Hoy, siete de julio de 2026, martes, a las nueve de la mañana el río Gigüela en Villarrubia de los Ojos, en la estación de aforo, estaba completamente seco. No parecía que haya llevado agua en los últimos dos o tres días.
Ideas, imágenes, opiniones, propuestas, críticas, datos, enlaces...para seguir caminando por sendas de tierra y yerba.
martes, 7 de julio de 2026
martes, 14 de abril de 2026
Ya ha bajado considerablemente el caudal en la estación de aforo del río Gigüela en Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real, España, a 14 de abril de 2026.
Hoy, 14 de abril de 2026, martes, el caudal del río Gigüela ya ha bajado. Estaba en torno a los mil doscientos litros por segundo en la estación de aforo de Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real, España, según la información de la Confederación Hidrográfica del Guadiana.
jueves, 2 de abril de 2026
jueves, 26 de marzo de 2026
Sobre el Guadiana "remontante".
Hace unos días la patronal agraria mayoritaria ASAJA pidió que se abrieran las compuertas del molino de Molemocho, en el río Guadiana, aguas arriba del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel y Villarrubia de los Ojos. Se basa la petición en el llenado y el rebosamiento del agua, en el pantano de Puente Navarro, es decir, de la superficie encharcable de este Espacio Natural Protegido.
En un par de días la autoridad competente, desconozco si la Confederación Hidrográfica del Guadiana o el Parque Nacional, o ambas, decidieron permitir que el agua del río Gigüela fluya, río arriba, por el cauce del Guadiana, completamente seco. Es lo que algunos geógrafos, como el doctor en Geografía y Ordenación del Territorio don óscar Jerez García, llaman "el Guadiana remontante".
Lo primero que llama la atención es que sea ASAJA quién curse la petición y se vanaglorie de la medida tomada.
Desconozco si se han llevado a cabo los estudios que parecerían más que pertinentes, imprescindibles para esta toma de decisiones, tratándose de un espacio protegido precisamente por las características hídricas tan particulares, a saber, la mezcla de las aguas salobres y calizas del río Gigüela, las del río Azuer, que este año de 2026 y hasta la fecha no han llegado al Guadiana, y las de los Ojos del Guadiana, dulces y continuas, que llevan muchas décadas sin manar, dada la sobrexplotación del acuífero 23. Además entran al humedal las aguas de las sierras de Villarrubia de los Ojos por varios arroyos y las de la Madre Chica del Gigüela, que también recoge aguas de arroyos serranos.
No quedan claros los efectos positivos y los negativos que pueden suponer esta medida, aunque, a simple vista y de forma nada científica pueda parecer muy positiva. Desde luego sí que tiene fuerza el argumento de que el río Guadiana, aguas abajo de la presa de Puente Navarro, tiene tanto derecho a que el río corra como el tramo anterior. Es además, desde un punto de vista natural, más lógico y coherente con la política de Conservación de la Naturaleza. Además, así, abriendo "el grifo" al Guadiana remontante se traslada una imagen equivocada del funcionamiento de un sistema que debería ser natural. Se refuerza esa idea de que los desastres ambientales se pueden solucionar con herramientas ingenieriles o de fontanería hídrica, cuando en realidad se trata de cuestiones mucho más complejas. Pongo un ejemplo. Es de suponer que en ese ir el agua río arriba por el cauce del Guadiana, seco, pasarán seres vivos, en particular, fauna ictícola y macroinvetebrados. De entrada, suena bien. Pero lo que parece que ocurrirá es que en poco tiempo ese flujo de agua remontante cesará y el cauce así encharcado, quedará convertido en un charcón sin salida posible. En realidad es una trampa mortal para esa fauna.
De manera que, a la espera de poder leer estudios al respecto, mi modesta opinión es que se trata de una medida sin fundamente científico y, por lo tanto, inapropiada.
Cauce del río Guadiana, aguas arriba del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel y Villarrubia de los Ojos el día 15 de marzo de 2026. Puente en el sitio del Nuevo.
domingo, 8 de marzo de 2026
Sobre la complejidad hídrica del río Gigüela.
