lunes, 2 de febrero de 2026

Hoy, 2 de febrero de 2026, día de la Candelaria, también es el Día de los Humedales, aunque tengo que hablar de secarrales.

 Hoy, 2 de febrero de 2026, lunes, es el día de la Candelaria. Suele aparecer en los informativos de las televisiones el acto estadounidense del día de la marmota. Curioso que no se nombre ni muestren nuestras tradiciones en este sentido. Y es que en pueblos como Arroba de los Montes, Ciudad Real, España, tras la celebración de la preciosa ceremonia de la misa de la Candelaria, se sacaba la imagen a la puerta de la iglesia con una "candela" o vela, encendida. Todo el mundo estaba pendiente de esa llamita. Si se apagaba significaba que seguía el invierno. Si no, era señal de que se avecinaba el buen tiempo y era el fin del invierno ("Si la Candelaria llora, el invierno fora", creo recordar).

Desde hace algunos años -desde 1997- se "trabaja" o conmemora el Día Mundial de los Humedales. Asociaciones ecologistas, instituciones y no muchos particulares intentamos hablar, organizar o participar en actividades relacionadas con el tema.

Y en este año de 2026 que está siendo especialmente generoso en precipitaciones, a pesar de que muchas cunetas, arroyos y ríos lleven agua, y se puedan ver charcos y algunas parcelas anegadas, sigo lamentando y quejándome de la completa sequía de los Ojos del Guadiana y del lamentable estado de conservación de humedales tan importantes como el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel y Villarrubia de los Ojos, de algunos ríos y de tantas lagunas que siguen siendo secarrales. ¿Será hoy noticia esta sequía cuando nos hablan en los telediarios de que en España la tierra ya no admite más agua? 

Nos alertan del peligro de inundaciones, de corrimientos de tierra y otros fenómenos similares pero se les olvida recordar que en dicho Espacio Natural Protegido, ZEPA, Reserva de la Biosfera, sitio Ramsar...desde el 1 de enero de 2026 se han puesto en funcionamiento los motores para bombear agua de los pozos, dada la sequía de este humedal que, desde hace demasiados años es verdaderamente un secarral. Hace muy pocos días volvía a haber manifestaciones y tractoradas.

Los miles de visitantes del parque nacional se van con una idea completamente falsa, tras las obras llevadas a cabo recientemente. Las noticias sobre la presencia y nidificación de aves aportadas por el parque inducen, igualmente, a error. No, no es una buena noticia que haya sólo una parte inundada gracias a las aportaciones de los llamados pozos de emergencia. No lo es que la gente se vaya con esa impresión de "las Tablas están preciosas"...porque la realidad es de una lacerante gravedad que se está cronificando.

Y sí, hay que decirlo alto y claro. Se extrae mucha más agua de la que se debe si de verdad se quiere mantener un mínimo de vida natural para nuestros ríos. Hoy, día de los Humedales, lo que tenemos que hacer es hablar de estos graves problemas y de los secarrales, con fotografías que nos hagan reflexionar. y, de alguna manera, nos sirvan como "examen de conciencia...ambiental".


Cauce del río Guadiana en diciembre de 2025, en el que se aprecian los incendios subterráneos.


 

Cauce y Ojos del río Guadiana, completamente secos durante más de cuarenta años.
Cauce y Ojos del Guadiana, cultivados de maíz.











domingo, 1 de febrero de 2026

La temporada de anfibios ya ha empezado.

 La subida de las temperaturas y las copiosas lluvias están suponiendo una considerable actividad batracológica en nuestra provincia en estos últimos días de enero de 2026. Ayer pude escuchar el canto de los sapos en dos espacios diferentes y localizar algunos ejemplares  de sapo corredor (Epidalea calamita) atropellados. Muy pronto podremos disfrutar ya de la presencia de las abundantes puestas.





Mi primera cita de grullas comunes (Grus grus) en Piedrabuena, Ciudad Real, España. 1 de febrero de 2026.

 Hoy, 1 de febrero de 2026, domingo, he visto y fotografiado por primera vez grullas comunes (Grus grus) en Piedrabuena, Ciudad Real, España. Hasta hoy siempre las había visto en vuelo, a bastante altura. 

