domingo, 29 de diciembre de 2019

Los Ojuelos del río Gigüela, con esperanza.

Hoy, 29 de diciembre de 2019, domingo, he vuelto a recorrer una buena parte del paraje conocido en Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real, como "Los Ojuelos". Llevo tres días haciéndolo, tras un buen tiempo sin venir por aquí. Me acompañan tres buenos amigos y conocedores de este territorio tan interesante.
Ha helado un poco y durante unas tres horas el suelo y la escasa vegetación aparecían escarchadas. El termómetro de mi coche marcaba un grado y el sol no conseguía hacerse con la situación. Recorremos esta llanura de inundación, paleocauce intensamente utilizado desde tiempo inmemorial por los seres humanos, con gran atención. Vamos viendo los desaguisados de tantos años de abandono, de tanto tiempo de gestión anárquica e interesada. 
Constatamos como conviven las actividades humanas de ayer mismo con otras de hace, quizás, siglos. Así, vamos viendo pozas hechas hace unos treinta o cuarenta años con máquinas; zanjas, barrancos o pequeñas depresiones de las extracciones de yesos, plantaciones de pistachos, de viñas, de olivos, de almendros...Ni rastro de una sola huerta. Escombros y restos de todo tipo que se vienen manteniendo desde hace también mucho, como botellas, frascos, hierros, alambres, una batería, plásticos...


El fuego, relativamente reciente, ha dejado muchos terrenos completamente calvos. Aquí se ve una zanja que, a su vez, desemboca en otra. Allí destaca, blanqueando, un montón de tierra, declarando que se extrajo hace años quizás, casi seguro, buscando agua. Las huellas del arado de este otoño se alternan con los de hace años, como lo hacen los pequeños viñedos ya abandonados y muertos con los nuevos, ahora en espaldera.
Es digno de reseñar la irregularidad de las pequeñas parcelas y de la superficie, que se encuentra, intermitentemente, en dos niveles. El más bajo se corresponde con las extracciones de yesos y el superior, con el primitivo cauce, llanura de inundación de un río muy llano y ancho que fue encauzado en diferentes momentos pero, definitivamente, por ahora, en los últimos años sesenta del siglo XX y primeros setenta.
En los pequeños montones de tierra que quedan en pie, como testigos de ese nivel del lecho del río, los conejos han ido construyendo sus enormes madrigueras. La zona se reserva para la caza con "bicho" -con hurón- y no se permite su actividad hasta la semana próxima. Esos agujeros a veces se han convertido en verdaderas esculturas, con túneles y formas caprichosas.
En algunos reductos se aprecian los alberdinales -esparto fino- y las matas de limonium y de las zanjas y pozas salen, cuando no han sido quemadas, las plantas acuáticas más típicas, como el carrizo, la anea y, en menor medida, la masiega. Son muchas más las especies presentes y, aunque no es el mejor momento, sabemos de la presencia de endemismos muy interesantes y escasos. 
Se escuchan las gangas, el pito real, la tarabilla común... Vuelan muy cerca el águila imperial y el aguilucho.
En primavera todo cambia y esos grises predominantes se convierten en vivos colores. Se suele decir que la esperanza es lo último que se pierde. Ante tanto potencial, tantos valores, tantas riquezas no necesariamente monetizables,  sentimos una llamita de esperanza que se resiste a desaparecer. Todavía es posible conservar muchos de los valores de este espacio natural. 
Por otra parte, muy importante, aunque no sean considerados como dominio público hidráulico los Ojuelos no debemos olvidar que son de titularidad pública, son terrenos municipales que deben ser conservados como tales.
Y, por último, la protección no debería suponer la pérdida del nombre que le fue dado durante siglos, incluyendo toda la toponimia que todavía hoy es utilizada por algunas personas. Y en la misma persona, la compatibilización de actividades tradicionales con la conservación no deberían tampoco ser un obstáculo. Esperamos vehementemente que el ayuntamiento de Villarrubia de los Ojos siga defendiendo esta parte tan importante e interesante de nuestro patrimonio.











sábado, 28 de diciembre de 2019

Diminuta huella, casi imperceptible...