Basta una mirada al SIRA, Sistema de Información de Redes Automáticas de la Confederación Hidrográfica del Guadiana para comprobar la complejidad hídrica del río Gigüela. Y es que lo que podemos considerar como normal es que un río, conforme nos vamos acercando a su desembocadura su caudal vaya aumentando, debido a los aportes de agua de otros afluentes y subafluentes. Por un lado tenemos que recordar que se trata de un río fundamentalmente alóctono, que quiere decir que las aguas que aporta proceden de otros lugares bastante alejados. Otra característica muy importante del Gigüela es que el sustrato que recorre es calizo, altamente poroso. Además, a lo largo de los siglos ha sido modificado por los seres humanos, destacando muy especialmente el encauzamiento llevado a cabo a partir de la Ley de Saneamiento de 1957. Su cauce se rectificó, convirtiendo las curvas en rectas, su escasa profundidad se excavó con maquinaria pesada y se le añadieron malecones que suponen que, llegados los años de bonanza pluviométrica, el agua circule por encima del nivel del suelo, su antiguo cauce y sus amplias llanuras de inundación. El río en realidad tiene esa parte exterior, por decirlo de alguna manera, y la subterránea, el gran acuífero de la Mancha Occidental, con el que está íntima y profundamente relacionado. Decenas de miles de pozos y la extracción masiva de las aguas subterráneas vinieron a complicar y agravar significativamente la situación. Donde había manantiales, fuentes, zanjas, ojos, ojuelos y pozas ahora, en el mejor de los casos, queda el topónimo, el recuerdo de algunas personas y muy poco más. Y es que el río Gigüela era, en realidad, un río "antiguo", ya en un estado de senectud si seguimos los modelos davisianos (de William Morris Davis, considerado el padre de la Geomorfología), que terminaba su "vida" por una llanura.
Recibe el río Gigüela a numerosos afluentes, y, con criterios geomorfológicos e hidrográficos, en realidad es el río al que llegaba su afluente, el Guadiana. Mírese un buen mapa y el ángulo que forma el segundo con el primero, y el recorrido y se comprobará. Pero, lógicamente, el criterio que predominó y predomina fue el histórico y cultural. Hay un detalle muy expresivo y es que una de las denominaciones de esa unión Gigüela-Guadiana que hoy se llama Tablas recibía el nombre de las Charcas del Gigüela. Pero lo mismo se podría decir del Gigüela con respecto al Záncara, de manera que mejor dejarlo así. En realidad estas disquisiciones se pueden leer en textos del siglo XIX y principio del XX, pero no es el momento ni el lugar. Sí que sabemos que históricamente el Gigüela o Cigüela-ambas grafías y pronunciaciones son válidas- ha sido un río estacional y con una considerable irregularidad interanual, pero no nos referimos a esos aspectos.
Lo cierto es que al consultar los registros casi diarios de las estaciones de aforo vemos esas "anomalías" que quiero destacar. A fecha de hoy, 8 de marzo de 2026, el río Gigüela en Villafranca (de los Caballeros) lleva 18 metros cúbicos por segundo (redondeo a las unidades) (18.000 litros por segundo, que se dice pronto). Aguas abajo ya se han "perdido" -o ganado para esa gran hucha que es el acuífero- diez metros cúbicos por segundo, puesto que por la estación de aforo de Herencia pasan ocho. Y en la estación de aforo de Villarrubia de los Ojos el caudal es de dos metros cúbicos por segundo (2,57). De manera que en ese trayecto vemos que pasa de 18,47 a 2,57.
Ayer nuestro amigo Conce Sepúlveda apuntaba a una causa natural para explicar este comportamiento hídrico que para mí es totalmente desconocida. Hay quiénes afirman que con motivo del terremoto de hace unos años de Arenales de san Gregorio (¿septiembre de 2018, de 2,6 en la escala de Richter, y epicentro a 10 kilómetros de profundidad?) se habría producido una grieta en las rocas calizas por las que estaría penetrando una parte muy importante de ese caudal. No tengo datos que lo atestigüen.
Sí parece evidente que la derivación de caudales a las lagunas de Villafranca estuvieron en un primer momento de estas abundantes lluvias y corriente del río motivando la disminución de caudales y el retraso de la llegada aguas abajo, pero las lagunas ya están llenas, por lo que nos dicen, y la compuerta en cuestión, se volvió a cerrar.
De manera que el Gigüela, hoy, presenta esta particularidad para la que no encuentro explicación.
