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domingo, 9 de agosto de 2026

Brevi-aviario, 41: La curiosa historia del hombre que hizo un agujero en una ventana para que entrara y saliera su "alcotán" (cernícalo primilla).

 Son tan pocos los datos con los que cuento de esta curiosa historia que podría pensarse que no merece la pena. A mí me parece que a pesar de esta carencia informativa sí es importante dejar constancia de lo que me ha contado un nieto del protagonista.

Rafa Millán Hernández (Villarrubia de los Ojos, 1950) es nieto de Alfredo Millán Ramírez. Alfredo nació a finales del siglo XIX, el año 1896. Comenzó desde muy joven a ganarse la vida. Alfredo trabajó y aprendió el oficio de carretero (de carretero fino, nos puntualiza su nieto) en Alicante. Se instaló en Villarrubia de los Ojos, su pueblo natal, y puso en marcha un negocio propio de carretería. Además, alquilaba carros. 

Había puesto en marcha también una fábrica de somieres en Villarrubia de los Ojos que era la mayor de la provincia de Ciudad Real. Fue pionero en apostar tanto por el teatro como por el cine, el cinematógrafo, que decían en aquellos tiempos, antes de la guerra civil de 1936-1939. Primero fueron proyecciones en la calle y después un cine-teatro- por el que pasaron algunos de los mejores actores , actrices, cantantes y humoristas del momento de España. Era conocido como "el cine Alfredo" o "el cine Millán".

Pero por lo que he decidido escribir unas líneas sobre aquel emprendedor no es por esas actividades profesionales, que merecen igualmente la pena, sino por un rasgo que me llamó mucho la atención cuando me lo contó su nieto, Rafa, hace solo unos días. 

Y es que a Alfredo le debían gustar los alcotanes, es decir, los cernícalos primilla, de nombre científico "Falco naumanni". Estos, los cernícalos primilla, son pequeñas aves rapaces migratorias. Vienen cuando empieza el buen tiempo, crían generalmente en los tejados más altos del pueblo, y cuando han terminado la reproducción regresan a África. Usaré el nombre vernáculo usado en Villarrubia de los Ojos, "alcotán". 

Fue muy frecuente que los vecinos, fundamentalmente los chicos, cogieran (o cogiéramos) los pollos de alcotán que se caían de los nidos y los criáramos en casa. Empezaba así un proceso de busca y captura de posibles presas, como saltamontes ("langostas" en Villarrubia de los Ojos) y de suministrarles lo que se creía que podría venirles bien. Rafa nos cuenta que en el caso de su abuelo lo tenía fácil porque vivía casi enfrente del matadero municipal. Allí le daba "tiras" es decir, tripas, con las que alimentaba a su volantón alcotancillo. No eran demasiado difíciles de criar y conozco algunos casos exitosos y de feliz memoria para sus protagonistas, uno de ellos en Piedrabuena, Ciudad Real.

En el caso de Alfredo, tan bien iba el proceso, que su alcotán ya volaba libremente y volvía a su casa, sita en el Callejón de Palacio, que daba a la antigua Casa Palacio de los Duques de Híjar y a la Glorieta del Pato, a la espalda de la iglesia. 

Para facilitar sus idas y venidas, sin que fuera necesaria su intervención, Alfredo hizo un agujero en una ventana. Era redondo del grosor de un puño, aproximadamente. Así, su alcotán podía salir y entrar a su antojo. Era una adaptación ingeniosa que nos recuerda a las gateras de aquellos tiempos. 

No pasó mucho tiempo cuando un vecino observó un posadero del alcotán, un alambre que cruzaba la calle. Y allí lo mató, sin respetar normas cinegéticas ni que se tratara de una especie de animal de compañía a la que por cierto, le debía faltar muy poco para iniciar su primer viaje migratorio.

Alfredo y su familia sintieron lo ocurrido. Fue  un verdadero disgusto y la historia quedó en la memoria de sus miembros. Demuestra aquel pequeño suceso que Alfredo, como otras personas del vecindario, sí tenían una sensibilidad especial o diferente  hacia las aves. El agujero en la ventana lo mantuvo abierto muchos años, tantos como para que su nieto, que nación en 1950, lo conociera durante su infancia y juventud.