Diminuta, casi imperceptible, tu huella me llena con su sencillez, sencillez de lo auténtico y de lo importante. Has escrito más que tu nombre, tu vida y quizás hasta tu amor y tu muerte.
Me llamas como un pétalo caído de cualquier jara, como la forma de una pequeña semilla,
como una piedra que lleva millones de años vagando,
a pesar de ser inerte.
Me llamas como un élitro despojado de un ser que perdió el vuelo,
como la puerta de acceso a un hormiguero
o al nido de una avispa solitaria.
Como la pluma del jilguero
o de un gorrión,
como el abrojo con sus protecciones portentosas,
como la circunferencia que describe esa matilla,
de apenas unos centímetros al girar con el aire sobre la arena.

Me llamas como la estela y los hoyuelos que deja momentáneamente la gamba duende en el agua,      - lienzo tan efímero- embarrada en un charco,
habiendo eclosionado para vivir unos días y, quizás, perpetuarte por años, en un curioso quiste, también imperceptible, blindado, anclado o divagante.
Me gritas, como la huella brillante de la babosa, como los churrillos de barro de la lombriz de tierra, como la camisa, increíble, de la culebra, con sus protectores oculares,
como el hongo que se encarama en un tronco, en una piña o reposa en ese árbol caído.
Me susurras como esas florecillas de milímetros, hermosas, profundas y refulgentes y, otra vez, sublimes.
Me hablas a lo más profundo de un alma que, a veces, se retrae, se encierra, se protege y quizás huye de si misma.
Me escribes tu mensaje esperando que te pueda leer y, créeme, eso es lo que intento, entenderte, conocerte, disfrutarte, recrearte, transmitirte, respetarte y quererte...
diminuta, huella, casi imperceptible, en la playa de medio palmo de arenilla en un charco...en mitad de un camino.





Los Ojuelos de Villarrubia de los Ojos,...sin agua...

Corría el año 2015. En realidad se apuraban los últimos días de diciembre de aquel año cuando Conce Sepúlveda Rodríguez, guía de campo y gran conocedor y divulgador del Entorno, de Villarrubia de los Ojos, de Daimiel y de otros términos municipales, supo que en el paraje conocido como Los Ojuelos, había agua, después de varios decenios sin una gota. Cuando me lo dijo me pareció toda una noticia y rápidamente visitamos esos lugares. Rincones apartados y con algo de marginales. Tierra de todos y, por lo tanto, de nadie.
Pensamos que lo mejor sería dar a conocer el hecho, por su gran interés científico, ambiental, social, cultural, ecológico y educativo. Así lo hicimos. En pocos días la noticia había tenido gran repercusión. Aparecieron diferentes medios de comunicación interesados en hablar del tema, en buscar información y en publicarla.
Era curioso como, de la noche a la mañana, los Ojuelos del río Gigüela o los Ojuelos de Villarrubia de los Ojos, pasaron del más absoluto anonimato al interés explícito por parte de instituciones que, de alguna manera, parecía que se sentían un poco...¿sobrepasadas? ¿puestas en evidencia?¿perdidas?¿ilusionadas?
Sin embargo, hay que dar al César lo que es del César y no sería justo olvidar que había habido algunas personas, concretamente, geógrafos, que sí venían prestando su atención, su esfuerzo, su tiempo y su trabajo a este lugar tan interesante. Así, el doctor en Geografía, don Óscar Jerez García, profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha, por un lado, y el geógrafo Enrique Luengo Nicolau, por otro, llevaban ya muchas horas, días, meses y años de estudio, de seguimiento y de dedicación...
Otros, pasábamos por allí, como por otros espacios muy deteriorados, pero que albergaban y conservan aún hoy verdaderas joyas, con la idea de conocer, de aprender, de disfrutar, de mejorar, de conservar...
Lo cierto es que las instituciones iniciaron procesos de estudio, de seguimiento y de toma de decisiones, por pequeñas que fueran. En muy poco tiempo surgieron nuevos afloramientos de agua, es decir, fueron localizados, ya en este caso por profesionales, y, al mismo tiempo, los conflictos y las causas del deterioro casi extremo se seguían manifestando. Así, puntos de agua contaminada o incendios provocados, destrucción de vegetación autóctona con abundantes endemismos, vertidos, intensificación agrícola y extractiva...fueron y son el día a día.
Las noticias generadas, los estudios realizados y publicados, los proyectos elaborados no parecen haber tenido, por el momento, los efectos positivos deseados y deseables.
Así las cosas, parece ser que la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha se ha venido negando a realizar estudios serios y, sobre todo, a otorgar alguna figura de protección, a pesar de reconocer la valía incuestionable del espacio en cuestión. El ayuntamiento de Villarrubia de los Ojos, hasta dónde sabemos, trabajó en esa protección que no llegó (hay quiénes hablaban de la negativa de la Consejería debido a la discordancia de partido político del ayuntamiento; de ser cierto sería sencillamente, lamentable y vergonzoso) y en la elaboración de algún proyecto con la intención de conservar, al menos, una parte de esos terrenos comunales de los que apenas si se tenía constancia ni se hacía trabajo específico alguno de vigilancia, seguimiento o mantenimiento mínimos, antes de la aparición de la noticia inicial.
Nada hemos vuelto a saber ni de la Confederación Hidrográfica del Guadiana ni del IGME ni de la JCCM, aunque esto no signifique que no hayan seguido trabajando.
Lo cierto es que, a día de ayer, 27 de diciembre de 2019, la sensación que se obtiene es verdaderamente dura y decepcionante. Más terrenos arados y usurpados u ocupados. Más incendios y más cultivos. Ni un solo cartel, ni una señalización, nada de nada hace imaginar que nos encontremos en un espacio municipal con grandes valores naturales, culturales y patrimoniales.
No hay agua. Además de las escasas lluvias y del mucho regadío quizás el Cambio Climático se esté haciendo más evidente. La vegetación acuática ha sido quemada intencionadamente. Apenas se adivinan los trocitos de carrizos y nada queda de la masiega y de la anea que consiguieron abrirse camino, en este secarral. Ahora el signo político, es decir, el partido político, del ayuntamiento de Villarrubia de los Ojos ha cambiado y, para bien o para mal, la Junta de Comunidades ya no podrá esgrimir esa diferencia.
Es el momento de trabajar en serio y de iniciar los trámites para la protección efectiva de este espacio.