El río Gigüela ayer, 7 de marzo de 2026, en La Puente el Conde, Villarrubia de los Ojos.sábado, 28 de junio de 2025
El río Gigüela sigue aportando agua al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel y Villarrubia de los Ojos a finales de junio de 2025.
El río Gigüela sigue aportando agua al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel y Villarrubia de los Ojos a finales de junio de 2025. Según el SIRA, Sistema de Seguimiento de Redes Automáticas, a fecha de hoy, 28 de junio de 2025, en la estación de aforo 4.904, en Villarrubia de los Ojos, aguas arriba del puente de la carretera de este municipio a Daimiel, está aportando unos cuarenta -40- litros por segundo. Parece poco pero teniendo en cuenta las fechas en las que nos encontramos, con tantas horas de sol y las altas temperaturas, es muy interesante el dato.
sábado, 14 de junio de 2025
Noticias contradictorias sobre el paciente de la UCI de larga estancia llamado "Parque Nacional de las Tablas de Daimiel" en junio de 2025.
Me llegan noticias de la prensa contradictorias sobre el paciente de larga estancia en la UCI llamado "Parque Nacional de las Tablas de Daimiel" en este caliente política y beligerantemente hablando mes de junio de 2025.
Un amigo me envía una noticia en la que se dice que: "El plan de recuperación de las Tablas de Daimiel se someterá próximamente a diagnóstico público para su puesta en marcha". Lo dice la agencia Europa press, parece ser que el pasado once de junio de 2025.
Al cabo de un día o dos me llega otra: "Parques Nacionales dispara las alertas: el ecosistema de las Tablas de Daimiel está en "práctica desaparición"". Viene la noticia de Infolibre, la redacta Daniel Lara también el día once de junio de 2025. Y hoy me llega una tercera, que dice: "El Guadiana no puede esperar: una propuesta para desbloquear el futuro de las Tablas de Daimiel". En este caso la escribe Alberto Celis también en Infolibre, ayer, 13 de junio de 2025.
Sinceramente, no entiendo nada. Parecería lógico que a pesar de la gravedad de noticias como los ataques de Israel a Irán, y viceversa, o a la dimisión del número tres del PSOE, pudiéramos leer, escuchar y ver noticias, o sea, nuevas, sobre este espacio protegido de rango nacional e internacional, del gobierno de España y del regional, Castilla-La Mancha, para que nos dijeran qué está pasando.
Sabemos que sigue entrando agua por el río Gigüela a razón de unos ciento y pocos litros por segundo, que no es mucho pero algo es. También es evidente que ya estamos, atendiendo a las altas temperaturas y muchas horas de sol, en el potente verano que produce una alta evaporación. Por estas razones los regadíos de ese entorno de unos cinco mil kilómetros cuadrados -no todo, afortunadamente, se riega- ya llevan mucho tiempo extrayendo agua del acuífero. En la misma medida y con certeza podemos constatar que ni el río Guadiana ni el río Azuer han aportado ni una gota de agua en este año hidrológico, a pesar de las generosas lluvias primaverales.
También es obvio que por parte del Ministerio de Transición Ecológica (sí, del PSOE) se llegó a acuerdos en territorios como el Parque Nacional de Doñana y en el entorno del Mar menor, en colaboración con las comunidades autónomas (sí, del PP) y los demás agentes sociales. De manera que nos preguntamos algunas personas las razones por las que aquí no es posible avanzar en esa línea. Parece ser que la posición de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha no puede ser más férrea: si se recorta el regadío perdemos las elecciones), sin darse cuenta de que no se trata de eso, sino de un conjunto de medidas que satisfagan a todos los actores y que salven a esta joya de la Naturaleza y a los ríos, humedales y ecosistemas asociados a ella de una muerte segura. No tiene porqué producirse ese escenario de cambio de partido si se hacen bien las cosas ni tienen porqué salir perdiendo los agricultores. Desde luego ya sabemos lo que ocurre y lo que viene ocurriendo desde hace más de cincuenta años, y también conocemos lo que es puro maquillaje, -cosmética ambiental-, por un lado o por el otro, y lo que hay que hacer es sentarse a negociar y adoptar medidas serias como el control de las extracciones ilegales de agua, la incentivación positiva de los cultivos y las prácticas agrícolas respetuosas y verdaderamente útiles socialmente hablando. ¿Tiene sentido que una explotación que consume gran cantidad de agua se dedique a generar productos excedentarios y altamente subvencionados?.