Alfredo murió en 1973, a los setenta y siete años de edad, dejando tras de sí aquel cine y teatro que todavía proporcionaría muchos momentos de divertimento y felicidad a chicos y grandes durante bastantes años, ya en manos de sus hijos y nietos. 

Gracias a su nieto Rafa Millán he tenido noticia de esta hermosa historia, aunque no tuviera un final feliz. Rafa me cuenta también sus observaciones de los vencejos que vuelan sobre su casa y su calle. Me describe sus idas y venidas, sus vuelos en picado, y ya, hace unos días, el último que los vió, el 22 de julio. Muchas gracias, Rafa, por estos relatos tan interesantes.





viernes, 10 de julio de 2026

Las especies de pájaros carpinteros del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, en la revista Quercus de julio de 2026, y los del río Bullaque.

 Este mes de julio de 2026 la revista Quercus nos trae, entre otros, un interesantísimo estudio sobre las especies de pájaros carpinteros -pícidos- presentes el el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera. Sus autores son  Ángel Arredondo Acero e Ignacio Mosqueda Muguruza.

Para mí, que vivo en uno de los municipios de la cuenca del río Bullaque, lo que más me ha llamado la atención es la presencia del pico menor (Dryobates minor) en este río, desde dónde, según los ornitólogos, estaría colonizando otros territorios y espacios relacionados con ríos y arroyos. 

Desconocía estas citas de un ave tan singular y escasa por estos lares. Desde luego es una muy buena noticia y un motivo más para insistir en la riqueza ambiental del Bullaque y su entorno, especialmente en una situación tan delicada como la actual en la que varios proyectos ponen en serio peligro estos valores naturales.

Enhorabuena a los autores y esperemos que podamos seguir disfrutando de esta joya natural que es el río Bullaque también con su rica comunidad de aves.



Pito ibérico (Picus sharpei) joven en Villarrubia de los Ojos.


Pico picapinos (Dendrocopos major) en Puertollano.

jueves, 9 de julio de 2026

Brevi-aviario, 39: Sobre el nido de cigüeñas blancas (Ciconia ciconia) de la carretera nacional 430, en el cruce de Alcolea de Calatrava, Ciudad Real, España.

 Tras haber escrito sobre el nido de cigüeñas comunes o blancas (Ciconia ciconia) de la carretera nacional 430, en el cruce de Alcolea de Calatrava, Ciudad Real, España, hace unos días, de alguna manera, rectifico lo dicho. 

Allí sigue la cigüeña muerta y la viva. Al menos un adulto se posa en el poste cercano y en el mismo nido, como esta mañana, 9 de julio de 2026. El pollo ejercita su vuelo y no parece estar mal, como yo pensé los dos primeros días de ver que su hermano había muerto.

Gracias al experto en cigüeñas, José Manuel Hernández, que lleva más de cuarenta años estudiándolas, supe que era frecuente, o relativamente frecuente, esta mortalidad. En unos meses, ya en la nueva temporada de cría, los restos que puedan quedar serán tapados por los nuevos materiales que aporte la pareja.

Tras fotografiar a un adulto observé que estaba anillado. Es una anillada metálica, de aluminio, que servirá el año próximo para comprobar si sigue criando en el mismo nido.










jueves, 2 de julio de 2026

Brevi-aviario, 38. Una cigüeña blanca (Ciconia ciconia) muerta en el nido en el término municipal de Alcolea de Calatrava, hoy 2 de julio de 2026.

 Ayer vi una cigüeña blanca (Ciconia ciconia) muerta en el nido en el término municipal de Alcolea de Calatrava, Ciudad Real, España. Eran las dos del mediodía. Esta mañana, a las seis y media, seguía allí, y a la una, también.

He llamado al servicio de Emergencias, el 112, y he informado. Una persona me decía que, si no fueron los agentes medioambientales a por una viva, hace una semana, cómo iban a acudir a por una muerta. La cigüeña de la semana pasada murió a los cuatro días.






domingo, 28 de junio de 2026

Brevi-aviario, 37: una cigüeña blanca (Ciconia ciconia) menos ¿gracias a quién?