Haciendo memoria, una persona de Piedrabuena me había hablado de avistamientos o de ejemplares cazados hace medio siglo o más. Esta cita la doy como dudosa ya que se me plantea su fiabilidad en cuanto a la identificación correcta del ave, que no en la credibilidad del informante. Además, en Piedrabuena hay un topónimo -Navalagrulla- que alude directamente a estas hermosas aves que, por cierto, hasta hace no tanto, criaban también en la provincia de Ciudad Real, como ya conté en mi conferencia en la aldea de La Bienvenida, Almodóvar del Campo, Ciudad Real, en el Festival de las Grullas de 2024.

De manera que para mí supone una muy buena noticia y una cita cargada de significación y esperanza.

Eran las 10:30 de la mañana cuando venía ya de regreso precisamente de observar grullas en el entorno del río Bullaque. En una siembra vi algo que me llamó la atención. Estaban muy lejos y enseguida me di cuenta de que eran cuatro grullas. Al parar ni se inmutaron, afortunadamente. Hice unas cuantas fotos. Esperemos que sigan viniendo por aquí.






Encontrados restos de un buitre negro (Aegypius monachus) y un jabalí (Sus scrofa), a cuatro metros de distancia, en una cuneta en Piedrabuena, Ciudad Real, España.

 Hoy, 1 de febrero de 2016, domingo, me he encontrado restos de un jabalí (Sus scrofa) y un buitre negro (Aegypius monachus) a escasos cinco metros de distancia uno del otro. Estaban en una cuneta en Piedrabuena, Ciudad Real, España.

Da la sensación de un posible atropello del buitre tras haber parado a comer los restos del jabalí, que podría haber muerto por la misma causa, aunque no pasa de ser una mera hipótesis. Me ha llamado la atención la presencia de una deposición, creo que de zorro, sobre los restos del buitre. Me ha hecho pensar en la posibilidad de que un zorro pudiera haber arrastrado la piel y algunos huesos hasta haber sido sorprendido en la carretera o en la cuneta, dónde habría hecho acto de presencia el buitre.





Una grulla común (Grus grus), anillada, demasiado lejos, en Pueblonuevo del Bullaque, Ciudad Real, España, a 1 de febrero de 2026.

 Hoy, 1 de febrero de 2026, domingo, he fotografiado a mucha distancia y en condiciones de luminosidad pésimas (lluvia y neblina, además de la lejanía) un bando de grullas comunes (Grus grus) en una siembra entre encinas en Pueblonuevo del Bullaque, Ciudad Real, España.

Al ver las fotos en la cámara, ya en casa, he visto que una estaba anillada, pero ni los colores ni la posible numeración es visible. De cualquier manera es para mí una alegría y un motivo más para seguir observando estas aves transfronterizas que tantas alegrías me dan. Sólo con pensar en esos viajes, cruzando tierras, ciudades, pueblos, ríos, cadenas montañosas y las llamadas "fronteras" me ilusiono pensando en que pronto podremos superar esta fase de racismo, clasismo y xenofobia que parece extenderse demasiado deprisa, de forma preocupantemente desmemoriada.



El pantano de la Torre de Abraham (ríos Bullaque, de las Navas y el Milagro) sigue recogiendo agua, a 1 de febrero de 2026.

viernes, 30 de enero de 2026

Era el mes de setiembre de 1868...

 Era el mes de setiembre de 1868...La situación política en España se iba complicando. Tuvo lugar la Revolución de 1868, llamada "la Gloriosa". En muy pocos días se fueron produciendo cambios de tipo organizativo y administrativo aunque la vida de la inmensa mayoría siguió un ritmo muy similar al precedente. En determinadas instancias, por ejemplo, se tacharon determinados sellos o se escribió sobre ellos "Habilitado para la Nación", en documentos oficiales, hasta que llegaron los nuevos modelos o un cuño de caucho, con el mismo texto. Cambios hubo, llegando a los ayuntamientos, pero, por lo leído en algunos documentos de esa época, la vida cotidiana siguió su curso.