Conce Sepúlveda Rodríguez, ayer, 28 de diciembre de 2019, en uno de los puntos en los que detecto la presencia de agua en diciembre de 2015, en los Ojuelos de Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real.

Uno de los zanjones o pequeña poza en la que hubo agua y vegetación acuática desde, al menos, finales de 2015. Como se aprecia en la fotografía, el terreno circundante se encuentra arado, sembrado y rulado.



martes, 24 de diciembre de 2019

¿Para qué sirven los pasos de cebra?

¿Para qué sirven los pasos de cebra? Se supone que que para que los peatones puedan cruzar seguros porque todos los conductores los respetan. Aprendemos que sólo con que se observe a una persona que se aproxima ya debemos reducir la marcha y parar. También recordamos que debemos mirar antes de cruzar a ambos lados pero...¿Se toman medidas de algún tipo para cerciorarse de que son medianamente seguros? ¿Se vigilan aunque sean sólo algunos? ¿Se multa a alguien en España por no respetarlos? 
Hoy, sin ir más lejos, me ha vuelto a pasar. Eran las tres y algo de la tarde. Carretera Nacional 430, en el casco urbano de Piedrabuena. Vienen coches lejos y pienso que me da tiempo a cruzar y que, además, pararán. El primero, un BMW rojo, conducido por un joven, que viene abiertamente a mucha más velocidad de la permitida en este tramo de la vía. refrena ligeramente y pasa escasos centímetros de mí. Lo peor es que otro coche, todoterreno, verde, creo, conducido por un hombre de unos 35-40 años, hace lo mismo pero sin frenar. Me giro, levanto las manos y, para sorpresa e indignación mía, gesticula de forma desagradable y pita en señal de queja. Pero no pasa nada. Nunca pasa nada. Nunca hay un policía o un guardia civil vigilando. Nunca hay una cámara ni un radar que capte a estos infractores tan peligrosos y agresivos. No lo veo en periódicos, ni vayas publicitarias, ni lo escucho en la radio ni lo capto en las llamadas redes sociales o en internet. 
Los pasos de cebra son un engaño más. A nuestros políticos y gestores parecen importarlo un pito. Luego hablamos, hablamos, hablamos, prometemos, despotricamos, criticamos, señalamos, juzgamos, insultamos a unos u otros, clasificamos en colores o lados...pero nunca pasa nada. ¿Qué vergüenza!