Creo firmemente que el desbloqueo no pasa por pequeñas actuaciones en un corto tramo del río Guadiana sino por un tratamiento global que aborde los verdaderos problemas de este territorio. Como tantas veces he dicho, porque lo dice la Constitución Española de 1978, tenemos derecho a un Medio Ambiente adecuado. En este caso, tenemos derecho a tener ríos. Y si para eso hay que dejar de regar determinados cultivos, o una parte de los mismos, habrá que tomar la medida con las consiguientes acciones de todo tipo que sean necesarias. Pero el paciente de larga estancia llamado Parque Nacional de las Tablas de Daimiel necesita urgentemente pasar a planta, para empezar a recuperar sus funcionalidades de forma natural, y las políticas europeas y nacionales parece ser que lo propician y favorecen.
jueves, 12 de junio de 2025
El río Gigüela sigue llevando agua por Villarrubia de los Ojos, a 11 de junio de 2025.
El río Gigüela sigue llevando agua por Villarrubia de los Ojos a 11 de junio de 2025. Ayer, según la Confederación Hidrográfica del Guadiana, en la estación de aforo 4904 estaban llegando a ese punto, muy próximo al puente en la carretera de Villarrubia de los Ojos a Daimiel, 120 litros por segundo. El agua, a media tarde de ayer, llegaba a 3,5 de la escala, como se puede ver en las fotografías.
miércoles, 3 de julio de 2024
Adiós al chozo de Asterio. Otra pérdida patrimonial por un incendio en Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real.
A escasos metros del límite del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel y Villarrubia de los Ojos, en la provincia de Ciudad Real, durante unos cuarenta años, ha habido un chozo de los que se hacían en Villarrubia de los Ojos, en lo que se conocía como la vega. La vega es, en realidad, el río Gigüela y sus cercanías que, desde determinado momento, se comenzó a llamar como Tablas de Daimiel, de forma bastante imprecisa y excluyente, por cierto, desde diferentes puntos de vista.
Estos chozos estaban hechos con troncos de árboles y carrizo. Yo he conocido al menos dos, uno, el de mis amigos los hermanos Muñoz Cabrera, y otro, el de Asterio. Este último lo fotografié por primera vez en 1983. Y la última vez fue hace unos meses. Alguien le ha prendido fuego recientemente. Creo que fue a finales de mayo o primer o segundo día de junio, cuando lo vi completamente quemado. Una pieza y un modelo más de nuestro Patrimonio, destruido. Casimiro Soriano, un sabio al que tuve el privilegio de conocer y tratar, decía "¡así no!".
Asterio Jiménez era un agricultor y hortelano que hizo este chozo junto al camino de Ciudad Real. Allí tenía los aperos de labranza típicos. Últimamente estaba lleno de tubos de plástico de riego por goteo.
Hace ya años el catedrático de Escuela Universitaria y doctor en Geografía don Lorenzo Sánchez López hablaba de cómo la inmensa mayoría de personas e instituciones valoran -o valoramos-lo que llamaba el "Patrimonio del poder": castillos, palacios, iglesias...pero no el Patrimonio de la gente sencilla, sus viviendas, sus lugares de trabajo, sus espacios vitales...(creo que a este segundo nivel lo llamaba "el Patrimonio del obedecer", pero no lo recuerdo bien).
Pío Baroja, con su providencial y rompedora ironía, en sus largas y densas memorias, decía que él hacía mucho tiempo que había superado la litofilia. Tendremos que pensarlo e ir tomando cartas en el asunto.
Nota:
Publico dos fotos, una, la primera que hice, analógica y en blanco y negro, con una cámara prestada. Fue en 1983. La segunda, de hace unos quince o veinte años, cuando el chozo fue modificado parcialmente. Me faltan las recientes.
domingo, 30 de junio de 2024
El agua ya no llega a la estación de aforo del río Gigüela de Villarrubia de los Ojos, a 30 de junio de 2024.