Hoy, 30 de enero de 2026, es el Día Escolar y la No Violencia, el más importante del año...¿Salió en los telediarios o en los periódicos?

domingo, 25 de enero de 2026

Sobre la importancia del apellido de nuestra madre y la creciente amenaza de perderlo.

 Durante prácticamente toda mi vida no fui consciente de la singularidad e importancia de tener dos apellidos. Ya era yo adulto y con cuatro o cinco decenios cuando escuché por primera vez que los españoles y españolas éramos afortunados por esta forma de identificarnos oficialmente. Una mujer francesa nos dijo una vez que nos envidiaba por lo que esta fórmula tenía de reconocimiento a nuestras madres. Y así empecé a darme cuenta de las ventajas de llevar un segundo apellido, el de la madre. Por aquellas fechas supe también que ya, quiénes lo solicitaran, podían cambiar el orden para anteponer el materno al paterno, y algún caso conozco.

Lo cierto es que paralelamente me fui dando cuenta de como había ámbitos en los que estaba cambiando nuestra forma de llamarnos. Así, en el mundo de la creación artística, me decía un conocido muy activo, "no suena bien, no queda bien" lo de los dos apellidos. Me ponía ejemplos y más ejemplos en los que nunca había reparado. Al poco tiempo me tocó firmar un trabajo académico con varios coautores. Se publicaría en una revista científica internacional. Y volví a escuchar el mismo argumento. Me dijeron que no se podía, que no quedaba bien, que solían omitir el segundo o cambiarlos y usar sólo el último, por lo que muchas personas optaban por eliminar su segundo apellido o a agruparlos con un guion. Me pareció nefasto, discriminatorio e injusto. Y hoy acabo de ver la portada de un libro de ensayos sobre Fotografía. Tiene una pinta extraordinaria pero...las siete u ocho personas que lo firman en la portada lo hacen con un solo nombre y un solo apellido. Una pena y una pérdida de información muy considerable.

Estoy firmemente convencido de que debemos hacer el esfuerzo necesario para no perder, por el uso o el empuje de otras culturas, esta precisa y más respetuosa manera de identificarnos. Tenemos dos apellidos, el de nuestro padre y el de nuestra madre. Aunque sólo fuera por respeto y agradecimiento no tenemos que perderlos.

Junco, harina y agua: las churrerías.

Hace ya bastantes décadas desde que no he vuelto a ver juncos en una churrería. Era muy típico ir a comprar churros y que te los dieran engarzados en un junco que, precisamente, recibe el nombre común de junco churrero (de nombre científico "Scirpus holoschoenus"). En Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real, España, Conce Sepúlveda (1951) me contaba hace unos días que de pequeño iba, con otro amigo, Lore "el alemán", a coger juncos a la vega. Se los daban a los churreros del pueblo, para su suministro diario, a cambio de unos cuantos churros.

Fue pasando el tiempo y, como suena, los juncos fueron sustituidos por papel de estraza y bolsas de plástico. Hoy, 2026, se suelen utilizar bolsas de papel aunque el plástico sigue presente. En este caso se advierte a la clientela que son de pago, a razón de diez céntimos.

Los churros se hacen con harina y agua. Un amasado rápido, la compresión de la manga churrera, el aceite bien caliente, y en cuestión casi de segundos, ya están listos para ser consumidos. 

Los suele haber tipo lazo, que en buena parte de España se denominan "churro madrileño" y los de rosca, cortada en trozos de longitud variable, pero generalmente de unos 18 a 25 centímetros, por aportar una estimación sin más (a la que solemos llamar "a ojímetro"). Este tipo de churro suele denominarse "porra" pero en pueblos como este recibe el nombre de "tallo", dejando el vocablo "porra" sólo para el inicio de esa rosca, que se encuentra en el centro y tiene una terminación -en realidad, inicio- más abultada y redondeada. También hay roscas de longitud variable, dependiendo de cada churrería que las prepara. La variedad es mucho mayor pero estos serían los más extendidos.

