domingo, 9 de agosto de 2026

Sobre "Yedra", la exposición fotográfica de Francisco Bermejo, en el Canguro Violeta de Piedrabuena, Ciudad Real, España.

 El pasado 7 de agosto de 2026, viernes, quedó inaugurada la exposición fotográfica titulada "Yedra" del fotógrafo Francisco Bermejo, de Horcajo de los Montes.

En el Bar-galería El Canguro Violeta de Piedrabuena podemos ver la selección de veintiuna fotografías en blanco y negro de un trabajo mucho más amplio que viene haciendo Bermejo desde hace varios años en este espacio tan emblemático y turístico de la Tabla de la Yedra. Esta es una de las muchas tablas, es decir, tramos del río Bullaque, con aguas profundas que se mantienen prácticamente todos los años. El río Bullaque es un afluente del Guadiana. 

La Tabla de la Yedra es quizás la más famosa, la más conocida, la más visitada y me atrevo a decir la más polémica y alterada de las que se encuentran en este hermoso y amenazado río. Tan es así que hace ya más de veinticinco años varios ecologistas decidimos, entre otras muchas acciones, sobrescribir sobre el cartel oficial de la Tabla de la Yedra que lo calificaba de "Zona turística" la palabra "natural" quedando así :"Zona natural". El cartel sigue allí, acusando el paso del tiempo y la ausencia de mantenimiento. No es poco que la institución correspondiente no lo retirara, lo que muchas veces nos ha hecho pensar y elucubrar.

En esta muestra vemos rincones, detalles, escenarios que podrían pasar desapercibidos si no fuera por el quehacer fotográfico y estético de Francisco Bermejo. Él nos habla de una forma de mirar o de hacer inspirada en el Pictorialismo. 

El mero hecho de elegir esos detalles, ese modo de blanco y negro sin edición, tal cual, de la cámara al papel, sin edición, ya es toda una declaración de intenciones. 

El fotógrafo ha huído, o evitado, recurrir a la espectacularidad de este escenario natural. No es tanto que no busque la belleza sino que nos traza un camino diferente, jalonado por pequeños detalles, por materiales, por reflejos, por capturas de las ondas del agua o los restos de la vegetación, ya sin vida vegetativa, pero como parte inseparable de ese todo que sigue generando vida. 

Hay algo también de abstracción, de distanciamiento de lo puramente descriptivo y referencial, de interpretación personal. Yedra es un mosaico, más negro que blanco, más cercano a la noche que al día, que se fija en las sámaras caídas y flotantes y en un reflejo efímero en el agua.  

Yedra es también una llamada de atención ante los nuevos proyectos de macrogranjas porcinas que amenazan tanto al río como a las personas que lo habitan, lo frecuentan, lo disfrutan y lo viven.

Es una verdadera suerte poder disfrutar de esta visión tan personal de Francisco Bermejo, que no sería posible sin la impresionante trayectoria del galerista, Mariano Rivero Moreno, que con su Canguro Violeta, nos aporta este espacio y estas oportunidades de encuentro y convivencia.








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