Vuelo nupcial de hormigas "Messor barbarus" el 24 de diciembre de 2019, lunes, en Piedrabuena, Ciudad Real...

Hoy, martes, 24 de diciembre de 2019, a las 13 horas, con unos quince grados centígrados he visto, fotografiado y grabado el inicio del vuelo nupcial de hormigas "Messor barbarus" en el casco urbano de Piedrabuena, Ciudad Real. Me ha resultado sorprendente por la fecha del año, ya en invierno, aunque verdaderamente, como dice una amigo agricultor, Antonio, el otoño viene con retraso y ha llovido y hace calor...Lo cierto es que no recuerdo haber visto nunca este proceso natural en este mes. A estas hormigas las solemos llamar "hormigas cabezonas".


Un sapo corredor en Las Ventas con Peña Aguilera, de noche, con cinco grados.

Anoche, 23 de diciembre de 2019, lunes, pude observar a un sapo corredor (Epidalea calamitas) en el casco urbano de Ventas con Peña Aguilera (Toledo) a las 23:35 de la noche, con una temperatura de cinco grados centígrados.

Para evitar posibles atropellos lo dejé en el pequeño canal lateral de la carretera.


Sobre la asamblea de bienvenida de Extinction Rebelion de Madrid de ayer, 23 diciembre 2019.

Ayer, 23 de diciembre de 2019, lunes, tuvo lugar la asamblea de bienvenida de Extinction Rebelion en Madrid. En el Centro Social Seco, en el Puente de Vallecas, nos reunimos trece personas para conocer m.ás de cerca este nuevo movimiento social surgido en Inglaterra en 2018. 
Tras una breve presentación de los asistentes los miembros de ER fueron exponiendo las líneas maestras de este grupo internacional que lucha desde las acciones directas no violentas (ADNV) contra el Cambio Climático. 
A pesar de su corta trayectoria en España ya se han llevado a cabo varias acciones, antes y durante la COP 25.
Se trató de una primera toma de contacto en la que se dio la palabra a los presentes, se proyectaron algunos vídeos, textos y fotografías y se despejaron dudas sobre la organización. Un interesante encuentro cargado de esperanza y deseos de mejorar el mundo.


martes, 17 de diciembre de 2019

Carta de un español a la persona que escribió a Greta Thunberg y que dice ser de Sudán del Sur.

