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jueves, 21 de agosto de 2025

¿Está aumentando el número de zorros comunes (Vulpes vulpes) atropellados en algunos municipios de Ciudad Real este verano de 2025?

 Desde hace unas semanas, aunque podría ser desde antes, tengo la sensación de que está aumentando el número de atropellos de zorros comunes (Vulpes vulpes) en algunos municipios de Ciudad Real. No se trata de un estudio y ni siquiera estoy haciendo un seguimiento medianamente ordenado, por circunstancias que no vienen al caso. Lo cierto es que llevo unas semanas viendo zorros atropellados en diferentes municipios de la mitad oeste de la provincia. Hoy, 21 de agosto de 2025, he visto otro, en la carretera que une Picón con la Nacional 430. Pero el sábado vimos otro en la carretera entre Piedrabuena y Porzuna, (CM- 41-35) en las inmediaciones del arroyo de la Peralosa. Y la semana anterior había otro en esa misma carretera. Y algunos más llevo vistos últimamente. Desconozco si hay alguna causa o si es una realidad. 

Hasta hace unos meses solía hacer fotografías y subirlas a la página de Ciencia Ciudadana de seguimiento de atropellos de la Sociedad de Historia Natural de Ciudad Real, y, en algunos casos, también las subía a la de Observation.





miércoles, 22 de mayo de 2024

Fasciación de varios ejemplares de cardo mariano (Silybum marianus) en Picón, Ciudad Real, España. Mayo 2024.

 Ayer, 21 de mayo de 2024 y hoy, 22 he estado viendo y fotografiando varios ejemplares de cardo mariano (Sibylum marianum) con fasciación en el término municipal de Picón, Ciudad Real España.

Los cardos marianos fasciados se encuentran en una linde, entre un camino y un campo de cereal. Se aprecia que tienen varias inflorescencias fundidas -hasta cinco- y que el tallo se presenta aplanado, con una ligera curva y de una anchura de un centímetro aproximadamente, frente a los que no presentan esta malformación, que son circulares y no superan el medio centímetro de grosor. En el trayecto recorrido puede haber entre quince y veinte cardos fasciados, o alguno más.

Como vemos esta primavera se está dando el fenómeno de la fasciación en varias plantas y en muchos ejemplares, algo que nunca habíamos visto ni en cantidad ni en variedad.










miércoles, 8 de mayo de 2024

Una viborera (Echium sp.) con fasciación impresionante en Retuerta del Bullaque, Ciudad Real, España.

 Hace unos días un amigo de Retuerta del Bullaque, Gerardo García Martín, me habló de un caso de fasciación de una viborera (Echium sp,) de grandes dimensiones. Me envió varias fotografías y vídeos. En uno de ellos se observa cómo Gerardo tiene una cinta métrica o flexómetro que marca 83 (ochenta y tres) centímetros en la parte superior de la planta. Como la superficie de la viborera en este caso está curvada no se aprecia el inicio de la medición pero todo parece indicar que incluso puede que mida algún centímetro más.

Es interesante recordar que a este fenómeno, conocido desde hace siglos, se le daban interpretaciones y nombres vernáculos muy curiosos. Los científicos llamaban "monstruosidades" a los ejemplares de todo tipo, incluyendo los seres humanos, y, con el paso del tiempo, los estudiaba una subdisciplina o rama de las Ciencias Naturales llamada "Teratología".

Esta primavera de 2024 en algunos pueblos de la provincia de Ciudad Real el fenómeno ha tenido una incidencia impresionante, con ejemplares tan grandes como este pero, además, con un número que nunca habíamos visto. Así, en Piedrabuena, Alcolea de Calatrava, Picón, Porzuna, Fontanarejo, Alcoba de los Montes, Retuerta del Bullaque y, casi con seguridad, bastantes más, se pueden ver estas viboreras con un tallo aplanado y muy ancho y, en la mayoría de los casos, más altas de lo normal.


Fotografía de Gerardo García Martín, de Retuerta del Bullaque, Ciudad Real, España, mayo 2024.


jueves, 25 de abril de 2024

Cientos de hectáreas de viborera (Echium vulgare) en flor en algunos municipios del noroeste de Ciudad Real .

 Durante lo que llevamos de abril de 2024 estoy observando la extraordinaria proliferación de viboreras (Echium vulgare) en algunos municipios del cuadrante noroccidental de la provincia de Ciudad Real. En los treinta y pico años que llevo por estas tierras y por estas sierras nunca había visto este fenómeno de contemplar cientos de hectáreas de un color violeta que se aprecia a varios kilómetros de distancia. Me parece que las abundantes lluvias pasadas han debido ser el factor clave aunque me surgen algunas dudas que no acierto a responder.