Se cuentan por miles las churrerías que hay en España. En algunos pueblos y ciudades son un punto de referencia para muchas personas. Desde la cafetería o bar, la simple habitación para solo su fabricación y venta, en quioscos o vehículos adaptados, las churrerías venden sus productos desde bien temprano hasta que la clientela deja de afluir. En ciertos casos esa actividad continua o se retoma al anochecer. También las hay que comparten sartén con otros productos, como las patatas fritas. Y en las ferias son negocios que no suelen faltar.

Había churrerías en Madrid que eran una verdadera preciosidad y que para los años ochenta del siglo XX estaban ya o cerradas o en vías de desaparición. Esos cambios, a mi juicio, tuvieron que ver con ciertos cambios de las costumbres y horarios de los trabajadores pero también con la incorporación de los necesarios utensilios churreros en bastantes cafeterías, que daban un servicio mucho más completo, en todos los sentidos.

Hoy, en Villarrubia de los Ojos, contamos con el bar "La Paloma" que, desde hace unos cuatro o cinco años, viene haciendo tanto churros como pequeñas roscas. La otra opción es, desde hace muy poco tiempo, la nueva churrería "el Tragui". Allí, Santiago hace tallos y se anuncia como la sucesión de una saga familiar desde 1979. En Piedrabuena la churrería de Olvido y Candi anuncia ya su próximo cierre habiendo otra nueva que ha venido a asegurar la continuidad.

En Ciudad Real destacan "La hormiga", con varios establecimientos, y Jovi, que aglutina a una clientela muy abundante. Hay más, como El Tazón, y en Malagón, por ejemplo, conocemos la de Los Javichas, y la de Santa Teresa. En Porzuna también hay dos, una de ellas de reciente renovación de la titular. Y podríamos seguir enumerando pero no procede, porque la idea es aportar sólo unas ideas y algún dato sobre esta actividad empresarial del sector de la alimentación y restauración que, en muchos casos, son el arranque del día de puertas afuera. Los precios suelen variar poco. Los que conozco más recientes están entre 50 y 60 céntimos por la porra o tallo y entre 20 y 50 céntimos por el churro de lazo.

En cuanto a las denominaciones, con variantes y compuestos, tenemos: 

-churro

-porra

-tallo

-rosca

-tejeringo

-calentito

Antes de finalizar y como curiosidad, también hay churrerías ambulantes y churros en el sureste de Francia. 

Es interesante destacar que cada churrería suele tener su estilo propio, su toque personal, en un producto aparentemente tan uniforme. En la misma medida hay gran diferencia entre las que sólo elaboran los churros y las que ofrecen otros servicios. Personalmente me gusta frecuentarlas, conocer las que hay cuando viajo por nuestros pueblos y ciudades y, en algunos casos, hacer fotografías. 

Sigo recordando aquellas churrerías que funcionaban con fuego de leña, con juncos, con la petición de la vez y con la churrera manual y palos requemados.


Churrería "El Tragui", en Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real. Enero 2026.

Santiago, dueño de la churrería "El Tragui", Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real. Enero 2026.

Churrería en un bar de carretera. Andalucía. Diciembre de 2025.

Churrería Olvido, Piedrabuena.


Churrería de Porzuna.


Rosca de la Churrería Jovi, diciembre de 2025, Ciudad Real.

Churrería Jovi, Ciudad Real, diciembre de 2025. Fotografía modificada para mantener anonimato de la clientela.
José Luis, de la Churrería Jovi, Ciudad Real, noviembre de 2025.




Carta de la churrería "La Hormiga", Ciudad Real.





sábado, 24 de enero de 2026

Yo también pasé miedo en los trenes de la línea de Madrid a Málaga...

 Entre los meses de marzo de 2025 a enero de 2026 he viajado un buen número de veces entre Ciudad Real y Málaga en trenes Ave y Avlo. Las primeras veces no fui consciente de nada en particular pero desde hace unos meses he estado pendiente de un tramo en el que por la velocidad y algún otro factor, el tren vibraba mucho, hasta el punto de pensar que iba a descarrillar o volcar. Esa era mi sensación que, ahora, sé que era compartida por más personas. 

