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miércoles, 18 de mayo de 2022

Sobre la guerra de Ucrania (8): Después de 84 días de guerra y mentiras...

 Después de 84 días de guerra y mentiras la fiabilidad en Putin y sus ministros, por mi parte, es nula. Tras el anuncio de que Finlandia y Suecia solicitan su entrada en la OTAN vienen a decir, con mucha más calma que hace sólo unas semanas, y sin amenazas, que, en realidad, no cambia casi nada el escenario geo-político y no supone un gran problema. Teniendo en cuenta la trayectoria seguida desde que supimos que 100.000 militares rusos estaban en las cercanías de Ucrania y las negaciones y hasta críticas y acusaciones de histerismo occidental, lo que parece que puede pasar es que en cualquier momento los rusos bombardeen esos dos países o a cualquiera de sus futuros aliados.

Lo cierto es que ya no sabemos cuántos muertos van ni de Ucrania ni de Rusia, ni cuántos evacuados y refugiados, ni cuántos edificios, casas e infraestructuras han sido destruidas. No sabemos cuánto se está gastando ni lo que falta. Yo personalmente todavía no sé las razones de Putin para atacar tan brutalmente a Ucrania. No sabemos las consecuencias reales que va a tener esta guerra que, algunos, auguran como la tercera y, por si fuera poco, nuclear.

Lo que sí sabemos es que en España seguimos haciendo vida casi normal. Que nos han subido el precio de los combustibles y de la electricidad y, consiguientemente, ha subido todo, desde la leche a las cañas. También sabemos que el gobierno paga veinte céntimos por litro de combustible que gastamos aunque, en realidad, es una forma de hablar. Ese dinero lo pagamos o lo pagaremos nosotras y nosotros. También sabemos que a nuestros pueblos y ciudades han llegado personas que huyen de la guerra y que están siendo acogidas gracias a la solidaridad de ciudadanas y ciudadanos, además de algunas asociaciones y de algunas instituciones. En los colegios ya tenemos alumnado ucraniano y se les acoge con los brazos abiertos.

No sabemos, no sé, como seguirá esta horrorosa historia y cada día nos enteramos de atrocidades varias. ¡Ojalá hoy mismo acabe esta locura y jamás se vuelva a repetir!

jueves, 31 de marzo de 2022

Sobre la guerra de Ucrania (7): No entiendo nada.

 Si desde el inicio de esta guerra todo lo leído y escuchado me ha parecido extraño, extemporáneo e incomprensible, conforme avanzamos en el tiempo la situación se me vuelve, como mínimo, kafkiana.

No entiendo, sinceramente, los silencios atronadores, las medias tintas, las justificaciones o las exculpaciones. No entiendo las identificaciones con el agresor ni las para mí, inaceptables, posturas a favor de la potencia atacante e invasora.

No puedo comprender cómo algunas personas, para restar importancia a lo que está ocurriendo, se escudan en guerras anteriores. ¿Tenemos que llevar puesta en la solapa que estamos en contra de todas las guerras? ¿Debemos aclarar antes de hablar, que estuvimos en contra del ataque del Reino Unido a Argentina en Las Malvinas (Shetland, para los británicos), en contra del ataque de Estados Unidos a Kuwait, a Irak o a Afganistán? ¿Se trata de mostrar nuestro rechazo a las políticas y guerras de la primera potencia mundial?

Por otra parte, parece evidente que, como ya se ha dicho tantas veces, la primera víctima de las guerras es la verdad. Estoy convencido de que dentro de cinco, diez o quince años tendremos datos e informaciones que hoy se nos ocultan. En algunos telediarios de TVE1 hemos visto como la periodista nos indicaba abiertamente que nos estaban mostrando exclusivamente las imágenes que las autoridades ucranianas les permitían. A buen entendedor pocas palabras... Pero eso no sitúa en el mismo nivel a Rusia y a Ucrania o, mejor dicho, a Zelensky y a Putin.

Tampoco entiendo el revuelo y las matizaciones y hasta rectificaciones, rayando el esperpento, de la Casa Blanca y demás, en cuanto a los comentario del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, soltando eso de que Putin es un carnicero y que no debe seguir como presidente de Rusia. ¿Es que hay gente que, seriamente, lo dude? Yo, personalmente, estoy seguro de que lleva razón.

