domingo, 19 de abril de 2020

La casa de papel, una serie indecente, sin más.

Lo de ver series para mí, es nuevo. El estado de alarma por coronavirus ha supuesto que aprenda a usar el mando a distancia correspondiente, y que tenga más tiempo. En realidad tenemos el mismo, pero lo dedicamos a otras cuestiones. Así, casi por azar, empecé a ver "La casa de papel" sin saber que había empezado por el final. No la terminé, afortunadamente, después de ver un montón de escenas absurdas de violencia de salón, con salsa de tomate, ensaladas de tiros, postres de granadas de mano que no hacen pupa, puñetazos y golpes, polis torpes y escenas lentas y sin sentido. Lo siento por esa muchedumbre que se ve o se vio deslumbrada por el asalto al Banco de España.
Pero, siguiendo las indicaciones de uno de mis hijos, y dado que no hacía más que quejarme de los muchos sinsentidos que estaba viendo, decidí ver las primeras temporadas. No siento decirlo, ¡una pérdida de tiempo y de electricidad!
Asaltar la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre de España, relacionarla con una protesta socio-política con retazos descafeinados del 15-M, pasando por el sueño del hijo de un atracador de bancos me parece ... No quiero decir palabras malsonates ni faltar el respeto a nadie. Pero es que se trata de un argumento falaz, burdo, torpe, sin pies ni cabeza.  Menos correcto aún me parece estirarlo tanto como para tres temporadas.
Y es que la historia no resulta ni medianamente creíble. Desconozco lo que ha dicho la crítica, (¿qué es "la crítica"?) pero parece ser que la serie ha cosechado un éxito mundial sin precedentes, lo que demuestra, claramente, cómo está el mundo. ¡Qué pena! Los malos haciendo de buenos, lo imposible, lo tópico, lo manido, lo... en fin.
Nada tengo que decir de la fotografía, del ritmo en algunos momentos, de la ambientación y de algunos efectos especiales, cuando no son demasiado exagerados, que los hay...Y, la actuación de actrices y actores, en general, me parece impecable. Pero ni por esas salvaría yo esta ingente cantidad de fotogramas. Porque, insisto, no es creíble, no convence, no va a ninguna parte...Sí, ya sé, ya ha ido, pero hablo de otro concepto. 
El hecho de mezclar esas ingentes cantidades de tiros, explosiones, golpes, caídas, navajazos,  con el omnipotente dominio de la tecnología...con las relaciones humanas, las emociones, los sentimientos,  el sexo (muy al gusto actual de mostrar sin enseñar más allá que algún culo masculino, muchas tabletas abdominales, y poco más) dicen que ha sido una de las claves del éxito. Nada que añadir. Creo que es un camino más que transitado y de escaso o nulo valor. Pero bueno, ahí está. El meterse en la piel de algunos personajes tiene, a mi juicio, su interés, pero sin tirar muchos cohetes.
Nada me dice el profesor, mejunje personal con un aire de algún que otro personaje de la política  actual con otros tantos de la historia petarda del cine, sin necesitar dar más detalles.
La muerte, -porque supongo que, salvo que me pillara en alguna serie de cabezadas, muere- de una de las rehenes, una de las estudiantes, tendrá algún trasfondo que se me escapa. Yo no veo la coherencia por ningún lado. Es como una particular venganza hacia esas personas que, ante el miedo atroz, son capaces de aliarse con el mayor enemigo. Pero es que nadie la nombra después, no hay duelo, el sensible y humano protagonista y artífice de tan macabro golpe ni lo refiere. Es de suponer que su familia recibe esa cantidad de dinero. O que se aclare la situación en otro capítulo, o que lo hayan dejado para la quinta o la octava temporada.
Y, para ir terminando, lo de indecente me parece que salta a la vista. Millones de personas se han dejado engatusar por una banda de delincuentes, convertidos en héroes, sin serlo. Es el mundo al revés. Los que deberían hacer de buenos hacen de malos, muy malos. El robo, el secuestro, el robo, la violación...se nos presentan como algo justo frente a errores o corrupción.
La indecencia no es que se vea una pareja manteniendo relaciones sexuales, sino ese planteamiento distorsionado y distorsionador de la realidad. Pienso en los cientos de miles de jóvenes que han visto la serie. Me preocupa el grado de aceptación, de identificación, de comprensión de esas conductas. Esa es la inmoralidad. Y con esta crítica tan personal y contracorriente, como siempre, no digo, ni remotamente, que se deba censurar o prohibir de ninguna de las maneras sino que, desde mi humilde punto de vista, es muy recomendable que personas normales y corrientes, de cualquier tipo o condición, manifestemos nuestra opinión. Ya sabemos que ha sido un exitazo pero, que conste también que al menos a alguna persona nos ha parecido una castaña, una pérdida de tiempo, un engaño, una falacia, una pirueta sin gracia, sin olvidar sus buenas dosis de americanada.

martes, 14 de abril de 2020

Un vídeo de la presentación del libro sobre la Historia del Ecologismo de Ciudad Real.

En 2008 presentamos el primer libro sobre la Historia del Ecologismo en la provincia de Ciudad Real. El vídeo fue realizado por Aníbal de la Beldad, y en el mismo intervinimos cinco personas, como se puede ver. 
La idea era, y sigue siendo, escribir "en primera persona" la interesante y rica historia del ecologismo de la provincia de Ciudad Real, en la que tantas y tantas acciones  tuvieron lugar para conservar una Naturaleza y un Patrimonio de enorme interés. 
A la petición, cursada a más de doscientas personas, desde el presidente del gobierno de España a ecologistas de a pie, contestamos doce autores y autoras, y aportamos una cantidad de dinero para sufragar la edición, muy sencilla, austera y para la que no queríamos financiación alguna.
Finalmente, el proyecto vio la luz gracias al apoyo, también económico, del profesor, geógrafo, amigo y catedrático de Escuela Universitario, el doctor don Lorenzo Sánchez López. Por cierto, aunque quiso asistir, suspendimos el acto un tiempo ya que se encontraba gravemente enfermo. Finalmente falleció y a él debemos, de alguna manera, este trabajo.
El sitio elegido no era casual ni carprichoso. La presentación tuvo lugar debajo de un puente, como correspondía a un movimiento como este del Ecologismo. Además, era el primer puente bajo el que circulaba uno de los siete grandes ríos peninsulares, el Guadiana. Sin embargo, el cauce llevaba casi treinta años totalmente seco, debido a la sobrexplotación del Acuífero 2, y su turbera, ardiendo.
Ese era el esperpéntico escenario, acorde con nuestra Historia.
La iniciativa cuenta ya con otros dos libros y, esperemos, podamos seguir narrando lo que ocurrió en este "pantanoso" o "escabroso" territorio, en el que el camino de la Conservación no fue, precisamente, llano.






viernes, 10 de abril de 2020

Un Viernes Santo confinados por el estado de alarma, 10 de abril de 2020.

Hoy, 10 de abril de 2020, Viernes Santo, seguimos confinados por la declaración del estado de alarma, desde el 14 de marzo pasado. Podríamos decir que la procesión va por dentro. Ha llovido en Piedrabuena, Ciudad Real, de manera que, sin confinamiento, hoy no habría podido haber habido procesiones. 
Para mí, natural de Villarrubia de los Ojos, un pueblo de la provincia de Ciudad Real, el día de hoy es muy especial, cargado de recuerdos, de emociones, de vivencias muy fuertes y entrañables. Antes del amanecer íbamos a la procesión de las Encuentros. Era la más curiosa de las cuatro que había durante muchos años. Me resultaba chocante, de niño, y de joven y adulto, emocionante, el hecho de ir en silencio, sin música, sin prácticamente nadie, o nadie, por las calles, contestando en silencio al rezo del rosario de uno de los hermanos, que iba por el centro de la calle, con su vozarrón. Durante años esas oraciones las grababa en nuestra memoría Julián Román.
Normalmente hacía frío y éramos pocos los cofrades de "los blancos", la Hermandad de la Soledad y la Vera-Cruz, frente a los más numerosos de "los moraos", la Hermandad de Jesús Nazareno.
Hoy, quiero compartir estos recuerdos y una fotografía de 2005, concretamente del 25 de marzo, Viernes Santo. La fotografía es analógica y la hice en la calle del Charcazo en su confluencia con la calle Grande y la Concepción.




lunes, 6 de abril de 2020

¡Caracoles con pelo!

Si hace unos años me hubieran dicho que yo iba a hablar de caracoles con pelo es muy probable que me habría reído. Y quizás, enseguida, habría empezado a bromear: que si el peinado con la raya al lado derecho, al izquierdo o al centro, el flequillo, el moño, la coleta, la peluquería de caracoles, los colores, el atrevimiento de los más lanzados -¡un caracol lanzado!-al tenírselo de colores o dejarse cresta, los calvos, los rapados, los que tienen remolino o canas...
En fin...lo normal es pensar que nos están tomando el...¡pelo!
Pero no, hace ya unos siete u ocho años estuve haciendo fotos con un objetivo macro recién comprado. Así, descubrí que hay algunas especies de caracoles que tienen pelo. Me llegó un libro precioso, un regalo de un familiar, sobre los caracoles de Andalucía, de la Junta de Andalucía y la Fundación Gypaetus, y ya pude no solo corroborar, sino identificar, el género y la especie que yo había fotografiado en el patio de mi casa, en Piedrabuena, Ciudad Real. 
Se trataba de un caracolillo de apenas cinco milímetros, aplanado, de color marroncillo, con algunas pequeñas rayitas de un color más claro. Era el "Xerotricha conspurcata".
Como sabemos, los caracoles son animales invertebrados, moluscos. Es curioso porque viven muy cerca de nosotros y nosotras y suelen pasar desapercibidos. Por ejemplo, en mi casa he localizado cuatro géneros diferentes, tres de caracoles y una babosa. Creo que hay una especie más, pero no estoy seguro.
Lo cierto es que estos pequeños moluscos, a veces, cargan con las crías encima. Es decir, si ellos ya nos parecen pequeños y hasta difíciles de detectar, imaginemos el tamaño de las crías. En la fotografía aparecen dos.
Viven bajo las macetas, los troncos de madera y dónde hay cierta humedad y materia orgánica. En fin, un atractivo más de nuestros rincones. Una curiosidad que descubrimos al fijarnos en lo pequeño, en lo cercano, en lo diminuto, en lo que nos rodea.