Desconozco si tiene que ver con el trágico y mortal accidente en Adamuz del pasado 18 de enero de 2026. En una de sus muchas intervenciones, el ministro de Transportes, señor Puente, dijo que una cosa es la seguridad y otra la sensación de comodidad, precisamente hablando de esos temblores. Aunque ya parece que está claro lo que ocurrió no estaría de más que se profundice también en esos efectos que parecen indicar que la velocidad es superior a la aconsejada.

Y, dicho esto, si tuviera que viajar en esa línea, lo haría con total confianza, una vez que se restituya el servicio, independientemente de que tenga otras quejas que ya he manifestado en este blog con motivo de la práctica seguida con los precios fluctuantes y las campañas promocionales que tienen mucho de engañosas y que en nada se corresponden con el espíritu de una "Red Nacional de ferrocarriles españoles".












viernes, 23 de enero de 2026

Si vas a Málaga, no vayas al "Hotel Vas".

 Si vas a Málaga, no vayas al "Hotel Vas". Ya lo conté. Me dejaron en la calle un primero de enero de 2026, habiéndome cobrado la habitación. Yo venía de pasar la noche y el día en el hospital Carlos Haya, que está justo enfrente. Esa mañana me cobraron el importe de dos noches. La primera, por ser Nochevieja, decidí pasarla entera con mi hermana, hospitalizada. 

Mi sorpresa no superó mi indignación al enterarme de que no podía dormir allí salvo que volviera a pagar por la habitación ya pagada. Pero la situación, que yo pensaba que de alguna manera, se podría haber intentado paliar, ante mi reclamación por escrito, no cambió. La directora del hotel me comunicó que efectivamente yo no tenía derecho a dormir en mi habitación por no haber ido la noche anterior. 

La disculpa, si así se pudiera llamar, vino en las últimas líneas del escueto mensaje con un: 

"Sentimos las molestias ocasionadas pero hemos cumplido con lo establecido en las condiciones estipuladas...".

Nada de consideración hacia las difíciles circunstancias personales y familiares ni a lo peculiar de esas dos noches. Por supuesto, se ratificaba la directora del Hotel Vas Málaga en la no devolución del importe de la segunda noche en la que no pude dormir y cuya habitación, ni esa ni la noche anterior originaron gasto alguno ni pérdidas económicas de ningún tipo a la empresa.

De manera que mi consejo es que si vas a Málaga no se vaya al hotel Vas Málaga por el trato denigrante que mostraron.


















Sobre las obras en la Poza de don Ramón, en Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real, España.

 Hace unos meses me enteré de la retirada de toda la vegetación y del vallado de la Poza de don Ramón, en Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real, España. Escribí una entrada en este blog al respecto en octubre de 2025. 

Tras la compra por el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel y Villarrubia de los Ojos, primero llegó el vallado, que ni entendí ni me parece adecuado. Después vino la "limpieza", es decir, el arranque y la retirada de toda la vegetación palustre, incluyendo algunos ejemplares de gran porte de tarayes (Tamarix gallica) y del vallado. Y hace poco las obras continuaron, con la excavación de los bordes de esta pequeña laguna de origen antrópico, llegando a generar paredes verticales, y modificando el contorno, con un perímetro muy cercano a un rectángulo. La mucha tierra extraída ha sido transportada para rellenar una ligera depresión cercana que, precisamente, era una huella más del antiguo cauce anastomosado del río Gigüela, mucho más interesante que ese relleno arbitrario.

Me dice un amigo que se trataba de generar taludes para los abejarucos (Merops apiaster) pero, sinceramente, no deja de parecerme un atentado ecológico y un gasto totalmente innecesario de dinero público. Los abejarucos llevan muchos años aprovechando otros escarpes e incluso resaltos en el suelo de escasos centímetros. Además, la valla perimetral nueva tiene más del doble de la altura de la anterior, que no pasaba de un metro, aproximadamente.

Desconozco las razones para semejantes actuaciones por parte del Parque Nacional ni los estudios o informes que se hayan podido realizar. Como viene siendo habitual, la falta de información y las prohibiciones y limitaciones de usos siguen siendo la forma de actuar de las administraciones en materia de Conservación de la Naturaleza.

