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jueves, 21 de agosto de 2025

Ayer, 20 de agosto de 2025, fueron noticia los nenúfares de Ciudad Real, gracias al periodista Aníbal de la Beldad Caro, de la Agencia Efe.

 Ayer, 20 de agosto de 2025, fueron noticia los nenúfares de Ciudad Real gracias al periodista Aníbal de la Beldad Caro, de la Agencia Efe. Apareció, además de en la página de Efe, en los diarios virtuales Lanza, La Tribuna de Ciudad Real y ABC. También apareció en el informativo de a medio día de Castilla-La Mancha Media. Hoy ha sido la contraportada del diario en papel La Tribuna de Ciudad Real. Muchas gracias, Aníbal, por dar a conocer estas noticias.

-Página de la Agencia Efe.

-Lanza.

-La Tribuna de Ciudad Real.

-Castilla-Mancha Media.

-ABC.








miércoles, 18 de diciembre de 2024

La Chorrera de Horcajo, objeto de una exposición fotográfica en el Instituto de Secundaria de Horcajo de los Montes.

 Mañana, 19 de diciembre de 2024, jueves, tendrá lugar una exposición fotográfica sobre la Chorrera de Horcajo de los Montes, Ciudad Real. Organizada por el Instituto de Educación Secundaria "Montes de Cabañeros" se mostrarán un buen número de fotografías que abordan las cuestiones geológicas, geomorfológicas y de flora y vegetación de este precioso e interesantísimo paraje. Las fotografías son del fotógrafo de Naturaleza horcajeño  Francisco Bermejo, que también es el comisario de la muestra.

 Como se sabe la Chorrera de Horcajo es un Espacio Natural Protegido. En la inauguración se impartirá también una ponencia sobre este rincón de Horcajo de los Montes. También colabora el ayuntamiento del municipio.








jueves, 25 de abril de 2024

Cientos de hectáreas de viborera (Echium vulgare) en flor en algunos municipios del noroeste de Ciudad Real .

 Durante lo que llevamos de abril de 2024 estoy observando la extraordinaria proliferación de viboreras (Echium vulgare) en algunos municipios del cuadrante noroccidental de la provincia de Ciudad Real. En los treinta y pico años que llevo por estas tierras y por estas sierras nunca había visto este fenómeno de contemplar cientos de hectáreas de un color violeta que se aprecia a varios kilómetros de distancia. Me parece que las abundantes lluvias pasadas han debido ser el factor clave aunque me surgen algunas dudas que no acierto a responder.

Lo cierto es que es todo un espectáculo que, además, conlleva el fenómeno también llamativo del gran número de ejemplares con fasciación y, en menor medida, el de casos de albinismo.

El municipio en el que más recorridos he hecho es Piedrabuena, seguido del de Picón. Como se ve en la siguiente fotografía lo de "cientos de hectáreas" no es, de ninguna manera, una exageración. 








domingo, 3 de septiembre de 2023

Los nenúfares de la provincia de Ciudad Real, veinticinco años después del "Proyecto Nenúfar", septiembre de 2023.

 El año 1998 pusimos en marcha una iniciativa a la que llamamos "Proyecto Nenúfar" desde el Grupo Ecologista Cantueso de Piedrabuena, Ciudad Real, en colaboración con el Centro de Profesores y recursos "Pintor Ortega" de Alcoba de los Montes y la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono, ARBA, de ámbito nacional. Seguíamos, de alguna manera, las propuestas del etnobotánico Dr. Emilio Blanco Laguna que, el año anterior, había puesto de manifiesto los peligros que acuciaban a estas plantas y las carencias que presentaba la legislación ambiental, en general, y el borrador del decreto de Especies amenazadas de Castilla-La Mancha, en particular. Sus palabras fueron noticia en la prensa provincial gracias a Aníbal de la Beldad Caro que publicó un artículo en el diario Lanza el día 19 de mayo de 1997.

Se trataba, por un lado, de hacer un estudio de las poblaciones de nenúfares blancos y amarillos que había en la provincia de Ciudad Real, comparando los datos con las citas de fechas anteriores. Además, se pedía la protección de determinados espacios en los que estas plantas acuáticas, junto con otras muchas, eran abundantes. 

