Los vencejos son esas aves que surcan nuestros cielos desde la primera hasta el verano, a una velocidad extraordinaria, y con una habilidad sorprendente. Están ahí, en cualquier rendija de un edificio, público o privado, alto o bajo, criando, y sin "construir" sus nidos como hacen otras especies. En realidad aprovechan huecos, agujeros, oquedades.., y aportan algo de material, muy poco, para efectuar la puesta. Y volando, yendo y viniendo, en las alturas y casi al alcance de la mano en calles y plazas. Cazan, se persiguen, juegan, gritan, animando el cielo y nuestras vidas, anunciando que se va acabando una estación y empieza otra.
Para no confundir a nadie debemos aclarar que hay muchas especies de vencejos en el mundo y que, sólo en España, contamos con cinco.
Básicamente me refiero en este entrada al vencejo común, con un nombre científico tan expresivo como inexacto. Y es que los vencejos comunes forman parte del género "Apus", concretamente "Apus apus", que significa "sin patas". Pero los vencejos sí tienen patas, muy cortas, con afiladas uñas, recubiertas de plumillas, que les sirven para agarrarse en las paredes y otros materiales de origen humano. Sus patas son tan cortas y, proporcionalmente, tan largas sus alas, que no pueden posarse en el suelo. Cuando los jóvenes se caen no son capaces de despegar. Por un lado las alas son finas, no tienen la suficiente superficie para impulsarse. Tampoco sus patas les permiten saltar un mínimo. De ahí procede su nombre en latín.
Desde muy antiguo, en torno a la curiosa vida de los vencejos han circulado más leyendas que verdadero conocimiento. Hoy ya se sabe mucho sobre diferentes aspectos de su vida, incluyendo su reproducción, sus viajes migratorios, sus hábitos fundamentalmente aéreos, distribución y demás.
Tan cerca y tan lejos, velozmente lejos, los vencejos son paisajes sonoros, visuales y biológicos de nuestras vidas. Nos han inducido a pensar en ellos, a hacernos preguntas, a imaginar, a soñar...
Prácticamente todo lo relacionado con los vencejos me llama poderosamente la atención.
Hace unos días busqué su nombre en un diccionario inglés. Quería leer la entrada o entradas. Se trataba, nada más y nada menos, que del "COBUILD" de Collins, de 1987, con el que tanto he aprendido y disfrutado. Su nombre, en inglés, es "swift". De los cinco significados sólo el quinto describe a nuestro protagonista. El resto son diferentes acepciones, adjetivos, con el significado de veloz, rápido, abrupto, repentino...
Ejemplar de Torralba de Calatrava, mayo de 2026.
Ejemplar de Piedrabuena, intentando agarrarse en una persiana de plástico.
Ejemplar de Piedrabuena penetrando entre el hueco de la persiana y la pared dónde se debe encontrar el nido. Mayo 2026.