La identificación fue confirmada por Alejandro Pérez-Ferrer en la red de Ciencia Ciudadana "Biodiversidad Virtual". Recomiendo la lectura de esta entrada de un blog sobre caracoles.

En la provincia de Ciudad Real, hasta la fecha, seis de abril de 2020, se ha citado este caracol en Biodiversidad Virtual, en cuatro cuadrículas de 10 x 10 kilómetros cuadrados, aunque se trata de una especie abundante, es decir, muy probablemente se encuentre por todo el territorio provincial. Si la veis, ánimo, y a subir fotos a Biodiversidad Virtual, que es una plataforma científica abierta a todo el mundo (ciencia ciudadana), gratis, muy interesante y positiva.

Bibliografía:

domingo, 5 de abril de 2020

Golondrina común (Hirundo rustica) en Piedrabuena, Ciudad Real.

Hoy, he vuelto a disfrutar con las golondrinas comunes (Hirundo rustica) que viven en mi casa. Me he sentado, aprovechando que seguimos con el Estado de Alarma por la pandemia del coronavirus, y que estoy de vacaciones de Semana Santa, y me he puesto a hacer fotos a las tres aves que viven en nuestro domicilio: gorriones comunes, estorninos negros y golondrinas comunes. De las tres aves la golondrina común es la más...entrañable, por decirlo de alguna manera. Desde pequeños aprendemos a respetarlas y amarlas. Cuando yo era niño me dec´ñian mis mayores que las golondrinas eran muy buenas porque les quitaron las espinas al Señor. Es aimagen se nos quedó grabada muy profundamente y todavía hoy condensa y destila unfinidad de sentimientos muy íntimos. Había otras enseñanzas que provenían más del colegio y de la Iglesia, que tenían que ver con las Sagradas Escrituras. Las heces de una golondrina sanaron la ceguera de un personaje bíblico. No recuerdo mucho más.
Después aprendí que son insectívoras y que vienen de África a pasar la primavera y el verano. Me dí cuenta que no entienden de fronteras ni colores ni idiomas ni leyes. Se meten en nuestras casas y nos despiertan por la mañana. Cantan en nuestros balcones, alféízares, cuerdas y alambres de tender la ropa, en los cables, en las antenas, en paredes, chimeneas, vigas...
Las he visto cogiendo barro y haciendo el nido. Las he observado volar, perseguirse, copular...Las he subido alguna vez a su nido, de polluelos y las he fotografiado algunas veces.
Ahora, en esta situación de encierro nos hacen más libres con sus cantos y sus vuelos.
Es cierto que ensucian la pequeña parte de los edificios u otros objetos en los que crían y se posan. Este año he limpiado un poco un tubo en el que se posan y he recogido las heces que había acumuladas junto a uno de los nidos. 
Sin embargo sigo pensando que las golondrinas nos dan mucho y apenas si nos piden un huequecillo de nuestras casas para criar.
Una vez hicimos un pequeño censo de aviones, golondrinas y vencejos en el Colegio Público de Integración "Nuestra Señora del Rosario" de Porzuna, Ciudad Real. Y además, hicimos una serie de pegatinas para repartir al alumnado en las que había un dibujillo y un texto muy breve, que decía "Una golondrina caza dos mil mosquitos en un día". Era un dato que provenía de diferentes lecturas. Como suele ocurrir, fueron varias las personas que me dijeron que cómo lo sabía o que si las había contado yo. 
Lo cierto es que cuando veo la primera golondrina del año, para mí, es todo un acontecimiento, un motivo de alegría, un dato que intento conservar y compartir, un tema de conversación.
Y es que, las golondrinas, las poéticas golondrinas de Bécquer, son una de nuestras aves más queridas. He visto en diferentes casas, los "inventos" utilizados para impedir su nidificación. En realidad son espantapájaros no antropoformes, como plásticos, telas, discos de ordenador, incluso cardos...No tengo nada que objetar. La propiedad, es decir, los hombres y mujeres, hacen lo que quieren. Yo, desde niño, prefiero un nido de golondrinas a otras muchas cosas, incluyendo la impoluta fachada o el alerón inmaculado. 
Y, como ya escribí en otra ocasión, me miro en sus ojos y esa mirada me hace sentirme más cerca de un mundo que parece empeñado en alejarse de la Naturaleza.





Naturaleza en tiempo de Estado de Alarma por coronavirus: golondrinas co...

Naturaleza en tiempo de Estado de Alarma por coronavirus: estorninos.

sábado, 4 de abril de 2020

Mi cuaderno del coronavirus, 5: Rezo del Angelus de Julián Plaza en la Parroquia Ntra.Sra. Asunción



Esta mañana, por uno de esos extraños azares de las llamadas redes sociales o, mejor dicho, de la blogosfera, o más exacto todavía, en el canal de vídeos particulares "youtube" me he encontrado con un curioso vídeo de Eñe Tv cuyo título no dejaba margen de error: "Rezo del Angelus de Julián Plaza en la Parroquia Ntra. Sra. Asunción".
Tras verlo me he quedado con las ganas de escribir un comentario pero no están habilitados así que me he tenido que conformar con darle al "me gusta". Hoy, 4 de abril de 2020, tiene 91 visualizaciones.
Pero he pensado que, aunque no suelo publicar materiales que no sean míos en este blog podía merecer la pena.
Lo que quería escribir era muy sencillo y muy breve y dirigido al sacerdote don Julián Plaza: 

-¡Madre mía!¡Qué fuerza tienen tus palabras!

Después lo he comentado a mi familia y les he pedido que lo vean, porque me parece, sencillamente ¡extraordinario!

Muchas gracias, Julián y a las personas que han hecho posible este vídeo.
Y no tengo más que añadir, recomiendo verlo hasta el final, incluso a las personas que no son creyentes.

viernes, 3 de abril de 2020

Mi cuaderno del coronavirus, 4.

Hoy es trece de abril de 2020, viernes. Empezamos las vacaciones escolares de Semana Santa. En realidad, seguimos confinados y teletrabajando, atendiendo correos y enviando peticiones de algunos padres al equipo directivo, que también, a estas horas, está ahí, detrás del ordenador, solucionando problemas.
En estos días he visto muy poco la televisión y, lógicamente, he salido lo imprescindible, a tirar la basura y los residuos reciclables, a hacer la compra y, sinceramente, el domingo por la mañana, a ver un paraje que vengo estudiando desde hace ya tres o cuatro años, pero fue muy breve.

Han fallecido tres familiares, de avanzada edad. Dos estaban en residencias y una tercera, en su casa, con buena salud y haciendo vida completamente normal.
He tenido noticia de otros fallecimientos y de contagios así como de la muy preocupante situación de las personas de la residencia de Piedrabuena. La información que me llega es totalmente contradictoria y se demuestra, una vez más, lo que aprendí de una película de los años ochenta del siglo XX. Trataba sobre un periodista o fotógrafo de guerra en un conflicto armado en Sudamérica. Decían algo así como que la primera víctima que cae siempre en una guerra es la Verdad. 
Aunque no me guste la denominación de "guerra" para lo que está ocurriendo, la expansión de un virus con efectos mortales por prácticamente todo el planeta, osea, una pandemia, utilizo el termino porque se está usando profusamente en la actualidad.
Desde que tuvimos las primeras noticia sobre el coronavirus o COVID-19  en diciembre de 2019, escuchamos y leímos que no se nos estaba contando lo que estaba ocurriendo de verdad en China. Lo achacaron y achacamos, al sistema político y social de aquel país. Hasta que llegó aquí  y vimos que algo muy parecido estaba pasando. Así, del caso del que hablaba, me dicen que han muerto dos personas por un lado y por otro que, en realidad ya eran nueve. Me aseguran que hay dos contagiados y, otra fuente que me parece mucho más fiable -como de aquí a Lima, que se solía decir- habla de treinta personas.
Un familiar que ha perdido a su progenitor relata el rápido proceso y la poca información recibida. Parece ser que es legal, dadas las circunstancias, enterrar muy rápidamente a los fallecidos. Sin embargo, me aseguran, esas personas no constan en documento o estadistica alguna como víctimas del coronavirus, porque no se les ha practicado la autopsia y no se les hizo la prueba correspondiente. De manera que, aplicando una lógica de cajón, que por desgracia, tantas veces funciona, pienso que donde dicen mil serán, en realidad, mil quinientos, dos mil o quién sabe cuántas las víctimas.
Pero el dolor queda ahí, con la pérdida de un ser querido, sin poder recibir siquiera el apoyo de familiares y amigos.
Por otra parte, el tratamiento dado en las televisiones me parece absolutamente desproporcionado. Como decía, no estoy viendo la televisión, que quiere decir que del total de horas que paso en mi casa, todo el día, son apenas minutos el tiempo que presto atención a la pequeña pantalla. Pero lo que oigo me parece muy, muy cuestionable. 
Por cierto que escuché en la radio que el Ministerio de Sanidad ha difundido un documento previniendo precisamente de los efectos nocivos de estar expuesto a estas fuentes de ... mensajes, digamos, durante más de media hora al día.
Uno de mis hijos me dice que "cuando volvamos a la normalidad, es decir, cuando las cosas vuelvan a ser como antes..."  y le expreso mi opinión. Las cosas nunca vuelven a ser como antes. Es como el antes y el después de la pasada crisis económica. Ya prácticamente nada ha vuelto a ser igual. Por lo pronto, se quedan por el camino miles de personas, y todos sus familiares, amigos, conocidos, con esa herida, recidiva. Además, está el daño emocional, difícil de cuantificar e incluso de percibir. Y no he nombrado los cambios económicos, sociales, culturales, legales, políticos...