Hola, autor o autora de la carta a Greta Thunberg:
¿Qué tal estás? Yo bien, gracias a Dios. En serio, ¿qué tal estás?¿te sientes mejor después de haber escrito ese ataque a una chica de dieciséis años? ¿Te reconforta comprobar como tu misiva ha sido leída por miles y miles de personas?
Me sorprende mucho  que, proviniendo de un país con tantas dificultades redactes tan bien, estés tan bien informada sobre Greta Thunberg y seas capaz de hacer llegar tu escrito a tantos lugares tan lejanos (y, por cierto, en un español tan correcto). Siento hacer lo que se llama acepción de personas, si así fuera. No es menosprecio o desprecio, es sencillamente, desconfianza, ¡te ruego me perdones! Seguro que en Sudán hay mucha, mucha gente que escribe muy bien, seguro, y con poco, mejor que yo.
Te decía que me sorprende tanto como para pensar que puedes vivir en Madrid o en cualquier otro lugar de España, con acceso a todos los servicios básicos que dices no tener en un campamento de refugiados.
Pero, vayamos por partes. No he leído apellidos, dirección, ni datos de ningún tipo que garanticen que eres quién dices ser y lo que dices ser.
Por otra parte, de serlo, ya te digo que me siguen planteando serias dudas tus palabras. Una persona que vive, o sobrevive, en circunstancias tan duras ¿se expresa así precisamente a quién está luchando pacíficamente contra esas situaciones?¿Ese tono culpabilizador e insultante es típico de quién no tiene prácticamente nada? No lo creo.
También opino, con todo respeto, que te has equivocado de destinatario. Deberías escribir, a mi juicio, a los políticos, gobernantes, jueces y periodistas y no a, quién, como es el caso, ha cambiado las comodidades de la vida que le tocaron en suerte (he dicho "en suerte" y no "por suerte") para conseguir que, por ejemplo, no aumenten las temperaturas en tantos grados como estiman los científicos que aumentarán en los próximos años. Eso supondría -como pareces ignorarlo, te lo digo-que en lugares también de África la vida sería directamente imposible. En otros, se perderían las cosechas, se secarían ríos y lagos, moriría el ganado, habría mucha menos cobertura vegetal y, por tanto, menor evapo-transpiración, y, a su vez, más lluvias torrenciales, con nuevos peligros...En fin, una espiral de destrucción.
¿Qué decirte de tu deseo de tener muchas vacas? Más de lo mismo, pero no entraré en detalles ni te recomiendo que se lo digas a los millones de budistas ni de veganos y animalistas que hay en el planeta. Lo que sí te digo es que no me resulta creíble que  una sudanesa diga eso, de ninguna manera. 
Empiezas tu ataque diciendo que Greta Thunberg vive en Suecia...con esos supuestos quince años que dices tener ya se sabe que no se nace dónde se quiere...y que en todas partes cuecen habas, también sin entrar en detalles.
Insultas..., mala forma de ganar seguidores serios. ¡Me recuerdas a tantos famosetes, a tanto columnista -probablemente pagado-, a tanto escritor, a tanto experto en todo lo que salga, a tanto polemista y a tanto oportunista!
Te recomiendo leer, instruirte y dejar el camión de prejuicios que te rodean. Empieza a pensar, es solo una sugerencia, que esas injusticias de las que hablas se pueden solucionar, precisamente, con el esfuerzo colectivo y la conciencia que nos pide, entre otras muchas personas, Greta Thunberg.
Si no eres quién dices ser, como creo, me parece penoso que recurras a ese artificio literario de hacerte pasar por una chica de quince años de Sudán del Sur. Quizás hay sitio en la tienda número 1.587 para personas como tú. Nunca se sabe lo que nos depara el destino. O quizás sea yo el próximo inquilino. ¿quién lo sabe?

Por cierto, aunque ya está escrito en este blog, me llamo Francisco Zamora Soria, tengo 57 años, soy ecologista sin grupo, fotógrafo sin galería, maestro de escuela, daltónico político, C.A.R. y vivo en un pueblo llamado Piedrabuena, en la provincia de Ciudad Real, en el centro de España.


Un "Don Quijote por el planeta", en la manifestación por el clima de Madrid, del 6 de diciembre de 2019.

La última libélula de 2019, en diciembre de 2019.

Ayer, 16 de diciembre de 2019, a las 15:35 pude observar durante unos segundos una libélula en el interior del colegio público "Alcalde José Maestro" de Ciudad Real. Se encontraba posada sobre un murete que hay ya dentro del recinto, en la entrada de primero y segundo. No me dio tiempo a hacerle una fotografía pero pude apreciar que tenía una coloración amarillenta y que no era muy grande, de unos cinco centímetros. Me pareció que estaba muerta, ya que estaba muy pegada al suelo pero, al acercarme, levantó rápidamente el vuelo.
Desconozco el género y la especie y si es "normal" este tipo de citas, a estas alturas del año.
El colegio se encuentra en un barrio residencial a las afueras ya casi del casco urbano. En las cercanías no hay lagunas, estanques, arroyos o ríos pero sí abundantes piscinas. El río Guadiana se encuentra a unos cuatro o cinco kilómetros.

martes, 10 de diciembre de 2019

A propósito de la intervención del actor Javier Bardem en la manifestación por el clima del 6 de diciembre de 2019.