 El pasado miércoles, 24 de junio de 2026 un vecino se dio cuenta de que una cigüeña blanca se había caído del nido. El animal andaba con dificultad, cojeando de una pata, y cuando emprendía el vuelo caía al suelo en cuestión de segundos.

Tras varias llamadas le dijeron que debía avisar a Emergencias, al 112, y ellos se ocuparían de todo. Así lo hizo, quedando a la espera de alguna llamada o visita. 

Pero pasó el miércoles sin noticias. Le preparó un cubo con agua y otro con comida. La cigüeña deambulaba, parecía picotear en el suelo y beber en el cubo.

Pasó el jueves, y pasó el viernes. Nada. Pasó el sábado y nada. 

Y hoy, domingo, 28 de junio de 2026, la cigüeña ha aparecido muerta en la piscina. 

Cero llamadas, cero visitas, cero rescates. 

domingo, 31 de mayo de 2026

Brevi-aviario 35. Una colonia de avión común (Delichon urbicum) extraordinaria en Piedrabuena, Ciudad Real, España: el Colegio Público Miguel de Cervantes.

 El Colegio Público “Miguel de Cervantes" de Piedrabuena, Ciudad Real, España, alberga una gran colonia de aviones comunes (Delichon urbicum). A mí juicio es extraordinaria.

El edificio tiene tres plantas y planta cuadrangular. Bajo los alerones hay un número impresionante de nidos que, en algunos tramos, forman un continuo.

Sólo en la fachada de la calle general José Rodrigo he contabilizado 162 nidos. En la opuesta, fachada principal que da al patio del recreo hay 73, quizás alguno más que no puedo ver desde la calle. La pared del sur, calle Rodríguez Marín, alberga 30 nidos y la del norte, que da al interior del patio, otros 42. De manera que hay 307 nidos en este edificio. Quizás algunos más por dificultades del conteo y del hueco sin fotografiar.

 Conviene aclarar que esta aproximación numérica supone que en ocasiones hay nidos superpuestos o parcialmente destruidos que dificultan el conteo. También es muy importante añadir que en las cercanías hay varias construcciones, tanto públicas como privadas, con otro tanto de nidos de aviones comunes. Solamente el muy cercano Centro de Día ya tiene un buen número.

En fin, se trata de una gran colonia que debe ser motivo de orgullo, de conocimiento, de valoración y de protección. El único aspecto negativo es el de las manchas en paredes, ventanas y alféizar es, producidas por las heces, pero asumible, dado el gran beneficio que supone la actividad de estos pájaros insectívoros. Se dice que solo un ejemplar adulto, en un día, en período de cría, puede llegar a cazar unos dos mil mosquitos.

Desde luego la legislación es estricta y contundente en cuanto al mantenimiento de los nidos, con multas de muchos miles de euros en caso de destrucción.

Cara norte.

Fachada principal.

Detalle calle general José Rodrigo, a primera hora de la mañana, primeros de junio de 2026.


Calle General José Rodrigo (antigua calle Estrella)

Lado de la calle Rodríguez Marín.




lunes, 25 de mayo de 2026

Brevi-aviario, 33: Nidos de avión común (Delichon urbicum) entre discos compactos (Compact Disc) en Porzuna, Ciudad Real, España o cómo la Naturaleza se adapta ante las dificultades humanas.

 La Naturaleza tiene una fuerza o capacidad de adaptación que no deja de sorprendernos. En este caso, en Porzuna, Ciudad Real, España, hace unos días pude ver como los aviones comunes (Delichon urbicum) habían conseguido construir sus nidos en una casa en la que habían sido colgados discos compactos precisamente para evitar su presencia.  Como vemos en las fotografías han sido varios los nidos que han sido eliminados, pero allí siguen, ocupando y criando estas avecillas tan beneficiosas y trabajadoras, en la "Muy Laboriosa Villa de Porzuna".





sábado, 23 de mayo de 2026

Brevi-aviario, 32: Nuestros vencejos, tan velozmente cercanos y desconocidos, 1.