Pero me sorprendió aún más la reacción del Kremlin. Se hicieron las víctimas de ese vocabulario tan burdo y agresivo y aseguraron que así no se podía dialogar y llegar a entenderse. ¿Un país invade a otro y ataca objetivos civiles, matando a gente sin miramientos y se muestran ofendidos por unas declaraciones medianamente sinceras?

Por si fuera poco, afirman desde Rusia, que disminuirán la intensidad de sus ataques...¿dispararán menos misiles?. Y en pocas horas descubrimos que vuelve a ser falso, como prácticamente todo lo que nos llega de Rusia. 

Lo que me queda claro es que estamos en una situación vergonzosa en la que el pueblo ruso debería planteárselo todo, siempre pacíficamente. Y el resto del mundo, también. 

Y, ya, hablando de mi incapacidad para entender lo que está ocurriendo...¿se puede hablar de la ley de la oferta y la demanda en relación a la subida de los precios de los carburantes? En España, decenas de miles de camiones han estado parados muchos días, miles de personas han dejado de usar sus coches o han reducido considerablemente el consumo ¿y no baja el precio del gasoil y de la gasolina?


viernes, 4 de marzo de 2022

Sobre la guerra de Ucrania (6). Ayuda para Ucrania desde Villarrubia de los Ojos.

 Hoy, 4 de marzo de 2022, viernes, me he llevado la grata sorpresa de ver cómo un camión con ropa, medicinas y alimentos era cargado para ser llevado a Ciudad Real, con destino a Ucrania. He llegado en el preciso momento en el que unas diez personas estaban terminando de empaqueter y cargar estos materiales. La iniciativa partió de Ludmila y Jose y se ha extendido. La solidaridad no se ha hecho esperar y todavía siguen llegando personas con bolsas y paquetes. Ya es el segundo camión que sale hoy y aun quedan cajas por llevar. La primera parada será Ciudad Real y desde allí se iniciará el camino a la República de Ucrania.

Una vez realizado el trabajo Ludmila saca una bandera azul y amarilla. Emoción y deseos de que cese esta locura afloran. Tras una foto del grupo se coloca la bandera en el camión. Decenas de personas han apoyado esta iniciativa de solidaridad con las ucranianas y ucranianos que están siendo atacados por un Putin que ha perdido el sentido común y la cordura.










Dejemos correr la voz de que es posible la Paz.



Sobre la guerra de Ucrania (5): "Putin, torres más altas han caído"

 Si echamos una mirada rápida a la historia de Europa, o del mundo, veremos que ha habido situaciones parecidas a lo que estamos viviendo y sufriendo con el ataque brutal de Rusia a Ucrania. Un país poderoso, con uno de los ejércitos más grandes y mejor armados del mundo, ¡una superpotencia! invade un país vecino de considerable menor poderío económico y militar. Hoy, 4 de marzo de 2022, Vladimir Putin se debe sentir poco menos que el rey del mundo, el zar más poderoso, el líder que volverá a reunificar la desaparecida URSS. Sin embargo, antes o después, esta locura, este atentado contra el Derecho Internacional y contra la Paz, cesarán. No sabemos cómo acabará pero nunca volverá a ser u presidente de gobierno de un gran país sino un genocida equiparable a Stalin, a Hitler, a Mao o a Napoleón. ¡Torres más altas han caído, Vlad!



jueves, 3 de marzo de 2022

Sobre la guerra de Ucrania (4): Ignacio Ramonet y su extraño discurso.

 Hace unos días vi y escuché una curiosa entrevista al profesor Ignacio Ramonet. El vídeo se puede ver en internet y tuvo lugar en los primeros días del inicio de la guerra de Rusia contra Ucrania. Telesur, canal de la Venezuela chavista y madurista, mostraba así su forma de ver -o de ocultar- la realidad, en las manos, la imagen y la voz de la periodista (¿periodista?)* Patricia Villegas.

No salgo de mi asombro ante esa forma tan obscura de presentar lo que está ocurriendo, manosear y deformar por completo el vocabulario, para apoyar a sus incondicionales patrones.