Lo cierto es que es todo un espectáculo que, además, conlleva el fenómeno también llamativo del gran número de ejemplares con fasciación y, en menor medida, el de casos de albinismo.

El municipio en el que más recorridos he hecho es Piedrabuena, seguido del de Picón. Como se ve en la siguiente fotografía lo de "cientos de hectáreas" no es, de ninguna manera, una exageración. 








Sobre la impresionante abundancia de fasciación en algunos municipios de Ciudad Real en abril de 2024.

 El 13 de abril de 2024 observé tres ejemplares de viborera (Echium vulgare) con el fenómeno de la fasciación en Piedrabuena, Ciudad Real, España. Se trata de malformaciones y, dependiendo de los géneros y especies, se pueden manifestar de diferente manera pero siempre con malformaciones. En mi caso había visto un caso similar hacía veintisiete o veintiocho años también en Piedrabuena. Hace unos tres o cuatro años una alumna del colegio Público "Alcalde José Maestro" me llevó un ejemplar a clase y lo estudiamos como una actividad más de conocimiento del Entorno.

Lo que llama mucho la atención es la impresionante abundancia de fasciación en algunos municipios como Piedrabuena, Alcolea de Calatrava, Picón y Porzuna. En estos días yo he podido ver unos ochenta o noventa ejemplares, dedicando poco tiempo a su búsqueda. Otro amigo de las Tiñosilllas que no conocía el fenómeno en unas horas localizó bastantes y lo mismo le ocurrió a otro geógrafo, Roberto Rodríguez Sánchez, que en su cuenta de Instagram (@robearthrodriguearth) mostraba fotografías y un vídeo y decía que había localizado cincuenta ejemplares en un ruta de once kilómetros en el término de Porzuna.

Desconocemos las causas en tanto que no se lleven a efecto análisis. De entrada es importante tener en cuenta que hemos tenido un final del invierno y un inicio de la primavero con abundantes lluvias, tras un período de sequía. He leído que esa es una de las causas, el contraste de mucha humedad tras la escasez. Pero la sospecha o la hipótesis de que pudiera estar relacionada esta gran proliferación con el uso creciente de herbicidas también está ahí. Por ejemplo, en un camino prácticamente abandonado de Piedrabuena no encontramos ninguna planta "fasciada" (entiendo que es correcta la palabra) pero sí en el momento en que dicho camino enlaza con otro frecuentado por maquinaria agrícola y con cultivos.

En ocasiones hemos detectado ejemplares fasciados en cunetas de carreteras y cunetas pero en parcelas pequeñas y medianas de barbecho o de olivar es dónde hemos visto más. Son fáciles de localizar porque, una vez que se ha visto una ya se perciben incluso a larga distancia o conduciendo por caminos. 

La planta fasciada presenta, generalmente, mayor altura, con el tallo central deforme y muy ancho y aplanado y con curvas o hendiduras. Alrededor están el resto de tallos sin alteración alguna. En la parte superior se encuentra un gran número de flores y en el tallo brotan hojas a cierta distancia unas de otras. Las viboreras fasciadas más altas llegan a medir un metro y veinte centímetros y las más anchas unos veinte centímetros. Las hay con tallos de cuatro o cinco centímetros y también las vemos más anchas en la base y después separadas en dos tallos subparalelos. El grosor del tallo fasciado es de aproximadamente un centímetro o centímetro y medio.

Además, hemos localizado un ejemplar de "Phlomis" que presentaba un tallo fasciado pero el mayor no sobrepasaba de los cuatro centímetros, si bien no había completado su proceso de desarrollo. Estaba en una cuneta en Piedrabuena, en el camino de Los Jarales, en el que se ven algunas viboreras fasciadas.

Otro caso diferente ha sido el de "Sonchus", una cerraja, en una cuneta. Tenía un tallo muy grueso, de unos once centímetros de circunferencia y de la parte distal brotaban nuevas ramas con hojas de menor tamaño. Esta planta se encontraba en una cuneta de una carretera en Picón, con signos evidentes de haber sido tratada con herbicida.

Tras hacer una búsqueda rápida en internet he visto artículos, entradas de blogs, vídeos, fotografías y mensajes en redes sociales y me queda claro que es bastante más abundante de lo que yo pensaba aunque en ningún caso veo tantos casos ni tan marcados para las viboreras. De cualquier manera es un fenomeno curioso que merecería un estudio detallado, si no se ha hecho ya, por parte de los profesionales correspondientes.