Hoy, sin ir más lejos, me ha llegado una petición para que firme, si estuviera de acuerdo, en el sentido de pedir un ERTE para nuestros políticos. No entro a valorarlo. Por el momento, no he firmado. Y también hoy me ha llegado información de la Universidad de Valladolid en la que se pide contestar un cuestionario de diez minutos, totalmente anónimo, para estudiar los efectos psicológicos del confinamineto por el coronavirus. Se encuentra el enlace en el extraordinario blog de Ruiz Calleja. Recomiendo contestar el cuestionario.

Lo que me queda claro es que es muy curioso lo mucho que deja al descubierto un ser vivo tan pequeño como un simple virus. Así, nos abre un poco los ojos para que veamos la gran injusticia que está teniendo lugar en las residencias de ancianos o de la tercera edad. ¿Es lógico que no se les trate, ni hagan pruebas ni se establezcan cauces más fluidos y, sobre todo, más humanos, entre los pacientes y los familiares? ¿Las personas que han hecgo posibles nuestras vidas y nuestro nivel de vida y nuestro sistema público de salud no tienen derechos? ¿Es humano ese arrinconamiento? ¿Qué pensaremos y sentiremos dentro de diez, veinte, treinta años, cuando nos toque a nosotros?Tendríamos que plantearnos muy seriamente si es medianamente aceptable esta situación y este modelo. A mí, personalmente, me hizo reflexionar mucho un artículo o una entrevista, creo que en el diario El País, en julio o agosto de 2012, de una mujer del entonces naciente partido Podemos (creo recordar, quizás fuera del 15-M o de Equo o algo cercano)

También he pensado en estos días en las muchas realidades que han cambiado a mejor en esta situación. Por ejemplo, la mortalidad por accidentes en carretera o los accidentes laborales entiendo que ha debido bajar de forma muy clara.
Me ha llamado la atención las grandes diferencias que he detectado entre otros países y España ante los primeros contagios detectados. Podríamos nombrar a México o Jamaica. Llama mucho la atención.
No he entendido, desde el primer momento del Estado de Alarma, la retransmisión de imágenes en televisión de personas amonestando o incluso insultando a otras por pasear o correr. Me parece una falta de...no sé, de respeto, como mínimo. Veamos ¿la declaración del Estado de Alarma nos convierte a todas y todos en jueces y en miembros del orden?¿Qué autoridad tiene quién vocifera o conmina a alguien desde su balcón? ¿Conoce, por ejemplo, la situación real de ese viandante, por ejemplo?
Se dio el caso, penoso, de familiares de niños autistas que tuvieron que salir a pasear con sus hijas o hijos y llevaban el decreto del BOE en el bolsillo, incluso para mostrárselo a policías. Se les dijo que portaran un pañuelo azul ¿como? ¿Para así poder gritar con más acierto? ¡Lamentable! La mirada incriminatoria, acusatoria, desconfiada, ya es síntoma de que muchas cosas no se han orientado bien.

Otro tema que me preocupa es el de las medidas que se están tomando y que pueden no ser eficaces pero, sobre todo, parecen improvisadas o simplemente, cosméticas, partidistas y electoralistas. Una vez, una estudiosa de temas relacionados con el agua potable me hablaba de un problema surgido en Portugal. Decía que era más grave lo que se estaba haciendo, el tratamiento químico, que la ingesta del agua que tenía alguna característica no deseada, pero inocua.
De manera que, fumigar con lejía, nombre del clorito sódico más utilizado en España, o dicho de otra manera "desinfectar" así, ¿lo avalan los científicos en la materia? Yo, hasta que no lo lea en fuentes cualificadas, no lo veo. Supongo que es una medida más, de las que se vienen tomando, en un sentido tranquilizador, lo que nos devuelve la pregunta ¿pero tenemos que estar intranquilos? ¿Tenemos que tener miedo? 
No sé, yo creo que la situación actual tiene aspectos que son manifiestamente mejorables y tiene mucho que ver, como casi siempre, con la comunicación y la información veraz.¿Que me quede en casa? Pero si vivo a cien metros del campo, en un pueblo. ¿Puedo ir a trabajar al campo o a comprar pero no a ver un espacio cercano que vengo siguiendo desde hace mucho tiempo? 
En fin, hoy hay motivos para la esperanza, según nos dicen. El número de contagiados ha bajado. Espero que el dato no haya pasado por "cocina".



miércoles, 25 de marzo de 2020

Cuestionable y arbitraria actuación de dos guardias civiles de Tráfico en Villarrubia de los Ojos por el coronavirus.

Hoy, 25 de marzo de 2020, miércoles, he tenido noticia de la muy cuestionable y arbitraria actuación de una pareja de guardias civiles de Tráfico en el término municipal de Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real, a cuenta del coronavirus.
Parece ser que los agentes se han dirigido a un trabajador del campo que estaba en una parcela a cinco kilómetros del casco urbano realizando las faenas encomendadas por la empresa, indicándole que se debía ir a su casa. Ante la sorpresa del agricultor, le han dicho que si no se iba procederían a identificarlo y denunciarlo, preguntándole, además, por la mascarilla, que no es ni obligatoria ni siquiera recomendable en estos lugares y casos. 
Como se sabe, a fecha de hoy, 25 de marzo de 2020, ninguna autoridad ha prohibido el trabajo agrícola, de manera que no hay ninguna ley ni pieza legislativa alguna que lo prohíba. Es más, ni siquiera se ha aconsejado preventivamente en casos como este, una persona, sola, a muchísima distancia del casco urbano y de cualquier otra persona.
Es posible que mañana el gobierno legisle y considere que se deben prohibir este tipo de trabajos pero, por el momento, dos guardias civiles de Tráfico no parecen autorizados a hacer lo que han hecho, que es, ni más ni menos, que impedir que un trabajador se gane su sueldo, provocando además, indefensión y un sentimiento de injusticia y humillación. No se puede ni comprender ni permitir que algunos representantes del orden y la ley campen a sus anchas atentanado contra los derechos y libertades de las personas.
Sería de agradecer que las personas en cuestión, dos guardias civiles de Tráfico, tuvieran la profesionalidad, el respeto y el valor de pedir disculpas a la persona a la que han conminado a irse a su casa sin fundamento legal alguno.
Como se podrá desprender de la lectura de este breve texto, en ningún momento se pone en tela de juicio a la Guardia Civil de Tráfico ni el gran papel que desarrolla a diario, y más en estos momentos tan difíciles, sino que, sencillamente, se cuestiona la actuación de dos guardias civiles concretos en una situación concreta. 
Esperemos que, con el coronavirus, por un lado y el estado de alarma, por otro, no sea un delito opinar o criticar libremente, sin faltar ni un ápice a la verdad.

Los ojos y ocelos de algunos invertebrados: el saltamontes "Anacridium aegyptium".

El año pasado escribí una breve entrada sobre los ojos y ocelos de las mantis, en concreto sobre la mantis africana (Sphodromantis viridis). Hoy he fotografiado, con ayuda de mi hijo Paco, los de un saltamontes "Anacridium aegyptium". Este es, quizás, el más conspícuo en nuestros pueblos y ciudades, y alcanza un tamaño considerable, unos ocho centímetros, en el caso de las hembras.
Yo lo recuerdo desde mi infancia y algunos me acompañaron durante mucho tiempo, en otoños, inviernos y primaveras. Se les suele ver en los árboles, pasando el período invernal, y en alféizares de ventanas o detrás de persianas.
Cuando están creciendo tienen una coloración verde preciosa, con puntitos amarillos. Y es posible disfrutar, también, del espectáculo de la muda, incluso en el interior de las ciudades.
Lo cierto es que, como siempre, si miramos con calma, con detenimiento, veremos esos ojos grandes, a rayas, tan peculiares. Más difícil es percibir los ocelos, pequeños órganos de visión, en este caso, dos, situados junto a los ojos y, otro más, ya en la parte delantera de la cabeza, sobre la boca, cerca de las antenas, en la frente. De manera que el saltamontes cuenta con cinco órganos de visión, dos ojos y tres ocelos.



El ejemplar se encontraba y encuentra en el patio de nuestra casa, en Piedrabuena, Ciudad Real. Lo llevamos viendo y fotografiando varios días. Lo he capturado para hacerle la sesión de fotos y puesto en libertad a los pocos minutos.


 El mismo ejemplar hace unos días.


Ejemplar en Piedrabuena, en el interior de la vivienda.

jueves, 19 de marzo de 2020

¡Amazon tampoco se queda corta! ¡Qué generosa la empresita!

Ayer recibí un mensaje de esos que podríamos clasificar como "épicos", de los que hacen historia, de los que merecen ser enmarcados y puestos en diferentes sitios públicos como verdadera publicidad no engañosa.
Me escriben de Amazon disculpándose por el retraso de un paquete y "regalándome" el importe de mi envío. Así, me ingresan la impresionante cantidad de 99 céntimos de euro (cheque regalo) para mi próxima compra. Todo un detalle. ¡No se han quedado cortos! ¡Qué generosidad!
Supongo que no recibirán subvenciones o ayudas por estas duras condiciones que nos aquejan. Por cierto, no se puede contestar a su correo, ha sido generado automáticamente. Así se evitan respuestas ...contundentes y devoluciones de tan espléndido regalo.
Entre SEUR y Amazon ¡estamos arreglados!