Evitando las palabras "guerra", "invasión" o "ataque" parece que lo que está ocurriendo es otra realidad menos grave. Así, la persona que llevaba a cabo semejante distorsión minimizaba la gravedad de los hechos. Su vocabulario era totalmente inadecuado: "crisis", "confrontación"... Es decir, ¿una superpotencia militar como Rusia ataca a un país como Ucrania y a eso lo llamamos "confrontación"?

La intervención de Ramonet fue, a mi juicio, penosa. Aunque sí utilizó una semántica más cercana a lo que está ocurriendo no fue capaz de corregir, ni una sola vez en media hora, a su entrevistadora. Con retórica de auténtico camuflaje, de disuasión y de justificación el profesor expuso su visión y vino a centrarse en un aspecto que igualmente sorprende, la supuesta superioridad militar de Rusia, con tecnología que supera en varios años a la del resto de países. Aún suponiendo que ese extremo fuera cierto llama la atención que un intelectual de su talla y proyección se centre en esos aspectos y no en otros que parecen mucho más relevantes y significativos.

Como no podía ser de otra manera, los responsables del inicio en esta guerra están en Estados Unidos y en la OTAN. "Magister dixit". Decepcionante por completo Ramonet, en línea y sintonía con Telesur, Venezuela y la Rusia de Putin.

*"Periodista" es un sustantivo. Si leemos las acepciones del Diccionario de la Real Academia de la Lengua nos quedamos un poco con la idea de que, efectivamente, ese profesional "interpreta" la "información". Sin embargo, si leemos la entrada de la Wikipedia, ya en el primer párrafo, nos da las claves de lo que de verdad debe significar este término: 

"Su trabajo consiste en investigar y descubrir temas de interés público, contrastarlos, sintetizarlos, jerarquizarlos y publicarlos."

La palabra que más nos interesa es la de "contrastarlos", es decir, se investiga, se sintetiza lo que sea necesario, se jerarquiza, se redacta...pero se confronta con la realidad, dejando al margen nuestros deseos, nuestra ideología y hasta nuestra óptica. Creo que sobran las palabras. Quizás en determinados medios de comunicación, en determinadas empresas, grupos o instituciones esas personas que no pueden realizar de forma adecuada su labor deban recibir otra denominación. 

Por ejemplo, en el mundo de la televisión, en los años ochenta del siglo XX había periodistas calificados de "bustos parlantes". La denominación es suficientemente expresiva. Una persona presta su imagen y su voz para decir lo que se le dice que tiene que decir...y punto. Eso no es periodismo. Si un profesional se ve obligado a ese tipo de "juego" quizás no deba recibir ese nombre al referirnos a su profesión.


martes, 1 de marzo de 2022

Sobre la guerra de Ucrania (3). Un villarrubiero consigue salir de Ucrania.

 Hace unos días, Castilla-La Mancha Media consiguió hablar en directo con un español, natural de Villarrubia de los Ojos, cuando estaba esperando en la frontera con Polonia para salir de Ucrania. 

Hoy, 1 de marzo de 2022, martes de carnaval, sexto día de la guerra (o invasión militar violenta) de Rusia contra Ucrania, Juan Miguel se encuentra ya en suelo español. Nos ha contado su larga relación con Ucrania, dónde ha vivido muchos años y dónde está su hijo, de doce años, a quién acompañaba mientras operaban a la madre del niño, cuando se inició el ataque.

Juan Miguel pudo llegar a la frontera de Polonia en un autobús de dos pisos en el que se duplicaba la capacidad, es decir, con otras 150 personas que abandonaban el país. Allí estuvo "doce horas de nervios, agobios, tensión, pánico, violencia, picaresca"... hasta que pudo salir.

Nos cuenta Juan Miguel que se enteró de los primeros bombardeos a través de una persona que les llamó desde Estados Unidos ya que estaban viéndolo en directo a través de la CBS. Nos pone en antecedentes, tanto personales como en todo lo referente a la historia reciente de Ucrania, al ambiente social y político y cómo la situación se agrava y complica con la llegada de soldados rusos, por ejemplo, vestidos de paisano, a ciudades pequeñas y medias, que, posteriormente, señalan los objetivos militares a batir.