Para terminar ayer mostré uno de los ejemplaresde viborera fasciada a tres mujeres de Piedrabuena de unos sesenta a setenta y cinco años y coincidieron en que nunca la habían visto aunque esa planta sí la conocen y la consideran muy común, denominándola "arcuelas". El ejemplar será expuesto en la Cruz de brezo de la Peña "Cruz y malla" durante las "Cruces" de este mayo de 2024.

Algunas de mis fotografías y vídeos se pueden ver en mis cuentas de Instagram (@franzaso1) y de Tik tok. (@pacozs62), en Twitter y en este blog.

Si tienes datos sobre el tema me encantaría conocerlos. Mi correo es franzaso45arrobagmail.com.








En muchas ocasiones los tallos presentan torsiones y ondulaciones.




Tallo fasciado de "Phlomis" en Piedrabuena.

El ejemplar más ancho que he visto hasta la fecha, de unos veinte centímetros, en Piedrabuena.

Tallo de cerraja (Sonchus, sp.) en una cuneta en Picón.

Tres tallos fasciados de la misma planta, en Picón.

Captura de pantalla de Roberto Rodríguez (con autorización) sobre los ejemplares que ha localizado en el término de Porzuna.





lunes, 9 de mayo de 2022

Los moritos comunes (Plegadis falcinellus) ya están en Piedrabuena.

 Hace ya dos años (concretamente el 19 de mayo de 2020) nuestro amigo Adolfo Sánchez nos comentó que había visto unos moritos en Piedrabuena, a escasos metros del casco urbano, en una majada de ganado. Al año siguiente, el 6 de mayo de 2021, pude ver y fotografiar un ejemplar en un arroyo, también muy cerca del casco urbano, en Picón. Y estos días Adolfo ha vuelto a ver moritos en el mismo lugar que hace dos años.

El pasado viernes, 6 de mayo de 2022 vi un pequeño bando de seis moritos que, ya con el sol puesto, a las 21:27, volaba en dirección sur, sobre los terrenos volcánicos de la Arzollosa. Parecía que venían del embalse de la Peralosa, pero es solo una hipótesis. Lo cierto es que esta especie sigue su avance en cuanto a distribución. Antesdeayer supimos por otro amigo, Paco Hidalgo, que ya crían desde el año pasado en el río Guadiana, en Alarcos. Resulta evidente el proceso de expansión de esta especie en nuestra provincia.

lunes, 15 de noviembre de 2021

Cigüeñas comunes (Ciconia ciconia) "tempraneras" en Piedrabuena, Ciudad Real. 14 de noviembre 2021.

 Ayer pude observar y fotografiar una pareja de cigüeñas comunes (Ciconia ciconia) en el pantanillo de La Peralosa, en Piedrabuena, Ciudad Real. La cita es interesante ya que es todavía pronto para que vuelvan a sus nidos.

Hace unos años era considerada como fecha de vuelta del viaje migratorio el inicio de noviembre pero ahora parece ser que se están retrasando.

Una de ellas llevaba una anilla con la leyenda "1HCN". Tras comunicar el avistamiento a José Manuel Hernández, ornitólogo que lleva toda su vida estudiando esta especie, me facilitó los datos más significativos:

Este ejemplar nació en El Robledo, en la finca "Los Pinos", en 1998. Fue avistada en pleno viaje migratorio en las cercanías de Doñana, entre los años 2001 y 2003. Hizo intentos de cría en la muy importante colonia de Sancho Rey, de Ciudad Real, en 2006 pero fue en Picón dónde consiguió criar en 2012 y 2013. Posteriormente empezó a criar en Piedrabuena en 2016 o quizás algo antes. Ahora me falta comprobar si se han instalado en el nido que han ocupado los últimos años.



Lo curioso, además de que podamos contar con la historia de esta cigüeña es que unas semanas antes pude fotografiar otra pareja en el nido de una iglesia en Consuegra Ciudad Real y hace dos semanas, un ejemplar también en el nido en las cercanías Aveiro/Torreira, en Portugal.

Muchas gracias, José Manuel, por esta información pero, sobre todo, por tantos años de trabajo y total entrega a estas hermosas aves en nuestra provincia de Ciudad Real.



jueves, 6 de mayo de 2021

Un morito (Plegadis falcinellus) en Picón, Ciudad Real.