Muy pobre actuación de SEUR.

El pasado viernes debía haber recibido un paquete en mi domicilio. No me llegó. El lunes recibí un mensaje por correo electrónico diciéndome que ya estaba mi paquete en l SEUR Ciudad Real. Llamé por teléfono y, tras varios minutos de mensajes automáticos y de la advertencia de que mi grabación va a ser grabada, me dicen que ese paquete no se me lleva a mi domicilio por indicación de Amazon, que ha puesto una anotación en ese sentido. Le digo que yo he pagado el porte hasta mi casa y me dice que no puede hacer nada. Me nombra una empresa que no conozco y decido acercarme, a pesar del estado de alarma, haciéndome 28 kms, a recogerlo. Me dicen que se ha debido tratar de un error, que efectivamente el paquete estaba dispuesto para el reparto el viernes, 13 de marzo de 2020 pero que ...no se llevo. Me dicen que antes los llevaban dos veces y que si no daban con el destinatario comunicaban con él para recogerlo. Le digo que, dadas las circunstancias, el viernes no salí de mi domicilio. Me reconoce la persona que me atendió amablemente, que efectivamente no lo llevaron, que debió tratarse de un error, y que sin embargo, ese día hubo reparto en mi municipio, Piedrabuena. Pero es más, incomprensiblemente, según me dice el operario, también ese lunes estaban repartiendo paquetes en Piedrabuena. Me pide disculpas y, ante mi pregunta, me informa de que no puedo poner allí una reclamación o incidencia. Me dice que preguntará qué ha pasado. Me dice también que si he llamado por teléfono y le digo que sí, le muestro el número, con prefijo de Ciudad Real, pero me contesta que ese número es de atención y ya no se encuentra ni allí, ni en la provincia, sino en Andalucía. Efectivamente el trabajador que me atendió tenía acento andaluz.

Intento reclamar a través de la página de SEUR y me cuesta trabajo ya que, al introducir los datos, el programa no me lo permite. Encuentro un correo electrónico y escribo, en varias ocasiones. Me contestan brevemente diciendo que lo sienten, que dadas las circunstancias...Pero, nada más. Es curioso porque las respuestas son, prácticamente, anónimas. Así, cada vez que escribo me contesta una mujer, con su nombre de pila. Ya en la última, la firmante añade la inicial de su apellido.
Les he pedido que me devuelvan el importe del porte y que se disculpen claramente y, por situarnos en igualdad de condiciones, les comento que lo lógico, lo profesional, lo correcto y, hasta lo "elegante", sería que la persona que conteste se identifique por completo, con nombre completo y dos apellidos, y el número de carnet de identidad. Así lo hacemos los clientes y usuarios. Por cierto, nuestros datos quedan grabados, nuestras comunicaciones y nuestras conversaciones.
Además, les indicó, que ayer mismo, miércoles, recibí en mi domicilio un paquete de similares características, que me fue entregado en mano, por un conductor con mascarilla y guantes.
Desde luego, SEUR, ¡nunca más!
Me ha parecido muy, muy pobre su servicio pero, sobre todo, la gestión de mi queja.

miércoles, 18 de marzo de 2020

Mi cuaderno del coronavirus, 3.

Hoy, 18 de marzo de 2020, miércoles, he recordado que el sábado pasado, en el programa taurino Tendido Cero de RTVE comentaban que, una vez más, los llamados medios de comunicación social, al hablar de las numerosas suspensiones de actos, actividades y espectáculos, por el COVID-19 se habían olvidado de citar los toros, el segundo espectáculo en número de espectadores de España, por detrás solo del fútbol. Curioso dato.
Lo cierto es que mi viaje a Ciudad Real para recoger unas pruebas médicas me ha dado imágenes y vivencias insólitas. Así, en la clínica Quirón el aparcamoento, a las diez y media de la mañana, presentaba una mayoría de plazas vacías, frente a la ocupación total de cualquier día. Ya dentro, en lugar de dos o tres personas en el mostrador, personas esperando y otras dos dos o tres de alguna ONG a la entrada, había solo una. Al fondo, no se veía un alma, en el reparto de números y citas. De hecho, una de las operarias salía a fumar a la calle. Sin embargo, justo en frente, hay una obra y los albañiles no han parado su actividad.
En el mostrador, a más de un metro de distancia, he preguntado que si la distancia era la adecuada y,la administrativa me ha dicho que sí. Me ha dejado las pruebas a distancia y se ha retirado.
Por la ciudad se ven todos los bares y otros establecimientos cerrados. Llamo a otra clínica, a la que debo llevar losresultados, y no me contestan. Me acerco y está cerrada y no contestan al portero automático. Veo que hay personas esperando para entrar en una farmacia. Hay un cartel que dice que el máximo aforo es de dos personas. Proliferan las mascarillas e incluso los guantes.
Me dirijo a un hipermercado, Leclerq. El aparcamiento ya no está lleno, como los dos últimos días. Seven muchos guantes por el suelo. Dentro pregunto por los guantes, pensando que sería cono en el Dia, de Ciudad Real o La Despensa, de Piedrabuena, y el guardia jurado me dice que no hay.
En el interior presencio una escena que llama la atención de varias dependientas de la pescadería y de los clientes. Un hombre ya mayor, se para y se acerca mucho a un joven, con mascarilla. Habla un buen rato.Una de las pescaderas, ya cuando el hombre mayor se aleja, se queja del comportamiento. El joven dice que si le pega dos h...ya mismo te acusan de parricidio, que es su padre, que tiene ochenta años y que no entra en razones, por más que le digan las cosas. El hombre, por cierto,va estornudando abiertamente.
En la pescadería se guardan las distancias tanto entre la clientela como con respecto al pescado. En las cajas, distancias de un metro o más, en general.
Vuelvo a Piedrabuena. Me escapo un rato al campo. Me cruzo con un coche, mientras camino. Me salgo del camino. El conductor me dice adiós.
Hace aire, está parcialmente nublado y hace casi frío.En las flores de diente de león hay escarabajillos verdes, metalicos, brillantes, copulando. Me fijo en que no se mueven con el viento. En algunas flores hay varios ejemplares, alimentándose. En unos charcos hay varias moscas que se posan y despegan demasiado rápido para que las capte con el móvil. Vuelvo a casa. Circula un bulo sobre una hipotética fumigación del pueblo con un helicóptero. Ayer había quién decía que vendrían los militares.
Por la noche me entero de que un matrimonio de Villarrubia de los Ojos que conozco se encuentra hospitalizado. Mensaje del rey, Felipe VI, siguen subiendo el número de víctimas mortales, de contagios y de curaciones. 
Ayer, por Piedrabuena, dos personas iban con un mono blanco tipo buzo, con mascarilla y mochila, trabajadores del ayuntamiento, que van desinfectando, parece ser, lugares públicos. También vi a varias mujeres del servicio de limpieza municipal, de los planes de empleo. No me parece ni lógico ni correcto.
Vuelvo a Piedrabuena.

martes, 17 de marzo de 2020

Tiempo de orquídeas, también...


Tiempo de orquídeas.

FZS, 16 marzo 2020.


Tiempo de orquídeas
también
con estos cielos
negros
con estas declaraciones
de guerras
imposibles
con estos sueños rotos
pisoteados,
arrugados,
manchados,
palabras
palabras
palabras
mentiras
faroles
farsas
insultos
sobre todo
a la verdad.
Aunque haya tantas verdades
como queramos
o creamos
o pensemos.

La campana
la sirena,
la detonación,
el golpe,
el disparo,
la explosión
quieren tapar
el sonido de la mosca,
de la golondrina
de la perdiz
en celo.
Pero no pueden silenciar
el color de la efímera orquídea
sus formas
sugerentes
intrigantes,
ni el reflejo
del sol en un charco
por inmundo que sea.

Es tiempo de orquídeas,
de flores que no se aguantan
más,
de pétalos que no se callan,
no callan ya
sus voces
sus llamadas
sus mensajes
sus cantos
sus poemas.

Es tiempo
de escuchar
hasta los colores
de las orquídeas
que se abren paso
para tan pocos días
en mitad de este estruendo
sin importarles nada.

Es tiempo de orquídeas
de sueños,
de palabras
de caricias
de pétalos efímeros.

Es tiempo de orquídeas
que no callan
sus colores...

The Turning Point, nuevo corto de Steve Cutts - Teachers For Future Spain

The Turning Point, nuevo corto de Steve Cutts - Teachers For Future Spain: Steve Cutts vuelve a impactar con su nuevo corto. Un auténtico bofetón audiovisual ��

lunes, 16 de marzo de 2020

Mi cuaderno del coronavirus, 2.