También tenía el proyecto una dimensión educativa, tanto formal como no formal. Aparecieron varias noticias en la prensa, en la radio y en la televisión. Colaboraron algunas personas, incluyendo agentes medioambientales y personal de la administración. 

Las citas de nenúfares que conseguimos se facilitaron a la Delegación Provincial de Medio Ambiente (no recuerdo la denominación oficial en aquel momento). Resultaba evidente que en determinados ríos y humedales los nenúfares habían desaparecido desde hacía varias décadas. El ejemplo más flagrante era el de los Ojos del Guadiana y el río Guadiana hasta Luciana, aproximadamente. El río Bullaque presentaba unas poblaciones muy extensas pero los habitantes de la cuenca que tenían un conocimiento anterior confirmaban que en algunos lugares, como en la Tabla de la Yedra, en Piedrabuena, y en otros parajes cercanos, había menos nenúfares blancos que en tiempos recientes.

Los coordinadores de aquel proyecto éramos un botánico y dos maestros, a saber: el doctor Emilio Blanco Laguna y José María Acevedo y el que estas líneas escribe, Francisco Zamora Soria. Contábamos con los miembros del Grupo Cantueso y la colaboración de amigos y conocidos y con otro botánico, el doctor Francisco José Sarrión Torres

Hicimos, por ejemplo, algunas mediciones de la que probablemente era la mayor colonia de Ciudad Real, la de las Casas del Río, que arrojó una extensión sorprendente para nosotros, con 14.500 metros cuadrados aproximadamente. También iniciamos mediciones del número de nenúfares por metro cuadrado pero los resultados no fueron concluyentes.

En unos años la legislación ambiental se fue ampliando y el río Bullaque fue declarado LIC, por ejemplo y los nenúfares se incluyeron en los catálogos correspondientes de flora protegida. 

Pero, pasados veinticinco años desde aquel "Proyecto Nenúfar", hoy, en septiembre de 2023, cabe preguntarnos en qué situación se encuentran estas plantas y estos ríos en la provincia de Ciudad Real.

Contamos con un trabajo académico de 2014 de los doctores Rafael Ubaldo Gosálvez Rey y Tomás Flores Polanco que, utilizando las fotografías aéreas desde 1956 hasta nuestros días, estudiaron la evolución de las colonias de nenúfares. 

Además, una asociación conquense, Gemosclera, Asociación para la difusión del conocimiento de los humedales y su conservación, colabora con la JCCM en la protección del nenúfar blanco en Castilla-La Mancha desde el año 2016. En 2021 retomaron sus acciones para la recuperación de esta planta. También en los últimos años se ha formado una Asociación llamada "Bullaque Vivo" en los pueblos de la cuenca de dicho río.

Es de suponer que la administración regional y otras personas a título profesional, grupal o institucional han venido estudiando y trabajando este preocupante tema. Lo cierto es que aquellas poblaciones de nenúfares de mediados del siglo XX hacia atrás no se han vuelto a recuperar y otras más recientes, ya incluso en el siglo XXI, están en franco retroceso o ya han desaparecido. ¿Qué causas han provocado esta situación? En algunos casos, como en los Ojos del Guadiana, es evidente, la sobrexplotación del acuífero pero ¿y en el río Bullaque en el término de Piedrabuena? Contrasta fuertemente la escasísima presencia de nenúfares blancos en Piedrabuena frente a las colonias del municipio de Porzuna, contiguo y aguas arriba del anterior.

También me sorprende que se siga ignorando la presencia de otras colonias en otros ríos provinciales aunque entiendo que puede deberse a desconocimiento. No es este el momento de aportar más datos al respecto. 

Desde luego los nenúfares son quizás las plantas acuáticas más vistosas y llamativas que tenemos en esta provincia del centro peninsular. Su proceso de deterioro debería hacernos reflexionar, estudiar y actuar. La situación actual y el trato que estamos dando a nuestros ríos y humedales no parece ser el adecuado y a la vista está, a pesar de los loables avances que estamos viviendo en los últimos decenios. Sin embargo es muy probable que los mismos nos oculten la realidad, no siempre complaciente.