Si la guerra es, sin lugar a dudas, lo peor de lo peor de la Humanidad, también es cierto que es precisamente en esas duras circunstancias donde resplandecen las acciones de solidaridad y heroismo cívico (no me estoy refiriendo al militar, que también). Nuestro interlocutor nos habla del trato recibido en Varsovia por familiares suyos, y cómo los polacos y polacas se están volcando con los cientos de miles de personas que llegan a sus fronteras. Los acogen, alimentan y les abren sus casas hasta que se van distribuyendo o marchando a otros países.

 Mañana llegan a España otros miembros de su familia y sigue en contacto con amistades que le informan del día a día, en unos casos y, en otros, a las que quiere ayudar a llegar a España desde países cercanos.

El futuro cercano se presenta verdaderamente incierto pero, desde aquí, agradecemos a Juan Miguel la mucha información que nos ha aportado y deseamos que los acontecimientos tengan un desenlace lo más positivo posible. Seguimos pensando, como Gandhi, que la Paz es el único camino.


lunes, 28 de febrero de 2022

Pasan las grullas sobre mi casa, augurando buen tiempo y, esperemos, la deseada Paz en Ucrania.

 Son las once y media de la mañana y oigo a unas vecinas hablar en la calle. De fondo, al cabo de unos minutos, me parece oír grullas. Me acerco al balcón y abro. Efectivamente, son grullas (Grus grus). Corro a la azotea y empiezo a buscarlas, ya con la cámara de fotos en las manos. Por allí vienen, en formación que, enseguida, se convierte en desordenados círculos. Y siguen llegando "uves" y más letras, con su curioso graznido. Está la mañana fresca y soleada y son cientos las que cruzan el casco urbano de Villarrubia de los Ojos. Del Oeste parecen enebrar hacia el Norte, pero los edificios no me dejan ver bien su trayectoria.

Vienen hacia nosotros otras barras más y nos sobrevuelan, con sus voces. Quiero pensar que son augurio del buen tiempo y de la tan deseada y necesaria Paz en Ucrania. Mi buen amigo Julio me contó precisamente una historia de origen ruso sobre las grullas. De no muy lejos de allí, de Estonia, nos visitan grullas cada año. Véase este relato sobre un ejemplar visto en El Torno.

Ojalá allí también reciban el mensaje de la concordia y de ese mundo sin fronteras, como en el que habitan estas aves.





Sobre la guerra de Ucrania (2), desde Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real, España.

 Seguimos con preocupación, dolor e indignación los acontecimientos en torno a la guerra de Ucrania. No salimos de nuestro asombro por estos actos bélicos tan injustificados e injustos. Nos sorprende la actitud de algunas personas, colectivos y hasta medios de comuniciación y países en cuanto a la posición tomada. Supimos ayer que en Rusia se ha prohibido nombrar las palabras "guerra" e "invasión" para referirse a lo que está ocurriendo desde la noche del pasado 24 de febrero de 2022 (nocturnidad, premeditación y alevosía). Pero más nos sorprende que en Venezuela, por ejemplo, sigan al pie de la letra las órdenes del Kremlin. Así, "Telesur", habla de "conflicto", de "crisis" y de "confrontación". ¡Vergonzoso!

Pero hoy queremos hablar de algunas personas que viven fuera de Ucrania, concretamente en Villarrubia de los Ojos. Nos cuenta Ludmila que hay cinco ucranianos en nuestro pueblo. Ella lleva veinte años aquí, está casada con un villarrubiero y tiene dos hijos. Allí, al oeste del país, ya cerca de Polonia, están sus padres y su hermana.

Hablan a diario y, ahora más que nunca, se siente atada y pendiente del teléfono. Con la preocupación constante de lo que está ocurriendo, rezando y sufriendo en la distancia. Sus hijos siguen el conflicto y también hablan a diario con sus abuelos. En su casa han puesto una bandera de Ucrania y desean, con todas sus fuerzas, que esto acabe lo antes posible. Mientras, en el bar, siguen las noticias sobre ataques, muertes de niños, destrucción y, esperemos -un rayo de esperanza- las conversaciones entre Rusia y Ucrania.

Desde este pequeño rincón de información y opinión deseamos que la guerra cese inmediatamente y que nunca más las armas callen las palabras.