Ya es lunes, 16 de marzo de 2020. El sábado fue el primer día del estado de alarma. En la carretera de Piedrabuena no noté diferencia. Si cabe, me pareció que había más tráfico que cualquier otro sábado. Sin embargo, la entrada en Ciudad Real mostraba un cambio importante, la ausencia del trajín inherente al mercadillo de los sábados. Sin furgonetas, sin puestos, sin gente...En la Churrería, muchos menos clientes. El dueño habla de la diferencia de cerrar por iniciativa propia a cerrar por obligación. Hasta Villarrubia de los Ojos tampoco percibo cambios, más allá de la presencia de las mascarillas. En realidad no entro al casco urbano, voy a una finca a cinco kilómetros. Allí, con una temperatura muy agradable, disfruto de las plantas, de la primera amapola del año, en una cuneta, por ejemplo. Veo bastantes insectos, escucho las gangas (Pterocles alchata), que van y vienen, como las golondrinas dáuricas (Cecxropis daurica), planea un aguilucho sobre el cauce muerto del Guadiana, en Zuacorta, los moritos (Plegadis falcinellus) y las garcillas comen junto a los toros, también en el Guadiana, en Alarcos, las jaras pringosas (Cistus ladanifer) ya se han lanzado a su peculiar nevada cromática entre Piedrabuena y Alcolea de Calatrava.
Llego a uno de los pocos bares abiertos y el propietario está haciendo limpieza profunda, pero tiene abierto. No ha hecho tapas calientes. Me dice que, si le obligan, cerrará.
A lo largo del día sabemos que los bares, entre otros muchos establecimientos, deben cerrar.
Me reconfortan algunos mensajes recibidos, alguno desde muy lejos (o muy cerca, no sé, quizás las distancias debamos dejar de medirlas en kilómetros y horas de viaje), México, dónde una madre de un alumno, se acuerda y preocupa por nosotros.
El domingo, una vecina me dice que viene, como cada día, de andar, y yo voy a echar gasoil, ya fuera del casco me acerco un kilómetro, a un paraje en el que suelo fotografiar animales y plantas. Las jaras, el romero, algunas orquídeas, una araña, hormigas ...Ya están todos los bares cerrados.
Truena y llueve. Lunes, teletrabajo. Llamo a la clínica fisioterapeuta y me dicen que me puedo pasar, que esta tarde van a cerrar. Llego, tras los 28 kms y tráfico normal, y veo Ciudad Real con menos vehículos, menos gente, los bares y otros muchos establecimientos, cerrados...en una fachada he visto tres banderas de España que no estaban estos días; la calle de la clínica, siempre llena de coches, aparece casi desierta. El ayuntamiento ha suspendido la ORA (Operación de regulación del aparcamiento). Hago una foto con el móvil. Dos de los fisios están en la puerta. Dentro no hay ningún paciente. Son cuatro y el administrativo. Después llega otro usuario. Cerrarán quince días. El profesoinal que me atiende lo hace con mascarilla.

Voy al polígono a recoger un paquete que, inexplicablemente, no me han llevado a casa. Me dicen que se ha tratado de un error.
Los talleres están abiertos pero, al menos uno, tiene una cinta de plástico de señalización roja y blanca, cerrando la entrada. Los bares están cerrados. 
Me acerco al supermercado y, al entrar, me llama la atención la cajera para que me ponga unos guantes de plástico, de los de la fruta. Ellas llevan también mascarillas y guantes de látex. Muchos clientes llevan mascarillas. Algunas estanterías tienen pocas existencias pero hay prácticamente de todo. Ya en la caja, la cajera pide a una señora que guarde la distancia de seguridad, que dice estar haciéndolo, cuando en realidad estaba demasiado cerca y con su bolsa de rafia o plástico pegada a mi compra.
Hay varios cubos de basura para los guantes y algunos se ven por el suelo. Ya en el coche, en la radio cuentan chistes de autoría desconocida. Llego a casa y veo personas y vehículos de otras ciudades como Madrid o Bilbao.
La tele no para de hablar del tema. Sigo pensando que se habla de más y que, quizás, se esté espectacularizando una realidad compleja. Me parece, por ejemplo, que sobran las opiniones de los políticos o gobernantes. No entiendo muchas actitudes y no me cuadra lo que se dice en muchas ocasiones ni las reprimendas captadas por las cámaras o móviles a otras personas. En mi opinión hay una especie de paz tensa, un descanso para muchos, pero con limitaciones y preocupaciones varias. Hoy se ha dicho, por ejemplo, que Burger King, despedirá a catorce mil trabajadores. Pienso en algunos trabajadores y algunas trabajadoras a los que creo que estos días les vendrán muy bien, pero no es más que mi opinión. 
Yo albergo un sentimiento extraño, contradictorio, de inquietud personal y profesional. He estado muy atareado todo el día. Quiero pensar que, tras un fin de semana muy intenso, y del viernes pasado también cargado de trabajo, es el primer día de esta nueva etapa, y, por lo tanto, también más duro. Yo dije ayer que en siete días como máximo se acabaría el confinamiento. Hoy parece que todo el mundo dice justo lo contrario, que se prolongará más de quince días. Sea como fuere, a mal tiempo buena cara.


viernes, 13 de marzo de 2020

Mi cuaderno del coronavirus. 1.

Ya no recuerdo cuando fue la primera vez que escuché hablar de un virus que estaba haciendo estragos en China. No he seguido de cerca el tema y sólo he visto u oído algunas noticias. He conversado, como suele ser habitual, más por cortesía que por verdadero interés. Desde el inicio me ha parecido, como también me suele ocurrir habitualmente, que la información recibida era de lo más sesgada, imprecisa, contradictoria y con ese tufillo de lo mediático a ultranza.
Poco a poco el coronavirus se ha ido metiendo en nuestras casas y en nuestras vidas y, en muchos casos, en nuestros cuerpos...¡toquemos madera!
Yo había decidido, como tantas otras veces, no sufrir por adelantado, no tener miedo, no dejarme llevar por nada ni por nadie. Así, me he impuesto ir a comprar cocacolas a tiendas de chinos, aunque no suelo hacerlo, por solidaridad y, supongo, por algo de rebeldía y curiosidad.
Ayer, jueves, doce de marzo de 2020, en Castilla-La Mancha, se produjo lo que muchas personas ya estábamos esperando, la suspensión de actividades lectivas en centros docentes. En apenas 24 horas se produjeron desmentidos de bulos y mentiras, negaciones y, finalmente, suspensión temporal de las clases. Parece ser que el presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha lo hizo especialmente mal, con comentarios improcedentes, a todas luces.  Lo cierto es que ayer, tras la mencionada noticia, nos llegaron varios correos dándonos instrucciones. Hoy, por el viernes, trece de marzo de 2020, debíamos ir a nuestros respectivos colegios pero ya no impartiríamos clase. Así, de un viernes alegre, ruidoso, a veces ya agotador, hemos vivido una jornada extraña, compleja, tensa, con varias reuniones, preparación de materiales y cierto sentimiento de...no sé muy bien como expresarlo, lo dejo así. En mi caso, volveremos el lunes para repartir los materiales a padres o madres del alumnado, aunque el presidente de la comunidad autónoma dijo que sería hoy nuestro último día.

Ya esta mañana, en una churrería en Ciudad Real, se veía la barra muy vacía y, la dueña, se manifestaba molesta, dolida, temerosa, preocupada y con miedo. El camarero me dice que el marcadillo de mañana lo han suspendido. 
Después, ya en el colegio, guantes, sustancias desinfectantes, limpieza más a fondo de algunos espacios, bromas pero...¡no te acerques mucho!, ¡uy, qué tos tienes! ¿a ver si vas a tener el coronavirus?...
A medio día, un bar de mucho tiro, en la plaza mayor, con los dos camareros hablando en la calle. Yo, el único cliente. Uno de ellos se va. En el bar de al lado, unos minutos después, dos camareros comen y me dicen que la cocina está cerrada, que empezarán a limpiar y el lunes, cerrarán, dado que no hay clientes...Otros bares cercanos tienen muy, muy poca gente. En las tiendas y comercios de horario continuo están las dependientas en la calle, charlando, algunas sobre el próximo cierre y cuestiones similares. En bares y restaurantes están en la calle  camareros, cocineros, personal de limpieza, charlando, fumando, viendo el extraño espectáculo de la soledad. 
Por la mañana me han dicho que habían cerrado todas las tiendas de chinos. Yo he comentado que ayer me compré una lata y, efectivamente, he visto tiendas abiertas y otras cerradas. En la clínica de fisioterapia me dicen que pase, aunque es un poco antes de mi hora, ya que no hay casi nadie. Además me advierten de que cerrarán el próximo miércoles, salvo que tengan que hacerlo antes. Ayer ya nos dijeron que no había periódicos y revistas para evitar contagios.
Voy a un hipermercado, Leclerq, y me llevo otras sorpresas más. Creo que nunca había visto el aparcamiento tan lleno. Efectivamente hay estanterías con muy pocos alimentos, como las de la carne, pero observo como siguen reponiendo bandejas y bandejas. No he mirado detenidamente. Voy a pagar y en cada caja hay dos o tres personas. Le digo a la joven cajera que están muy liadas y me contesta que eso no es nada, que a medio día las colas eran muy largas. Le digo lo del aparcamiento y que quizás solo en navidades lo he visto tan lleno y me dice que en navidades ella no vio tanta gente como hoy. Paso al bar y apenas si hay tres o cuatro personas. Me vengo a casa. La televisión no para de abordar el tema. con imágenes, ruedas de prensa y, alguna, creo yo, de molino. En un medio escrito francés un tanto alternativo, dedicado hoy en exclusiva al "bichito maligno", se exponen ideas muy críticas de las medidas de Macron, presidente de la república francesa.
Desde luego, algunas opiniones escuchadas hoy me han resultado ilustrativas del estado de agitación y, creo, desinformación que vivimos. A casi nadie he escuchado mensajes positivos ni, medianamente, objetivos. Hay un sentir generalizado, pienso, de que "esto" no ha hecho más que empezar y que, al tratarse de una pandemia, nos afectará al setenta por ciento de la población. Ante mis críticas se me dice que no solo lo dijo Merkel sino también el presidente de la OMS. Yo respondo que en China no ha sido así y que ya, el número de contagios es muy bajo, o eso nos dicen. He fotografiado carteles de farmacias en los que anuncian que no tienen mascarillas o desinfectantes, en instituciones que comunican el cierre, en peluquerías que dicen que se quedan en casa...Hay gente con mascarillas y, algunas, con guantes, sobre todo, en el híper.
Me han hablado de otra comparecencia del presidente de gobierno, Pedro Sánchez Castejón y de la declaración del estado de alarma. Las noticias han sido un verdadero río vespertino, anunciando suspensiones, cierres, medidas, confinamientos...pero también solidaridad, compromiso, humor y, en otros casos, actitudes negativas.
En fin, una jornada verdaderamente diferente de lo vivido hasta ahora. Yo, me sigo poniendo en lo mejor. Creo que esta situación pasará muy pronto. Mientras, en la televisión, se habla ya de medicamentos que se podrían estar probando con ciertas posibilidades de éxito. Dejemos también que corra la esperanza, no solo el miedo, la desconfianza y la inseguridad.

lunes, 9 de marzo de 2020

Un nuevo odonato (libélula) de distribución africana para la fauna de Ciudad Real, en Villarrubia de de los Ojos, localizado por Xurxo Piñeiro Álvarez: “Paragomphus genei”.

