Las sanguijuelas, en particular las sanguijuelas medicinales, de nombre científico "Hirudo medicinalis" son anélidos acuáticos.
Hace unos días, concretamente el 26 de marzo de 2026, Francisco Bermejo me envió una fotografía y un vídeo de una sanguijuela de Horcajo de los Montes, Ciudad Real. Me pareció que se trataba de una cita muy interesante y así se lo dije. Escribí una entrada en este cuaderno virtual a los dos días y Aníbal de la Beldad, de la Agencia Efe, publicó la noticia al día siguiente, en diferentes periódicos provinciales.
En alguna red social he leído comentarios en los que se informa de avistamientos o contactos con estos curiosos anélidos acuáticos en la provincia de Ciudad Real. Concretamente en la cuenta de Instagram del fotógrafo Francisco Bermejo, titulada "exposicion_anfibios". Una persona habla de Argamasilla de Calatrava, de una fuente en la que las había, y para evitar su entrada en los recipientes que usaban para recoger el agua, ponían un trapo filtrador. Y otra persona menciona algún lugar cercano a Ciudad Real.
Como estuve revisando mis correos sobre este tema de hace unos años vi que en Anchuras, por ejemplo, en 2018, un amigo las había visto y hacía unos quince años que le habían picado en los pies en el pantano de Cijara. También me decía que debajo de piedras de un Arroyo las había visto, muy pequeñas y negras. Me explicaba que cuando se enganchaban en la boca de un perro se las quitaban con un trapo y vinagre.
Mi amigo Concepción Sepúlveda Rodríguez de Guzmán me volvió a contar ayer que cuando tenía unos 15 años un par de hombres les encargaban a él y a nuestro ya fallecido amigo Lore "el Alemán", Lorenzo Álvarez, que les trajeran quince o veinte sanguijuelas, y les recompensaban con una peseta. Eran para ellos, para aplicárselas, no para su comercialización.
Las cogían en el Molinillo, en el río Gigüela, en Villarrubia de los Ojos. Metían los pies y movían un poco el agua. En muy poco tiempo acudían y se les pegaban. Las cogían, ya cuando les estaban chupando la sangre. Como se escurrían, a veces les acercaban un cigarro encendido a la boca. Las iban echando en un bote de lata con una poquita agua. Para matarlas, en otras ocasiones, "las volvían", es decir, les introducían un junco por la boca y les daban la vuelta, dejándolas colgadas y clavado el junco en el suelo.
Me llamó la atención que ya en la segunda mitad del siglo XVIII, en las conocidas como "Relaciones geográficas de Tomás López" (1) se nombrase una fuente en la que nacía "un arroyo con nombre de río", el Valdehornos, en el término municipal de Navalpino, llamada "Sanguijuela".
En una farmacopea (2) consultada de los años ochenta del siglo XIX, además de la copiosa información sobre la historia, morfología, cría, comercio y conservación de las sanguijuelas, con usos medicinales, se añadía que en España eran muy apreciadas las sanguijuelas "...de la serranía de Cuenca y Extremadura, de donde se exportaban antes al extranjero..."
Sobre su presencia en la provincia de Ciudad Real se publicó un estudio en los Cuadernos de Estudios Manchegos, en 1990 (4). Se decía que se habían identificado trece especies en la provincia, aunque incluía parte de las de Cuenca y Albacete, entre las que había también una alóctona. Uno de los treinta lugares de muestreo se encontraba en Horcajo de los Montes. Los trabajos de campo se llevaron a cabo en 1983 y no se encontró ningún ejemplar de la sanguijuela medicinal. Las citas eran de 1976 y anteriores.
Para concluir, mi experiencia personal con las sanguijuelas fue, como la de tantos chicos y jóvenes de los años sesenta del siglo XX, la de haberlas visto y haberlas tenido en nuestro cuerpo, picándonos sin dolor alguno, y chupándonos la sangre. A veces, nos dábamos cuenta de la curiosa e indolora extracción porque al salir del agua veíamos como sangraba el punto en el que se habían fijado. Y esa pequeña heridilla no se cerraba fácilmente.
Ahora, con tristeza y dolor veo kilómetros y kilómetros de ríos y arroyos secos durante años y, a veces, décadas. Imposible encontrarlas en esos lugares. Y su memoria parece irse desvaneciendo y normalizando su ausencia. Ojalá seamos capaces de invertir esta tendencia de destrucción y olvido.
Ilustración de la Enciclopedia Espasa, tomo 53. (3).
Bibliografía:
(1) CAMPOS y FERNÁNDEZ DE SEVILLA, F. Javier (2025) "Los pueblos de la provincia de Ciudad Real en las Relaciones Geográficas de Tomás López". Biblioteca de Autores Manchegos. Diputación de Ciudad Real, Ciudad Real, 376 págs.
(2) FERNANDEZ IZQUIERDO, Pablo, GÓMEZ DE LA MATA, Federico y BUENO y ALBACETE, Antonino (1882): "Fragmentos de Terapéutica, Materia Médica y Farmacología de los Medicamentos Modernos para uso de los médicos, cirujanos, farmacéuticos y veterinarios. Imprenta de Gregorio Juste. Madrid.
(3) "Enciclopedia Universal Ilustrada". Espasa-Calpe, S.A.. Editores. Tomo 53.
(4) GARCÍA MÁS,I.;MARTÍNEZ LÓPEZ, F. y PUJANTE MORA, A. (1990): "Sanguijuelas y moluscos de las aguas de "La Mancha"(España)". Cuadernos de Estudios Manchegos.