Breve biografía de don Leandro Niño y
Fernández-Izquierdo.
Francisco Zamora Soria, septiembre 2026.
Maestro, Cruz de la Real Orden de Isabel la Católica y autor
de un libro.
Villarrubia de los Ojos, 1857-Guadalmez, 1930.
El matrimonio formado por Javiera
Fernández-Izquierdo y Lorenzo Niño tuvo seis hijos. Don Leandro Niño y
Fernández-Izquierdo era el quinto. Su familia estaba bien situada
socio-económicamente, a juzgar por algunos documentos familiares. Poseían, por
ejemplo, varias propiedades rústicas y urbanas en Villarrubia de los Ojos.
Uno de sus hermanos, don Florentino, era
presbítero y fue durante años el párroco de su pueblo natal. Otro hermano suyo
lo encontramos como cesante y con domicilio en Madrid. Su hermana doña Josefa
fue maestra en Guadalmez y en Arenas de san Juan. El hermano menor, don Juan
José, vivía en Miguelturra, era el secretario del ayuntamiento. La otra
hermana, Doña María, era soltera y residía en Villarrubia de los Ojos.
En 1875 ya era “maestro de
escuela”, o de Primera Enseñanza en Guadalmez, aldea, en aquellos años,
dependiente de Chillón, y hoy, villa. Allí desarrolló su carrera profesional,
hasta su jubilación. Si el dato es correcto el maestro don Leandro tenía 18
años cuando empezó a trabajar en su escuela. No era algo que se saliera ni de lo normal ni de la legalidad pero sí indica su aplicación o precocidad en
sus estudios.
Por aquellas fechas -1877-
Villarrubia de los Ojos tenía unos 5.400 habitantes. Guadalmez,
llamado entonces “Los Palacios de Guadalmez” rondaba los 500.
Por los datos que conocemos,
gracias a Carlos Mora Mesa, cronista oficial de Guadalmez, Leandro Niño debía
ser una persona inquieta intelectual y profesionalmente. En 1882 participó en
un Congreso Pedagógico en Madrid. Presentó una ponencia abordando el complejo y
preocupante tema del analfabetismo. Su propuesta hoy nos puede sorprender pues
proponía que se legislara de una forma muy contundente frente a los jóvenes
analfabetos. Si no aprovechaban la formación específica que se les debía
ofrecer, se les enviaría, sin sorteo, a cumplir el servicio militar.
Desconocemos la repercusión que pudo tener su aportación, tanto entre los
presentes al evento académico como en la prensa y la clase política del
momento.
Diez años después de aquella
participación en Madrid, en 1892, asistió al Congreso Pedagógico
Hispano-Portugués-Americano. Era una de las actividades que se organizaron por
el cuatrocientos aniversario del descubrimiento de América. En esta ocasión participaron políticos,
escritores, representantes de las instituciones, empresas e iniciativas
educativas de las más importantes de aquellas fechas, así como algunos de los
pedagogos e intelectuales más prestigiosos del momento. Destacaban algunos
miembros de la ILE, Institución Libre de Enseñanza, o algunas escritoras famosas
como Emilia Pardo Bazán o Concepción Arenal. Igualmente reseñable fue la
presencia de un gran número de maestros y, sobre todo, maestras, puesto que el
tema de la Educación de la Mujer iba a ser tratado.
Quizás por esta implicación y por
su destacado papel en el llamado Magisterio provincial en 1895 obtuvo la Cruz
de la Real Orden de Isabel la Católica, impuesta por la reina regente, María
Cristina.
Además de esta encomiable actividad
de formación también nos aporta información sobre sus inquietudes y trabajos la
publicación de un libro, en 1897, con un evidente objetivo didáctico, sobre los
pueblos de la provincia de Ciudad Real. Su título es “Tratado geográfico,
estadístico y descriptivo de la provincia de Ciudad Real”. Lo dedicaba a su
hermano, el párroco de su pueblo natal, don Florentino Niño
Fernández-Izquierdo.
El libro se volvió a editar, en
1905, con algunas páginas más, en la imprenta de Sucesores de M. Ruiz-Morote,
de Ciudad Real.
Participaba don Leandro en la
prensa profesional con artículos firmados sobre temas de actualidad que
afectaban directamente al profesorado. Eran reivindicaciones sobre cuestiones
concretas de las condiciones laborales y los bajos sueldos que percibían. Un
ejemplo fue su escrito titulado “Cambio de postura” en la Gaceta de Instrucción
Pública el 15 de junio de 1900. Por aquellas fechas todavía no se había
producido la importante modificación legal, a iniciativa del Conde de
Romanones, que traspasaba las competencias educativas en materia de la
Educación Elemental, de los ayuntamientos al Estado. De cualquier manera
Leandro Niño siguió publicando en diferentes periódicos sobre reivindicaciones
laborales después de la entrada en vigor del Real Decreto de 21 de julio de
1900.
En un plano personal podemos
añadir que se casó con Doña Milagros Mayón Rojas y que no tuvieron
descendencia.
Al menos en algunas ocasiones
visitaba su pueblo natal. Varias veces lo hizo por cuestiones administrativas
de los bienes familiares y de su herencia.
En Villarrubia de los Ojos ambos
apellidos desaparecieron.
Don Leandro Niño
Fernández-Izquierdo murió en Guadalmez en 1930. Existe en su pueblo de
residencia una Asociación Cultural que lleva su nombre.
Bibliografía y fuentes:
MORA MESA, Carlos (2011)
“Guadalmez, de manantial a río. Un paseo por su Historia”. Ediciones Parnaso. 310
págs. ISBN: 9788496662957.
DE GABRIEL, Narciso (2018)
“Emilia Pardo Bazán, las mujeres y la Educación. El Congreso Pedagógico (1892)
y la Cátedra de Literatura (1916)”. En: Historia y Memoria de la Educación., 8.
485-525 págs. Sociedad Española de Historia de la Educación.
NEGRÍN FAJARDO, Olegario (1992) “Las
tesis educativas renovadoras de Juan F. Ferraz en el Congreso Pedagógico
hispano-portugués-americano de 1892”. Ediciones del Cabildo Insular Canario.
Gran Canaria.
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