Ayer, 30 de junio de 2024, domingo, por la tarde, a las 19:45, la estación de aforo del río Gigüela de Villarrubia de los Ojos, estaba completamente seca. Como se recordará, el agua llegó a este punto el día 6 de abril de 2024, tras las abundantes lluvias de la Borrasca Nelson. Nuestra última visita fue el 25 de junio pasado y ya había muy poca agua, y muchos cangrejos americanos. El río llevaba seco unos diez años, entre verdes campos de cultivos, mayoritariamente excedentarios.
No sorprende que el presidente de Castilla-La Mancha dijera el pasado 30 de mayo, con motivo de la celebración del Día de la Región que en Castilla-La Mancha no iba a faltar agua a ningún agricultor.
martes, 25 de junio de 2024
viernes, 14 de junio de 2024
El agua del río Gigüela en Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real, a 13 de junio de 2024.
martes, 11 de junio de 2024
miércoles, 5 de junio de 2024
Hoy, 5 de junio de 2024, miércoles, es el Día Mundial del Medio Ambiente. ¡Una hamburguesa de carne de vacuno es igual a 2.400 litros de agua!
Hoy, 5 de junio de 2024, miércoles, es el Día Mundial del Medio Ambiente. ¡Una hamburguesa de carne de vacuno es igual a 2.400 litros de agua! Miro a mi alrededor y siento que no lo estamos haciendo bien. Aquí, en la provincia de Ciudad Real, España, tenemos dos parque nacionales y dos parques naturales, además de otros espacios protegidos. Pero tenemos los Ojos del Guadiana completamente secos desde 1984, y el río Azuer sigue seco y el Gigüela está corriendo pero ha estado diez años seco...El Parque Nacional de las Tablas de Daimiel tiene sólo un tercio de su superficie encharcada y, desafortunadamente, todo a su alrededor está verde por el regadío. No en vano se acuñó el término científico de "Daimielización" para referirse a territorios que han sido esquilmados bajo la apariencia de la Conservación.
Siento decir que no puedo entender a esas personas que van por ahí criticando y despotricando contra la "Agenda 20-30" casi con seguridad sin saber de lo que están hablando. Y menos si son políticos que nos representan o aspiran a hacerlo ¡Así no podemos seguir!
sábado, 1 de junio de 2024
El agua del Gigüela en Villarrubia de los Ojos baja pero aporta la de algunos chubascos tormentosos, a 31 de mayo de 2024.
El agua del Gigüela en Villarrubia de los Ojos baja pero aporta la de algunos chubascos tormentosos, a 31 de mayo de 2024.
viernes, 31 de mayo de 2024
El agua del río Gigüela sigue llegando, pero bajando su aforo, en Villarrubia de los Ojos, a 26 de mayo de 2024.
El agua del río Gigüela sigue llegando, pero bajando su aforo, en Villarrubia de los Ojos, a 26 de mayo de 2024. Mientras, seguimos esperando tener noticias sobre la anunciada y prometida reunión por la administración para estudiar las soluciones a la gravísima situación del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel. Y mientras, también, los regadíos se van generalizando y los pozos del Parque Nacional también siguen bombeando agua para rellenar el socavón de las obras del año pasado.
Hoy es el Día de Castilla-La Mancha. Desconozco si habrá menciones a los problemas ambientales regionales en los discursos oficiales de los políticos y gobernantes. Sí me queda claro que la llamada "agenda veinte treinta" está siendo utilizada de forma muy poco respetuosa con la realidad por determinados sectores sociales y políticos (léase, fundamentalmente Vox y, también PP). Se están diciendo verdaderas barbaridades y ese discurso nocivo y falso va calando, como no lo hacen las aguas en sus respectivos hábitats. Pero la posición de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha tampoco es muy esperanzadora, con sus silencios y hasta complicidades. Más afán parece demostrar el gobierno central en esta materia, junto con la Confederación Hidrográfica del Guadiana. Desde luego sorprende el silencio pero, sobre todo, alimenta ese crecer y pulular de bulos, tópicos y falacias sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la globalización.