El viernes pasado, 6 de diciembre de 2019, tuvo lugar una gran manifestación en Madrid contra el Cambio Climático. En la misma participamos muchos miles de personas, de todo tipo de creencias, convicciones, países, provincias, pueblos, etnias, edades, profesiones, militancias...No ha quedado ni medianamente claro el número aproximado de participantes. Desde luego la cifra aportada por la Policía Municipal de Madrid es del todo inexacta. Habría que preguntar quién la dio y en que se basó. Tampoco parece apropiada la dicha por la organización. Lo cierto es que fue multitudinaria y despertó una gran expectación mediática.
Muchos nos preguntamos las razones por las que el actor Javier Bardem fue el encargado de leer una declaración o comunicado. Parece ser que fue por su colaboración con Greenpeace y sus viajes a escenarios como la Antártida, pero desconozco realmente las razones. Lo cierto es que por muchas razones no me pareció nada adecuada su elección. A pesar de eso debo reconocer que es de agradecer, en muchas ocasiones, la disposición de algunas personas famosas a participar en este tipo de actos. Es decir, bienvenido sea el compromiso y el trabajo de Javier Bardem.
Si se hubiera limitado el actor a leer su texto habría habido personas, como yo, que lo habríamos aplaudido, quizás con poco entusiasmo, pero aplaudido. Pero al insultar al presidente de Estadios Unidos, Donald Trump y al alcalde de Madrid, -menudo paralelismo, por cierto-perdió toda la legitimidad y credibilidad.
Dicho esto, que dije, por cierto, a quién me acompañaba en aquel momento,  es muy de agradecer que al día siguiente pidiera perdón. El daño, sin embargo, ya estaba hecho. Al día siguiente millones de personas se enteraron mejor de esa cuestión que de lo que verdaderamente importaba, y era que por primera vez en España la defensa del Medio Ambiente y del Clima había congregado a centenas de miles de personas. Y eso es lo triste, lo penoso y lo que no debería volver a pasar. En los comentarios contra Javier Bardem en Twitter se le echaba en cara su forma de vida, su "estilo" y el de su esposa, anunciando viajes en cruceros, por ejemplo.
Por curiosidad me conecté varias veces a las páginas de Ecologistas en Acción y de "Greenpeace", y, ni una palabra al respecto. Daba la sensación de que, como era fin de semana...
Desde luego alguien debería haber dado alguna explicación, haber mostrado su oposición a esa forma de proceder y haber reconocido la gran torpeza de Bardem pero, también, de los organizadores por no haber dejado atado y bien atado el mensaje. ¿No hay responsables? Nadie asume nada, sería la respuesta. Contar con un actor que, como Javier Bardem, tiene un perfil nada ecológico o ecologista, según se dice debería suponer un aprendizaje. Ya pasó en otras ocasiones, con otros proyectos empresariales, con cantantes famosos cuyas formas de vida tampoco se aproximaban lo más mínimo a lo que se predicaba.

¿Quién maneja a Greta Thunberg y quién al resto?

Con motivo de la llegada de Greta Thunberg a España para asistir a la Cumbre por el Clima, en su vigésimo quinta edición, los comentarios, en general negativos, sobre ella no han cesado en determinados medios y ambientes. Una de las críticas que se lanzan es que Greta Thunberg, joven de dieciséis años, está manejada o dirigida. A veces se habla de sus padres, otrtas de un supuesto conglomerado de poder relacionado con unas multinacionales o que detrás de ella hay una especie de gabinete impresionante de expertos en mercadotecnia y comunicación de masas, o algo así.
Curioso cuando no se aporta dato alguno y, cuando, sin pudor ni ningún tipo de recurso ocultatorio vemos los nombres de las empresas que financian la COP Madrid 25. Así, compro periódicos y veo páginas enteras de publicidad de dichas multinacionales pero, es más, leo páginas enteras de información en las que hay una cabecera en la que se anuncian esas empresas de las que hablo. Así la realidad, comprobable con comprar un periódico de un euro y medio, nos podemos preguntar ¿quién dirige a quién?¿quién compra a quién? ¿no es cierto aquel dicho de "quién regala bien vende si el que recibe lo entiende"?
De manera que no tengo claro que a una joven como Greta Thunberg se la pueda manejar como se está diciendo, tan fácilmente como parece resultar manejar a otras personas, entidades, empresas, grupos, partidos, y hasta gobiernos e instituciones. Por la publicidad nos conoceremos...