 Los vencejos son esas aves que surcan nuestros cielos desde la primavera hasta el verano, a una velocidad extraordinaria, y con una habilidad sorprendente. Están ahí, en cualquier rendija de un edificio, público o privado, alto o bajo, criando, y sin "construir" sus nidos como hacen otras especies. En realidad aprovechan huecos, agujeros, oquedades.., y aportan algo de material, muy poco, para efectuar la puesta. Y volando, yendo y viniendo, en las alturas y casi al alcance de la mano en calles y plazas. Cazan, se persiguen, juegan, gritan, animando el cielo y nuestras vidas, anunciando que se va acabando una estación y empieza otra. 

Para no confundir a nadie debemos aclarar que hay muchas especies de vencejos en el mundo y que, sólo en España, contamos con cinco.

Básicamente me refiero en este entrada al vencejo común, con un nombre científico tan expresivo como inexacto. Y es que los vencejos comunes forman parte del género "Apus", y la especie es, concretamente "Apus apus", que significa "sin patas". Pero los vencejos sí tienen patas, muy cortas, con afiladas uñas, recubiertas de plumillas, que les sirven para agarrarse en las paredes y otros materiales de origen humano. Sus patas son tan cortas y, proporcionalmente, tan largas sus alas, que no pueden posarse en el suelo. Cuando los jóvenes se caen no son capaces de despegar. Por un lado las alas son finas y largas y no tienen la suficiente superficie alar para impulsarse. Además, chocan los extremos de las mismas con el suelo. Tampoco sus patas les permiten saltar un mínimo. De ahí procede su nombre en latín, "Sin patas sin patas".

Desde muy antiguo, en torno a la curiosa vida de los vencejos han circulado más leyendas que verdadero conocimiento. Hoy ya se sabe mucho sobre diferentes aspectos de su vida, incluyendo su reproducción, sus viajes migratorios, sus hábitos fundamentalmente aéreos, distribución y demás.

Tan cerca y tan lejos, velozmente lejos, los vencejos son paisajes sonoros, visuales y biológicos de nuestras vidas. Nos han inducido a pensar en ellos, a hacernos preguntas, a imaginar, a soñar... 

Prácticamente todo lo relacionado con los vencejos me llama poderosamente la atención. 

Hace unos días busqué su nombre en un diccionario inglés. Quería leer la entrada o entradas. Se trataba, nada más y nada menos, que del "COBUILD" de Collins, de 1987, con el que tanto he aprendido y disfrutado y tantas veces he recomendado, con escaso éxito. 

Su nombre, en inglés, es "swift". De los cinco significados sólo el quinto describe a nuestro protagonista. El resto son diferentes acepciones -adjetivos- con el significado de veloz, rápido, abrupto, repentino... 



Ejemplar de Torralba de Calatrava, mayo de 2026.

Ejemplar de Piedrabuena, intentando agarrarse en una persiana de plástico.


Ejemplar de Piedrabuena penetrando entre el hueco de la persiana y la pared donde se debe encontrar el nido. Mayo 2026.


jueves, 21 de mayo de 2026

Brevi-aviario, 31: Una cigüeña negra (Ciconia nigra) en un nido de cigüeña blanca (Ciconia ciconia) en las cercanías del casco urbano de un pequeño pueblo de la provincia de Ciudad Real, España.

 Ayer, 20 de mayo de 2026, miércoles, tuve noticia y pude ver fotografías de una cigüeña negra (Ciconia nigra) en un nido de cigüeñas blancas (Ciconia ciconia) en las cercanías de un pequeño pueblo de la provincia de Ciudad Real, España.

Según me comentó el autor de las fotografías y de esta interesante cita se produjo un enfrentamiento entre los dos ejemplares de ambas especies que acabó con el abandono de la cigüeña negra del nido ajeno. 

Me cuenta otro amigo que hay, al menos, una población europea que ya cuenta con un nido de estas esquivas y escasas cigüeñas. 