Que el agua siga llegando al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel es muy buena noticia aunque se haga notar el paso del tiempo sin más lluvias y las altas temperaturas que vamos teniendo. Pero que no se quiera abordar el actual modelo lo que me parece que significa es, sencillamente, que estamos esperando a la gran carambola hídrica, a saber: que con la supuesta llegada de 50 hectómetros cúbicos de agua del Trasvase Tajo-La Mancha y el supuesto enganche de todos los municipios que están planificados, suban los niveles de los acuíferos y se pueda mantener el regadío o, incluso, aumentarlo. Pero ya sabemos, como sabíamos hace casi treinta años ¡que se dice pronto! que eso no va a suceder, parafraseando a Goscinny, mañana. Alcázar de san Juan ya lo dijo y se sabía como lo han dicho otros ayuntamientos y mancomunidades. Los hay que callan por diferentes razones. El tema del precio de la factura es más que preocupante y nadie, tampoco, quiere hablarlo abiertamente.
De manera que esas subidas de los niveles freáticos no sabemos si se producirán a corto o medio plazo como tampoco sabemos si las lluvias nos harán algún regalazo o si la coyuntura agro-económica seguirá con esta tendencia de aceleración e intensificación sin precedentes. Lo que sí sabemos es que cada día llega menos agua por el río Gigüela a las Tablas, y que los Ojos del Guadiana y el río Azuer están secos, rodeados de verdes campos irrigados de día y de noche.
Alguna "migaja" se cae de la mesa y se nos informa de los millones de litros de agua robada...aunque si se dijeran porcentajes del total calculado que se extrae de forma ilegal quizás la noticia causaría más sensación aún. O, sencillamente, si se expresara en porcentajes y en hectómetros cúbicos en lugar de litros. En realidad el agua de la que se habla es 0´4 (sí, cero como cuatro) hectómetros cúbicos. La noticia, por cierto, ha tenido mucha repercusión en Levante, como es lógico.
jueves, 23 de mayo de 2024
lunes, 20 de mayo de 2024
El río Gigüela sigue llevando agua por Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real, a mediados de mayo de 2024.
El río Gigüela sigue llevando agua por Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real, a mediados de mayo de 2024.Es muy buena noticia. Aunque también es cierto que cada cuatro o cinco días se va notando que baja el nivel del agua en la Estación de aforo del río Gigüela, aguas arriba del puente de la carretera entre este municipio y Daimiel, la CR-201.
Se ven abundantes cangrejos americanos y algunos pequeños bancos de peces. Veamos cómo ha ido evolucionando desde el día 6 de abril de 2024, en el que la estación de aforo estaba completamente seca desde hacía unos diez años.
7 de abril de 2024. Llega el agua.
19 mayo 2024.
domingo, 7 de abril de 2024
Ayer, 6 de abril de 2024, sábado, llegó el agua del río Gigüela a Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real.
Ayer, 6 de abril de 2024, sábado, llegó el agua del río Gigüela a Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real. Por la mañana, a las 9, el agua había llegado al paraje conocido como Puente Hierro. A las 9 de la noche todavía no había alcanzado la Estación de Aforo E-204, muy cerca de la carretera de Villarrubia de los Ojos a Daimiel. Y esta mañana el agua ya había rebasado sobradamente este punto y se había unido con la que acumula el cauce del río, aguas arriba de "La Puente el Conde". De manera que es cuestión de horas que esas nuevas aguas entren en el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel.
Ayer por la tarde, ya anocheciendo, el agua no había llegado.A las 9 de la mañana de hoy, 7 de abril de 2024, ya había agua en la Estación de Aforo E-204, en Villarrubia de los Ojos.
martes, 1 de agosto de 2023
Tenemos derecho a tener ríos, 2: El río Gigüela también está muerto.
El río Gigüela es un afluente del Guadiana y, junto con él, formaban el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel. Lo digo en pasado porque el Gigüela lleva años completamente seco. No, no es el cambio climático sino la extracción masiva de aguas subterráneas lo que viene provocando esta situación de total destrucción. Tenemos derecho a tener ríos y no parece importarle a nadie lo que está ocurriendo. Acabamos de vivir unas elecciones municipales, unas regionales y otras generales. No he escuchado ni una palabra al respecto. Nuestra Constitución lo dice muy claro en su artículo 45:
Artículo 45
Todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo.
Los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de la vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva.
Para quienes violen lo dispuesto en el apartado anterior, en los términos que la ley fije se establecerán sanciones penales o, en su caso, administrativas, así como la obligación de reparar el daño causado.