Francisco Zamora Soria, 9 marzo 2020.

El mes de junio de 2019 el estudioso Xurxo Piñeiro Álvarez localizó dos ejemplares macho de “Paragomphus genei”, una especie de odonato o libélula, de distribución africana, pero que se encuentra en fase expansiva. Así, dicha especie ya lleva años reproduciéndose, fundamentalmente en el sureste de la península Ibérica. Según varios autores  como Cano-Villegas y Carpintero-Ortega, sería un efecto del aumento de las temperaturas. Algunos estudiosos hace ya años que hablan de una “africanización” de nuestro territorio en cuanto a la fauna invertebrada se refiere.
La cita de Xurxo Piñeiro Álvarez supone la constatación de este proceso de ampliación del área de distribución, siendo una de las más septentrionales. Además, es este el emplazamiento de mayor altitud de España y Europa, con 610 msnm, superando los 606 msnm, de otra cita castellano-manchega.
El hallazgo, fruto del estudio de este grupo por este autor, se produjo en Villarrubia de los Ojos, en la provincia de Ciudad Real. El paraje es conocido  como las Pozas de los Alpargateros o, sencillamente, Las Pozas. Se trataba de una extracción de arena que se inició en los años setenta del siglo XX a escasos metros del cauce del río Gigüela. Ya en el siglo XXI el Grupo Ecologista Anea procedió a su compra, donando posteriormente los terrenos al ayuntamiento de Villarrubia de los Ojos. Desde hace años se han llevado a cabo trabajos de estudio, de limpieza, de restauración y de instalación de paneles y puestos de observación, tanto por parte del grupo conservacionista como del ayuntamiento. Allí, en el mismo trabajo, se citan otras doce especies de odonatos.

La libélula “Paragomphus genei” (Selys, 1841) forma parte de los gómfidos, odonatos de pequeño tamaño cuyos machos presentan unas expansiones muy cerca de la cola y unos apéndices anales diagnósticos, según la “Guía de campo de las libélulas de España y de Europa” de Klaas-Douwe B. Dijkstra, de 2013. La especie de la que hablamos tiene un abdomen moteado y una coloración verde en tórax y cara. Sus medidas se encuentran entre los 3,5 y los 5 cms.
La cita del “Paragomphus genei” fue publicada por su autor en el último Boletín de la Sociedad Entomológica Aragonesa (S.E.A.), número 65. El autor, Xurxo Piñeiro Álvarez, ha publicado otros trabajos también sobre Odonatología, concretamente uno en el que informaba de la gran proliferación de “Lestes macrostigma” en la Junta de los Ríos, en la confluencia de los ríos Gigüela y Záncara, o el caso de un “Aeshna mixta”, otro odonato atrapado en una planta no carnívora, que carece de medios de captura, un helecho. Además, Xurxo Piñeiro también trabaja y estudia las aves, fundamentalmente de Galicia y de Castilla-La Mancha.

Los odonatos son invertebrados que suelen despertar la curiosidad de muchas personas por su belleza, por su cromatismo, casi siempre muy llamativo y por su sorprendente destreza en el vuelo. En muchos pueblos de Ciudad Real y, concretamente en Villarrubia de los Ojos, reciben el nombre de “candiles”. Su fase acuática es bastante desconocida por el gran público.

Por último, España, sin Canarias, cuenta con un total de 79 especies de odonatos hasta la fecha, marzo de 2020, por detrás de otros países de nuestro entorno, mientras que en la provincia de Ciudad Real contamos con el trabajo de Brotóns Padilla, Ocharan, Outomuro y Torralba-Burrial, que arrojó un total de 37 especies en el Parque Nacional de Cabañeros en 2012.

domingo, 8 de marzo de 2020

Empeora gravemente la asistencia médica a funcionarios en pueblos de menos de 5.000 habitantes en Ciudad Real.

Desde el inicio del año 2020 parece ser que la compañía ADESLAS ha tomado medidas que vienen perjudicando seriamente a sus asegurados y aseguradas. Así, en pueblos menores de 5.000 habitantes ya no se puede seguir acudiendo al centro de Salud, como venía ocurriendo hasta ahora, al no haber médicos de la citada compañía. Ese servicio de la Seguridad Social, del SESCAM, en realidad, se ha sustituido por otro verdaderamente peculiar. Así, salvo ante una urgencia -difícil de distinguir en muchas ocasiones-ante una necesidad médica, ahora se debe llamar por teléfono a un doctor o doctora, que, desde Alcázar de san Juan, a unos 130 kms de distancia en el caso que conocemos, acudirá con un margen de 24 a 48 horas. La otra opción es acudir por medios propios a Ciudad Real,  a 28 kms, si alguno de los doctores tiene algún hueco.
Así, con este sistema, el funcionariado asegurado vuelve a perder considerablemente un derecho y un servicio básico de los más importantes, sin siquiera una mínima explicación. Mientras, los políticos hablan y hablan, prometen y prometen. Pero ahora, si un día necesitas ir al médico debes contar con que quizás pasen dos días enteros. O, por ejemplo, si faltas un día al trabajo, dónde también desde 2020 se exige el justificante desde el primer día, debes contactar con el médico, telefónicamente para ver cuándo serás atendido y si te da la baja, aunque sea dos días después.
En definitiva, una situación de asistencia médica penosa que supone un verdadero agravio, un peligro para la salud y una injusticia.

sábado, 29 de febrero de 2020

Las gitanillas ibéricas (Zygaena), en una guía de identificación.

Hace unos meses vio la luz la "Guía de identificación de las gitanillas (Zygaena) ibéricas", como materialización de un proyecto largamente fraguado y deseado en el seno de la Asociación Fotografía y Biodiversidad, que gestiona el portal "Biodiversidad Virtual". Se trata de un extraordinario trabajo de divulgación, sin perder el rigor científico, realizado por José Manuel Sesma, Juan Ramón Córdoba, Luis Carlos Herrero, Óscar Ventura y Diego Gil Tapetado.
En este libro podemos aprender a diferenciar las veintidós especies de gitanillas ibéricas de la península ibérica, así como disfrutar de unas fotografías de gran calidad, y de una información biogeográfica ingente. De alguna manera, el resultado ha sido posible gracias a la colaboración de cientos y cientos de personas que, desinteresadamente, suben sus fotografías a Biodiversidad Virtual, el portal con mayor información de acceso libre y gratuito de España. Una vez subidas las imágenes son identificadas por expertos/as. Esas fotografías, debidamente georreferenciadas, pueden ser consultadas por todo tipo de usuarios, desde  aficionados o personas con curiosidad a estudiosos que encuentran, en muchas ocasiones, una información muy valiosa.

Las gitanillas son unas pequeñas mariposas que presentan unas particularidades sorprendentes, como el hecho de producir cianuro en su organismo. Aunque no todas las especies ibéricas, un buen número se alimentan en exclusiva de una especie determinada de planta.
La guía ofrece claves dicotómicas muy visuales que nos ayudarán a identificar a estos curiosos lepidópteros. Leyendo el libro se pone de manifiesto la gran diferencia que hay entre unas provincias y otras en cuanto a citas y a muestreos, lo que supone que la distribución ofrecida en cuadrículas UTM de 20 x 20 Km no refleje, por el momento, la realidad. Así queda patente en el mapa de completitud del inventario.

Felicitamos, desde este pequeño espacio, a los autores, a la Asociación Fotografía y Biodiversidad y a todas las personas que hacen posible que la llamada Ciencia Ciudadana siga dando frutos tan enriquecedores como este.

El ISBN es: 978-84-09-16844-6.


"Zygaena sarpedon", gitanilla real, la más frecuente y abundante de la península ibérica, subida a Biodiversidad Virtual en enero de 2020, por lo que no está incluida en el estudio. Identificada por Luis Herrero. La fotografía fue hecha a orillas del río Guadiana, entre Miguelturra y Ciudad Real, el año 2012.

Ayer quedó inaugurada la exposición fotográfica de José Andrés Gallardo "Abandono y olvido: antigua cárcel de Herrera de la Mancha", en el Canguro Violeta de Piedrabuena.