Me gustaría publicar al menos un par de fotografías y el nombre del autor. 


domingo, 15 de diciembre de 2024

Brevi-aviario, 30: La longeva cigüeña común (Ciconia ciconia) de Piedrabuena ya está en su nido desde, al menos, el 11 de diciembre de 2024.


La longeva cigüeña común (Ciconia ciconia) de Piedrabuena, Ciudad Real, ya está en su nido desde, al menos, el 11 de diciembre de 2024. De esta cigüeña ya he hablado (escrito) en este espacio en otras ocasiones. La pude ver, con su pareja, el pasado miércoles. En la fotografía se aprecia la anilla, que, por cierto, ya se ve bastante deteriorada. Se trata de la cigüeña "1 HCN".

La primera vez que la vi fue en marzo de 2022. Entonces tenía 25 años, (ella, que no yo) de manera que ya tiene los 27 bien cumplidos. Después he estado haciendo el seguimiento, hablando con Inocente, el propietario de la finca en la que cría, y con José Manuel Hernández, ornitólogo que lleva toda su vida dedicada a estas emblemáticas y hermosas aves.

Para mi es un motivo de alegría verla y, cada cierto tiempo, acercarme para ver cómo sigue. No todos los días se tienen espectáculos tan curiosos al alcance de la vista, de la cámara o de los prismáticos.



sábado, 22 de junio de 2024

Brevi-aviario, 29: Flamencos en el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel y Villarrubia de los Ojos. Todo está cambiando.

 


Brevi-aviario, 28: Los cigoñinos ya están aprendiendo a volar en Retuerta del Bullaque, Ciudad Real.

 Ayer, 21 de junio de 2024, viernes, vi un cigoñino (Ciconia ciconia) aprendiendo a volar. Daba pequeños saltos en el nido moviendo las alas y elevándose unos 40 o 50 cms. Su único hermano estaba menos activo. El nido se encuentra en Retuerta del Bullaque, Ciudad Real, junto a la carretera y frente al edificio del colegio del municipio, dentro del casco urbano. Está situado sobre el protector en un poste eléctrico. En el mismo nido hay otros de gorriones (Passer sp). Sobre ellos sobrevolaban los buitres negros y un leonado.







lunes, 13 de mayo de 2024

Brevi-aviario, 25: Un andarríos chico (Actitis hypoleucus) en un viñedo en espaldera en Villarrubia de los Ojos.

 Hoy, 13 de mayo de 2024, lunes, a primera hora de la mañana he podido ver y fotografiar un andarríos chico (Actitis hypoleucos) en un viñedo en espaldera en el término municipal de Villarrubia de los Ojos. Un poco después he visto otro ejemplar, quizás el mismo, en un camino cercano, entre olivos y cereales. El humedal más cercano se encuentra a un kilómetro de distancia.

El andarríos chico se encuentra en toda la Península Ibérica y, consultados los datos de la página de Ciencia Ciudadana de Biodiversidad Virtual vemos que, hasta agosto de 2023 en que se subió la última fotografía identificada de este género (ya no se pueden subir imágenes) hay 801 citas. En Ciudad Real aparecen 16 cuadrículas UTM de 10 x10 kilómetros cuadrados de las que una es posible que no se corresponda con territorio ciudadrealeño. 

En el lugar en el que he observado y fotografiado esta ave no estaba citada en esta base de datos. Esto sólo significa que nadie la había subido hasta la fecha antes indicada, no que no la haya habido, que sea más o menos rara, escasa, abundante o frecuente. Si aparece en la cuadrícula contigua hacia el Este, concretamente la 30SVJ54. No he consultado los anuarios ornitológicos ni otros libros de referencia.

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Cuadrículas UTM de 10 x 10 kilómetros cuadrados en la provincia de Ciudad Real de la presencia validada de andarríos chico (Actitis hypoleucos) en la base de datos de Ciencia Ciudadano "Biodiveersidad Virtual", con datos hasta agosto de 2023.

Cuadrículas más cercanas al punto en el que he avistado y fotografiado el andarríos chico (Actitis hypoleucos) de Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real, España.


domingo, 12 de mayo de 2024

Brevi-aviario, 24: Los gorriones comunes (Passer domesticus), dando de qué hablar. Se posan con soltura en las paredes.

