Antesdeyer, 28 de agosto de 2026, viernes, en el Canguro Violeta de Piedrabuena, fue inaugurada la exposición fotográfica de Roberto Moral titulada "La Sevilla secreta". Como subtítulo leemos "La Sevilla que nunca verán los guiris". El texto que acompaña o presenta la exposición es especialmente expresivo y descriptivo. A pesar de lo cual creo que puede venir bien aportar una visión personal y algunas reflexiones.
La basura como sujeto fotográfico cuenta con una larga historia, si bien no es ni abundante ni conocida.
Lo primero que salta a la vista es que no es una exposición fotográfica "al uso". Cada cuadro, si se me permite la expresión, es "de su padre y de su madre". Dicho de otro modo, todos los marcos son diferentes y proceden de vertederos incontrolados a escasos minutos de la Sevilla monumental y turística. Además, casi todos conservan sus antiguas pinturas sobre las que se han puesto las fotografías.
Resulta curioso que, por ejemplo, sobre el típico bodegón ahora veamos un montón de basura, restos no digeridos por la gran ciudad. Las fotografías van creando un paisaje de la periferia, de los extrarradios sevillanos, como egagrópilas que nos permiten saber de qué lugar, momento histórico y sistema socio-económico estamos hablando. Podría ser, recordando al geógrafo brasileño Milton Santos el de la "globalización perversa" o "la era del vacío" de Lipovetsky", por citar sólo a dos.
En todas las fotos hay varios elementos comunes: basura en cualquiera de sus formas, los marcos y lienzos, salvados de la destrucción y con una segunda oportunidad, y la torre más alta de la capital, que vino a destronar a la Giralda de manos del "poderoso caballero don..."
Cuando decía "basura en cualquiera de sus formas" me refiero a una especie de catálogo o inventario de deshechos de esta sociedad de consumo en masa. Juguetes, autobuses, camiones, esculturas, tejidos... Despojos, casquería, chismes, trastos... en tiempos de las "no-cosas" de Byun-Chul Han.
En un toque de humor, de ironía o sarcasmo vemos como la base de la torre Pelli coincide con la parte central de un antiguo autobús articulado que recorrió las calles béticas, trayendo y llevando gente, quehaceres sueños y dolores.
En otro guiño, sobre el retrato de la Virgen de la Macarena ahora hay una carreta de bueyes, como los que portan la imagen en su famosa romería.
Un pensador español - José Luis Pardo- daba un título a su libro que bien podría acompañar a esta muestra: "Nunca la basura fue tan hermosa".
A mí me ha recordado a Ignacio Meco, aquel artista que desde Doñana se vino a vivir al río Guadiana, en Daimiel, en una casilla de pescadores. Todos sus extraordinarios grabados los enmarcaba con los que recogía de la basura madrileña.
"La Sevilla secreta" es una llamada de atención, una crítica, una especie de análisis de sangre ciudadana que nos hace ver que no lo estamos haciendo bien como sociedad. Este espectáculo dantesco no es sólo sevillano, es la imagen real de muchos pueblos y ciudades de España. En una de las fotos, por cierto, ondea la bandera, señalando quizás que, efectivamente, estos espacios son "typical Spanish", pero sólo aptos para mentes inquietas y gente que sí quiere ver la realidad, por cruda que pueda parecer.
Enhorabuena a Roberto Moral y a quienes han hecho posible este trabajo tan interesante, y a Mariano Rivero Moreno, por dárnoslo a conocer en su Canguro Violeta, en las antípodas de la tónica general.
Faltan fotos...


























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