Vista parcial de la gran colonia de nenúfares blancos (Nymphaea alba) en el río Bullaque, en Las Casas del Río, Porzuna, Ciudad Real, España. La fotografía es del día 29 de agosto de 2023.







sábado, 23 de enero de 2021

El Morro Marruecos, un volcán poco conocido de Piedrabuena, Ciudad Real.

 El término municipal de Piedrabuena es uno de los más extensos de la provincia de Ciudad Real. En sus 56.000 hectáreas (560 km2) podemos encontrar tanto relieves montañosos -de edad muy antigua, del Paleozoico, con materiales predominantemente cuarcíticos- como otros mucho más recientes, de tipo volcánico. Los volcanes, en estas tierras, forman parte de lo que antiguamente se conocía como la Región Volcánica Central, mientras que hoy nos referimos a ese territorio, extenso y diverso, como Campo de Calatrava, aun cuando en varios casos se encuentren ya dentro de comarcas históricas, geográficas o naturales diferentes, como es el caso.

En Piedrabuena el aparato volcánico más conocido y estudiado es "La Arzollosa", que se encuentra protegido con la figura de Monumento Natural. También es fácilmente reconocible y visitable el maar o cráter de explosión del Lucianego. Sin embargo, son varios los edificios, materiales, formas y fenómenos que allí se encuentran y que tienen un gran interés geomorfológico, biogeográfico, y paisajístico.

En esta ocasión nos centraremos en el Morro Marruecos, edificio volcánico situado entre sierras cuarcíticas de la orogenia Varisca (antes nombrada como Hercínica), en la finca de montes públicos "El Rosario", a unos veintipocos kilómetros del casco urbano, en dirección Oeste, por la carretera de Navalpino. Desde la carretera hay unos tres kilómetros, en línea recta, hasta el volcán.

Este volcán está adosado a una de las sierras adyacentes, con una altitud de 800 metros snm. (El Morro de la Arzollosa tiene 773 msnm). Si accedemos por el collado, apenas si es perceptible. La sierrecilla a la que está unido, al Norte, sólo alcanza unos 65 metros más de altitud. Por la cara Sur el desnivel es mayor, algo más de 100 metros. Por allí discurre el arroyo de Valdelamadera (que bien merece ser conocido, por cierto). 

Los materiales sobre los que se encuentran son cuarcitas del Arenig en las partes altas y areniscas del Arenig-Llanvirn (3), materiales estos muy antiguos, del Ordovícico

El Morro Marruecos tiene una extensión de 34 hectáreas (2). Se trató de una erupción efusiva con una edad del Pleistoceno Inferior o medio. De manera que estamos hablando de un período comprendido entre los dos millones y medio de años y los ciento veinte mil años antes de Cristo.

En la cima de este cerro encontramos abundantes materiales líticos que nos sugieren el posible origen del nombre. Así, ese aspecto de berrocal podría estar detrás de este topónimo, aunque no pasa de ser una simple conjetura. Debemos aclarar que un "berrocal", también llamado "caos de bolas" es un tipo de relieve granítico, que nada tiene que ver con el que estamos hablando. Sin embargo, se aplicaba este nombre a "El peñasco que en forma de berrúga sobresale en los montes..." (sic)(1), como es el caso. Los materiales predominantes son nefelinitas olivínicas, según el mapa geológico de la serie Magna, escala 1:50.000.

Para la doctora Elena González Cárdenas se trataría de "...pequeños volcanes caracterizados por el escaso volumen de magma emitido y en consecuencia por dar lugar a edificios volcánicos de reducidas dimensiones. Se alinean en fracturas de dirección SW/NE.."(2) ya que al sur del Morro Marruecos se encuentran varios volcanes más. Aparece como "Berrueco" en el trabajo antes citado.

En el mapa topográfico nacional escala 1:50.000 del Servicio Geográfico del Ejército, hoja 17-30 (758) "Las Casas del Río" de 1994 aparece cartografiado como "Morro Marruecos". Aunque he preguntado a varias personas de avanzada edad desde hace muchos años nadie me ha sabido dar una explicación del topónimo. Además, tengo la sensación de que el enclave es más conocido en el vecino municipio de Arroba de los Montes. Tiene, a mi juicio, cierta explicación. Está más cerca y sus habitantes han tenido una tradición más silvo-forestal que los piedrabueneros.