 Los gorriones comunes (Passer domesticus) son esas pequeñas aves que tanto han dado de qué hablar a lo largo de la Historia. Yo ya he escrito alguna que otra vez sobre este apasionante tema. En esta ocasión me referiré a esa capacidad de sujetarse en paredes verticales. Los he llegado a ver criando en un edificio, en la planta séptima en Coslada, Madrid. Era una fachada de ladrillo visto y allí estaba la pareja, subiendo y bajando y agarrándose a las llagas de un centímetro de profundidad, entre los ladrillos. Ayer los vi en Puertollano, en una pared enfoscada. Y en Ciudad Real, en una tercera planta, los veo que se apoyan en muchas ocasiones para acceder al nido, usurpado, de los aviones comunes (Delichon urbicum), con los que están en conflicto.

En Puertollano.

Gorriones comunes y aviones comunes en conflicto en Arroba de los Montes.

En Ciudad Real.




martes, 5 de marzo de 2024

Brevi-aviario, 23. Los aviones son aves...

 Ayer estuvimos hablando en un taller sobre Naturaleza de las Aves, en general, y de su Observación. Me gusta comenzar con una introducción paleontológica y seguir con la línea del tiempo para, ya metidos en materia, hablar de las aves más cercanas a nuestras vidas. De manera que enseguida salen los aviones y aclaro que no es una broma sino que esos pajarillos que vuelan tan deprisa, que llegan a finales del invierno y que hacen los nidos en las cornisas de nuestros edificios  no son golondrinas. Y ya viene el momento de hacer unos dibujos en la pizarra y de mostrar fotografías. 

Y es que en nuestras ciudades y en algunos pueblos los aviones son mucho más abundantes que las golondrinas. Lo que más llama la atención a las personas que no conocen esta diferencia es la denominación. Lo más fácil es pensar que proviene de esos aparatos que surcan los cielos pero no, no viene de ahí la palabra.

En español la palabra avión se viene utilizando desde el siglo XIII para nombrar a un ave de la familia de las golondrinas. Su etimología no está clara y lo que aportó el gran estudioso de la misma, Joan Corominas, es puesta en duda por otros autores, como Zamorano. Desde luego no aparece en el curiosísimo libro de Francisco Marcuello de 1617, ni en el de Reyes Prósper de finales del siglo XIX, pero eso no significa nada. 

Llama la atención que al hablar del significado de la aeronave no se mencione siquiera por encima la existencia de estas aves y su nombre. Pero más sorprende que en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua se diga que es "pájaro, especie de vencejo", sin aportar más información.

Y es que en España tenemos el avión común, de nombre científico "Delichon urbicum" y el avión zapador "Riparia riparia" y hay más especies en otros territorios.


Avión común (Delichon urbicum) cogiendo barro y, en este caso, una piedrecita, para construir el nido. Toledo, abril de 2023.

Bandada de aviones comunes (Delichon urbicum) descansando y limpiándose las plumas. Agosto de 2023.

Golondrina común (Hirundo rustica) en Carrión de Calatrava en abril de 2013. 




jueves, 22 de febrero de 2024

Brevi-aviario, 22: Grullas sobre mi casa, como mi primera vez, hace casi cincuenta años, a 22 de febrero de 2024.

 Son poco más de las doce del medio día del 22 de febrero de 2024, jueves. Estoy en Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real, y escucho un débil sonido que me parece de grullas. Abro una ventana y las identifico. Son grullas. Salgo a la azotea. No las veo pero las oigo un poco mejor. Recuerdo mi primer contacto, hace casi cincuenta años ¡que se dice pronto! 

Yo estaba allí y oí un ruido varias veces. Me parecía que podría ser el entrechocar de alambres o cables en la antena de la televisión. Miré un par de veces pero no vi nada. Pero el sonido se hacía más cercano y audible. Isabel, que trabajaba en mi casa, me vio y rápidamente identificó el sonido:

-¡grullas!, ¡esos son grullas!

-¿Cómo?

-Que sí, que son grullas, míralas allí...

