lunes, 6 de marzo de 2023

Recordando a Mariquita Soria Molina, daimieleña de ascendencia villarrubiera.

 A finales de octubre del pasado año 2022, con motivo de la cercanía del día de Todos los Santos, me acerqué al cementerio de Daimiel para llevar unas flores -y unas oraciones- a mi tía y madrina Emilia Fernández-Bermejo Villegas. Cuál fue mi sorpresa cuando descubrí, en una lápida muy cercana, la fotografía y la inscripción de otro familiar mío, de cuyo fallecimiento no tenía conocimiento. Se trataba de  María de los Ángeles Soria Molina a la que todos conocíamos y llamábamos Mariquita. 

Mariquita Soria Molina (1928-2020) era natural de Daimiel pero su padre había nacido en Villarrubia de los Ojos. Era prima de mi abuelo, Manuel Soria Megía y con ella mantuvimos relación hasta antes de la pandemia. Entiendo, por las fechas, que fue una de tantas víctimas de la COVID-19 pero, también, de esas decisiones que se tomaron en cuanto a las residencias de mayores. 

Voy a lo importante, ya que para mí era una mujer cuya vida merecería la pena ser contada con mayor detalle. Era hija de un labrador y un ama de casa y no tengo mucha más información. Fue la típica soltera que estuvo trabajando desde pequeña.  Primero en el campo y en cuantas labores se le presentaban y, llegado un momento, como costurera. Me contó que un día, creo que en la vendimia o en la aceituna, les cayó una tormenta de esas fuertes, de granizo, y lo pasó tan mal que se propuso no volver a trabajar nunca más en el campo. Toda su vida estuvo trabajando, por ejemplo, limpiando unas oficinas bancarias y, además, cosiendo en su casa y en otras casas a las que iba incluso por temporadas, echando también una mano en lo que se terciara. Y en ocasiones acompañaba y trabajaba en la casa de otras mujeres de Daimiel.

A su bondad, buen hacer y laboriosidad se unía un sentido del humor que me recordaba mucho al de mis tías, tíos y madre. Vivía en la calle Barranco de Santa María, muy cerca de Santa María, en una casa de vecinos que me encantaba visitar y de la que tengo fotos y diapositivas (aunque no están localizadas). Se accedía por una puerta grande, con portal, a un patio, y se cogía una de las escaleras. Además, contaba con una parte de la cueva y de otro patio o corral interior.

A mi casa, es decir, a la casa de mi madre en esos momentos, en Villarrubia de los Ojos, vino en varias ocasiones, a coser y a acompañar a mi madre y mis tías. Después empezamos a visitarla, incluyendo la última vez, ya a la residendia. Una vez, antes de que muriera mi madre fuimos a verla y nos llevó al cementerio, porque mi madre quería ver dónde estaban enterrados los hermanos y hermanas de su padre, con los que la relación fue muy escasa. Hubo también, gracias a Mariquita, algunos encuentros y visitas a esos familiares con los que mi madre quería seguir teniendo contacto. Otro día fuímos a visitarla y a ver a la Virgen de las Cruces. También fuímos a verla con mi tía Isa (en realidad es mi prima segunda pero por la diferencia de edad la trato como "tía")  a la residencia. 

En su comedor había una fotografía enorme de su padre, de joven, con una yunta de mulas. Tenía el traje de labor de los gañanes villarrubieros, con el pañuelo cubriéndole la cabeza, muy frecuente en aquellos años. Como a mí me gustaban tanto las "cosas antiguas" (es decir, conocer nuestra Historia también contada por nuestros mayores) y la Fotografía me dijo en varias ocasiones que esa fotografía sería para mí, puesto que su padre era natural de Villarrubia de los Ojos y yo mostraba tanto interés en ella. Al cabo de unos años noté que algo había cambiado al respecto y supuse que algún familiar habría mostrado su deseo de quedarse con ella. Lo ciero es que era todo un documento etnográfico pero también familiar y, para mí, una preciosidad.

Ahora, hoy, seis de marzo de 2023, al encontrarme estas fotos en mi ordenador, he recordado a esta buena persona que fue Mariquita Soria Molina y he querido compartir mis recuerdos, mi cariño, aprecio y gratitud por ella. ¡Descansa en paz, Mariquita! Ya, cuando voy a ver a la tía también te veo a tí.


En Villarrubia de los Ojos, en los años ochenta del siglo XX.

Con mi madre, el 21 de agosto de 2007, visitando a la Virgen de las Cruces de Daimiel, en Santa María.


En su casa, en Daimiel, el 7 de marzo de 2011.

No hay comentarios:

Publicar un comentario