Contamos con una información muy valiosa y abundante en cuanto a climatología de este territorio ya que allí se encontraba un observatorio meteorológico, El Rosario, que durante decenas de años recogió los datos. Resumiendo, podemos decir, siguiendo al doctor José Luis García Rayego (3) que en esta finca la temperatura media es de 15,35 grados y la precipitación llega a los 651 litros por metro cuadrado. Así, vemos como la pluviometría es considerablemente superior a la media del municipio, dadas, por un lado, su situación más al oeste, su carácter montañoso y quizás, también, boscoso (aunque sea un tema complejo y sujeto a discusión).

El volcán está cubierto parcial, e irregularmente. por vegetación de porte arbustivo, arborescente y, en menor medida, arbóreo. 

Son especialmente interesantes los acebuches ("Olea europaea" var. sylvestris) que allí se encuentran. Tienen una parte inferior muy ramoneada por los abundantes venaos ("Cervus elaphus"), con las hojas casi redondeadas y pequeñas, que poco recuerdan a las del olivo. Sin embargo, si levantamos la vista, observamos ya las formas lanceoladas y hasta las aceitunas, con mucha más ramoniza, y con aspecto de olivo. Además, en ese primer metro y medio del suelo, enmarañado y tupido de ramas y brazos, vemos una cantidad de líquenes que nos recuerdan a las cercanas encinas. Muy cerca están los pinares de repoblación pero también alcornoques y otras quercíneas. Abunda el tomillo (Thymus mastichina), con las preciosas peonías (Paeonia broteri). Recomiendo la lectura sobre la flora protegida de Piedrabuena y, en particular, el texto dedicado a los acebuchares, de Francisco José Sarrión Torres, Ramiro García Río y Francisco Cabrera Gañán, en la página 607 (4).

De gran belleza en esta época del año -invierno- son esas rocas negras, de formas subesféricas e irregulares, recubiertas de musgos, dando un aspecto alfombrado.

El acceso a la finca El Rosario está restringido. A escasos quinientos metros se encuentra la Vía Pecuaria denominada "Cordel de Navalrincón".

El Rosario es un Monte de Utilidad Pública, el número 49, gestionado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Tiene una extensión de 2.010 hectáreas. Cuenta con pinares de repoblación y se explota cinegéticamente.



Cima del Morro Marruecos, edificio volcánico de Piedrabuena, Ciudad Real.
Detalle de las rocas volcánicas tapizadas de musgos, con ese aspecto alfombrado del invierno. Fotografía de enero de 2021.

Detalle de las ramas inferiores de un acebuche, con hojas pequeñas y casi redondeadas. Las ramas se encuentran cubiertas de líquenes.


Detalle de una de las rocas volcánicas, en septiembre de 2015.


(1) REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA (1796) (Edición facsímil,1990) "Diccionario de voces españolas geográficas". Aguilar S.A. de Ediciones. Madrid. 93 págs.

(2) GONZÁLEZ CÁRDENAS, Elena (2003) "Geomorfología de los edificios volcánicos del borde occidental del Campo de Calatrava: la cubeta de Piedrabuena". (Págs 405-421). En ALÍA MIRANDA, Francisco (Coord.) "Entre la Cruz y Miraflores: Piedrabuena, espacio histórico y cultural". Ayuntamiento de Piedrabuena, Piedrabuena. 420 págs. 

(3) GARCÍA RAYEGO, José Luis (2003) "Clima y paisaje vegetal en Piedrabuena", (Págs 385-404). En ALÍA MIRANDA, Francisco (Coord.) "Entre la Cruz y Miraflores: Piedrabuena, espacio histórico y cultural". Ayuntamiento de Piedrabuena, Piedrabuena. 420 págs. 

(4) SARRIÓN TORRES, Francisco José; GARCÍA RÍO, Ramiro y CABRERA GAÑÁN, Francisco (2006) "Flora protegida y hábitat de protección especial de Piedrabuena". (Págs. 595-618) En: ALÍA MIRANDA, Francisco y SÁNCHEZ FERNÁNDEZ, Pilar (Coords.) "Piedrabuena y su entorno: Arte, antropología, historia y espacios naturales". Ayuntamiento de Piedrabuena. Piedrabuena, 761 págs.