Imagen de Google Earth. En la parte superior se ve el río Gigüela. La poza ya aparecía vallada.








Primeros de octubre de 2025.

Primeros de octubre de 2025.

Once de enero de 2026.









Un guitarrista norteamericano de renombre en Villarrubia de los Ojos: Alberto de Almar.

 Hace un tiempo conocí a Alberto de Almar. Lo había visto tres o cuatro veces. Un día hablamos un poco en el "Bar Moni y Vio" de Villarrubia de los Ojos. Como era domingo a medio día, me sirvieron la tapa de paella, que acompañaba mi vino "tinto selección" de la Cooperativa El Progreso. Alberto, a quién yo todavía solo conocía de vista, acababa de ponerse a mi lado y me preguntó que si era el plato del día y que cuanto costaba. Le informé de la gratuidad de la generosa y muy rica tapa y no hablamos más.

Ya en la pasada navidad, sentado en la barra, se puso a mi lado para pedir. Le pregunté que si era inglés. Su buen español tiene un marcado acento. Me dijo que no, que era norteamericano, nacido en Miami en 1948 pero con familia procedente de España. Me empezó a contar algunas cosas de su vida, como su profesión durante más de cincuenta años, con la guitarra, sus colaboraciones con algunos de los mejores guitarristas del mundo de su momento, por ejemplo, Paco de Lucía -palabras mayores- y detalles de su trayectoria musical y vital. Me dio su teléfono y esa misma tarde busqué información sobre él. Efectivamente, eran bastantes los resultados que se podían encontrar en la red.

Volví a quedar con él para ir al Bar La Colmena, dónde la buena música es una constante. Yo ya había quedado con su dueño, Félix Úbeda-Portugués, que había preparado algunas de sus canciones. Otros amigos también sabían de nuestra quedada. Se llevó la guitarra, que presenta alguna particularidad,  y pasamos una velada muy agradable, con presentación de amistades y de una profesional de un instrumento también de cuerda. Como cumplía los años a los pocos días le organizamos una comida entre amigos, también en La Colmena. Después volvimos a vernos.

Alberto de Almar ha tenido una vida muy interesante y ahora reside en Villarrubia de los Ojos. Ha grabado siete discos en solitario y participado en más de veinte, en compañía de otros músicos. Ha tocado con algunos de los mejores guitarristas del mundo, en diferentes países y sigue queriendo aportar sus conocimientos a quiénes quieran aprender y compartir un rato de su tiempo. En su mundo la música lo es casi todo. Cada rato que pasa marca con sus manos una posición de la notas que suenan, o nos habla de músicos extraordinarios que yo desconocía, como Israel Fernández, de Corral de Almaguer, o del kazajo Dimash Kudaibergen

Sus recuerdos afloran aleatoriamente y vamos conociendo fragmentos de su vida: sus estudios universitarios en el área de Farmacia, entre otros, -fundamentalmente, los hizo para no ir a la guerra de Vietnam (1955-1975)-, puesto que su vocación era la guitarra y su espíritu, pacifista; sus trabajos, sus ocho años en España, en períodos discontinuos, o recuerdos de infancia, mezclados con sus chistes, su sentido del humor, sus pensamientos y reflexiones... Y en todo ese caudal. Alberto sigue manteniendo siempre atención a lo que está sonando. 

Muy probablemente el Bar La Colmena organizará alguna actividad para poderlo volver a escuchar en directo. A sus setenta y ocho años Alberto de Almar trasmite mucha vida, con ese sentimiento con el que toca. El ayuntamiento de Villarrubia de los Ojos ya tiene conocimiento, a través de una concejala, de la presencia y disposición de Alberto de Almar para colaborar, guitarra en mano. Seguiremos intentando disfrutar y aprender con este maestro que reside en nuestro pueblo.





En el bar Moni y Vio de Villarrubia de los Ojos, el pasado 26 de diciembre de 2025.

En el bar La Colmena de Villarrubia de los Ojos, 2026.


Alberto de Almar, muy joven.