno y lo malo. 

Tengo claro que uno de los peores sentimientos del ser humano, y de los más peligrosos, es el miedo. Y es lo que más hay. Debemos distinguir entre el miedo y el respeto y el peligro. Hace ya años que vengo escuchando que el miedo es libre. Sí, bueno. Pero se puede añadir que es como la sal en un huevo frito. Una pizca puede ser hasta imprescindible, o simplemente, necesaria. Más, no.

Desde luego se hace necesario un clima de concordia, de acercamiento, de diálogo, de consenso, de colaboración, y no todo lo contrario. Y esto no significa que haya que abandonar la crítica o las lógicas diferencias de criterio.

Hoy, ya 18 de enero de 2021, Fernando Simón ha dicho que podríamos estar en el punto más alto de "la curva", ojalá sea cierto. A mí, las dudas me asaltan. ¿Cómo puede ser que hayamos pasado de cero muertos diarios a la situación actual...¿Dónde ha estado el fallo? ¿Seremos capaces de detectarlo y ponerle remedio? En Castilla-La Mancha, y en Ciudad Real, las cosas están muy mal. Son más que preocupantes. Los bares, como buen termómetro, están cerrados, y hoy nos ha dicho el gobierno regional que seguiremos así diez días. ¿Hay datos suficientemente fiables como para que haya que cerrar las terrazas de los bares y no los centros educativos? Los aforos de ambos se pueden comparar...Es cierto que en uno se bebe y se come...

Para terminar, en los primeros días de septiembre de 2020 yo estaba en un bar en Villarrubia de los Ojos. En la televisión empezaron a hablar de la vuelta al colegio. Hubo algunos comentarios. El dueño del bar, que me conoce, me preguntó. Se hizo un silencio expectante. Le dije que teníamos que tener confianza. Creo que superamos la prueba muy satisfactoriamente. Espero que la próxima vez pueda decir lo mismo.



sábado, 16 de enero de 2021

Cinco años de este blog, Los Ojuelos.

 Ya son cinco los años que llevo escribiendo y publicando fotografías en este blog, "Los Ojuelos", en este cuaderno de mi vida, de mi espacio, de mi tiempo y de buena parte de lo que me rodea. Han sido cinco años que han pasado muy deprisa, en los que he querido compartir, sobre todo, lo bueno, lo que me gusta, lo que me sorprende, lo que me parece que tiene que estar a mano de cualquier persona que pueda tener curiosidad o interés.

En este tiempo he escrito 362 entradas, casi todas, con fotografías. Me siguen, me seguís, 19 personas y tengo 37.000 visitas. La primera entrada es de 2016, concretamente del día 9 de enero. Llegué al bar de Toro, de Villarrubia de los Ojos y mi amigo, Conce Sepúlveda, me dijo que había agua en los Ojuelos del río Gigüela. Rápidamente  fuímos a ver el fenómeno, que nos llenó de alegría y esperanza. Escribí algo y empezamos a hacer algunas llamadas. Las noticias en la televisión, en la radio, en los periódicos y en internet se sucedieron. Fueron los primeros pasos de estos textos que, de alguna manera, se sentían sucesores de mi primer blog, "Franzaso", aunque ya tenía otros en activo.

Para mí ha sido un verdadero placer, una distracción, una especie de válvula de escape, un refugio, un aliciente, una forma de relacionarme y de expresarme.

Mi idea es poder seguir haciéndolo. Quiero seguir diciendo por escrito lo que pienso y lo que siento. Es mi deseo dar a conocer esos tesoros que yacen a nuestro alrededor. Me gustaría poder escribir y fotografiar, como hasta ahora, con la idea de que, al compartir, ayudo a alguien, hago, no sé si feliz pero, al menos, sorprendo o provoco la curiosidad y el asombro.

Curiosamente, la entrada que más lecturas ha tenido ha sido la dedicada a un vendedor ambulante de Polán, Toledo, cuando supe que había fallecido. Para mí fue un honor saber que a sus hijas, a su familia y a sus amistades les gustaron mis palabras. Esta entrada tiene, a fecha de hoy, 16 de enero de 2021 6.641 visitas.

Otro texto que tuvo cierta repercusión en mi pueblo natal, Villarrubia de los Ojos, fue el del hallazgo del yacimiento paleontológico que tuvo lugar en los años sesenta. Ya cuenta con 909 visualizaciones. A veces mis escritos o las citas -no siempre mías- sirvieron para elaborar algunas noticias, lo que me alegra y anima. El número de entradas ha ido en aumento:

2016: 34

2017: 39

2018: 65

2019: 81

2020: 134

Supongo que la gran diferencia entre el año que acaba de concluir, el 2020, y los anteriores, estriba en que he tenido más tiempo, debido al confinamiento por la Covid-19. Sólo de ese tema escribí trece, si no recuerdo mal.

Y en esas sigo, con mi cámara, mi teléfono móvil, mis papeles siempre en el bolsillo, para apuntar las ideas que me asaltan. Mis libros, mis revistas, mi oreja verde, al estilo Rodari me acompañan a todas horas. Muchos días me levanto al cabo de un buen rato de acostarme, para anotar algo que me ronda por la cabeza. Hay, además, entradas sin publicar, con un título y, quizás, unas líneas, como borrador. Ahí están, esperando ver la luz algún día o, sencillamente, ser ignoradas.

Hace ya muchos años desde que empecé con los blogs. Al menos han pasado quince. Pronto leí esa expresión de la blogosfera. Y yo empecé a nombrar, creo, lo de la blogterapia. Algo de cierto hay.

Muchas gracias por seguirme y por leerme. Sin vosotros y vosotras, mi "discurso", mis relatos y mis imágenes no tendrían sentido. Y, como decía un sabio que tuve la suerte de conocer, Casimiro Soriano (qepd), "lo que yo diga que no valga". Casimiro era una de las mejores personas que he conocido en toda mi vida.