Ayer, 28 de febrero de 2020, viernes, quedó inaugurada la exposición fotográfica de José Andrés Gallardo "Abandono y olvido: antigua cárcel de Herrera de la Mancha", en el Canguro Violeta de Piedrabuena. 
Se trata de un tema que, de alguna manera, se sale de lo normal o, mejor dicho, de lo cotidiano. Así, las diferentes dependencias de un centro penitenciario-una granja agrícola penitenciaria-, ya totalmente abandonadas y expoliadas, aparecen ante nuestros ojos mostrándonos, por un lado, esos espacios ya de por sí impresionantes, y, además, los efectos del paso del tiempo, del abandono, del saqueo y el expolio, así como las obras de artistas urbanos, grafiteros, que encontraron en estas paredes escondidas sus lienzos para plasmar sus sentimientos y sus creaciones.
La exposición tiene un gran valor documental ya que, por un lado, no solemos conocer estos lugares pero, además, es que, de alguna manera, ha conseguido conservarlos antes de que fueran completamente demolidos, en 2018.
Las fotografías nos acercan a esas galerías, celdas y exteriores, con la paradoja del libre acceso a un lugar de reclusión, marginal, periférico y con el estigma de la exclusión social. Y, en la misma medida, recordamos como, la Fotografía, desde sus inicios, fue un medio más de control social y, en este caso, nos acerca e introduce en uno de sus rincones más duros.
José Andrés Gallardo, natural de Ciudad Real, ha sabido captar, con sentimiento, los últimos momentos de estos espacios singulares. El autor es licenciado en Derecho y graduado en Bellas Artes por la UCLM, en 2017. 


lunes, 24 de febrero de 2020

Almansa y la VI edición de Educar para ser, en pleno carnaval de 2020.

Los pasados 22 y 23 de febrero de 2020, sábado y domingo, tuvieron lugar las Jornadas de Innovación Educativa "Educar para ser" en Almansa, Albacete. Se trata de una iniciativa puesta en marcha por tres profesores, Raquel, Juanma y Arnau, a título individual, sin subvenciones ni apoyos institucionales o empresariales, lo cual es de agradecer.
En esta ocasión la afluencia de profesores y profesoras ha sido considerablemente menor a la del año 2018, debido, casi con seguridad, al cambio de fechas. Se pasó de convocar la actividad de noviembre, mes congresual por excelencia, al puente del carnaval.
Las ponencias han sido, en general, muy interesantes...continuará...

Lo importante y lo que no…también en Educación. A propósito del estudio de un árbol, por poner solo un ejemplo.


Lo importante y lo que no…también en Educación. A propósito del estudio de un árbol, por poner solo un ejemplo.
FZS, febrero 2020.
Yo era muy joven, no recuerdo, debía tener once o doce años. Estaba a la entrada de la iglesia de mi pueblo el día más importante, quizás, del año, el día de la Virgen de la Sierra, la patrona de Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real. Era ya el final de la procesión y allí había un gentío. La imagen de la Virgen estaba a escasos metros de mí, parada, con las autoridades religiosas y civiles y la banda de música. Empezó la traca, impresionante, espectacular, ruidosa y atemorizante. La gente se echaba para atrás por miedo a ser quemados con tantos petardos y tanta explosión, que retumbaba con fuerza. Repicaban las campanas y las palomas volaban despavoridas. Sonó el trueno gordo, anunciando el final de los fuegos. Había un ambiente de alegría, de emoción, de felicidad, que era fácilmente visible. Sonaba también el himno de España y, después, aplausos, vivas a la Virgen de la Sierra, coreados, a gritos, en masa, con emoción y devoción. Me volví a mirar a la Virgen y a rezar un Ave María. Un hombre, muy vinculado a la hermandad, creo que el presidente, decía, feliz, a su hijo, un año o dos menor que yo:
-Mira Tomás, todo esto está muy bien ¿a que sí?
-Sí, contestó el chico.
-Pero ahora, mira, date la vuelta, mírala, mira a la Virgen, mira su cara, parece que se ríe, que nos mira, que nos sonríe…¡eso es lo importante!.
Las personas de Villarrubia de los Ojos que puedan leer este texto ya habrán imaginado que estoy describiendo una vivencia real y que me refiero a Tomás Rabadán (qepd), y a su hijo, Tomás. Tomás era un hombre muy querido y respetado. Había estado muy ligado a la Hermandad de los Moraos y a la de la Virgen de la Sierra. Creo que no descubro nada si digo que era una buena persona.
Algunas veces recuerdo aquel momento y, de alguna manera, lo aplico a situaciones muy diferentes de mi vida. Así, cuando intento diferenciar lo que considero importante de lo que no lo es, de lo accesorio, de lo prescindible recurro a esa vivencia. Por un lado, el ruido, el espectáculo, el sonido, la música, el color, las formas, el movimiento…y, por otro, difícil de discernir y de definir o describir con precisión, lo importante.
Y ya, en un aula de Educación Primaria, en un colegio público, con alumnado real, con una legislación, con una normativa, con todo un complejo sistema organizativo, teórico, académico, administrativo, material y humano…surge la duda. Cuantas más veces, ¡mejor!
El libro de texto, los materiales virtuales del mismo, los recursos materiales, el quehacer cotidiano más o menos normativo,…y, en ese “gentío”, en ese “griterío” (aunque sea silencioso) estás tú, como profesional, como profesor o profesora, con tu alumnado, tomando decisiones, a diario, en cada clase, en cada minuto. Importante, prescindible, interesante, deleznable, imposible, obligatorio, recomendable, recomendado, perceptible, imperceptible, necesario, innecesario, procedente, improcedente, adecuado, adaptado, original, innovador, tradicional, práctico, arcaico, útil, autóctono, alóctono, endémico, preciso, tangible, perecedero, valioso, motivador, susceptible de mejora, a corto plazo, a medio, a largo…con interrupciones de todo tipo, con improvisación, con ocurrencias, propias o ajenas, hasta estructurales, con creatividad, con actividad o pasividad, …y queriendo siempre lo mejor que, preferiblemente, se tiene que acercar mucho, o totalmente, a la diana de lo importante.
Un ejemplo muy tonto. Estudiamos los árboles en los libros de texto. Los tenemos en el patio del colegio, en la calle, en el parque, a escasos metros, quizás, en el campo…Tronco, raíces, ramas, hojas, copa…Si no lo estudiáramos en el colegio, desde Educación Infantil y en Primaria ¿pasaría algo? ¿No lo aprenderíamos en casa, en la calle, en la tele…? Pero, el poema de Antonio Machado, el de Tagore, el origen español del Día del Árbol, en el siglo XIX, la creación de caligramas, las teorías que dicen que los árboles se comunican, que el bosque es una especie de macro organismo… ¿lo aprenderemos en algún momento? La belleza, la variedad, la importancia, la riqueza en todos los sentidos de los árboles, los sentimientos hacia los árboles, el Arte, la Literatura, la Historia, la Geografía, la Botánica, la Etnobotánica…¿trabajamos estos temas?
-El tiempo, Paco, el tiempo, parece mentira que a tus años no lo sepas…- es la respuesta, no tenemos tiempo…¡Tenemos tanto que hacer!, el libro de texto, la página de internet de la editorial, las actividades, la evaluación, los materiales que nos “regala” la editorial…la programación, la PGA, la coordinación, las competencias, ¡Hay tanto que hacer! Venga, avanza, no mires para atrás, que te vas a convertir en piedra. Corre, pasa página, adelanta, evalúa, que no se te olvide poner números incluso a los sentimientos.
Pero lo importante ¿qué es? Lo que tenemos delante, en nuestro libro, o lo que se asoma, rebelde, por nuestra ventana y, con algo de suerte y de viento, llama a nuestra ventana, ¡un árbol!






domingo, 16 de febrero de 2020

Mi colección de plumas, un recurso didáctico más.

Creo que fue en 1989 cuando empecé a coleccionar las plumas que me encontraba por el campo. La idea no era original mía sino que tenía un origen un tanto peregrino. En una película, digamos, impactante, para un imberbe adolescente de unos catorce o quince años como la de Jaime de Armiñán de 1974, "El amor del capitán Brando", uno de los personajes encuentra su vieja colección de plumas. De ahí surgió mi idea, que tardó años en cuajar.
Dado que salía al campo con unos amigos con tanta periodicidad como podía, empecé a recoger muestras para iniciar mi colección. Una carpeta de anillas, folios a los que hacía unas incisiones con una cuchilla para insertar las plumas, y unos datos de la fecha, el lugar, el ave y los acompañantes (Conce, Miguel Ángel, Sagrario...) o, en otros muchos casos, los de las personas que me las daban. Intentaba que quedaran bien, que hubiera simetría, que hubiera, de alguna manera, una estética propia, y, sobre todo, que estuvieran representadas las plumas de cada ave, con sus muchas posibles variables. Creo que eran los domingos por la noche, ya en Madrid, dónde las colocaba. Era una labor que requería paciencia, que venía a apaciguar mi agitado ánimo. Mis estudios requerían casi toda mi atención y mi tiempo y, pronto, mi trabajo. Sin embargo, seguí unos años más con esta curiosa actividad.
Me dí cuenta de que tenía, a su vez, un potencial considerable de auto-aprendizaje y de didáctica, para mi alumnado, de Educación Primaria. Y así fue. La colección de plumas me sirvió para aprender, para fijarme más en los detalles, en los rastros que se escriben a diario en el gigantesco lienzo del campo. Y en varias ocasiones, para usarla en mis clases y en actividades extraescolares. La colección de plumas, ahora, más de treinta años después, me devuelve muchos recuerdos y una paz que nunca viene mal. Es, además, una pequeña fuente de información, con algunas citas de aves y topónimos.





Pluma de sisón común (Tetrax tetrax), de septiembre de 1990, de El Rosalejo, en Villarrubia de los Ojos, cogida por Conce Sepúlveda. En aquellos años veíamos y oíamos bandos impresionantes, de cien, doscientos, trescientos ejemplares. Eran un espectáculo que hoy ya no vemos en estos mismos espacios, a pesar de los pesares. En las diapositivas luego veíamos también otras aves estepáricas que no habíamos detectado a simple vista, como las gangas.