Y allí estaban con sus uves y otras letras y su volar en círculo.

-Cuando la grulla va p´arriba...¿cómo era?

-No lo sé.

-Sí hombre, había un refrán que decían, ¿cómo era?..."cuando la grulla va p´arriba no te quedes con tu amo aunque te lo diga, cuando la grulla va p´abajo, quédate con tu amo aunque te cueste trabajo".

Yo podía tener trece o catorce años, no mucho más. Hoy, desde el mismo punto, una ventana de una escalera que da al corral, las he visto y fotografiado y me ha venido a la mente este precioso y entrañable recuerdo para mí.

Después, ya en 1988 o 1989 las vimos mi amigo Conce Sepúlveda y yo en la dehesa de Zacatena, término municipal de Daimiel y, hasta hoy, 2024, siguiéndolas, estudiándolas, fotografiándolas, dibujándolas, sintiéndolas como una parte muy importante de mi vida, y, cuando puedo, compartiéndolas.

Por la Mancha, por Anchuras, por los Montes de Toledo, por el Valle de Alcudia, Gallocanta, Extremadura, Navalvillar de Pela, Bello,  Toledo, las busco y disfruto y espero poder seguir haciéndolo...




miércoles, 21 de febrero de 2024

Brevi-aviario, 21: Ya han llegado las golondrinas comunes (Hirundo rustica) a mi casa, en Piedrabuena, Ciudad Real, España.

 Esta mañana he visto las primeras golondrinas comunes (Hirundo rustica) en mi casa de Piedrabuena, Ciudad Real, España...y me gustaría añadir Europa. Y es que cada vez que pensamos en ellas quizás no seamos capaces de ver la proeza, la aventura y el impresionante viaje que hacen desde África para venir aquí, a su casa de primavera y verano, a la calle Guadiana, a nosecuantos mil kilómetros de distancia, sin mapas, sin gps que te diga que cojas la segunda salida de la siguiente rotonda, sin pasaporte, sin visado, sin aduanas y sin fronteras, sin pasaje ni de ida ni de vuelta, sin tasas de aeropuerto ni na de na. 

Con ese cuerpecillo, con esas alas, con ese corazón que, por muy grande que quiera ser no es mayor que la yema de nuestro dedo meñique, con esos ojillos que alguna vez nos miran, se cruzan media España, el Mediterráneo y buena parte de África, como quién no quiere la cosa. Nos sentimos unidos por estelas invisibles con ese continente tan cercano y tan distante, a la vez. 

Aquí, en esta, nuestra casa, tienen varios nidos. La primera faena es ver si los ocupas más frecuentes, los gorriones comunes (Passer domesticus), les han llenado de paja su habitáculo. Comenzarán a buscar comida y a reconocer las zonas con charcos por si tienen que reparar o construir sus nidos. Alguna mañana se pararán en el alféizar de mi ventana, mientras desayuno y pensaré que me ve y reconoce y seré muy feliz durante esos instantes. 

Mientras tanto seguiremos con nuestras vidas.

Yo recomiendo fijarnos en ellas puesto que están tan cerca. Observarlas, escucharlas y sentirlas seguro que contribuye, como dice Daniel Pennac a propósito de leer y amar, a dilatar el tiempo para vivir. Así lo he leído en una tarjeta postal de publicidad italiana de la empresa de libros usados "Di mano in mano" que dice:

"Il tempo per leggere, come il tempo per amare, dilata il tempo per vivere".

Y es que las golondrinas nos unen y nos atan a la tierra, al cielo y a la vida. 










lunes, 19 de febrero de 2024

Brevi-aviario, 18: Cuando canta la calandria...en pleno mes de febrero de 2024.

 Hay un romance muy antiguo y anónimo que nombra el canto de la calandria (Melanocorypha calandra) para el mes de mayo. Hoy, 19 de febrero de 2024 un macho cantaba sin parar, girando y lanzando sus trinos en todas las direcciones. Se escuchaban otros similares.

Lo he visto y fotografiado en Retuerta del Bullaque. Hoy también he visto las primeras amapolas en flor de 2024 y he seguido viendo jaras ya florecidas.