Sobre el curioso fenómeno de los "gretaescépticos"

Estos días he leído y escuchado a todo tipo de personas que la activista sueca de dieciséis años de edad dónde debería estar es en el instituto. Me sorprende porque nunca he oído decir lo mismo de niños y adolescentes con grandes dotes para la música, el baile, la interpretación o el deporte. Es sorprendente que no pensemos incluso en determinados programas de televisión y en grandes figuras de la música, del cine o del deporte. A
Así, cuando ha surgido una adolescente que ha destacado mundialmente en el escenario de la comunicación ambiental y que, además, tiene un trastorno del espectro autista, es cuando nos acordamos de la imperiosa necesidad de ir a la escuela o al instituto...Cuando surge una joven capaz de movilizar a medio mundo, de entusiasmar, concienciar y motivar a jóvenes y adultos por una causa tan noble como la defensa de la vida y del planeta, entonces, ...la criticamos.

domingo, 8 de diciembre de 2019

Greta Thunberg y el ala de la mariposa.

El viernes pasado, seis de diciembre de 2019, tuvo lugar la manifestación contra el cambio climático en Madrid. Se había anunciado la presencia de Greta Thunberg, lo que supuso que se creara una expectación impresionante en colectivos no demasiado dados a la admiración o fascinación hacia cabecillas, dirigentes o líderes.
La joven activista sueca tuvo que ser sacada de la manifestación, rodeada de un buen número de policías de paisano y de voluntarios ya que, se dijo, no se podía garantizar su seguridad. Hemos visto muy pocas imágenes al respecto pero sí que pude observar lo "pegajosa" que estuvo la prensa, en general, en el inicio de la manifestación. Se les llamó la atención varias veces y, al final, es decir, al principio de la manifestación, uno de los voluntarios tuvo que repetirles varias veces que llevaban veinte minutos grabando a las mismas personas muy de cerca y que debían retroceder para permitir que se iniciara el recorrido. Lo cierto es que Greta Thunberg fue llevada en un coche eléctrico hasta el escenario y allí, unas tres horas después, se dirigió a los presentes:, primero en español y luego en inglés:

-¡Hola Madrid!, ¿Cómo estáis? ¡Estoy muy contenta de estar aquí!¡Y gracias por venir!

Y empezó su breve discurso en inglés.
Al día siguiente compré siete periódicos españoles y leí algunos en otros idiomas. El trabajo de comparación bien merece un artículo largo, pero me conformaré con apuntar las grandes diferencias de opinión entre unos diarios y otros. Por un lado está el relato más o menos condensado de lo que fue la manifestación, y de lo acontecido a lo largo del día. Por otro, las opiniones de periodistas o escritores y, por último, los editoriales.
En general las crónicas me parecen demasiado breves y poco detalladas pero habría que matizar y entrar en materia. En cuanto a editoriales, hay bastante distancia ideológica entre unos y otros y se pone de manifiesto el "encuadramiento", por decirlo de alguna manera, de cada periódico. Y luego tenemos los artículos firmados, más cercanos al ataque que a la verdadera reflexión, en algunos casos. Destacaría que ninguno de los artículos de opinión que he leído han sido escritos por personas que estén ni medianamente preparadas en la materia, con lo que ya nos podemos imaginar el grado de objetividad o de profundidad que pueden aportar. Además, no disimulan sus tendencias y convicciones ante hechos puntuales concretos. Eso podría ser comprensible si no fuera porque entran en el insulto, en la descalificación, en la grosera burla y la ofensa incluso por cuestiones tales como la edad o el trastorno del espectro autista. Chirrían algunas afirmaciones incluso al confrontarlas con un mínimo decoro o simplemente con algunos artículos de la Constitución Española, cuyo cuarenta  y un  aniversario se celebraba en este día. Si tenemos en la memoria que hablamos de una niña de dieciséis años quizás sea más fácil de entender de lo que hablo.

Tenía pensado nombrar a estos ¿periodistas? ¿columnistas? ¿escritores? y reproducir algunas palabras suyas pero no me puedo detener y no les voy a dar más publicidad de la que ya tienen. Lo cierto es que después he visto más críticas (ataques sería más exacto) y, por supuesto, coinciden con otras escuchadas en la calle. Resumiendo mucho, argumentos pocos, por no decir ninguno. Una especie de "whataboutism" (o "pues anda que tuismo", traducción libre, muy libre...) pulula por doquier. Es como si esa señora o señor con la cabeza cubierta de culebras se reprodujera exponencialmente, es decir, la envidia. Seguro que hay críticos con razones, con datos, con trayectorias admirables...pero no he dado con ellos estos dos días.
De cualquier manera lo que siento y lo que pienso es que Greta Thunberg es, hoy por hoy, una especie de bendición, de regalo, de gran oportunidad, y no solo por el tema ambiental, que ya sería suficiente, sino también por todo lo que representa educativa y humanamente como persona con un síndrome que no terminamos de entender ni de saber manejar en la inmensa mayoría de los casos.