Una serpiente luminosa, apagada.

En los años cincuenta del siglo XX el escritor vasco Pío Baroja escribió una novela en la que describía brevemente un río. Decía que era una serpiente luminosa. La imagen es de lo más llamativa y evocadora y, al leerla, me trajo a la memoria los ríos Gigüela y Guadiana. ¿Qué queda de estos ríos? ¿Los podríamos llamar como don Pío Baroja?
En estos tiempos en los que los agricultores exigen precios dignos para sus productos y agua para sus cultivos resulta sorprendente que no nos acordemos de nuestros ríos, las venas unamunianas del paisaje, echando mano de otra metáfora noventayochista. En estos meses de pocas precipitaciones y muchas manifestaciones se piden trasvases del río Tajo y se niegan a reducir en un diez por ciento el consumo de aguas subterráneas. También se niega, como decía la geóloga, doctora Mediavilla, el desembalse de la presa de Peñarroya, y otras, me atrevo a decir. 
Vivimos tiempos de polémicas y movilizaciones, de promesas, proclamas, proyectos...Tiempos de palabras sin agua en los ríos. Ríos al cero por ciento frente a tanto y tanto argumento. Tiempo de serpientes muertas, apagadas. Tiempo de venas secas.

Moritos comunes (Plegadis falcinellus) sobre el puente de Alarcos, en el río Guadiana, en Ciudad Real.

El pasado viernes, 14 de febrero de 2020, pude ver siete moritos comunes (Plegadis falcinellus) sobre el río Guadiana, en el puente de Alarcos, en Ciudad Real. Eran las 2:20 y el día estaba soleado. Los moritos volaban a media altura, aguas abajo. Hoy, 16 de febrero, he visto ocho ejemplares, también aguas abajo, a las 12:20.

lunes, 10 de febrero de 2020

Cita de un elanio azul enfrentado a un cernícalo vulgar.

El pasado sábado, 8 de febrero de 2020, pudimos observar una rápida disputa aérea entre un elanio azul (Elanus caeruleus) y un cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) sobre la carretera N-430, en el sitio de Las Higueruelas, a las 11:30 de la mañana.

viernes, 7 de febrero de 2020

Viernes, de vuelta del trabajo a casa.

Los días ya van siendo más largos. Ha salido un sol precioso. Vuelvo cansado, agotado en realidad, del trabajo. Tras cruzar el río Guadiana por Alarcos, en la cuneta, veo una garza real (Ardea cinerea). Un poco más delante sobrevuelan la carretera una urraca (Pica pica) detrás de un críalo (Clamator glandarius). Y más allá, veo una urraca que parece arreglar la entrada al nido. Unos árboles todavía sin hojas me permiten ver esos hogares ornitológicos tan curiosos, elaborados y poco llamativos.
Me aparto hacia el carreterín de Picón y veo un olivar parcialmente cubierto de magarza, florecillas que alfombran un olivar, muy parecidas a las margaritas. Veo un charco que me llama la atención pero está detrás de una valla. Sería el hábitat adecuado para algunos branquiópodos, entre otros animales sorprendentes. Creo, desde hace tiempo, que este espacio deprimido se trata de un maar, entre sierras, cultivado de olivos y con restos de monte y matorral mediterráneos. Los arzollos y almendros ya están floreciendo y espero poder disfrutarlos mañana mismo. Ya llegando a Piedrabuena miro el volcán de la Arzollosa y atisbo alguna mancha blanquecina que denota que la floración, allí, también está en marcha.

jueves, 6 de febrero de 2020

Sobre un vergonzoso artículo en La Tribuna de Ciudad Real de Javier Ruiz, hoy, 6 de febrero de 2020, jueves.

Hoy, seis de febrero de 2020, jueves, he leído el artículo de opinión de Javier Ruiz titulado "El lamento del azadón" en el diario La Tribuna de Ciudad Real. Iré directamente al grano, sin tapujos. Me ha parecido vergonzoso y humillante, repleto de tópicos mediocres y falsedades muy graves. En realidad no es un artículo ni nada que se le aproxime sino una retahíla de insultos y de ataques, fundamentalmente, a Pablo Iglesias. 
El telón de fondo, las movilizaciones de agricultores -y empresarios agro-ganaderos- por los bajos precios de los productos, aunque algunas personas pensamos que en realidad hay otras razones. Según este ¿escritor? todos los problemas del campo y del país los ha causado el vicepresidente de gobierno y su partido que, recordemos, no lleva ni la mitad de los días de cortesía que se suelen conceder a cualquier gabinete, y sin tener en cuenta que tampoco tienen toda la responsabilidad gubernamental al estar en coalición y en minoría.
Sus ataques no se quedan en una persona sino que le pega un repaso a la Universidad española que nos recuerda peligrosamente a las posturas más negativas y destructivas que se puedan recordar.  Su desconocimiento, su desprecio y su agresividad apestan y asustan. 
Afirma verdaderas imbecilidades que no se sostienen y habla de la gente que, como no ha trabajado en el campo, no ha hecho nada en la vida ni han aportado nada a la sociedad. Lamentablemente es un argumento que me resulta extraordinariamente familiar y que he sufrido -y sigo-durante toda mi vida.

Es una pena que no haga un repaso a los políticos de los últimos cuarenta o cincuenta años,  o más si hiciera falta, incluyendo a humildes, abnegados y callados agricultores como José María Aznar o Mariano Rajoy, sin ir más lejos. Recurre a los insultos  contra Pablo Iglesias proferidos por terceras personas en una manifestación en Toledo y, por si no lo hubiéramos leído bien, lo vuelve a repetir. ¡Es de una finura literaria y periodística impresionante! ¡Muy agudo! 
Causa también pena que semejante figura -Javier Ruiz-utilice a los agricultores como ariete y no aporte ni una sola razón, ni una idea, ni un dato, ni un argumento de lo que verdaderamente está ocurriendo en estos complejos momentos.
Por ejemplo, en estos días nadie ha hablado de quiénes son las personas que están sufriendo de verdad las consecuencias de los precios bajos. No he oído ni leído nada que diga la palabra "asalariado", "jornalero" o algo así. Tampoco he escuchado hablar de que, tal y como está el panorama, con plantaciones intensivistas por doquier de viñedo y olivar en espaldera con regadío la consecuencia lógica es precisamente esa bajada de precios. Aparece, por ejemplo, en una noticia televisada un olivarero en las puertas del Ministerio de Agricultura de Madrid un olivarero que se queja de que los frutos están por debajo de los costes de producción, de  veinte a treinta céntimos respectivamente, si no escuché mal. Después, el buen hombre añade que él tiene 30.000 olivos.
Y tampoco habla el ínclito atacante sobre las subvenciones, de cómo esos tractores convertidos en poco menos que tanquetas es muy posible que provengan de cuantiosas subvenciones, a veces rayando el verdadero delito y la injusticia.
El campo es muy importante pero para defenderlo no hace falta atacar a unos cuantos políticos, dejando a salvo a otros. Y los problemas de la Agricultura son complejos y no se pueden esgrimir así, a la ligera, con esa pérdida absoluta del respeto y de las formas. Y por si fuera poco, y hablando de Castilla-La Mancha, no quiero dejar de recordar lo que dije por escrito en este blog hace unos días. Los agricultores regantes del Acuífero 23  o Mancha Occidental exigen regar al noventa y cinco por ciento mientras el río Guadiana, algunos afluentes, los Ojos del Guadiana, los Ojuelos del río Gigüela y cientos de pozos tradicionales están al cero por ciento.
Lo que siento al escribir esta queja amarga es que le doy publicidad a este penoso artículo. Y me surgen dudas sobre el medio, La Tribuna, publicando estos panfletos deleznables. Lo dejo ahí, por ahora.

 El verano, tenso, de 1995, se produjeron diferentes actos de protesta de agricultores. Unos, por ejemplo, estamparon una oveja contra el coche del Ministro Atienza, del PSOE. Se argumentaba que era por la sequía y los bajos precios. En algunos ayuntamientos de Ciudad Real se produjeron encierros de agricultores. En otros, como en Villarrubia de los Ojos, optamos por dialogar, escuchar puntos de vista diferentes y hasta encontrados, y reflexionar.
 Con el actual sistema intensivista y productivista la cuestión de los precios es más compleja todavía que hace unos años. Lo cierto es que se produce mucho más, los ríos siguen secos, los impactos ambientales son impresionantes, las condiciones laborales han empeorado,... pero son cuestiones de las que no conviene hablar muy alto.
 Unos agricultores recogen y queman sarmientos en diciembre de 2019. Uno de ellos se manifiesta abiertamente partidario de Pedro Sánchez y del pacto con Pablo Iglesias. Lleva toda su vida trabajando en el campo.

Suelos prácticamente yermos y comunales puestos ilegal o alegalmente en cultivo. El espacio tiene unos valores ambientales impresionantes. Hablamos de los Ojuelos del río Gigüela.

 Desde hace ya años muchas cosas están cambiando en el campo manchego. Este cartel en Villarrubia de los Ojos es una muestra de ello.
 Hace unos años se llevó a cabo una política de arranque de viñedo. Una de las causas era, supuestamente, reducir los excedentes. Otra, el ahorro de aguas subterráneas. Inexplicablemente, se volvieron a plantar miles de hectáreas, con una parte muy importante de dinero público y con una intensidad superior, pasando de 1.600 vides a 2.200 por hectárea, y casi siempre, en regadío.
La flor de olivo, blanca, pequeña, desconocida por muchos, bien podría ser símbolo de Paz, incluso con la Naturaleza.