sábado, 8 de agosto de 2020

Escenas entomológicas, 4: ¿Conflicto entre tábanos?

 Ayer, viernes, 7 de agosto de 2020 estuve observando un curioso espectáculo entomológico. El día antes localicé otro lugar en el que había tábanos tuneladores (la denominación es mía y, con seguridad, errónea o imprecisa). Así, en lo que va de verano he visto esta actividad en tres lugares diferentes, dos en Villarrubia de los Ojos y una tercera en Ciudad Real.

Ya escribí una entrada sobre este peculiar fenómeno, que por cierto, había observado en el arenero del Colegio Público "Luis Vives" de Piedrabuena con unas avispas. 


Pero hablemos someramente sobre estos insectos. Lo primero que podemos decir es que tienen un aspecto muy parecido al de moscas y moscardones pero con un cuerpo más alargado. Además, las hembras de algunas especies son hematófagas. A mí me han picado muchísimas veces y resulta doloroso el picotazo, que solía conllevar, además, el manotazo reflejo, para intentar matar al atacante.

En España hay 97 especies de tábanos, de manera que no es fácil conocerlos y distinguirlos si no se es un avezado entomólogo, y no es el caso.

Lo cierto es que ayer me acerqué para fotografiar con detalle a los dípteros, que se encontraban al borde de un nudo de carreteras, en la cuneta. Pero de pronto me dí cuenta de que había dos especies diferentes, si no me he equivocado. Así, una era la que he estado viendo durante el mes de julio, de un tamaño de unos dos centímetros, o un poco menos, coloración críptica y abdomen rallado de blanco. Estos tábanos en esta época del año están haciendo pequeños túneles o agujeros en el suelo. Entran y salen sin cesar y acondicionan la entrada retirando la arena, tierra o piedrecillas que hay. Entiendo que están preparando el lugar en el que depositarán los huevos, pero no tengo información exacta al respecto.

Lo que me sorprendió ayer es que había otros tábanos revoloteando y que parecían estar en conflicto con los descritos anteriormente. Sus vuelos eran rápidos y cortos. Se tiraban contra los grandes y se posaban muy deprisa, a escasos centímetros. Pude ver que se introducían en agujeros más pequeños y sin esa entrada tan horizontal y con su camino hecho a propósito. Además, sus ojos eran de un color verdoso claro, muy distinto al de sus adversarios.

Ya por la tarde localicé un ejemplar que, a simple vista, me parecía mayor que los ya observados, y alejado unos quince metros de la colonia que había visto y fotografiado por la mañana.


Ejemplar de Fuentes de Macho, Villarrubia de los Ojos.

Ejemplar de Las Pozas de los Alpargateros, de Villarrubia de los Ojos.


Ejemplar en discordia de Ciudad Real.



No hay comentarios:

Publicar un comentario