Por otra parte, durante años he oído decir a amigos y compañeros ecologistas que sentían que no había renovación generacional. Pues bien, estábamos equivocados, afortunadamente. Hay una generación con ganas de cambiar el mundo a mejor, que es lo verdaderamente importante.
Pero hay más, y es que, curiosamente, lo ocurrido con Greta Thunberg me recuerda al batido del ala de la mariposa...y ese sería el gran paso, el gran avance, la gran aportación de esta joven activista.

Y, por último y como argumento nada desdeñable, tampoco quiero dejar de recalcar que Greta es mujer y que, como tal, y en la línea de otras grandes mujeres de las que estos creadores de opinión parecen no acordarse, está abriendo un camino irrenunciable. Me estoy refiriendo nada más y nada menos que a Rachel Carson, a Lynn Margulis, a Wangari Maathai, a Petra Kelly, a Vandana Shiva, a Rigoberta Menchú...
Yo me quedo con lo esencial, en palabras del principito de Saint-Exupéry...

jueves, 5 de diciembre de 2019

La exposición de fotografía de Naturaleza "Mirar", de José Manuel Casado Molina, inaugurada.

Hoy, cinco de diciembre de 2019, jueves, ha quedado inaugurada la exposición fotográfica "Mirar" del fotógrafo de Naturaleza José Manuel Casado Molina, en el Bar-Galería "El Canguro Violeta" de Piedrabuena, Ciudad Real.
La exposición está integrada por 38 fotografías en color sobre fauna, flora y paisaje del entorno de Puertollano, Valle de Alcudia y Luciana, fundamentalmente. En ellas se puede ver un buen número de aves, mamíferos, algunos anfibios e invertebrados y algún reptil, junto con algunas plantas de pequeño porte y unos paisajes.
El fotógrafo nos ha ido comentando su forma de trabajar, en general, y las situaciones en las que ha ido haciendo estas impactantes fotografías, de fauna no troquelada y salvaje del entorno. En ellas hay muchas horas de búsqueda, de trabajo, de esperas, de preparación, pero también de azar, de oportunidad y, a veces, de suerte.
Nos comenta José Manuel Casado que el paisaje es lo más difícil de captar y que esta es "su forma de mirar". También nos explica que ahora está muy interesado en la fotografía nocturna y aporta una de una gineta y otra de una garduña.
José Manuel Casado Molina nació en Luciana en 1962 y trabaja en Puertollano. Nos dice: "...soy aficionado a la Fotografía, que junto a salir "al campo", son mis verdaderas pasiones, la una sin la otra no las concibo"...
Su equipo está formado por una cámara réflex Nikon 7200, trípode, objetivos varios, como un par de "teles", un gran angular, un objetivo macro, varios flashes, y demás.
Ante sus objetivos, en esta exposición, cruzaron, posaron o fueron "congelados" un elanio azul, una oropéndola macho, un trepador azul, un torcecuellos, un martinete, un corzo, un rayón, zorrillos, meloncillos, una salamanquesa, una salamandra, una ranita de san Antonio, varios odonatos...De estos, libélulas y caballitos, nos cuenta su extraordinaria Historia Natural, su presencia en el planeta desde hace millones de años, las dificultades para captarlos, la fascinación que le despiertan, su participación en un grupo de amantes de estos cazadores alados, entre otras características.
A la inauguración han acudido unas treinta personas que han disfrutado y aprendido con el buen hacer de este fotógrafo de Naturaleza que lleva años con su quehacer.
La exposición está desde hoy hoy al 31 de diciembre de 2019 en la calle Real. 33, de Piedrabuena, de las ocho de la noche en adelante todos los días y los fines de semana y fiesta, también de doce a cuatro.