 Ayer, 6 de mayo de 2021, jueves, a las 15:45 aproximadamente, pude observar y fotografiar con el teléfono móvil u ejemplar de morito (Plegadis falcinellus) en Picón, Ciudad Real. Se encontraba comiendo en el arroyo de Las Peñuelas. Si observamos el mapa de la península ibérica con las citas del portal de Ciencia Ciudadana "Biodiversidad Virtual" podemos ver cómo precisamente en el centro de la provincia de Ciudad Real es uno de los lugares en los que se han producido más avistamientos.

Hace algo más de un año, un amigo de Piedrabuena, Adolfo Sánchez, me comunicaba la presencia de estas curiosas aves en Piedrabuena. Lamentablemente no pudimos constatar la cita fotográficamente, pero dejé constancia escrita en este blog.






jueves, 7 de enero de 2021

El Aljibe del Moro, en Picón, Ciudad Real.

 Hace muchos años, (26 o 27) los componentes del Grupo Ecologista Cantueso, de Piedrabuena, Ciudad Real, en nuestro empeño de conocer nuestro entorno y nuestro término municipal, hicimos una salida para conocer el Aljibe del Moro. Subimos a una sierra y vimos los restos de un poblado en altura o castellón. Pronto supimos que no era lo que estábamos buscando. Ha pasado el tiempo y vuelvo a oír hablar del topónimo. Unos amigos. Yolanda y Julio, se ofrecen a llevarnos. Tras varios intentos fallidos, lo visitamos el pasado 4 de enero de 2021.

Se trata de una especie de hueco o callejón entre dos rocas imponentes de cuarcita en lo alto de un cerrete. Esta oquedad puede tener una anchura de un metro, una altura de unos cuatro o cinco metros y una longitud de otros cuatro o cinco metros. De manera que se trata de un espacio angosto y, en el suelo, vemos un amontonamiento de cantos heterométricos sin una disposición aparente. 

En estos momentos no tiene agua, sin embargo, en las fotos que nos enseñanan nuestros guías sí se aprecia con claridad.

El Aljibe del Moro se encuentra en el término municipal de Picón, detalle que yo desconocía hasta que lo miré en el mapa topográfico nacional a escala 1: 50.000. Después, haciendo una búsqueda rápida, veo que aparece en sendos trabajos sobre arqueología, en concreto, sobre los abundantes castellones o poblados en altura de estas sierras. También se menciona en un artículo del diario Lanza.

El paraje es precioso, con unas vistas dignas de consideración. Desde allí vemos la pequeña depresión de la Encebra, la Cañada Real Soriana, y una parte de la llamada Cubeta de Piedrabuena y las sierras más cercanas. Se observa muy bien la colada volcánica que procede del volcán de la Arzollosa y el volcán de la Chaparra.

La vegetación es una mezcla de lentiscos enormes y de acebuches, dando la sensación de tratarse de un antiguo olivar abandonado. Uno de esos lentiscos (Pistacia lentiscus) tiene un porte arborescente de unos ocho metros de altura.

Lentisco con porte arborescente. La flecha señala la presencia de una persona para que se aprecie la altura, estimada en unos ocho metros.

A escasos metros se encuentra otro pequeño aljibe, también en esas peñas parcialmente  cubiertas de líquenes, predominantemente amarillos, que parecen "Xanthoria parietina".

Vistas hacia la cubeta de Piedrabuena.
Vistas hacia la Encebra.
Otro pequeño aljibe, a escasos metros.


Detalle del aljibe, sin agua.


miércoles, 30 de enero de 2019

Primera noche de anfibios de 2019, en Picón y Piedrabuena, Ciudad Real.

Ayer, 30 de enero de 2019, miércoles, fue la primera noche de anfibios de este año, aunque quizás haya habido algo de actividad en los días anteriores en los que las temperaturas lo permitieron. Anoche entre las nueve y media y las doce había unos 9 grados centígrados en Piedrabuena y 8 en Picón.
Aunque solo llovió muy ligeramente, en Picón y Piedrabuena (Ciudad Real) ya se pudieron ver sapos corredores (Epidalea calamita), sapo de espuelas (Pelobates cultripes), gallipatos (Pleurodeles waltl) y tritones pigmeos (Triturus pygmaeus). Además, pude contemplar abundantes lombrices de tierra, caracolillos, un micro-mamífero, una perdiz (Alectoris rufa) que parecía desubicada y un pajarillo no identificado. 
Los tritones pigmeos hembra, osea, las "tritonas", daban la sensación de que ya estaban preparadas para realizar la puesta, al menos en dos ejemplares. En fin, esperemos que siga lloviendo y que podamos disfrutar de un fin de invierno y una primavera más suaves y húmedas.