domingo, 4 de enero de 2026

Mal empezamos 2026: Si vas a Málaga...no vayas al "Hotel Vas Málaga".

Me gusta más la botella medio llena, o , empezando el año, totalmente llena, y, ante la adversidad, incluso me centro en el "bueno, podría ser peor", en el " más se perdió en Cuba", en el "a mal tiempo, buena cara" ... y no sigo para no dar sentido al refrán " niño refranero, niño puñetero".
Pero a veces la realidad te da una bofetada y hay que admitir que no siempre se puede mantener ni el optimismo ni ese espíritu positivo.
Imaginemos que tienes a un familiar hospitalizado desde hace, por ejemplo, más de nueve meses. Se encuentra en una ciudad distante cuatrocientos kilómetros de tu domicilio. Se aproxima la Navidad y piensas que debes hacer un esfuerzo y pasar una de las noches más importantes del año con ella. Te decides por la Nochevieja. Sacas tus billetes de tren de ida y vuelta y reservas una habitación de hotel para dos noches y dos personas. No es un hotel cualquiera sino el único que se encuentra justo enfrente del hospital. Cruzas la calle Carlos de Haya y ya estás allí. Te has alojado allí alguna vez. Parece ideal para esas dos noches tan señalalas en las que piensas, todo se puede complicar y no sabes si habrá transporte público o taxis.
Pero llegas un poco apurado de tiempo al hospital ya que, en la estación no sólo no hay taxis sino que además hay una buena cola de gente esperando. Tras un rato que se te hace interminable, preguntar, mirar a un lado y a otro y al reloj...te vas al metro. Llegas a la estación más cercana, Carranque, de la línea 1. Tienes que andar un poco. Temes que el hospital, a esas horas ya de esa noche tan especial, pueda estar cerrado. Además, valoras como prioritario acompañar a tu hermana en lugar de pensar en tí y en la comodidad de dejar tu ligero equipaje en tu habitación de hotel.
Ya en el hospital, tras darle alguna que otra vuelta, decides no irte y permanecer toda la noche en la habitación del hospital. 
De madrugada no encuentras el momento de irte, como pensabas:  el termómetro, la posible visita del médico, el quehacer diario de la enfermera, de las auxiliares...Y, sin darte cuenta ya son las ocho de la noche de un año nuevo que te empeñas en desear lleno de Paz y Esperanza.
Por fin decides ir a descansar. Pronto llegará mi hermano, relevo y apoyo fundamental.

Pero, sorpresa, en el hotel  Vas Málaga te informan de la situación. No puedes acceder a la habitación que reservaste hace más de una semana y que confirmaste hace un par de días. En realidad esos dos días de habitación te los han cobrado por la mañana. 
Pero, te dicen, según la política de este hotel, no puedes acceder, salvo que vuelvas a pagar. Al no haber ido el primer día has perdido ese "derecho". Discutes un poco sin levantar la voz, sin faltar al respeto y rellenas un impreso de reclamación.
Ya de regreso veo que me llega una encuesta de satisfacción y leo, más sorprendido aún, que sí rellené el cuestionario que me enviaron el día anterior. Cuando se supone que yo ya no tenía derecho a hospedarme allí me cobraron no un día sino dos. La persona que me atendió, o que me desatendió, repetía que era "la política del hotel". Yo le dije que "política" es otra cosa. Así que mi consejo es que, si se viaja a Málaga, no se vaya al hotel Vas Málaga. Y, si fuera cierto que esta forma de proceder fuera legal, habrá que luchar pacíficamente para que deje de serlo...
Por supuesto yo no estaba dispuesto a volver a pagar por la habitación que ya tenía pagada. Me volví al hospital, humillado y estafado, a pasar la noche compartiendo sillón, sofá y habitación con mis queridos hermanos.





No hay comentarios:

Publicar un comentario